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Observatorio del nacionalismo vasco

«Las soluciones de hoy deben garantizar que todos los proyectos sean realizables mañana»

«Las soluciones de hoy deben garantizar que todos los proyectos sean realizables mañana»


La comisión negociadora de la izquierda abertzale rompió ayer su silencio para recalcar cuál es la clave del actual momento: «Las soluciones de hoy tienen que posibilitar que todos los proyectos puedan materializarse mañana». En una comparecencia en Bilbo, Arnaldo Otegi y sus compañeros reiteraron su firme voluntad de lograr «una aproximación suficiente» para poner en marcha el diálogo multilateral y el acuerdo, y reiteraron que ésta es la vía que permite alcanzar «una paz justa, estable y duradera». Añadieron que la igualdad de condiciones es premisa para un diálogo constructivo.

BILBO

La comisión negociadora de la izquierda abertzale advirtió ayer de que persiste la situación de «crisis» y «bloqueo» en el proceso político abierto en Euskal Herria y afirmó que la solución pasa por alcanzar «una aproximación suficiente» en torno a la metodología y a la agenda política para poner en marcha el diálogo multipartito, así como por garantizar condiciones de igualdad para todas las partes.

En una rueda de prensa en Bilbo, Arnaldo Otegi, que compareció junto a sus compañeros de la comisión negociadora Rufi Etxeberria y Arantza Santesteban, subrayó que esta «aproximación» es la única garantía de estabilidad y seguridad para el proceso de diálogo político y la vía para construir «un escenario de paz justa, estable y duradera para Euskal Herria».

En este contexto, planteó cuál es la filosofía con que debe abordarse esta labor: «Las soluciones de hoy tienen que posibilitar que todos los proyectos puedan materializarse mañana», remarcó.

En la comparecencia, en la que no se admitieron preguntas para remarcar el mensaje, Otegi y Santesteban dieron lectura, en castellano y en euskara respectivamente, a un documento de dos folios y diez puntos que recoge la valoración de la izquierda abertzale sobre la actual situación del proceso.

Respecto a la agenda política, Arnaldo Otegi planteó la necesidad de que ésta incluya «los dos grandes núcleos de debate que se vienen dando en la historia de nuestro pueblo: la vertebración territorial y el derecho a decidir libre y democráticamente nuestro futuro político e institucional».

Constató, en este sentido, que los modelos del pasado «han demostrado suficientemente su incapacidad para resolver dichos debates pendientes. No se puede construir pues un futuro político acordado para nuestro pueblo desde las recetas y los estatus del pasado», señaló.

«Igualdad de condiciones»

De este modo, el portavoz de Batasuna afirmó que «sólo desde fórmulas acordadas que den satisfacción democrática y suficiente a dichas cuestiones, demandadas por la mayoría de la sociedad vasca, será posible construir un escenario de paz justa, estable y duradera para Euskal Herria».

El camino para lograrlo, según resalta el texto, pasa por la construcción de «un marco democrático» que reconozca la territorialidad y el derecho de autodeterminación para Euskal Herria.

Todo ello, aclaró el portavoz de Batasuna, debe darse desde la «igualdad de condiciones» entre los distintos proyectos políticos, un mensaje que tiene como clara referencia la persistencia de la ilegalización y las dificultades que está creando.

Los miembros de la comisión negociadora, formada también por Xabi Larralde, Elena Urabaien y Olatz Dañobeitia, reiteraron su firme voluntad para poner en marcha el diálogo multipartito y alcanzar un acuerdo «que garantice la definitiva superación del conflicto en Euskal Herria».

Frente a ello, Otegi y Santesteban constataron «la persistencia de la estrategia de acoso judicial y policial» contra la izquierda abertzale y advirtieron de que la existencia de igualdad de condiciones a la hora de desarrollar la actividad política es «una premisa imprescindible» para poner en marcha un diálogo político constructivo.

Aseguraron, además, que dicha estrategia de acoso «es uno de los obstáculos mayores al que nos enfrentamos» y afirmaron que detrás de la misma «se esconde el objetivo de condicionar y desnaturalizar los contenidos del proceso de negociación política tendente a la resolución del conflicto».

Al inicio de su intervención, Otegi recordó la comparecencia realizada el pasado 18 de agosto, en la que reconocieron la existencia de múltiples obstáculos que impedían la puesta en marcha de un diálogo político multilateral. «Es una situación que se mantiene», aseveró.

Junto a la «estrategia de acoso» contra la izquierda abertzale o los intentos de desnaturalizar los contenidos del proceso, Otegi mencionó también «la falta de un compromiso claro» por parte de algunos agentes políticos vascos «para alcanzar un nivel de aproximación suficiente en torno al método, calendario y agenda política» para el diálogo multipartito.

Negar la solución

Asimismo, constató que, en este periodo de tiempo, «han sido muchos y variados los intentos por parte del Gobierno español y algunos agentes políticos vascos por negar dicha crisis, intentando trasladar a la opinión pública la falsa idea de que el proceso se desarrollaba según los parámetros previstos».

