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Zapatero ya tiene receta para Navarra: "Difícil, pero no imposible"

Zapatero ya tiene receta para Navarra: "Difícil, pero no imposible"


Sacar algo de su contexto es a veces casi tan malo como olvidarlo. Ir y venir entre los dos extremos, oscilar entre dramatismo y euforia y no mantener una postura firme es buena receta para que una opción política vaya mal. Bastante de eso está pasando estos días en Navarra: aunque ayer algo empezó a enderezarse en el Congreso de los Diputados.

 

UPN ha vencido las elecciones. El equipo de Miguel Sanz eligió para la larga campaña una síntesis de políticas de perfil bajo (más gestión que principios) con tonos alarmistas sobre el futuro de la comunidad. La cosa funcionó gracias al presidente (138.031 votos), pero no lo bastante como para lograr –solos o con Juan Cruz Alli- una mayoría absoluta. Con las leyes en la mano, hacen falta pactos.

 

El PSOE tiene la llave de cualquier pacto. Fernando Puras se mantiene en el suelo electoral del socialismo navarro, pero tanto Miguel Sanz como Patxi Zabaleta lo necesitarían para mandar establemente. UPN y PSN han gobernado con acuerdos básicos, aunque no en coalición, desde 1983 a 1991 y desde la crisis de Javier Otano hasta el advenimiento de Juan José Lizarbe. Por otro lado el PSOE tiene una amplia experiencia en pactos con nacionalistas, aunque en sitios que no son Navarra.

 

El PSN no ha decidido qué hará. Puras y Zapatero, derrotados de modo claro, se han colocado en situación de elegir pareja, pero realmente no se ha tomado aún una decisión sobre qué hacer. Así que queda por valorar ventajas e inconvenientes de cada opción, y ver si decide Ferraz o Pamplona. Porque el momento ya está claro: cuando se constituya el Parlamento y haya que elegir su presidente, sucesor de Rafael Gurrea; a partir de ahí, y sólo entonces, todo estará claro. Si Puras opta por un "pacto de progreso" con Nafarroa Bai y con IU Mariano Rajoy tendrá una gran baza electoral en el resto de España, y también UPN dentro de Navarra; a cambio, los socios tocarán poder y el "proceso de paz" podrá seguir. Si Zapatero consiente un pacto con UPN y vuelve la espalda a Zabaleta el PP y UPN deberán cambiar su argumentario, el PSOE pisará igualmente moqueta en Pamplona y además sus intereses electorales estarán mejor defendidos. Pero no habría, de momento, "proceso", y sí tal vez más muertos.

 

¿Y si deciden no elegir? Hay en camino unas elecciones generales. ¿Y si Zapatero elige no decidir hasta entonces? Así, llegaría a las urnas sembrando la confusión entre sus adversarios, y al mismo tiempo dejándose todas las puertas abiertas. Al fin y al cabo es cosa de meses, y nada más grato que tener a Miguel Sanz a su merced en minoría, con el Parlamento en contra, pendiente de un hilo. Si teniendo mayoría las políticas de UPN han sido pacatas y poco seductoras para sus electores -pueden pensar en el paseo de Valencia-, ¿qué mejor que acorralar al rival y ganar tiempo hacia 2008?

 

Que viene el lobo. Hace ya unos años se me llamó alarmista por anunciar el progresivo reforzamiento, no sólo político, del independentismo vasco en Navarra, así como sus causas. Ahora mi amigo Jaime Ignacio del Burgo habla de su incremento "significativo" y de la importancia de la cultura y la educación. Bien. En este escenario, en el que contrariamente a la costumbre española actual hay que hacer política de verdad, creo que UPN (sigue siendo el partido mayoritario y el centro de la política navarra), debe hacer suyas las palabras de Alberto Ruiz-Gallardón tras su triunfal reelección, y decir que "no es el momento de mirar atrás, de hacer reproches o de rencores, sino de convocar a todos".

