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El Tribunal de La Haya emite órdenes de arresto contra un ministro y un líder de la milicia islamista en Darfur

El Tribunal de La Haya emite órdenes de arresto contra un ministro y un líder de la milicia islamista en Darfur


La Corte Penal Internacional (CPI) ha anunciado este miércoles que ha emitido órdenes de detención contra el ex viceministro del Interior de Sudán, Ahmad Mohamed Harun, y el líder de la milicia oficialista "Yanyauid", Ali Kushayb, acusados de 51 cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos en la región sudanesa de Darfur. Según indicaron fuentes de la Oficina de Información de la Corte, se trata de las primeras órdenes de arresto que la CPI publica en relación con presuntos crímenes de guerra en Darfur, después de que el pasado febrero el fiscal Luis Moreno Ocampo anunciara las acusaciones contra los dos sudaneses.

 

El Tribunal Penal Internacional emitió este miércoles órdenes de arresto para un ministro del Gobierno sudanés y un líder de la milicia oficialista, ambos sospechosos de cometer crímenes de guerra en la región sudanesa de Darfur.

 

"Los jueces han emitido órdenes de arresto", señaló el fiscal del TPI, Luis Moreno-Ocampo, subrayando que el "el Gobierno de Sudán tiene la obligación legal de detener a Ahmad Harun y a Alí Kushayb". "Esta es la decisión del Tribunal Penal Internacional y el Gobierno tiene que respetarla", añadió.

 

El pasado mes de febrero, Moreno-Ocampo había citado a Harun, ministro sudanés de Asuntos Humanitarios, y a Kushayb, líder de la milicia de los "Yanyauid", como sospechosos en un total de 51 casos de crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad incluidos los de asesinato, violación, tortura y persecución de civiles en Darfur.

Según Moreno-Ocampo, la emisión de las órdenes de arresto pone de manifiesto la contundencia de este caso. "Hemos completado una investigación bajo circunstancias muy difíciles desde fuera de Darfur y sin exponer a ninguno de nuestros testigos", señaló. "Hemos transformado sus historias en pruebas y ahora los jueces han confirmado lo contundente de esas pruebas", añadió.

Harun se encuentra actualmente en Jartum. El ministro de Justicia sudanés, Mohamed Ali al Mardi, ha dicho que las autoridades sudanesas han llevado a cabo su propia investigación sobre las actividades de Harun y no han encontrado "ni un rastro de pruebas" en su contra.

El Gobierno sudanés afirma que ha detenido a Kushayb a la espera de una investigación interna, pero varios testigos han informado a AP en Darfur de que éste viaja libremente de una localidad de esta región a otra bajo protección policial.

Las atrocidades presuntamente fueron cometidas durante los ataques sobre cuatro localidades cometidos en Darfur Occidental entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Harun y Kushayb formaban parte de una conspiración para "perseguir a civiles que asociaban con los rebeldes", señaló Moreno-Ocampo tras la investigación de 20 meses ordenada por el Consejo de Seguridad de la ONU en 2005.

Su métodos fueron "ataques indiscriminados contra población civil, asesinato, violación, actos inhumanos, tratamiento cruel, encarcelamiento ilegal, saqueo, traslado forzado y destrucción de propiedades", según las 94 páginas del documento de la acusación que explican las acusaciones y la orden judicial para su traslado al tribunal con sede en La Haya.

Los enfrentamientos en Darfur han dejado más de 200.000 muertos y 2,5 millones de desplazados, según la ONU. El conflicto estalló en febrero de 2003 cuando rebeldes africanos tomaron las armas quejándose de décadas de abandono y discriminación por el Gobierno de Jartum. Sudán respondió recurriendo al Ejército y a la milicia árabe de los "Yanyauid".

En el momento de los crímenes Harun, considerado como uno de los miembros del círculo más cercano del presidente Omar al Bashir, era responsable de la seguridad en Darfur donde ayudó a reclutar, armar y financiar a los "Yanyauid", según los fiscales. Por su parte, Kushayb presuntamente era el "coronel de coroneles" que comandaba a los combatientes "Yanyauid" en Darfur Occidental.