«Negar los problemas, negar la crisis, era y es la peor receta para salir de la misma. Quien niega los problemas niega su posible solución. Reconocer la existencia de la crisis, buscar sus causas y darles una solución acordada es la única receta válida para acabar con la inestabilidad permanente, donde la falta de ambición histórica y voluntad política han conducido al proceso», concluyó.

Gara, 18 de noviembre de 2006

SERÁ UNA "CONSECUENCIA" DE LA AUTODETERMINACIÓN. Olano advierte a Zapatero que "se confunde claramente" si cree que "el fin" de la negociación "es la desaparición de ETA"

SERÁ UNA "CONSECUENCIA" DE LA AUTODETERMINACIÓN. Olano advierte a Zapatero que "se confunde claramente" si cree que "el fin" de la negociación "es la desaparición de ETA"


El portavoz de Askatasuna, la estructura de ETA destinada a dar apoyo a los terroristas encarcelados, advirtió este miércoles a Zapatero de que "se confunde claramente" si cree que "el fin del proceso democrático que se ha abierto en Euskal Herria es la desaparición de ETA". Juan María Olano, en doble libertad bajo fianza, añadió que la disolución de la organización terrorista será "una consecuencia" de que los vascos puedan ejercer el derecho de autodeterminación, pero no será antes.

En una entrevista a Herri Irratia-Loyola Media, Olano interpretó que el presidente del Ejecutivo central "está diciendo que si ETA o si la izquierda abertzale no acepta su voluntad y las reglas de juego que quiere imponer el Gobierno español, va a negar al conjunto de Euskal Herria desarrollar un proceso democrático para dar solución definitiva al conflicto político".

En sus declaraciones al diario francés Le Figaro, Zapatero afirma ahora "la pelota está en el campo de ETA" y que es la banda terrorista, en opinión del presidente, la que tiene que dar pasos adelante para que el Ejecutivo también los dé. "Si quiere perderse en el túnel de la historia, nos encontraremos ante una situación indeseable para todo el mundo", afirmó.

Para Olano, la declaración del presidente demuestra "la instrumentalización política que está haciendo del colectivo de presos". "Está poniendo condiciones políticas a este país, para respetar los derechos fundamentales de los presos", censuró.

"Acaba de publicarse un informe de Amnistía Internacional que debería sonrojar a Zapatero. Nosotros estamos muy preocupados, porque me temo que en el fondo de todas estas declaraciones hay una voluntad política clara de dar el timo a la sociedad vasca otra vez; desarrollar un proceso, llamado democrático, para que nada cambie en el futuro e imponer su voluntad política a la ciudadanía vasca", dijo.

Según el portavoz del colectivo, si el presidente del Ejecutivo socialista entiende que "el fin del proceso democrático que se ha abierto en Euskal Herria es la desaparición de ETA, se confunde claramente".

"El proceso abierto puede tener como consecuencia la desaparición de la lucha armada, pero el objetivo del proceso democrático es que se respeten los derechos de Euskal Herria y de sus ciudadanos y ciudadanas", aseguró.

 

Libertad Digital, 15 de noviembre de 2006

Levantar barreras para hacer proceso

Levantar barreras para hacer proceso

Desde el pasado verano, la izquierda abertzale ha hecho sonar insistentemente la voz de alarma en relación con la situación del proceso para la resolución del conflicto. Esas lecturas sobre bloqueo y crisis no han sido respaldadas, sin embargo, por otros agentes, siendo constatable el interés del Gobierno del PSOE en reafirmar que, contra la opinión de Batasuna, el proceso discurría «razonablemente bien». A raíz de varios ataques de kale borroka ocurridos el fin de semana, tales lecturas han dado un vuelco, hasta el punto de que el Gobierno del PSOE ha transmitido en diversos órganos, algunos internos y otros compartidos con otros partidos, su inquietud por el proceso.

Sin embargo, no parece que los hechos que se han servido a los ojos de la ciudadanía como los causantes de la crisis sean lo suficientemente determinantes como para explicar por sí solos el cambio de talante de Madrid. Más bien parece que el alarde mediático-político se ha puesto al servicio de una necesidad que conviene al PSOE pero también a otros partidos enfrascados estos días en los preparativos de la contienda electoral de la próxima primavera: desacreditar a la izquierda abertzale ante una opinión pública que constata, tal como indican las últimas encuestas y foros, que efectivamente el inmovilismo de los estados, y en particular del Gobierno de Rodríguez Zapatero, amenaza con frustrar una oportunidad histórica para alcanzar la paz y la normalización política.