 

Tengo para mí que las "horas buenas del reino" están aún por venir, y que todo lloriqueo nostálgico –sea cual sea su referente, está muerto y enterrado- sólo puede derivar en un integrismo marginal y estéril. A desafíos políticos hay que dar respuestas políticas. Replicar con formas estridentes asusta a la gente, lleva al desánimo y la debilidad, y renunciar a políticas ambiciosas en los valores y mediocremente limitadas a la gestión de la opulencia traslada la ilusión a otras latitudes. Zapatero y Puras están gestionando bien un capital político pequeño y frágil: sería lamentable dejarles saltar la banca con tan poca cosa.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 31 de mayo de 2007

El cardenal Cañizares propone un cambio cultural para evitar el resquebrajamiento de Europa

El cardenal Cañizares propone un cambio cultural para evitar el resquebrajamiento de Europa


ROMA, martes, 29 mayo 2007 (ZENIT.org).- El cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo, considera que Europa necesita un cambio cultural para no resquebrajarse.

 

Así lo explicó este martes el primado de España al participar en el Congreso «Cristianismo y Secularización. Retos para la Iglesia y para Europa», organizado por la Universidad Europea de Roma, de la Congregación de los Legionarios de

Cristo, en colaboración con el Centro Nacional de Investigación (CNR).

 

En el acto también participó el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado.

 

En su intervención, el cardenal Cañizares advirtió de que, igual que sucedió con el socialismo real, Europa podría «resquebrajarse» si pervierte los valores que la fundaron, si «subordina la moral a las necesidades del sistema y a sus promesas de futuro», en cuya raíz está «la devaluación y la ruptura de la relación entre la fe y la razón».

 

Este camino, dijo, podría llevar a la «quiebra de la humanidad» y a la «verdadera ruina que es la desolación de los espíritus, la destrucción de la conciencia moral».

 

Respecto al la pretensión de reducir la fe y lo cristiano sólo a la interioridad o al espacio de lo privado, Cañizares afirmó que «es encaminar Europa a la disgregación y condenarla a dejar de hacer su propia historia».

 

Por tanto, señaló, es decisivo para el futuro de Europa y de los europeos «recordar y exigir que la dignidad humana preceda cualquier acción y decisión política».

 

Cañizares recordó que Europa, «es cuna y morada de las ideas de persona, verdad y libertad, de la dignidad humana», y que garantizar el futuro y la construcción de una Europa que sea «casa común» «depende de la salvaguarda de aquella dignidad, y de la existencia conforme a ella».

 

«Exiliar a Dios es exiliar a la razón», advirtió, pues aunque el hombre pueda excluir a Dios, no lo podrá hacer «sin que tenga graves consecuencias para el hombre». Por el contrario, «afirmar a Dios es afirmar al hombre».

 

La propuesta del arzobispo primado de España es un «cambio cultural que obstaculice el hundimiento y la derrota de aquello que es humano, y la íntima fractura de la sociedad», un cambio que garantice la convivencia entre los hombres, y cuya clave de futuro es «superar la fractura entre la razón y la fe».

 

Recurriendo en varias ocasiones al pensamiento de Benedicto XVI, a su discurso en Ratisbona y a la encíclica «Deus Caritas est», el cardenal apuntó que «la garantía de toda convivencia y acuerdo entre los hombres consiste en el actuar según la razón, lo que ocurre en la medida en que se actúa en conformidad a la naturaleza de Dios».

 

Un mundo que reconoce a Dios como el centro de la historia y de la existencia no es un rebajamiento del hombre sino «una actitud que lo conduce al nivel más alto de su condición humana y reclama el crecimiento de la razón».

 

Pero un mundo secularizado, «más propenso a olvidar a Dios que a reconocerlo», «en el que Dios es reducido al silencio», es un mundo «más propenso al pragmatismo que a la esperanza, al egoísmo más que al amor, al cálculo más que a la generosidad».