 

Libertad Digital, 2 de mayo de 2007

Cristianos, izquierda, sindicatos y acción social

Cristianos, izquierda, sindicatos y acción social


Los cristianos debemos incidir en la cuestión social, una creciente injusticia que se está apoderando de este país y que tiene todas las condiciones para expandirse y prosperar.

 

Históricamente, con mayor o menor acierto, la izquierda y los sindicatos se encargaban de gritar ante la injusticia, aunque no siempre el grito iba acompañado de buenas soluciones.

 

Pero lo de ahora es peor, porque el gobierno de la izquierda, si es que puede calificarse todavía así, no solo mira hacia otra parte sino que colabora activamente con el crecimiento de la injusticia, mientras los sindicatos cada vez más se han convertido, nos referimos a los dos grandes, CCOO y UGT, en aparatos institucionales cuya principal tarea es mantener unas buenas relaciones con el gobierno.

 

No es que el diálogo y la colaboración sean malos, no se trata de eso, sino que no debe evitar una presencia más activa en la corrección de la injusticia.

 

Es evidente que los católicos en el ámbito mundial tienen una notable preocupación por la pobreza en el mundo, pero también lo es que han olvidado en buena medida esta dimensión social en relación a las cuestiones de política interior.

 

En buena medida existe la justificación de la dinámica que ha impuesto el gobierno con leyes que atacan y destruyen los fundamentos de la antropología humana, de las instituciones insustituibles socialmente valiosas, como el matrimonio, la paternidad, la maternidad, el parentesco.

 

Pero esto no puede hacernos olvidar hechos objetivos como la práctica congelación del salario medio en los últimos años, la polarización de la sociedad entre un grupo social amplio pero minoritario, con buenos ingresos y formación, trabajo estable, vivienda asegurada, con capacidad para contratar con una mutua de sanidad y prepararse un plan de pensiones; y otro grupo de dimensión creciente con salarios mileuristas, educación frágil aunque sea titulada, sin vivienda o con enormes problemas para pagarla, que debe recurrir estrictamente a una sanidad cada vez más degradada por el crecimiento de la demanda y que deberán limitarse a percibir unas pensiones que si no lo remediamos resultarán mucho más bajas que las actuales: de jóvenes mileuristas a pensionistas, pobres.

 

El asesor presidencial, David Taguas, ya ha anunciado por donde quieren que vayan los tiros de la revisión de la Seguridad Social, cobrar en función de toda la vida trabajada, no actualizar con la inflación y retrasar las pensiones incluso hasta los setenta años.

 

Hoy ForumLibertas publica otra información relevante que nos explica como la suma de lo que cobra uno de los principales responsables de la Banca Española al año, iguala a lo que perciben 2.400 de españoles con el salario mínimo de 600 euros. Es un dato que señala toda una dinámica.

 

Alguien podrá pensar que esto es demagogia. Efectivamente lo es. Se trata una vez más de la demagogia de los hechos, de un indicador de la insensibilidad social que se está apoderando de todo.

 

Naturalmente se trata de retribuciones especialísimas pero si bajáramos unos cuantos escalones nos encontraríamos también con situaciones desmesuradas y todavía más difíciles de justificar a pesar de que ingresen mucho menos, como es el gran tinglado montado en torno al espectáculo cada vez más denigrante de la televisión.

 

Todo esto no se puede pasar por alto, tampoco debe ser objeto de respuestas maximalistas o carentes de racionalidad económica, pero entre la ignorancia y la denuncia sin soluciones hay todo un amplio espacio intermedio que es al que debemos acudir sin más dilaciones.

 

Editorial de Forum Libertas, 2 de mayo de 2007

Monseñor García-Gasco defiende el "imprescindible testimonio de las víctimas del terrorismo" y pide que no se pacte con ETA

Monseñor García-Gasco defiende el "imprescindible testimonio de las víctimas del terrorismo" y pide que no se pacte con ETA


En la homilía que pronunció durante la Eucaristía con la que concluyeron las I Jornadas sobre Terrorismo en la Sociedad Española, organizadas por la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, monseñor García-Gasco, Arzobispo de Valencia, manifestó que "el testimonio de las víctimas es imprescindible para reavivar la urgencia del respeto a la vida y a la libertad de todos los seres humanos".

