Blogia
Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Montero, ex miembro de HB, augura una ruptura de la tregua

Montero, ex miembro de HB, augura una ruptura de la tregua

El ministro del Interior reconoce que la banda aún puede matar, a pesar de estar en el peor momento de su historia

S. E. Madrid. El abogado y ex eurodiputado de Batasuna Txema Montero asegura que la organización terrorista ETA romperá el alto el fuego en 10 o 15 días. El miembro de la izquierda abertzale vaticina que, si la banda reanuda la actividad terrorista, lo hará con atentados mortales.

 

Montero argumenta que las negociaciones entre el Gobierno y la banda han fracasado. “La negociación de doble vía ha fracasado, ahora toca hacer lo imposible para que esto no se desbarate definitivamente”, aclaró. ETA, explica, se ha rearmado durante la tregua, y el Gobierno no ha hecho ningún gesto de distensión ni paralizado la acción judicial. Esto último ha sido interpretado por “ETA y Batasuna como agresiones” llevadas a cabo en medio de las negociaciones.

 

Txema Montero, que hizo estas afirmaciones en una entrevista publicada por El Diario Vasco, es en estos momentos coordinador de la Tribuna de Reflexión y Debate de la Fundación Sabino Arana, y está más lejos de la dirección de Batasuna de lo que estaba hace algunos años, con lo que su testimonio debe ponerse en su sitio.

 

Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que el Gobierno no acerca presos porque aún no se ha demostrado que ETA tenga intención de dejar las armas. “El Gobierno puede hacer gestos, y en su momento los hará, pero tiene que vislumbrarse una voluntad inequívoca en ETA de abandonar la violencia”, aseguró Rubalcaba, quien se remitió a la resolución aprobada por el Parlamento el 17 de mayo de 2005.

 

El ministro, que fue entrevistado en Antena 3, aclaró que, si el Ejecutivo cree oportuno mover presos o cambiar de políticia penitenciaria, antes debería ir al Congreso a explicárselo a los grupos parlamentarios. Esto, anunció, lo hará el Gobierno si cambia de política.

 

Con violencia, nada

Pérez Rubalcaba afirmó que el proceso de paz “no arranca, porque ha reaparecido la violencia callejera”. “Con la violencia es muy difícil dialogar, por no decir imposible”. Dijo que la democracia tiene una regla de oro según la cual “cada uno lucha por sus ideas con la palabra”, porque “la violencia está desterrada”.

 

Precisó, no obstante, que todavía subsisten los elementos que en su momento llevaron a los socialistas a pensar que la violencia podía llegar a su fin, y que se resumen en que ETA lleva tres años y medio sin matar y ha decretado un alto el fuego permanente. Además, dijo Rubalcaba, existe un “cansancio social evidente” respecto a la existencia de la violencia terrorista. La situación operativa de la banda, apuntó, es la peor de toda su historia, aunque —matizó— “conserva su capacidad para matar”.

 

La Gaceta de los Negocios, 12 de diciembre de 2006

Activación social en favor del proceso

Activación social en favor del proceso

La sociedad vasca asiste en las últimas semanas a un auténtico bombardeo de noticias ­no siempre verosímiles, pocas veces inocuas­, que trasladan mensajes a menudo contradictorios en relación a la situación por la que atraviesa el proceso. Requerida para encuestas y sondeos, la ciudadanía se expresa con claridad al vincular el logro de la paz con la resolución de las causas del conflicto. El último «sociómetro» del Gobierno de Lakua refleja un considerable respaldo a un proceso de diálogo sin exclusiones, con una agenda no sometida a censura previa y que no haga un tótem de la cuestión de un marco político que, en la práctica, impide a los vascos expresarse como nación.

Inviabilidad, descarrilamiento, fracaso, hundimiento... son, por contra, los conceptos que emplean algunos representantes políticos para retratar un proceso que si desde el verano arrastraba una crisis «maquillada» por algunos de los implicados, hoy muestra signos evidentes de colapso. Aunque no siempre sea fácil interpretar los mensajes de los agentes implicados, la sociedad vasca percibe claramente que lo que al principio podía interpretarse como un problema en el sistema de arranque ha terminado por gripar el motor mismo del proceso.

Los representantes políticos intercambian responsabilidades sobre un fracaso que afectaría a todos, y las declaraciones se consagran más a poner precio al retorno a un escenario de confrontación que a explicitar públicamente el grado de compromiso propio con la tarea de poner en marcha de una vez el diálogo multipartito que avance hacia un acuerdo que permita a la ciudadanía vasca decidir su futuro. En este difícil contexto, se apela, ya en voz alta ya en soto voce, a la necesidad de que la ciudadanía exprese, por así decirlo, en plaza pública su apoyo a un proceso que vive horas inciertas.