 

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Todos los datos sobre la polémica del momento. Por qué Navarra es Navarra y no puede ser otra cosa

Todos los datos sobre la polémica del momento. Por qué Navarra es Navarra y no puede ser otra cosa


Navarra no es el País Vasco. No lo ha sido jamás. Es una identidad política e histórica completamente singular que desde hace medio milenio siempre ha elegido ser española conservando su personalidad jurídica propia. En parte de Navarra se habla, entre otras, la lengua vasca, pero eso ya era así antes de que a nadie se le ocurriera hablar de “país vasco”. Anexionar Navarra al País Vasco no sería sólo una traición a la mayoría de los votantes navarros; sería, sobre todo, una traición a la historia.

 

Por una causa o por otra, Navarra ha sido desde su aparición en la Historia una especie de milagro institucional. Lo fue en el siglo VIII cuando los primeros caudillos pamploneses se debatían entre el poder franco -luego carolingio-, que quería poner una marca a ambos lados de los Pirineos; los Banu Qasi islamizados, parientes de los Arista, y la monarquía astur, que deseaba unir fuerzas en la Reconquista. Navarra tuvo con Sancho Garcés I el primer rey con atributos de monarca medieval y éxitos notables de Reconquista. Su tataranieto Sancho el Mayor orquestó las monarquías medievales cristianas en la Hispania romano-visigoda renaciente. Sancho VII el Fuerte, después de la cruzada de las Navas de Tolosa en 1212, que confirió las cadenas heráldicas al escudo de Navarra, murió sin descendencia directa, y el trono fue ocupado por monarcas de dinastías francesas. Con la de Evreux en los siglos XIV y XV alcanzó Navarra un esplendor notable, particularmente con el rey Carlos III el Noble, que unió Pamplona, dividida hasta entonces entre la ciudad de la Navarrería, el burgo de francos de San Saturnino y la Población de San Nicolás. Carlos instituyó, hace seiscientos años ahora, la merindad de Olite, con merino propio, en esta circunscripción típica de Navarra.

 

Las horas buenas del reino no duraron mucho. Una feroz guerra civil de setenta años entre agramonteses y beaumonteses, que se disputaron sangrientamente, primero, la primacía del Príncipe de Viana o de su padre; luego, la unión con Castilla o Aragón; después, la incorporación a la monarquía de Fernando el Católico o de Francisco I, cuando ya la nueva época del mundo alumbraba las naciones-Estado, concentrando los reinos medievales. Navarra fue conquistada por las tropas castellanas de Fernando el Católico, formadas mayoritariamente por caballeros guipuzcoanos y alaveses. En las Cortes de Burgos de 1515 unieron el reino a Castilla y no a Aragón, para evitar la descompensación de los grandes reinos, vistas las afinidades históricas con la corona aragonesa. Tras un intento de reconquista en 1521 del destronado rey navarro, ya en la órbita de la monarquía francesa, Navarra, con paz interna e incorporada a empresas históricas de tan gran calado como la América Hispana, mantiene instituciones propias como sus Cortes, Consejo Real, Virreyes, etc. Hasta que las exigencias del centralismo liberal borbónico las hace incompatibles con la unidad constitucional de la Monarquía en 1836, en plena guerra carlista.

 

Personalidad jurídica propia

 

¿Qué tenía Navarra para andar por las sendas de la Historia con su propia personalidad? El entramado jurídico-político de la Ley Paccionada de 1841, pobre en su redacción, pero que supuso ser aglutinante de todos los navarros, con colorido político diverso, en defensa del patrimonio histórico común. La gran demostración fuerista de la Gamazada en 1893-1894 fue ocasión clara de afirmar el régimen foral pactado por los liberales, vencedores en la Guerra Civil Carlista de Navarra, con sus homólogos nacionales, incluyendo también las pretensiones de los vencidos carlistas, tan navarros y españoles como ellos.