Contra lo que se desprende de los mensajes escuchados en los últimos días, esa percepción de que en siete meses se podría haber avanzado más y de que las responsabilidades en esa falta de impulso al proceso no están repartidas, o no al menos al cincuenta por ciento entre el Estado y el independentismo vasco, es una evidencia que se afianza dentro y fuera del país. Desde su sede londinense, Amnistía Internacional ha hecho pública una declaración que pone de relieve que las peticiones que cursara a Madrid tras el alto el fuego permanente de ETA han caído en saco roto: ni se ha derogado la incomunicación ni se ha revertido la política de dispersión, ni se ha eliminado la Ley de Partidos...

A la vista de la situación, es del todo preceptivo exigir un esfuerzo a todos, en particular a los protagonistas principales, los partidos vascos, para levantar las barreras al proceso, pero sin perder de vista que mientras algunos han dado pasos otros se han dedicado más bien a poner zancadillas. -

Editorial de Gara, 15 de noviembre de 2006

«El País» cambia el guión

«El País» cambia el guión

El ambiente político, más que caldeado, está hirviendo. O eso parece a la luz de los discursos políticos de los últimos días. El domingo el editorial de “El País” se las traía. Primero le zurraban la badana a Arnaldo Otegi, luego confirmaban que lo de la independencia de los jueces es un camelo y, al final, amenazaban sin disimulo alguno.

Del portavoz abertzale constataban que «Otegi no es un adolescente», como si hubieran descubierto un secreto. Y a renglón seguido recordaban el discurso de Anoeta para explicar la pregunta retórica: «¿Cómo encaja eso con su comprensión hacia las amenazas de ETA de volver a las andadas si no se cumplen sus exigencias? Y si es verosímil que ataques como el de Bilbao no sean organizados directamente por Batasuna, ¿por qué ninguno de sus dirigentes se atreve a pronunciar una sola palabra de condena?».

En segundo lugar, cambiaba el discurso primero y sentenciaba que sin el compromiso fehaciente de abandonar las armas «las negociaciones no son posibles, y ha sido oportuno que así lo haya reiterado ahora el Gobierno. Es evidente que no puede haber ni un paso hacia una salida en términos de paz por presos si unos encapuchados dicen en Oiartzun que van a seguir dando tiros hasta alcanzar la independencia y otros roban poco después 350 pistolas en Francia». Y ahora se pasan la independencia de los jueces por el forro de las entretelas.«También es evidente que el criterio de aplicación de la ley de acuerdo con las condiciones del momento tiene doble filo: la condena a De Juana por amenazas terroristas podría haber sido más benévola si no hubiera habido amenazas en Oiartzun, confirmadas por la vía de los hechos en Nimes y ratificadas por el Zutabe». O sea, que sí controlan a los jueces...

Para el final dejan la amenaza explícita: «El proceso parece en vía muerta, aunque hay razones de prudencia política para no darlo por fracasado. La principal es que a estas alturas ETA carece de alternativa al abandono de las armas que hasta las bases de Batasuna daban por seguro; y su brazo político no puede ignorar que si ni siquiera es capaz de oponerse a las jaurías de encapuchados callejeros seguirá en (o regresará a) la más estricta ilegalidad; y que no podrá concurrir a las elecciones de mayo, ni siquiera con el disfraz de las tierras vascas». Alguien está modificando el guión. –

Maite Soroa

Gara, 14 de noviembre de 2006

 

II Aniversario de la propuesta de Anoeta. Otegi: «La izquierda abertzale sigue con la rama de olivo en la mano»

II Aniversario de la propuesta de Anoeta. Otegi: «La izquierda abertzale sigue con la rama de olivo en la mano»

II Aniversario de la propuesta de Anoeta. Otegi: «La izquierda abertzale sigue con la rama de olivo en la mano»

·El portavoz de Batasuna repasa los dos años transcurridos de la Propuesta de Anoeta

Hace mañana dos años Batasuna presentaba ante un abarrotado Velódromo de Anoeta sus compromisos y un método para la resolución del conflicto en términos democráticos. Arnaldo Otegi, encargado de dar voz a aquella propuesta en nombre de toda la izquierda abertzale, repasa para GARA sus recuerdos de aquel día y su lectura de lo acontecido desde entonces. Otegi recalca que la izquierda abertzale mantiene firme aquella apuesta, cuya metodología es hoy comúnmente aceptada. A su entender sería necesario que se extendiera también el compromiso de ir a las raíces del conflicto.

GASTEIZ

Tarde del 14 de noviembre de 2004. Unas 15.000 personas llenaban el Velódromo de Anoeta. La atención de todos los medios de comunicación estaba focalizada en la propuesta que iba a hacer pública Batasuna. Se palpaba en el ambiente que aquel no era un acto meramente propagandístico. Había un movimiento de fondo.

Cuando Arnaldo Otegi iba a tomar la palabra llevaba en la mano un pañuelo palestino. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yaser Arafat, había muerto tres días antes en París. En un momento de su discurso, Otegi colocó el pañuelo en el atril como muestra de solidaridad con el pueblo palestino y, como hiciera Arafat treinta años ante la asamblea de la ONU, aseguró que la izquierda abertzale se presentaba con una rama de olivo en la mano y, como aquel, pedía que no dejaran que la rama de olivo cayera al suelo.