 

Del mismo modo, afirmó que "no se puede pactar con los terroristas el futuro de España" porque "ETA y la cultura de la muerte que la envuelve se han convertido en la peor amenaza para la paz" y subrayó que "no hay negociación política posible con las armas", al tiempo que insistió en que "sólo la aceptación previa del Estado de Derecho hace posible el camino de la paz".

 

Además, el Arzobispo de Valencia destacó que "cuando la dignidad de la persona queda ultrajada porque se atenta contra su vida, contra su libertad o contra su capacidad para conocer la verdad, los cristianos no podemos callar" y calificó de "perversión" el "olvido que han sufrido las víctimas del terrorismo y su drama humano". Así, dijo, "atender a las víctimas es un ejercicio de justicia y de caridad social: un camino necesario para la paz, una exigencia de justicia y de caridad".

 

Libertad Digital, suplemento Iglesia, 3 de mayo de 2007

ZP quiere a ETA en las instituciones, pero Ibarretxe e Imaz, así, no

ZP quiere a ETA en las instituciones, pero Ibarretxe e Imaz, así, no

Vamos a ser claros: las ideas de ETA van a estar en las instituciones vascas y navarras a partir del 27 de mayo. Acción Nacionalista Vasca, un partido abertzale histórico, encarna en su ideario y en sus candidaturas todo lo que la banda terrorista ha venido defendiendo con las armas durante cinco décadas. ANV y ETA quieren la independencia para el País Vasco, previa la incorporación de Navarra (y, en deseo, del País Vasco francés). Después de la independencia quieren la construcción de un Estado nacional de base lingüística y con un modelo económico socialista. En el camino a la independencia quieren la liberación de los presos de la banda y un proceso de negociación política en el que el Estado español y quien lo gobierne reconozcan un nuevo régimen. Eso, que es ETA, es también ANV.

 

Hipocresía generalizada

 

España, sin embargo, es una democracia, y presume de la libertad de pensamiento y de expresión. Para que un régimen político sea democrático no es imprescindible que la libertad de las ideas sea total –valga por todos el ejemplo del comunismo, ilegal durante décadas en la República Federal de Alemania- pero, en nuestro caso, en la Ley de Partidos PP y PSOE convinieron que las ideas abertzales más extremistas no fuesen ilegales, sino sólo su defensa mediante la violencia.

 

Así las cosas, Batasuna es ilegal no por sus ideas, sino por ser parte de ETA –cosa que además técnicamente no es exacta: son dos partes de un movimiento- y sólo demostrando que un partido es terrorista puede ser ilegalizado. PP y PSOE tuvieron reparos al redactar la Ley de Partidos y hoy, a menos que ETA haya trufado las candidaturas de ANV de criminales convictos, la izquierda abertzale va a estar en las urnas. Esa Ley, por lo demás, no la ha hecho Zapatero: se ha limitado a aprovechar un hueco "políticamente correcto" que estuvo allí desde el principio.

 

Vencedores y vencidos: hay sorpresas

 

La reaparición electoral de la izquierda abertzale reparte de nuevo las cartas en la política vasca y navarra. Ganadores netos de la jugada hay sólo dos. El primero de ellos es el nacionalismo socialista de ETA y de ANV, que recupera una posición dolorosamente perdida; y el segundo el PSOE, que con esta resurrección no pierde votos y gana una baza política, la reapertura del "proceso de paz" y un posible aliado de izquierdas en tiempos por venir. ¿El resto? Perdedores.

 

Perdedores son, por supuesto, PP y UPN, que pierden su batalla contra el terrorismo y verán de nuevo con representación a los asesinos de tantos concejales, militares y policías. Perdedor es Aralar, que sonríe a disgusto, felicitando a ANV pero lamentando los votos que no quedarán huérfanos (aunque Patxi Zabaleta personalmente tendrá grandes compensaciones en Navarra). Y perdedor es el PNV, que dice alegrarse pero que no en vano ha emprendido un giro de envergadura en las últimas dos semanas. Juan José Ibarretxe pidiendo perdón a las víctimas de ETA y Josu Jon Imaz pidiendo a la izquierda abertzale que deje las armas para siempre no son una casualidad: son la señal clara de que el nacionalismo conservador no quiere quedarse a solas con el nacionalismo revolucionario. ETA va a pedir su libra de carne, y el PNV –desde siempre rival ideológico de ANV y de ETA aunque haya sido su aliado en tiempos de crisis- teme que sea cortada a su costa.