 

La Ley Paccionada, celosamente guardada por todas las Diputaciones navarras, consagró un sistema hacendístico propio hasta nuestros días, un control paternal o maternal de la Diputación a los ayuntamientos que la elegían por merindades, y un régimen de Administración propia en todo lo no reservado al Estado en la Ley Paccionada. Quedaba muy cerca el recuerdo de las últimas Cortes de Navarra celebradas en 1828-29, la institución del Virrey, luego Capitán General, Diputación del Reino hasta 1836, y otras manifestaciones de la soberanía conservada por Navarra, reino independiente hasta 1515 y reino unido a los demás de la monarquía, con Cortes propias hasta esa fecha de 1836. Esto ha sido patrimonio común de todos los navarros, en esa institución tan querida hasta la muerte como son los Fueros.

 

En las dos constituciones republicanas de 1873 y 1931 se planteó la cuestión Navarra. En la primera, su carácter federal dio la posibilidad a Navarra de elegir. Y lo hizo manteniéndose con su personalidad propia. En la II República, con el Nacionalismo Vasco más fiel al integrismo político que en estas calendas, la derecha Navarra y más concretamente el tradicionalismo dudó sobre la conveniencia de un estatuto común. La minoría parlamentaria vasco-navarra luchó unida en las Cortes españolas en cuestiones importantes de visión de la vida pública y de la configuración institucional. Pero a la hora del Estatuto, Navarra fue por su camino y las tres provincias vascongadas, por el suyo.

 

Recuerdo en mi niñez, y lo he visto luego en documentos elocuentes, cómo en el régimen de Franco, personalidades destacadas en la vida Navarra dejaron sus cargos por entenderlos incompatibles con los gobernadores civiles de los Contrafueros, pronto relevados por Franco ante la menor queja de la Diputación Foral, que sabía hacer valer el papel de Navarra en las horas decisivas de 1936.

 

Navarra ha sido y es un milagro histórico al que han contribuido sus hijos y quienes han elegido esta tierra para vivir, tan diversa entre Montaña pirenaica y vascocantábrica, zona media de pequeñas sierras y Ribera de amplios horizontes. Diversa en sus gentes, con raíces distintas de procedencia vascona, ibera, franca con el Camino de Santiago que surca su territorio, judía, etc. Diversa en sus lenguas, cuna del romance hispano fue san Millán de la Cogolla, en el reino pamplonés cuando aparecen sus glosas; la lengua vasca tiene en Navarra sus plumas más insignes y la mejor riqueza dialectal; el occitano y el francés –que nace con la Chanson de Roncesvalles- han sido también habituales. El español de Navarra tiene una gran riqueza lexicográfica precisamente por el mosaico humano y cultural que esta tierra encierra y por su carácter de región periférica. Todo ello en un territorio que no ha tenido grandes variaciones geográficas desde que, en 1200, los caballeros guipuzcoanos y alaveses decidieron incorporarse a Castilla, a la que se sumó primero, en el siglo XI, con la derrota de Atapuerca la burgalesa tierra de Oña, y después la Rioja del Ebro, no así el apéndice alavés-riojano de la Sonsierra, que duraría hasta el siglo XV, como la tierra de Ultrapuertos abandonada por su difícil defensa por Carlos I. En contrapartida, tierras de Castilla como Fitero o Los Arcos pasaron al reino de Navarra.

 

La Historia es ante todo escuela de humildad y no seré yo quien alardee de nada y de nadie. Todos descendemos del Creador y entre nosotros y Adán y Eva hay una cadena humana de nobles, santos, pobretones, calamidades… Navarra ha sabido integrar culturas, salvaguardar sus costumbres, proteger sus intereses. Hoy se pone en entredicho su personalidad y los navarros tienen dentro de su fortaleza gentes minoritarias que abren brechas para que invadan su corazón. Solo será posible si la política desenfrenada, si la contracultura del resentimiento, si la violencia sobre la vida y las haciendas, consiguen sus objetivos. Nos encontramos ante una página apasionante de la Historia de Navarra. Somos sólo seiscientos mil habitantes en un rincón de la España sufriente, en esta Europa itinerante del Camino de Santiago, entre el Pirineo esbelto y el llano del valle del Ebro. Comparta el lector nuestro latir del corazón, la preocupación del mañana y el sentido del ayer.