A la labor curtida en el tiempo de Ahotsak se unen ahora pronunciamientos que reflejan una cierta ansiedad y otros que corren el riesgo de ser utilizados para trasladar a la ciudadanía responsabilidades no asumidas por los partidos. Con todo, hoy es más esencial que nunca que todas las voces se expresen, en la forma que entiendan oportuna, para hacer patente el compromiso firme de este país por una paz que vendrá de la mano de los derechos y que es incompatible con las inercias de imposición de que han hecho gala Madrid y París durante estos meses. La sociedad vasca tiene la palabra en este momento crítico para el proceso. -

 

Editorial de Gara, 13 de diciembrede 2006

El porqué del bloqueo

El porqué del bloqueo

Bajan revueltas las aguas en el proceso político vasco. Las encuestas del Gobierno de Lakua hablan de una mayoría inquieta por el bloqueo que padece y a la inmensa mayoría nos faltan datos para interpretar en toda su extensión las verdaderas dimensiones del problema. Nos guiamos por lo que vemos, leemos e intuimos. Ayer en “El Periódico”, Carlos Carnicero, veterano en el columnismo y próximo a la sede de Ferraz, advertía que «ser portavoz parlamentario del PSE debiera reunir la condición de la serenidad y la mesura en los comportamientos políticos». Se refería a las declaraciones de Pastor el pasado sábado sobre la reunión que, dijo, no se celebró entre ETA y el Gobierno español. Y así se preguntaba Carnicero:«¿Cuál es la razón por la que José Antonio Pastor ha abierto la caja de los truenos al revelar que el Gobierno trató de reunirse con ETA y la organización terrorista no contestó?». Y se contestaba de forma un tanto insólita:«Hasta el momento de escribir estas líneas, Pastor no ha sido desmentido directamente por ninguna voz autorizada de su partido ni del Gobierno. El secretario de organización del PSOE, José Blanco, ha despachado el asunto sin referirse directamente a él con una frase críptica y lapidaria que tan de moda están en la política cuando no se quiere o no se puede decir nada: ‘Hay mucha gente que no sabe lo que habla y los que sabemos no hablamos’». ¡Pues le parecerá poco a Carnicero!

A partir de ahí le entra al meollo del asunto y sentencia que «este incidente vuelve a poner en primer plano el cúmulo de dudas que suscita la forma en la que se está conduciendo este proceso en el que los dirigentes del PSE en el País Vasco celebran reuniones con Batasuna mientras otros intermediarios dialogan o se comunican con ETA». O sea, que se reúnen.

Y guarda para el final el jarro de agua fría Carnicero:«Como sucede que la sensación es que el Gobierno y ETA no coinciden en absoluto en los contenidos que pudiera tener un acuerdo, la conclusión difícilmente evitable es que José Antonio Pastor y sus compañeros habrían trasladado, en su entusiasmo por tener éxito en esta negociación, expectativas que no son sólo de imposible cumplimiento, sino que además ni siquiera se pueden discutir en una mesa de negociación porque la opinión pública no lo soportaría». Ya sabemos, pues, quién incumple lo pactado. Bien está saberlo, ¿verdad?

Maite Soroa

Gara, 12 de diciembre de 2006

ETA condiciona la negociación a aceptar la situación de Batasuna y frenar los arrestos

ETA condiciona la negociación a aceptar la situación de Batasuna y frenar los arrestos

El último boletín 'Zutabe', que les fue interceptado a los etarras arrestados en Francia el pasado fin de semana, recoge las condiciones de ETA para empezar a reunirse con el Gobierno. Los requisitos, según publica hoy EL MUNDO, son: modificar el esquema estatutario, dar a Batasuna por legalizada y adoptar medidas de acercamiento a las cárceles vascas respecto de los presos.

En el documento interno de la banda terrorista, escrito cinco meses después del anuncio del alto el fuego, ETA advierte que no negociará con el gobierno hasta que éste cumpla dichos mínimos.

"Una vez cumplidas estas bases vendría el momento y la posibilidad de entrar en la negociación entre ETA y el Gobierno español, la excarcelación de los presos y la desmilitarización", agrega el texto.

Además, ETA insiste en que "el acuerdo principal de la resolución del conflicto hay que conseguirlo en la mesa de partidos", informa Ángeles Escrivá. Para lograr ese acuerdo, agrega, "el Gobierno tendrá que superar los límites y topes que hoy se le imponen a Euskal Herria".