Dos años después y tras más de siete meses desde que ETA hiciera público un alto el fuego, Otegi insiste en que «nosotros seguimos con la rama de olivo en la mano y no la vamos a dejar caer. Pero para eso hay que arriesgar políticamente. La izquierda abertzale lo viene haciendo desde hace años. Lo que comprobamos con decepción es que en otros sectores imperan más los cálculos electorales y a corto plazo».

«Hay que arriesgar»

El líder independentista añade que «lo que la izquierda abertzale quiere es que se solucione el conflicto político de una vez por todas y hemos dado muestras fehacientes de ello. Cuando oímos que hay que verificar la voluntad de ETA nos parece un sarcasmo. ETA es una organización que lleva cuarenta años en este país, que lleva más de tres años que no realiza atentados mortales y que desde hace siete meses mantiene un alto el fuego permanente. Lo que nosotros queremos verificar es si hay ambición histórica, si hay responsabilidad política y si hay voluntad política para respetar la identidad nacional de este pueblo y a sus habitantes, para respetar las condiciones democráticas, para respetar las libertades democráticas y para respetar la decisión que libre y democráticamente adopte su ciudadanía. Esa es la verificación que queremos hacer ­enfatiza el dirigente abertzale­, y desgraciadamente vemos que ahí está el problema. El debate sobre la violencia trata de ocultar el debate de verdad: si vamos al corazón del conflicto y le damos solución».

Arnaldo Otegi no quiere hablar de «momento histórico» para referirse a aquel 14 de noviembre, porque «el adjetivo de histórico se emplea demasiado». Lo que sí destaca es que cuando tomó la palabra «sentía una gran responsabilidad porque era consciente de que la izquierda abertzale en su conjunto estaba presentando allí un método eficaz para construir una solución al conflicto. Era una apuesta renovada de la izquierda abertzale para buscar una alternativa al conflicto mediante el diálogo político y soluciones democráticas».

«Los dos carriles en marcha»

A su entender, «es evidente» que desde entonces se ha avanzado. «La perspectiva que da el tiempo ­afirma­ es que el método que se planteó en Anoeta, y en el momento político en el que se planteó, es algo que ha dado frutos. Hoy ya nadie discute que ésos son los dos raíles por los que debe buscarse una solución al conflicto. Tan es así que esos dos carriles, aunque con las dificultades objetivas y evidentes y las crisis que estamos padeciendo en estos momentos, son dos raíles que ya se han puesto en marcha».

Ante las denuncias que reiteradamente suele hacer el PNV señalando que ETA en la práctica no asume la propuesta de Anoeta, Arnaldo Otegi responde que «el PNV tiene el interés de decir permanentemente que ETA busca la tutela del proceso político. Creo que ETA ha dejado muy claro que comparte el esquema de Anoeta y que, por tanto, el acuerdo político es el que se tiene que discutir y acordar entre las fuerzas políticas de este país. No hay ningún intento por parte de ETA de tutelar eso. Otra cosa es negarle a ETA opinión política. ETA puede tener la opinión política que tenga. Nos gustará más o menos, pero tiene perfecto derecho a expresarla. Digo esto además en un sentido constructivo, porque a la hora de hacer un análisis integral sobre el proceso a todos nos hace falta saber la opinión de ETA. Pero eso nada tiene que ver con un intento por parte de ETA de tutelar la mesa en términos políticos».

Cuando Batasuna hizo público su oferta en Anoeta, el PSOE respondió al día siguiente que «es un paso, pero no es el paso que esperábamos». La declaración, sin embargo, unida a otras señales que se vieron en esos días, venía a reflejar que el Gobierno español hacía una valoración positiva de la propuesta. Arnaldo Otegi elude responder directamente a si cuando Batasuna lanzó su oferta lo hacía con red, sabiendo que iba a tener una acogida favorable del PSOE. «Nosotros ­recuerda­ teníamos abierto un canal con gentes del Partido Socialista y por lo tanto intuíamos (y ya se sabe que en la política muchas veces la intuición juega un papel fundamental) que podía construirse esa oportunidad y que ése era el momento de cambio de ciclo en el país, que apuntaba a la necesidad de plantear un método concreto para la solución del conflicto. Sabíamos que teníamos red popular suficiente, sabíamos que hacíamos un planteamiento razonable y creíamos que en el contexto del Estado ésa era una oportunidad que podía ser explorada por el Gobierno español. En ese sentido nos sentimos satisfechos de haber tenido esos efectos en ese momento».