 

JESÚS TANCO LERGA

El Manifiesto, 29 de mayo de 2007

Nafarroa Ez

Nafarroa Ez


Nafarroa Bai es una formación legal que ha rechazado por activa y por pasiva la violencia, a diferencia de ANV, aquí no reside el problema para pactar con ella. El problema está en que tiene la misma concepción de la relación de Navarra con España que tiene ETA, no el PNV. El País advertía hoy a Zapatero en su portada a cuatro columnas de los riesgos del acuerdo de Zabaleta y Puras: "Dirigentes socialistas recelan de un acuerdo con nacionalistas en Navarra". ¿Se atreverá Zapatero?

 

Muchos de los que a principios de los años 90 vimos el distanciamiento veraz y creíble de Patxi Zabaleta de alguno de los planteamientos de Batasuna nos alegramos. Recibimos con satisfacción la valentía de su decisión de apartarse de la violencia justificada por parte de Batasuna. Fue uno de los primeros en dar un puñetazo sobre la mesa y, aunque sin condenar, expresar su total rechazo a la defensa de los planteamientos políticos a través del terror, la coacción y el asesinato.

 

Que alguien que participó del núcleo dirigente de Herri Batasuna se atreviera por fin a realizar algo de autocrítica y tener el coraje de comenzar un camino en solitario fuera de ese gueto parecía una utopía o una ingenuidad. Pero este abogado navarro lo emprendió.

 

Casi 10 años después es justo reconocer que, en lo que respecta exclusivamente al rechazo a la violencia de ETA, de sus aprendices callejeros y de los promotores o jaleadores de las coacciones, ha cumplido, a diferencia de ANV. Aralar, formación que constituyó Zabaleta en Pamplona, no ha dejado de rechazar todo tipo de violencia y todos los asesinatos desde entonces.

 

A la vez que hacía política en la calle, pueblo por pueblo de Navarra, Zabaleta no ha dejado de sumar apoyos y de crecer electoralmente. Los hechos y el tiempo han indicado efectivamente que estamos ante un partido político legal que pretende defender sus ideas exclusivamente con la palabra en los ayuntamientos o en el Parlamento foral.

 

Hasta aquí, una primera descripción de lo que es y ha sido Zabaleta, el bruñidor de la gran colación Nafarroa Bai, clara vencedora de los comicios en Navarra.

 

El rechazo de la violencia está confirmado por parte de Zabaleta, Aralar y Nafarroa Bai, por que lo que cualquier partido podría llegar a pactar o a votar conjuntamente una determinada ley en el Parlamento o en cualquier ayuntamiento. Aquí no está el problema respecto al posible acuerdo del PSN con Nafarroa Bai.

 

Igual que ETA

 

El problema está en la concepción que tienen Zabaleta y Nafarroa Bai de lo que es Navarra y su relación con el País Vasco y España. Jon Juaristi, en su artículo "Navarra, tiempos sombríos", publicado hoy en ABC, explica meridianamente claro que el nacionalismo navarro de Zabaleta defiende la concepción de la colonización de Navarra por parte de España. "No es el suyo (de Zabaleta) un planteamiento soberanista o confederal, como el PNV, sino anticolonialista, como el de la ETA alucinada de los orígenes. Y en ese planteamiento, España es el enemigo imperialista del que hay que desembarazarse".

 

He aquí el problema para pactar con Nafarroa Bai. Y si además añadimos las sospechas más que fundadas del posible pacto del Gobierno con ETA durante sus negociaciones de la puesta en marcha de un órgano de conexión vasco-navarro, la oposición al acuerdo de Patxi Zabaleta con Fernando Puras está más que justificado.