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 3 de mayo de 2007

ANTE LA ECLOSIÓN DEL NUEVO ATEÍSMO. ¿Necesitamos la religión?

ANTE LA ECLOSIÓN DEL NUEVO ATEÍSMO. ¿Necesitamos la religión?

Elton John.

"Yo prohibiría terminantemente la religión", declaraba Elton John allá por el mes de noviembre, en una entrevista comentadísima. Decía más la estrella del pop británica: "[La religión] convierte a las personas en ratas odiosas, y no es precisamente compasiva".

No es noticia que mucha gente encuentre odiosa la religión, pero el denominado Nuevo Ateísmo se está convirtiendo en una industria en expansión. En innumerables libros, artículos y conferencias se ensalza el laicismo y se ridiculiza, por absurda y perniciosa, la fe en Dios. Antaño, tal inquina hacia la religión quedaba relegada a los márgenes de la buena sociedad; hoy, en cambio, ocupa una lugar preeminente:

– A un congresista por California se le aclama por declararse ateo.

– En una información de portada del New York Times Magazine, titulada "¿Por qué creemos?", se habla de la fe religiosa como de una "adaptación evolutiva" y de un "accidente neurológico", pero no de la posibilidad de la existencia de Dios.

– La UE emite una declaración acerca de sus valores fundamentales a propósito de su quincuagésimo aniversario en la que no se hace referencia alguna al cristianismo.

– El último libro del célebre periodista Christopher Hitchens lleva por título God Is Not Great: Why Religion Poisions Everything (Dios no es grande: por qué la religión lo envenena todo).

Aun así, no hay que buscar demasiado para reparar en lo indispensable que resultan Dios y la religión para la vida civilizada.

El otro día, en la portada del Boston Globe había una foto en la que aparecía el reverendo Wayne Daly paseando con dos oficiales de policía por Grove Hall, en Roxbury. El pie de foto decía: "Objetivo, las zonas devastadas por la violencia. Miembros de la Black Ministerial Alliance empezaron ayer a acompañar a la policía en calidad de intermediarios".

Durante las próximas semanas, medio centenar de sacerdotes y ministros religiosos recorrerán los barrios más peligrosos de la ciudad para presentar a la gente los policías que patrullan las calles de sus vecindarios. El objetivo es acabar con la intimidación y la desconfianza, que con frecuencia impiden a los vecinos dar parte de hechos criminales. Una nota informativa decía que tras esta "alianza estratégica" estaba la idea de que "los residentes de estos barrios (...) pueden estar en el futuro más dispuestos a hablar con las fuerzas del orden si los ministros religiosos han allanado el terreno".

Supongo que Christopher Hitchens y Sir Elton John encontrarán esto incomprensible. Si la religión convierte al personal en "ratas odiosas", ¿por qué pedirá la Policía de Boston ayuda al clero local? Si la religión "envenena todo", ¿quién, en su sano juicio, depositaría su confianza en gente para la que el testimonio religioso es una forma de vida?

La verdad es que a la mayoría no nos cuesta nada comprender por qué los clérigos son vistos como intermediarios honestos, o por qué la Policía espera que constribuyan a hacer de Boston una ciudad más segura. Las siguientes cuestiones tienen más enjundia: ¿qué es lo que mueve a los ministros bostonianos a jugarse el cuello? ¿Qué les lleva a aliarse con la policía en barrios donde las bandas criminales tratan con crueldad a los "chivatos" y demás gente de bien? Y, ya puestos, ¿por qué se dedican al servicio religioso? Sin lugar a dudas, hay modos más fáciles, seguros y lucrativos de ganarse la vida.

Detalle de LA CREACIÓN de Miguel Ángel.El caso es que a los ministros religiosos les impulsa un cálculo moral judeocristiano según el cual la bondad y el servicio a los demás merecen más la pena que una carrera profesional sin complicaciones, segura y económicamente provechosa. La moral judeocristiana exige a sus seguidores bondad y decencia; no por mor de la razón, de la opinión general o de la "adaptación evolutiva", sino porque así lo ha querido Dios. Y de ese impulso moral –se hace el bien porque el Creador quiere que se haga el bien– provienen el desinterés y el afán de superación.