«Está mal, pero tiene solución»

De la esperanza que se vivió hace dos años se ha pasado a momentos en los que el futuro se ve más turbio. Preguntado sobre si se siente decepcionado por la actitud del Gobierno español, Otegi se muestra cauto. «En los momentos más delicados ­puntualiza­ hay que hacer las valoraciones más serenas posibles, y éste es un momento muy delicado. A nadie se le escapa que las cosas están realmente mal y que hay ciertas condiciones en el entorno que no permiten augurar que se pueda construir en condiciones un proceso de diálogo multilateral. Hay que mantenerse firme en la denuncia de estos blo- queos y en señalar quiénes son sus responsables, en este caso el Gobierno español. Pero al mismo tiempo hay trasladar a la ciudadanía el mensaje de que se sigue trabajando, que esto tiene solución, siempre y cuando haya una voluntad clara, por parte del Gobierno español y de las formaciones políticas, de darle una solución».

Otegi insiste con vehemencia en que «la clave está en las formaciones políticas de este país. A nosotros nos corresponde lograr un acuerdo satisfactorio, a nosotros nos corresponde plantear un método y una agenda política para el diálogo, y a nosotros nos corresponde alcanzar un acuerdo que permita a este país decidir libre y democráticamente su futuro. Es nuestra responsabilidad. No echemos balones fuera, ni al tejado de ETA ni al de la kale borroka. Es nuestra responsabilidad alcanzar ese acuerdo y la izquierda abertzale sigue con la misma predisposición de hace siete meses y que hace dos años para alcanzar ese acuerdo. Desgraciadamente no observamos la misma voluntad, ni la misma determinación, ni sobre todo la misma ambición histórica por parte de otros agentes, y fundamentalmente por parte del Gobierno español».

Más difícil hacer la paz

En este contexto recobran vigencia sus palabras en Anoeta de que es más difícil hacer la paz que la guerra. «Eso ­apunta­ es una evidencia en todas las partes del planeta donde hay conflictos políticos y militares y, sobre todo, en aquellos donde hay problemas nacionales. Solucionar un conflicto es ir a las raíces del conflicto y darles una solución satisfactoria de manera acordada y al mismo tiempo profundamente democrática. Y solucionar el conflicto de este país es dar solución satisfactoria, acordada y democrática a los dos grandes problemas históricos, que son el debate territorial y el del ámbito de decisión. Sobre eso hay que discutir y sobre eso hay que acordar».

En opinión de la izquierda abertzale, «ése es el proceso. Cualquier otro intento de hacer lecturas de proceso en otra dirección es escamotear la responsabilidad y desperdiciar una oportunidad histórica que nos ha costado muchos años construir y que ahora parece que algunos están en ella con un cierto aire de frivolidad y de falta de responsabilidad que nos preocupa enormemente».



Extracto de la propuesta
LAS BASES PARA LA RESOLUCION DEL CONFLICTO: EL DIALOGO Y EL ACUERDO

4.1. Superar el conflicto requiere de un proceso de diálogo

BATASUNA contempla la resolución del conflicto político como un proceso. No es posible resolver un conflicto que dura siglos de un día para otro; y no hay atajos. Construir la paz exige un proceso, global y multilateral, desarrollado con seriedad, sin prisas y sobre bases sólidas.

4.2. Objetivo del proceso de diálogo

El objetivo final de este proceso de superación del conflicto político y armado debe ser la construcción y puesta en marcha, de manera acordada, de un escenario que posibilite el tránsito hacia un nuevo marco político donde se garanticen todos los derechos al conjunto del pueblo vasco.

LOS COMPROMISOS DE BATASUNA DE CARA A UN PROCESO DE DIALOGO PARA LA RESOLUCION DEL CONFLICTO

BATASUNA considera que el proceso de superación del conflicto exige la puesta en marcha de un proceso de diálogo político multilateral. El diálogo tiene que venir acompañado de una serie de compromisos que garanticen la voluntad clara e inequívoca de todas las partes.

BATASUNA asume y emplaza a compartir los siguientes compromisos:

1) Compromiso para ir a las raíces del conflicto con el objetivo de buscar una salida democrática.

2) Todos y todas las ciudadanas vascas tienen derecho a ser consultadas. En consecuencia, los estatus políticos actuales y de futuro necesitan del refrendo de la ciudadanía. Compromiso para respetar la decisión de los ciudadanos vascos y vascas.

3) Compromiso de que dicha consulta se hará en condiciones pacíficas y democráticas, comprometiéndonos para ello a tomar las medidas necesarias.

4) Compromiso de que el acuerdo tendrá en cuenta tanto la historia como la actual realidad de Euskal Herria. El acuerdo debe contar con la adhesión y el respeto de las distintas sensibilidades existentes en el pueblo vasco.

5) Compromiso para dirimir las diferencias durante el proceso de manera pacífica y democrática.

6) Compromiso de que la utilización de vías exclusivamente políticas y democráticas permitirá la materiali- zación, sin límites ni restricciones, de todos los proyectos políticos.

7) Compromiso de que en el acuerdo se recogerán y regularán los derechos recogidos tanto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como en los Pactos por los Derechos Económicos, Civiles y Políticos de la ONU.