 

Este riesgo lo ha venido advirtiendo el Partido Popular durante toda su campaña electoral. Pero es curioso que también vean este peligro distintos sectores de la izquierda. El diario El País llevaba en portada esta mañana a cuatro columnas como principal noticia del día el siguiente titular: "Dirigentes socialistas recelan de un acuerdo con nacionalistas en Navarra". Es decir, Prisa está indicando al Gobierno que no se meta en aventuras independentistas de consecuencias imprevisibles, entre las que se encuentra a medio plazo el resultado de las próximas elecciones generales.

 

Pero Prisa no es el único en oponerse a este pacto. Hay algunos otros referentes de la izquierda con sentido común, como el secretario de CCOO, José María Fidalgo, que sin ningún tipo de tapujos ha apostado por un acuerdo PSOE-UPN para el Gobierno foral.

 

¿Será capaz de verlo también así Zapatero? Es posible que ahora no se atreva a pactar con Nafarroa Bai por miedo a las generales, pero la pregunta sigue estando en pie: ¿Será capaz de hacerlo?

 

Raquel Martín

Páginas Digital, 29 de mayo de 2007

 

¡Todo un cura! “A quien concierna”

¡Todo un cura! “A quien concierna”

He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados.

 

Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista. Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca».

 

¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio. Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección.

 

Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.

 

Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer.

Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.

 

Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar. Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.

 

Domingo Urtasun, párroco de Mendavia

Cartas al Director

Diario de Navarra

23/05/2007

Cuando se cede en los principios

Cuando se cede en los principios


Todos los políticos hablan de principios; pero a la hora de plasmarlos en la acción de Gobierno, UPN se ha tambaleado. Puede achacarse la culpa de este punto al recurso a personas externas al partido, técnicos que no tienen por qué compartir el ideario. Sin embargo, eso no debería eximirles de aplicar el programa por el que UPN ganó las elecciones. Las incoherencias han sido abundantes y una muestra de ello la teníamos esta misma semana.

 

Navarra se ha unido a cuatro comunidades gobernadas por la izquierda para poner en marcha desde YA la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”. Parece mentira que UPN se preste a acelerar la implantación de una materia en la que se enseñará a los adolescentes la moralidad de la eutanasia o la normalidad de practicar la homosexualidad. Serán los alumnos de tercero de ESO de toda Navarra quienes sufran en pocos meses la instrucción socialista que supone esta asignatura. Leerán, si nadie lo impide, “Alí Baba y los 40 maricones” o los manuales de la Federación de Gays y Lesbianas.

 

Es una de las cesiones de UPN. Refleja lo que han sido una larga lista de errores de las que debería aprender para el futuro. Gobernar es importante, pero los principios deben ser el eje de todo el Ejecutivo. ¿Se preguntan después por qué apenas hay jóvenes en la derecha? Muy sencillo: habéis educado a la juventud para afiliarse al PSOE.

 

Marta San Juan

Reportero Digital Navarra, 29 de mayo de 2007

NaBai sumó votos de nueve lados

NaBai sumó votos de nueve lados


La coalición ha «mordido» 12.500 votos de IUN, unos 4.000 de los ilegalizados, parte de los 18.000 nuevos votantes, algo del PSN, la mitad de EKA... Pero sus 77.000 pueden ser los 600.000 de Ibarretxe.

 

77.625 votos convierten a Nafarroa Bai en la fórmula de moda y algo más. El análisis de su evolución muestra que no sólo sumó los apoyos tradicionales de Aralar, EA, PNV y Batzarre, sino que ha entrado al abordaje en IUN, ha rascado 4.000 votos de la izquierda abertzale ilegalizada, ha arañado algo al PSN, al Partido Carlista y hasta a la abstención. La presencia institucional le ayudaría a ensamblar ese puzzle.

 

El sondeo realizado para EiTB a pie de urna y difundido a las 20.00 del domingo llegaba a situar a Nafarroa Bai como primera fuerza en Iruñea, por delante de UPN. Finalmente, Uxue Barkos se quedó a 18.000 votos y más de 16 puntos porcentuales de Yolanda Barcina, pero la anécdota sirve para constatar que votar a la coalición había adquirido una connotación positiva que se reflejaba ante las preguntas de los encuestadores, hasta el punto de distorsionar claramente el resultado final. NaBai es la fuerza de moda, y Barkos, su expresión más evidente.