La banda terrorista señala que las negociaciones han de dar como resultado "la declaración del derecho como pueblo de Euskal Herria".

Presencia en las calles

ETA señala en su comunicado que "debe plantarse cara a la ofensiva del Estado español". "Ahora más que nunca, es únicamente la lucha la clave que guiará el proceso donde pretendemos", indica.

De esta forma, la banda realiza un llamamiento a los suyos para estar presente "como nunca en las calles", pues, de lo contrario, "se fortalece la posición del Gobierno español".

Por otro lado, el último 'Zutabe' también recoge que, "Si el Gobierno de España quiere hacerse valer de la represión para llevar el proceso o para cambiar la dirección de la izquierda abertzale, el proceso de resolución no podrá continuar adelante".

El documento denuncia que el Gobierno y el PSOE están intentando ganar tiempo y que, en vez de centrarse en el proceso, están más preocupados por las próximas elecciones. En este sentido, asegura que "la situación difundida" no tiene nada que ver con su postura real.

El Mundo, 9 de diciembre de 2006

Batasuna a Zapatero:«No ha lugar a hablar de expectativas de proceso en estos parámetros»

Batasuna a Zapatero:«No ha lugar a hablar de expectativas de proceso en estos parámetros»


Batasuna ha recibido como «palabras huecas» las afirmaciones hechas el miércoles por el presidente español sobre el mantenimiento de sus «expectativas». En una nota en la que recalca que «Zapatero no ha respondido al emplazamiento realizado para hacer frente a este momento de máxima gravedad», insiste en la idea de que el proceso está «en situación de inviabilidad» y que «es responsabilidad exclusiva del Gobierno español modificar radicalmente su apuesta tras nueve meses nefastos». «No ha lugar a hablar de expectativas de proceso en estos parámetros», resume.

IRUÑEA

Un día después de que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expusiera en el Congreso que mantiene sus «expectativas» de «fin de la violencia», Batasuna le replicó en una escueta nota de prensa que «mejor haría si dejara de lado las palabras huecas y diera por finiquitada su apuesta de todos estos meses».

Batasuna, que ya trazó un diagnóstico extremadamente crítico en la comparecencia hecha por Arnaldo Otegi y Joseba Permach el martes en Donostia, expone a Zapatero que «no ha lugar a hablar de expectativas de proceso en estos parámetros. En consecuencia, Batasuna entiende que, en adelante, el Gobierno español debe hacer todo lo contrario a lo que ha estado haciendo estos meses». Reprocha además al presidente español que no haya dado respuesta a su emplazamiento.

Como hizo en la comparecencia del martes, Batasuna habla en la nota de «momento de máxima gravedad» y de situación «inviable», y subraya a continuación que «es responsabilidad exclusiva del Gobierno español modificar radicalmente su apuesta tras nueve meses nefastos que han conducido, repetimos, al proceso a esta situación de inviabilidad».

«Zapatero debe cerrar el ciclo de la represión, el condicionamiento permanente de la izquierda abertzale y la negación del debate político para abordar la solución definitiva y democrática del conflicto», añade la nota de prensa de la formación abertzale.

Gara, 8 de diciembre de 2006

Rodríguez Zapatero tiene la palabra

Rodríguez Zapatero tiene la palabra

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que «el más valiente es el que esgrime sólo la palabra en defensa de sus ideas». Una declaración interesante, más aún cuando se realizó en la conmemoración de la Constitución que encomienda a las Fuerzas Armadas la defensa de la «integridad territorial de España» y del «ordenamiento constitucional». Una Constitución, dicho sea de paso, a la que los partidos mayoritarios del Estado se aferran como un texto sagrado para impedir que la ciudadanía de las naciones que encierra en su seno pueda decidir libre y democráticamente su futuro. Si los poderes españoles sólo esgrimieran la palabra en defensa de sus ideas y estuvieran realmente dispuestos a escuchar, respetar y dar valor legal a las palabras de la ciudadanía, hace tiempo que, por ejemplo, se habría resuelto el conflicto que les enfrenta con Euskal Herria.