EL PROCESO PARA LA RESOLUCION BASADO EN DOS ACUERDOS

BATASUNA considera que debe haber dos espacios diferenciados para el diálogo y el acuerdo:

6.1. Acuerdo entre los agentes de Euskal Herria

Contenidos del acuerdo entre los agentes políticos, sociales y sindicales:

-Deben acordar, partiendo de nuestra actual realidad, el tránsito político hacia un nuevo escenario en el que el pueblo vasco pueda, en condiciones democráticas, decidir cualquier estatus político o institucional para nuestro pueblo.

-El acuerdo debe ser refrendado, inevitablemente, por la ciudadanía de Euskal Herria.

-Los firmantes de este acuerdo deberán, además, constituir la interlocución democrática de nuestro pueblo, abriendo un proceso de dialogo y negociación con los Estados para hacer respetar los contenidos del acuerdo.

6.2. Acuerdo entre ETA y los estados español y francés

Contenidos del acuerdo entre ETA y los Estados español y francés:

- Desmilitarización del conflicto.

- Presos, deportados y refugiados.

- Víctimas.

Donostia 14 de noviembre de 2004

 

Gara, 13 de noviembre de 2006

Otegi reclama «igualdad, ambición histórica y determinación política»

Otegi reclama «igualdad, ambición histórica y determinación política»


Igualdad de condiciones, ambición histórica y determinación política son las claves para avanzar hacia un diálogo resolutivo superando estos siete meses de «absoluta inestabilidad». Así lo indicó ayer Arnaldo Otegi, que subrayó la gravedad de los últimos ataques y reiteró la evidencia de que así no es posible un proceso.

IRUÑEA

Tras dejar sentado anteayer que con los constantes ataques a la izquierda abertzale (con la condena de doce años y siete meses a Iñaki de Juana como elemento más grave) no hay opción alguna de llevar a cabo un proceso de solución, Arnaldo Otegi planteó ayer en una entrevista a ETBtres claves necesarias para avanzar hacia un diálogo multipartito resolutivo: «Se necesitan condiciones de igualdad, ambición histórica y determinación política», dijo.

Otegi lo manifestó tras recordar que los siete meses transcurridos desde el alto el fuego de ETA «son de absoluta inestabilidad». «Deseamos que el proceso tenga la estabilidad suficiente como para llegar a buen puerto, y todas esas circunstancias, que no son sólo las de Iñaki de Juana sino las de la evolución de la política en las cárceles, la ilegalidad de Batasuna, las permanentes agresiones judiciales, lo que hacen es inestabilizar el proceso y lo ponen en riesgo».

Preguntado sobre la incidencia de la kale borroka en toda esta situación de crisis, el portavoz independentista lanzó un emplazamiento muy directo y «público» a PSOE y PNV: «Nosotros nos comprometemos a ir pueblo a pueblo a intentar que no exista la que supuestamente nosotros organizamos, cosa que no es cierta. Ahora, yo lo que quiero es que ambos digan ‘yo voy a desactivar la de la Ertzaintza, los seguimientos, los informes policiales, las detenciones’... y yo, el PSOE, ‘voy a desactivar las agresiones judiciales, los controles de las fuerzas de ocupación...’»

«La última gota»

La advertencia de Otegi de que con decisiones judiciales como la dictada contra De Juana (doce años y siete meses de cárcel por dos artículos de prensa) no es posible un proceso de solución alcanzó ayer gran eco en los diarios españoles y vascos. El portavoz de Batasuna precisó al respecto que quiso remarcar la condena al preso donostiarra constituye «la última gota que colma el vaso».

Insistió en que «no se puede construir un proceso sólo sobre la responsabilidad y el compromiso de una de las partes» al tiempo que «hay una absoluta falta de responsabilidad y de compromiso de las otras».

Advirtió además del intento de abrir una nueva «verificación» de la disposición de ETA, que destacó como «fehaciente y manifiesta» tras recordar que «no ha roto nada». «Por lo tanto, intentar o seguir intentando verificar cuál es su voluntad busca más alargar en el tiempo el debate que otra cosa, porque la voluntad es manifiesta en el conjunto de la izquierda abertzale», añadió Arnaldo Otegi.



El Gobierno español «no aceptará pulsos, presiones o chantajes, vengan de donde vengan»

MADRID

Las manifestaciones hechas por Batasuna tanto ayer como anteayer fueron objeto de atención de los periodistas tras el Consejo de Ministros, y la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, fue interpelada al respecto. Tras afirmar que no tenía intención de entrar en polémica ni replicar a una organización ilegalizada, De la Vega sí argumentó que el Ejecutivo español «no aceptará pulsos, presiones o chantajes. Vengan de donde vengan», enfatizó.

Reiteró como normas «inexcusables» fijadas por el Ejecutivo las de «ausencia de violencia» y «legalidad», a las que sumó esta vez una tercera: «Respeto a las víctimas».