 

Los resultados de Nafarroa Bai han suscitado notable sorpresa en el ámbito estatal. Pero no tanto en Nafarroa, donde la verdadera irrupción estuvo en los 60.552 sufragios logrados en las elecciones al Congreso de hace tres años, en su primera cita.

 

La lista liderada ahora por Patxi Zabaleta gana 17.000 votos respecto a esa cifra, lo que supone un avance importante, pero no espectacular. Tampoco lo es la comparación con los 54.321 logrados hace cuatro años, en estas mismas elecciones, por Aralar, EA-PNV y Batzarre cada uno por su lado.

 

Un análisis detallado de los resultados del resto de fuerzas confirma que Nafarroa Bai se ha convertido en un gran recipiente al que han ido a parar casi todas las expectativas de sacar a UPN del Gobierno. Y todas las formaciones que se podían situar en su órbita se han visto alcanzadas en mayor o menor medida por esta oferta.

 

En IUN, sobre todo, quizás estén a estas horas tirándose de los pelos por haber rechazado con cajas destempladas la invitación realizada hace tres años para sumarse a la plataforma. La candidatura de Ion Erro pierde de golpe casi la mitad de los votos al Parlamento (baja de 26.834 a 14.244), lo que supone un pellizco de más de 12.500 apoyos que se convierte en la primera fuente de alimento para NaBai. La OPA ha sido más dramática todavía en el Consistorio de Iruñea, de donde IUN desaparece tras perder casi 6.000 de sus 10.355 votos. Patxi Zabaleta tuvo ayer significativas palabras de consuelo y homenaje para Idoia Saralegui, su cabeza de lista.

 

El desarrollo de la campaña ya permitía preverlo. Tras aparcar las reivindicaciones abertzales y hacer bandera de las cuestiones sociales, Nafarroa Bai se había «comido» el discurso de IUN. Y el hecho de que en los otros tres territorios EB fuera de la mano de Aralar, principal fuerza de NaBai, no habrá ayudado a su electorado a situarse.

 

El veto a la izquierda abertzale en el Parlamento ha favorecido que NaBai encontrara un segundo caladero de voto en este sector. Lo muestra el hecho de que esta vez haya habido 4.000 nulos menos que en 2003. Para ello, además, NaBai no ha tenido que «mancharse» políticamente tanto como ocurrió en 2003. La petición de «voto útil» iba intrínseca en el mensaje de que había que echar a UPN del Gobierno, algo a lo que los ilegalizados no podían contribuir técnicamente. La erosión, en cualquier caso, no es grande; más se parece a un voto prestado. El caso de Iruñea evidencia que los simpatizantes de la izquierda abertzale votan a ANV donde es legal, pero no donde no servía para ese cambio (7.187 eligieron a Mariné Pueyo en Iruñea, pero de ellos sólo 4.524 optaron para el Parlamento por el «ilegal» Santi Lorente).

 

No acaba ahí la cosecha de NaBai. Anteayer votaron 18.000 personas más que hace cuatro años, y cabe intuir que muchos cogieron la papeleta de la coalición. Es lógico también pensar que hubo quienes apoyaron entonces al PSN, que se postulaba como el voto de cambio frente a UPN, y ahora se han ido a NaBai por ser quien lidera esta posición. Incluso se ve su huella en los 500 votos perdidos por EKA.

 

La opción de tocar poder en Nafarroa puede pasar ahora a ser una prioridad para una coalición que quedaría así apuntalada. En el acto central de campaña del Pabellón Anaitasuna se habló reiteradamente de la necesidad de mantener la unidad, que podía haber estado en entredicho si UPN-CDN retenían la mayoría y le condenaban a la ingrata oposición. Milagros Rubio (Batzarre) dijo que «necesitaremos un movimiento social fuerte», consciente de que la clave de su irrupción está más en los medios que en la calle, como quedó claro en el propio acto.