En los últimos tiempos había surgido la esperanza de que dicho conflicto pudiera ser encauzado a parámetros estrictamente democráticos, dejando de lado los usos de la violencia. Hoy esa esperanza está pendiente de que José Luis Rodríguez Zapatero muestre la valentía de que está dispuesto a defender sus ideas sólo mediante la palabra, dejando de lado el empleo de la represión en las calles, de la conculcación de los derechos humanos en las cárceles y del acoso y persecución constante a las organizaciones políticas de la izquierda abertzale. Hoy esa esperanza está pendiente de que el presidente del Gobierno español dé valor a su palabra y a sus compromisos y afronte realmente un proceso democrático con contenidos políticos que tendrá como consecuencia una paz justa y duradera. Por lo tanto, esa esperanza está también pendiente de que nadie pretenda jugar con las palabras para tratar de convertir la ilusión de la ciudadanía en un proceso cuyo único objetivo sea la rendición de la izquierda abertzale.

En los últimos días se están conociendo muchas opiniones y filtraciones sobre el momento político. El pasado martes la izquierda abertzale hizo una declaración cuya importancia y trascendencia no se puede pasar por alto. Se podrá tener la valoración que se quiera sobre Batasuna y su proceder, pero no se puede ignorar que es uno de los agentes determinantes en el escenario político vasco y que su visión de la situación actual tiene un peso ineludible en hacia dónde se oriente el futuro. También el presidente del Gobierno español y su ministro de Interior debieran tenerlo en cuenta. Ahora, ellos tienen la palabra. -

Editorial de Gara, 7 de diciembre de 2006

 

Batasuna afirma que el proceso «es inviable en estas condiciones»

Batasuna afirma que el proceso «es inviable en estas condiciones»

·Responsabiliza al Gobierno español de mantener «una apuesta que no busca la solución»

En una declaración leída ante los medios de comunicación por los mahaikides Arnaldo Otegi y Joseba Permach, Batasuna indicó que las actuales circunstancias, que responden a una «apuesta consciente del Gobierno español», «impiden y hacen inviable el proceso de diálogo multilateral en Euskal Herria». La formación abertzale también considera que sólo desde «el reconocimiento a las partes y sus derechos» y «desde el respeto a los compromisos» se podrá articular «un proceso serio y con bases democráticas sólidas». También advierte al Gobierno español que «su apuesta por mantener la represión» constituye «un atentado directo contra la mayoría popular de Euskal Herria». Batasuna reafirma su compromiso para poner en marcha un proceso para la resolución del conflicto.

 

Batasuna dio a conocer ayer por la tarde, en una comparecencia cuyo tono de seriedad fue más allá de cualquier rueda de prensa al uso, una declaración leída por los mahaikides Arnaldo Otegi y Joseba Permach en la que se evalúa lo acontecido desde el pasado marzo hasta la fecha actual.

El documento finaliza con cuatro puntos. En ellos se denuncia que la «apuesta consciente» del Gobierno español por «mantener la represión y el acoso» y por «un proceso sin contenidos políticos» son los factores que «impiden y hacen inviable el proceso de diálogo multilateral en Euskal Herria».

Por ello, insta al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a «modificar su actitud y alterar sustancialmente estas condiciones para construir un proceso de soluciones democráticas al conflicto por la vía de la negociación política».

La formación abertzale constata que «sólo desde el reconocimiento a las partes y sus derechos, desde el respeto a los compromisos, y teniendo una clara voluntad de que el proceso sirva para la resolución del conflicto político será posible articular un proceso serio y con bases democráticas sólidas en EuskalHerria».

«Esa es la voluntad y el compromiso de Batasuna. Corresponde al Gobierno español decidir cuál es la suya», concluye.

Antes de estos cuatro puntos, la declaración arranca recordando que la izquierda abertzale lleva meses hablando de «una situación grave de bloqueo», generada en primer término por «el mantenimiento de una estrategia de acoso policial y judicial, agravada con nuevas operaciones policiales en las últimas semanas; la situación de ilegalidad con respecto a nuestra actividad política y de movilización de masas; el mantenimiento de juicios sumarios; la doctrina Parot; decenas de detenidos durante la treguaŠ». Para Batasuna, estos hechos son «la muestra evidente» de un «intento de debilitar a una de las partes comprometidas en el diálogo político».

A ello cabe sumar «la falta de voluntad por adquirir compromisos políticos nítidos para la conformación de una mesa de diálogo político resolutivo», que «se ha visto agravada en las últimas semanas con detenciones, declaraciones y vídeos en los que el Gobierno español y su presidente se jactan de su inmovilismo durante la tregua». Por su parte, el Gobierno francés «sigue negando la realidad del conflicto» y «participando y colaborando en la estrategia represiva».