Algunos periodistas pidieron a la portavoz que aclarara si el Gobierno considera parado el proceso a la espera de otra «verificación» de la actitud de ETA. De la Vega esquivó la cuestión indicando que «un proceso es un proceso, es una cosa que está ahí y que pueda pararse, avanzar o retroceder». Se preguntó si «alguien quiere que se rompa» y trajo a colación que «frente a 40 años de terror, hoy hay elementos que son positivos, aunque debe haber muchos más, como son los tres años largos sin víctimas mortales, más de siete meses con un alto el fuego permanente y un rechazo social absoluto».

El Gobierno del PSOE reitera la posición fijada el miércoles por Rodríguez Zapatero, ante la situación creada por la nueva condena a Iñaki de Juana, y que se resume en el argumento de que «la clave es constatar la voluntad de ETA».

«Mientras ETA no asuma que la violencia no conduce a ninguna parte y que en un Estado de Derecho sólo se puede estar y actuar dentro de la ley, habrá dificultades», afirmó Fernández de la Vega, que también apuntó que «tomaremos el tiempo que sea necesario para que quede acreditada esa voluntad que ETA expresó en su alto el fuego permanente».

«La izquierda abertzale es Adams, pero ¿hay un Blair?»

En la entrevista, Otegi subrayó que la izquierda abertzale está dispuesta «a llegar hasta el final» en el intento de buscar una solución real al conflicto, pero puso en duda que otras partes también lo estén. Así, tras señalar que «toda la izquierda abertzale es Gerry Adams» se preguntó «si hay un Tony Blair hoy en La Moncloa que tenga ambición histórica para resolver el conflicto político, no para ganar elecciones. Que gana elecciones ya lo ha demostrado, pero tiene que tener ambición histórica para decir, frente a todas las estructuras del Estado, que es posible una alternativa al conflicto, y que pasa por respetar a Euskal Herria». -

Gara, 11 de noviembre de 2006

Batasuna no desea que el proceso de solución sea «ni largo ni duro»

Batasuna no desea que el proceso de solución sea «ni largo ni duro»

Insta a Zapatero a elegir entre el diálogo o la agresión a la izquierda abertzale

Impulsar la solución o contentar al PP. Esta es la disyuntiva a la que el Gobierno del PSOE tiene que dar respuesta en palabras de Arnaldo Otegi. El portavoz de Batasuna remarcó que «si la respuesta es 'sí' al proceso, no hay obstáculos, y si los hay, se encaran. La alternativa es volver a lo de siempre».

DONOSTIA

Desde «la más absoluta de las preocupaciones», Batasuna realizó ayer un emplazamiento directo al Gobierno español para que defina si apuesta por un proceso democrático en Euskal Herria o si, por el contrario, opta por tratar de contentar al PP «zumbando a la izquierda abertzale día va y día viene».

Arnaldo Otegi defendió que «no hay obstáculos» si la respuesta es «sí» al proceso. «Ni cadenas de radio, ni periódicos, ni elementos de la Judicatura... No hay. Y si los hay, hay que encararlos. Pero no se puede buscar una síntesis entre las posiciones del PP y las del pueblo vasco. El pueblo vasco quiere un proceso de solución al conflicto. El PP no».

Y si la respuesta es negativa, el portavoz abertzale reclamó al Ejecutivo español «que le explique a este país cuál es su alternativa. ¿Cuál es la alternativa a un proceso que busca la solución política? Volver a lo de siempre. ¿Y lo de siempre, qué ha generado? ¿Soluciones? Ninguna ¿Sufrimiento? Todo, en todas las partes».

«Que la expliquen. Que digan: ‘Nuestra alternativa al proceso es guerra, más guerra, más represión, más torturas, más fuerzas de ocupación, más condenas humillantes’. Esa es su alternativa. Nosotros no la queremos. Y si la imponen, no conseguirán, como no han conseguido durante cuarenta años, que la izquierda abertzale renuncie a su proyecto político. Porque es nuestro, es legítimo y es respaldado por decenas de miles de personas».

Otegi incidió en que Batasuna no desea un escenario de «agresiones mutuas», sino que aboga por un proceso de «colaboraciones mutuas» que «busque la paz desde un escenario democrático que le dé la voz y la palabra al pueblo vasco».

Parafraseando al presidente español, señaló que «no queremos que el proceso sea ni largo ni duro ni difícil. Queremos que sea razonable en el tiempo, lo menos duro posible, y difícil sí será ­matizó­, porque en política llegar a acuerdos siempre es difícil».

El representante independentista recordó que, desde el pasado agosto, la izquierda abertzale viene utilizando expresiones como «crisis» o «bloqueo», y apuntando cuáles son las recetas para anclar unas bases sólidas que permitan superar el conflicto. Sin embargo, la respuesta ha llegado en forma de condenas, prohibiciones, citaciones judiciales, actuaciones policialesŠ «Así no puede haber proceso, es imposible. Y el Gobierno español tiene que decidir si quiere hacer un proceso o si quiere hacer caso sólo a las encuestas y ver si el PP le va ganando puntos o no», apuntó.