"Todos los días veo cómo funciona ese impulso moral –ha escrito el líder cristiano Charles Colson–, cuando 50.000 voluntarios de Prison Fellowship en Estados Unidos y otros 50.000 en el resto del mundo penetran en los más horribles agujeros para amar a las personas más indeseables que imaginarse quepa. Eso no se hace bajo el impulso de instinto alguno, pues va contra la egoísta naturaleza humana".

¿Pueden los laicos ardorosos, tan firmes en su creencia de que no existe un Dios al que haya que rendir cuentas, ni moral que no hayan establecido los hombres, ser buenos y afectuosos? Claro que pueden. Ahora bien, cuando la caridad y la bondad son más necesarios que nunca, por lo general no son los grupos conformados por los Nuevos Ateos los que dan el callo. ¿Qué es más probable, que se ocupen de los pobres moribundos de Calcuta las asociaciones laicas humanitarias o las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa, que hacen de la palabra de Dios ("Ama a tu prójimo") una obligación? Cuando la Policía de Boston necesita intermediarios de gran moralidad y confianza, ¿dónde los encuentra, en las organizaciones que orquestan campañas antirreligiosas o en la Black Ministerial Alliance?

Ya hemos tenido noticias de ese mundo de religiones prohibidas por decreto con que sueña Elton John: Hitler, Stalin y Pol Pot nos mostraron lo que había al final de ese camino.

Por supuesto, para cada norma hay una excepción. Por supuesto, no todos los que creen en Dios son buenas personas. Por supuesto, se han hecho cosas espantosas en nombre de la religión, de todas las religiones. Pero sin Dios el mundo sería un lugar horrible. Desde luego. Por supuesto.

JEFF JACOBY, columnista del Boston Globe.

 

Libertad Digital, suplemento Ideas, 2 de mayo de 2007

Sectas evangélicas

Sectas evangélicas

LLEVO casi un par de semanas por tierras hispanoamericanas, en una gira de promoción de mi última novela. Me está causando una hondísima impresión el auge de las sectas evangélicas por estas tierras; un auge que, según me cuentan diversos amigos, se ha producido en unos pocos años y que registra un crecimiento de adeptos en progresión geométrica. Algunas de estas sectas cuentan, incluso, con canales televisivos volcados en el proselitismo. Cuando vuelvo al hotel, busco estos canales, para poner a prueba mi capacidad de asombro. Aparecen en la pantalla unos sedicentes «pastores», híbridos de orate y vendedor de crecepelos, que enardecen a sus auditorios con una retórica de parvulario, aderezada de apóstrofes que los adeptos a la secta jalean con entusiasmo. La Biblia es usada en estas alocuciones como una especie de manual de autoayuda; la exégesis que se hace de ella es de una zafiedad tergiversadora que causa grima. Tarde o temprano, el sedicente «pastor» acaba llevando el agua a su molino: ofrece su prédica como una vía de éxito profesional; pero enseguida liga esa promesa de prosperidad a la satisfacción de un diezmo. Para legitimar la exacción, el sedicente «pastor» invoca citas cogidas por los pelos de los Proverbios o de Malaquías en las que Dios reclama a los creyentes las primicias de su trabajo. La prédica alcanza hacia su desenlace un clímax lisérgico: el sedicente «pastor» lanza proclamas rescatadas del repertorio de un charlatán de feria; los adeptos asienten, se entregan al llanto, se desgañitan, gritan alabanzas que más bien parecen imprecaciones. Al sedicente «pastor» le brilla el rostro con un sudorcillo atocinado y risueño.

 

Tras la prédica se suceden unos anuncios con estética de teletienda en los que se ofrecen recetarios para la sanación del alma, colgantes con propiedades de talismán, zarandajas y bisuterías varias a las que se atribuyen poderes sobrenaturales. No faltan tampoco los llamamientos a quienes se sienten solos, incomprendidos, desahuciados; la propaganda de estas sectas evangélicas se dirige muy especialmente a las mujeres, a quienes seduce con promesas de plenitud espiritual entreveradas de morralla feministoide. Aparecen también un par de individuos ataviados con una indumentaria que se pretende similar a la de los sacerdotes, invitando a los espectadores a participar de no sé qué ceremonia que parodia la Eucaristía. Según me cuentan, una de las estrategias más empleadas por estos sacaperras consiste en infundir el espejismo de que sus celebraciones son aproximadamente católicas; de este modo, muchos neófitos ni siquiera tienen conciencia de haber abandonado la Iglesia.