 

El resultado global tapa también algunos fiascos como el de Leitza, donde Aralar no alcanza un solo edil tras haber tenido la Alcaldía, o el de Bera, donde se queda en dos actas. El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, es de Leitza; su vicecoordinador, Jon Abril, de Bera.

 

Zabaleta afirma que el resultado pone a NaBai en la rampa de lanzamiento para aspirar a ser primera fuerza en Nafarroa. Pero sus 77.000 votos también puede ser aquellos 600.000 de Ibarretxe en 2001.

 

Ramón Sola

Gara, 29 de mayo de 2007

El grito de Ulayar: "Zabaleta tiene a sueldo al asesino de mi padre"

El grito de Ulayar: "Zabaleta tiene a sueldo al asesino de mi padre"


En declaraciones a Elsemanaldigital.com, el coordinador de la AVT en Navarra acusa al fundador de Aralar de mantener una simple estrategia de imagen en el nuevo rostro democrático.

 

Navarra se ha convertido desde el pasado domingo en una pieza móvil de los pactos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con la ETA, que pueden convertir al antiguo reino en moneda de cambio, y baza en sus manos para llevar adelante su política de apaciguamiento. Con el trajín que le espera, la articulación de un gobierno alternativo no se presenta nada fácil para el socialismo navarro de Fernando Puras, relegado a tercera fuerza parlamentaria, pero en cuyas manos está el futuro de las instituciones de la Comunidad Foral.

 

Los anexionistas de Nafarroa Bai, encabezados por Patxi Zabaleta, están dispuestos a alcanzar un acuerdo con el PSN para desbancar del poder a UPN, pero los socialistas vienen optando en las últimas horas por la ambigüedad por temor a posibles divisiones internas y a una pérdida de respaldo electoral. Los socialistas navarros tienen que elegir entre formar coalición con Zabaleta e Izquierda Unida o permitir la continuidad de Unión del Pueblo Navarro al frente del gobierno foral. Los resultados que arrojaron las urnas dificultan en principio las cosas a los dirigentes socialistas. Porque el pueblo llano sospecha que, llegado el momento, se cederá ante el terror en lo que sea menester.

 

Desde esta perspectiva, y antes de que sea tarde y de que Fernando Puras caiga en la tentación de compartir coche oficial con el fundador de Aralar y antiguo miembro de ETA, Patxi Zabaleta, el candidato socialista debería prestar atención al grito sentido y valiente que Salvador Ulayar, coordinador de la AVT en Navarra, lanza desde Elsemanaldigital.com sobre el rastro que deja al paso su posible socio: "El asesino de mi padre trabaja a sueldo de Zabaleta". Este empleado suyo, el etarra Vicente Nazabal, asesinó a Jesús Ulayar en 1979 y Salvador, que entonces tenía 13 años, aún recuerda la escena de la que fue testigo en las mismas puertas de su casa en la localidad de Echarri-Aranaz, como si fuera ayer. La recuerda, y le duele, como si hubiera ocurrido hoy mismo.

 

Gracias a uno de esos títulos que ha venido expidiendo la Universidad del País Vasco, el pistolero Nazabal cursó Derecho en la cárcel y ahora trabaja en el bufete de Patxi Zabaleta. Hace más de diez años que salió de prisión y se ha incorporado a la vida civil sin ningún tipo de arrepentimiento. Para Salvador Ulayar, es significativo que Zabaleta, el candidato de Nafarroa Bai y aspirante a pactar con el PSN, fuera quien "generosamente" acogió en su despacho de abogados a Nazabal.

 

"En la simultánea de ajedrez que se juega ahora, en la que los alfiles blancos son los demócratas y los negros los terroristas, Patxi Zabaleta simula y disimula estratégicamente en qué lado juega, pero sólo finge estar alineado con los demócratas", advierte Salvador.

 

El Semanal Digital, 29 de mayo de 2007