Para el portavoz abertzale, el único objetivo del partido de Mariano Rajoy es «reventar el proceso para hacer de eso su ganancia electoral. Ya demostraron el 11-M hasta dónde eran capaces de llegar y de mentir por ganar unas elecciones».

Otegi asumió que la actuación del PP entra dentro de lo esperado, pero destacó que Batasuna «intuía» que el Gobierno del PSOE «tenía ambición histórica suficiente para hacer las cosas de otra manera y para dar un vuelco en la dirección política del Estado en términos de solucionar el conflicto. Y para eso ¡ay amigo! hay que enfrentarse al PP. ¡Claro!»

Insistió en que Batasuna no ha variado «un ápice» su apuesta por alcanzar una solución, pero subrayó que «las dificultades serán cada vez mayores» si las fuerzas políticas, sindicales y sociales vascas no son «capaces de alcanzar un mínimo común denominador que permita el diálogo multilateral» y si el Gobierno español no es capaz de «dejar la represión a un lado y de facilitar condiciones de igualdad para la participación de la izquierda abertzale en la vida política y en el proceso de negociación».

La condena de Iñaki de Juana

Preguntado por unas palabras del presidente español en las que éste declaraba que la condena contra Iñaki de Juana y su huelga de hambre no afectaban al «fondo» del proceso, Otegi subrayó que es un caso «sumamente grave y va a tener repercusión, todos lo sabemos».

Tras recordar que el preso ha anunciado que va a ir «hasta el final» y que sobrelleva un ayuno anterior de 63 jornadas, el portavoz de Batasuna apuntó la posibilidad de que haya «repercusiones físicas muy graves. ¿Qué hacemos si eso sucede? Esa es la pregunta que le hacemos al señor Zapatero. ¿De qué proceso seguimos hablando? Del que quiere este pueblo no, desde luego».

Arnaldo Otegi recordó que De Juana lleva encarcelado casi veinte años y que ha sido condenado a cerca de trece años más «por escribir dos artículos de opinión» y con una sentencia en la que «el tribunal tiene la osadía de decir que se condena en esos términos por ser él. A estos extremos estamos llegando ya», concluyó.

Gara, 10 de noviembre de 2006

Un proceso para la solución del conflicto

Un proceso para la solución del conflicto

La organización ETA, en el «Zutabe» de octubre, lanza dos mensajes de importancia en torno al proceso de resolución. El primero de ellos se refiere a la constatación de la situación de crisis que, en opinión de Euskadi Ta Askatasuna, sólo puede superarse si desaparecen las vías represivas y el Gobierno español expresa su compromiso de respetar la voluntad de los vascos. El otro mensaje ofrece una vía para mantener la esperanza, al anunciar que ETA realizará «un nuevo esfuerzo en el carril de la negociación con el Ejecutivo», reafirmando su compromiso de «dar una salida democrática al conflicto mediante la negociación».

Las valoraciones, emplazamientos y compromisos que se recogen en este «Zutabe» se situaron ayer en el centro de la actualidad política, y, al menos en lo que se refiere a las declaraciones públicas, las posiciones de la mayoría de los agentes político-institucionales mostraban un enroque que no hace sino ratificar el análisis hecho por ETA de un proceso que no acaba de ponerse en marcha.

Han pasado siete meses desde que ETA declarara un alto el fuego permanente, y este último análisis de la organización armada avala la impresión y las advertencias de que el Gobierno español, que ha efectuado en este tiempo declaraciones en favor de la apertura de un proceso político en Euskal Herria, no ha actuado en sintonía con sus palabras ni con sus compromisos. Así lo resaltaron ayer tanto EA, que considera que los partidos vascos deben exigir al Ejecutivo Zapatero que cumpla los compromisos que adquirió, como Aralar, que insta a Zapatero a dar pasos para impulsar el proceso de paz, y Batasuna, que recuerda al presidente español que un proceso no puede sacarse adelante sólo con la voluntad y los pasos de una de las partes. Otros, como PNV e IU, prefirieron empujar la pelota al tejado en el que la quiere el PSOE, haciendo recaer en la izquierda abertzale la responsabilidad única del bloqueo.

La importancia que el devenir de este proceso tiene para la consecución de la paz y de la normalización política exige de todos los agentes mayores cotas de responsabilidad. No cabe echar en saco roto la constatación de que nos hallamos en una situación de crisis, ni ventilarla con meras declaraciones públicas. Sólo cabe esperar que bajo el ruido de las declaraciones públicas se reconsidere el fondo, y se adopten las medidas que sean necesarias para poner en marcha, de verdad, un proceso que tenga como objetivo la solución del conflicto. -

Editorial de Gara, 5 de noviembre de 2006