 

Le pregunto a mis amigos si entre los medios de comunicación pretendidamente serios y entre las élites intelectuales no han surgido muestras de alarma ante el auge de estas sectas. Me sonríen sarcásticos: los medios de comunicación pretendidamente serios y las élites intelectuales están demasiado ocupados arremetiendo contra la Iglesia católica. Aunque, por supuesto, contemplan con desdén el fenómeno, con ese tibio desdén que se destina a las faunas infrahumanas, lo toleran; y justifican esa tolerancia amparándose en la libertad de culto. Pero la razón verdadera de su transigencia es mucho más artera: de un modo retorcido, han hallado en el auge de las sectas evangélicas un formidable aliado en su designio de destrucción, que dirige su artillería contra la Iglesia católica. Durante siglos, el combate contra la Iglesia se presentó como una lucha contra el oscurantismo; ahora ya sabemos que el propósito de ese combate era muy diverso: se trataba de derrotar una fe religiosa sustentada sobre dos mil años de sabiduría acumulada, sustentada sobre una tradición cultural que ofrecía una visión concertada del mundo. Estas nuevas expresiones seudorreligiosas carecen de esa tradición, se alimentan del caos y actúan como arietes contra los baluartes culturales tan costosamente erigidos a lo largo de los siglos, dejando que sus adeptos chapoteen en un cenagal de ignorancia. Las sectas evangélicas se convierten, de este modo, en un instrumento más de ese designio de destrucción que guía a quienes desean instaurar una nueva forma de esclavitud.

 

Juan Manuel de Prada

ABC, 30/04/2007

 

El sindicalismo abertzale refuerza la posición de mayoría en las elecciones

El sindicalismo abertzale refuerza la posición de mayoría en las elecciones

Los datos oficiales de las elecciones sindicales a 31 de marzo muestran que el sindicalismo abertzale ha reforzado su posición de mayoría en Hego Euskal Herria. ELA cuenta con una representación del 35,73% y LAB se sitúa en el 15,81%. José Elorrieta, secretario general de ELA, destaca que «somos mayoritarios en once comarcas" y Rafa Díez, secretario general de LAB, afirma que "somos el que más ha crecido".

Según los datos oficiales hasta el 31 de marzo de este año, la suma del sindicalismo abertzale en Hego Euskal Herria, es decir de ELA y LAB, refuerzan la posición mayoritaria que mantenía hasta setiembre del año pasado, cuando comenzó el proceso electoral.

 

ELA cuenta en los cuatro territorios con una representación del 35,73% y LAB, con un 15,81%, lo que significa que entre ambos suman el 51,54%. CCOO tiene un 21,09% y UGT alcanza una representación del 17,32%. Entre estos dos últimos la representación se queda en 38,41% en Hego Euskal Herria.

 

La realidad sindical muestra una hegemonía de ELA en tres de los cuatro herrialdes, con importantes niveles de representación, ya que en Gipuzkoa posee el 44,6%; en Bizkaia, el 40,17%; y un 32,81% en Araba, mientras que en Nafarroa se sitúa en un 21,50%, tras UGT y CCOO.

 

LAB cuenta con una representación en Gipuzkoa del 26,13%; del 12,83% en Bizkaia; el 11,06% en Araba y del 12,47% en Nafarroa. CCOO tiene en ese herrialde un 24,31%; en Bizkaia, un 22,88%; en Araba, un 20,84% y en Gipuzkoa baja al 15,43%. Por su parte, UGT tiene su principal base en Nafarroa, con una representación del 30,66%; seguido de Araba, donde posee un 21,78%. En Bizkaia se queda un poco por encima de LAB, con un 13,78% y en Gipuzkoa se ha convertido casi en un sindicato marginal, ya que baja al 7,13%.