La formación independentista considera que se ha apostado por «reeditar viejos esquemas que, lejos de buscar con honestidad la solución al conflicto, buscan la erosión de la izquierda abertzale», con el objetivo de «desnaturalizar» los «contenidos de carácter político».

«Un problema democrático»

«Los gobiernos español y frances ­subraya Batasuna­ se vuelven a confundir, esperemos que de forma transitoria», porque «no tienen un problema político o técnico con la izquierda abertzale, tienen un problema de naturaleza democrática con la inmensa mayoría del pueblo vasco, que se considera una nación y que demanda el derecho democrático a decidir en paz su futuro político e institucional».

Para la formación independentista, la apuesta por «mantener la represión y el acoso» es «un atentado directo contra la mayoría popular de Euskal Herria», mientras que la apuesta por un proceso «sin contenidos políticos» supone «un desprecio a la voluntad democrática del pueblo vasco».



Las frases
· «Las constantes agresiones policiales y judiciales y la falta de un compromiso claro por parte de los agentes políticos son las que generan este grave bloqueo»

· «El Gobierno español y su presidente se jactan de su inmovilismo durante la tregua»

· «Es una apuesta que, lejos de buscar con honestidad la solución al conflicto, busca la erosión de la izquierda abertzale»

· «Los gobiernos español y francés se vuelven a confundir, esperamos que de forma transitoria»

· «No tienen un problema político o técnico con la izquierda abertzale, tienen un problema de naturaleza democrática con la inmensa mayoría del pueblo vasco, que se considera una nación y que demanda el derecho a decidir en paz su futuro político e institucional»

· «Sólo desde el reconocimiento a las partes y sus derechos, desde el respeto a los compromisos, y teniendo una clara voluntad de que el proceso sirva para la resolución del conflicto político será posible articular un proceso serio y con bases democráticas sólidas»

Gara, 6 de diciembre de 2006

El PP anhela la vuelta del PSOE al Pacto

El PP anhela la vuelta del PSOE al Pacto

Dirigentes de la derecha española ­los más claros ayer fueron el presidente del Gobierno navarro, Miguel Sanz, y el líder del PP vizcaíno, Antonio Basagoiti­ han comenzado a expresar públicamente que el PSOE está dando marcha atrás en el proceso y llaman a abrirle la puerta para su regreso al “Pacto Antiterrorista” que marcó la segunda legislatura del Ejecutivo de José María Aznar. Cabe esperar que las palabras de los portavoces del PP sean fruto de sus propios deseos y no de informaciones sobre las intenciones de la Moncloa. Porque, ¿cuál es la alternativa a la búsqueda de la paz y la normalización democrática por medio del diálogo?

Desde el PP ­y a buen seguro que también desde algunos sectores del PSOE­ se mantiene la idea de que la estrategia de aniquilación del independentismo puesta en marcha por el “Pacto Antiterrorista” estaba conduciendo a la derrota de la izquierda abertzale. Un análisis de la realidad objetiva de Euskal Herria evidencia que eso no es cierto. Puede que la ferocidad represiva hubiera conducido a las organizaciones de la izquierda abertzale a una actividad más clandestina, pero eso no significa que el Estado español hubiera resuelto su problema, sino simplemente que lo había escondido. De hecho, a la vista está que cuando después de casi todo un ciclo electoral sin una papeleta legal la izquierda abertzale encontró un resquicio para votar de forma más o menos normalizada, sin apenas campaña electoral mejoró su presencia institucional en el Parlamento de Gasteiz. Entretanto, en los últimos años, las encuestas van marcando un aumento de la conciencia nacional en Euskal Herria. Y, por si alguien necesitara un dato más, quizá le resultara conveniente hacer un seguimiento de cómo se están desarrollando las elecciones sindicales. La era Aznar comportó más sufrimiento, pero no una resolución de las cuestiones de fondo.

Desde que ETA declarara un alto el fuego permanente ­hace ya ocho meses­ Zapatero, en la práctica, se ha despegado bien poco de la estrategia que desarrolló su antecesor. De hecho, incluso tanto él como el PSOE se han jactado de haber dado menos pasos que el PP de Aznar. Si ahora pretendiera ­como sugieren algunas voces­ formalizar su vuelta al “Pacto PSOE-PP” no estaría avanzando hacia la resolución del conflicto, sino agravándolo. Ante la ciudadanía vasca se mostraría como un gobernante incapaz de cumplir sus compromisos ni de estar a la altura de las circunstancias, y ante la ciudadanía española vendría a dar la razón a la estrategia errónea del PP. -

Editorial de Gara, 5 de diciembre de 2006