 

ESK es la quinta fuerza, aunque muy alejada de los otros, ya que su mayor representación se sitúa en Araba, con un 2%; mientras que en Nafarroa cuenta con 1,67%, para pasar a 1,43% en Bizkaia y un 1,42% en Gipuzkoa. En general, posee, un 1,57%. Otro dato interesante es la obtención del número de representantes. ELA cuenta con 9.332 a fecha de marzo; LAB tiene 4.128 delegados; CCOO, otros 5.509 representantes; UGT, 4.524 delegados y ESK, 409 representantes en los centros de trabajo de Hego Euskal Herria.

 

Un paso importante

 

José Elorrieta, secretario general de ELA, reconoce sentirse «satisfecho» con los resultados y con cierta ironía reconoce como positivo que los demás «también estén contentos». El líder de ELA afirma que «hemos conseguido en Gipuzkoa el punto más alto de representación con el 44,6%, lo que refleja una posición muy consolidada».

 

Explica que en el Metal de Araba, que tiene el convenio bloqueado desde 2004, «tenemos una representación del 43%» y por comarcas, Elorrieta, destaca la de «Ezkerraldea-Kadagua, donde logramos la segunda representación más importante en este sindicato, con un 44,3%. Cualquiera que sepa la realidad sindical de los años ochenta en esta zona se dará cuenta del paso y el avance que hemos logrado, lo mismo que en la Ribera navarra, que empezamos con dificultades y rozamos el 20% de representación».

 

68.000 trabajadores

 

El secretario general de LAB, Rafa Díez, también se muestra satisfecho con el crecimiento que ha tenido la central sindical hasta los resultados de marzo.

 

«El avance es muy positivo. LAB crece en los cuatro herrialdes. Es el que más avanza y hemos superado la cuota de los 4.100 delegados». Según explicó a GARA el secretario general de LAB, «nos encontramos cerca del 16% en Hego Euskal Herria y casi en el 17% en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa».

 

Rafa Díez destaca que la representación lograda se debe «al voto de más de 68.000 trabajadores, que son los que han apoyado a LAB en estas elecciones. Más de 8.000 votos más que hace cuatro años».

 

Se da la circunstancia, por ejemplo, de que en Bizkaia «hemos sacado más votos que UGT, hasta alcanzar los 23.000, y nos encontramos a menos de cien delegados de ese sindicato. En Gipuzkoa rebasamos el 26% con facilidad; en Nafarroa nos acercamos al 13% y en Araba nos consolidamos».

 

Díez afirma con rotundidad que «estos resultados nos indican la potencialidad que tiene el proyecto de LAB» y recuerda que «estamos convencidos de que si no sufriéramos la marginación en términos económicos, de patrimonio, de condiciones objetivas y la permanente represión, hoy LAB estaría dos o tres puntos porcentuales por encima. Abordamos el desarrollo de este proyecto en unos niveles de discriminación en relación al resto, pero nuestro balance es muy positivo».

En las empresas medianas y grandes, LAB se consolida

 

Un dato significativo se encuentra en las empresas medianas y grandes de Euskal Herria, ya que en las mismas LAB refuerza y consolida su representatividad. En Hego Euskal Herria logra más representantes en los comités que UGT, ya que LAB cuenta con 2.674 delegados ( 16,98%) y UGT, 2.622 delegados (16,65%). ELA tiene la mayor representatividad, con el 33,35% y 5.254 delegados, mientras que CCOO se queda en 3.153 sindicalistas, con un 20,02%. Rafa Díez, secretario general de LAB, destaca que «nuestra posición en estas empresas es más fuerte, ya que nos acercamos al 17% en Hegoalde y al 18% en la CAV. Es una presencia y un salto muy importante del sindicato» . J. BASTERRA

 

Gara, 2 de mayo de 2007

COBARDÍA ANTE LOS CHEQUISTAS

COBARDÍA  ANTE LOS CHEQUISTAS

Me comunica un amigo que hace unos días, en el programa de Saenz de Buruaga, en Telemadrid, una tiorra bastante conocida dijo que yo había sido confidente de la policía. No es la primera vez. La misma infamia de jaez chequista han soltado el héroe de Paracuellos y Mienmano, y lo hacen con frecuencia en internet, anónimamente, una serie de chorizos del aparato de Pepiño el Corruto. Lo cual tiene su parte halagadora, en cierto modo, pues demuestra hasta qué punto mis estudios históricos les están arruinando el negocio político-económico que tenían montado en torno a la guerra civil, les hacen perder los nervios. Desde la publicación del primero de esos estudios, va para siete años, vengo pidiendo un debate intelectual al respecto, pero ha sido inútil. No entra en sus hábitos. Su reacción, del peor estilo posible, ha consistido en una marejada de ataques personales, insidias, injurias, intentos de agresión y exigencias inquisitoriales de censura. Lo cual, a falta de cosa mejor, nos ha ofrecido un excelente retrato de estos individuos, empeñados en sentar cátedra de intelectuales y políticos demócratas, y en realidad enfermos de un espíritu chequista metido hasta el tuétano.

Dentro de unas semanas saldrá a la luz el último libro que pienso escribir sobre la guerra civil y la república, a fin de redondear los anteriores con una visión crítica, intelectual, de la historiografía políticamente correcta. Se titula La quiebra de la historia “progresista”. En qué y por qué yerran Beevor, Preston, Juliá, Viñas, Reig, etc. Me parece que el título no precisa más aclaración, y ahí los espero, nuevamente.

En fin, pregunté a mi amigo si alguien había replicado a la gruesa viborilla del programa de Buruaga, pero resulta que nadie lo hizo. Eso es lo que realmente me indigna. Nadie tuvo cuajo de explicar, por ejemplo: “Mire usted, buena mujer, lo que usted está diciendo es un acto de colaboración con el terrorismo, concretamente una provocación al asesinato. Y está usted diciendo, además, una falsedad evidente, muy propia de una mentalidad chequista, porque ustedes han tenido durante doce años a su disposición el ministerio del Interior, con todos los archivos policiales, y a los propios policías para interrogarles. Si realmente Moa hubiera sido un confidente o infiltrado, ustedes podrían documentarlo plenamente, en lugar de lanzar infamias como usted hace ahora. Pues sin duda ustedes han investigado el asunto y han tratado de encontrar esas pruebas, pero Barrionuevo, en sus memorias, reconoce que no hay nada de nada. No hay la menor prueba de que el PCE (r)-GRAPO estuviera infiltrado, o manejado por la extrema derecha, al menos durante la época en que Moa estuvo en él. En cambio el PCE y el PSOE sí estuvieron ampliamente infiltrados, como se desprende del hecho de que por entonces apenas eran clandestinos, habiéndose reorganizado el PSOE, en concreto, bajo el control del aparato franquista. Se han publicado datos importantes y no desmentidos. Y al comenzar la Transición, diversos políticos socialistas y comunistas reclamaron la destrucción de las fichas de la Brigada Político Social, lo cual también indica muchas cosas”.

Algo así, sencillo y contundente, que todo el mundo sabe, pero que hay miedo a expresar. Me comentaba otro amigo que tampoco tenía mayor importancia, porque la señora en cuestión está siempre escupiendo veneno, y da más risa que otra cosa. A mí no me da ninguna risa. Esta señora es de la índole de las Nelken o Pasionaria, incitadoras (como mínimo) al terror, y en el actual proceso de involución antidemocrática esas gentes se vuelven cada vez más peligrosas. Su peligro crece precisamente porque la gente normal, que tendría que pararles los pies, suele callarse y dejar pasar como diciendo “no va conmigo”. Sí va con ustedes, señores, va con todos. Con ese espíritu ratonil se ha llegado a la situación de las Vascongadas, a la práctica ruina de la democracia en aquellas provincias, a la hegemonía política de esa variante chequista que es la ETA.

La cobardía ante los chequistas tiene además otro, digamos, inconveniente: si la ley termina por caer y las condiciones se vuelven favorables, esa cobardía se trueca en revanchismo y brutalidad, lleva a prácticas similares a las de las checas. En la guerra civil no pocos derechistas que habían contribuido a precipitar el desastre con su pasividad, se convirtieron de pronto en verdaderos sádicos. Conviene aprender de la experiencia.

En cuanto a prácticas de esta clase, sobre todo a cargo del sujeto de Paracuellos, voy a escribir un par de artículos más, pues la ignorancia de la gran mayoría sobre el pasado reciente es abismal. Ruego a cada lector dé la máxima difusión por su cuenta a este y los siguientes artículos, pues de poco valen los esfuerzos de aclaración si quedan limitados a un ámbito reducido.

Pio Moa