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Foro El Salvador

Observatorio del nacionalismo vasco

Empieza la marea facha

Pudo, por fin, celebrarse el encuentro entre Arnaldo Otegi Patxi López, o sea, Batasuna y el PSE-PSOE. Y a los de la fachongada les daban como ahogos. En “La gaceta”, el habitual Alejandro Muñoz Alonso mostraba su desolación, su abatimiento, su dolor de tripas, en definitiva:«La realidad, no por triste menos palmaria, es que está en marcha un proceso, pero no de paz sino de desmantelamiento del orden constitucional de 1978.

Primero fue el infecto Estatuto catalán y ahora es la negociación con la banda terrorista ETA que incluye legalización de Batasuna-ETA, liberación de los asesinos encarcelados, anschluss o anexión de Navarra y, finalmente, la autodeterminación. Esa es la agenda de ETA, cuya aceptación por el Gobierno, como materia de negociación, ofrece pocas dudas.

¿Se explicaría, en otro caso, el impúdico alborozo de los batasunos? ¿Alguien cree que si el mensaje del Gobierno hubiera sido ‘nos reunimos con vosotros para que os disolváis’ nos habría obsequiado esta gentuza con su obscena euforia?». No podía esperarse menos del editorialista de “La Razón” que se ponía en plan demoscópico y nos decía lo que pensamos:«Es evidente que a la mayoría de la sociedad le resbalan los galimatías jurídicos y políticos puestos en circulación para ocultar la verdadera naturaleza de los hechos, esto es, negociar con Batasuna y con ETA en dos mesas distintas.

Lo que le preocupa al ciudadano es que esa negociación se haya planteado de igual a igual, poniendo al mismo nivel al Gobierno de un Estado de Derecho y a una banda que ha asesinado a más de ochocientas personas. Lo que irrita a la opinión pública no es la comedia de enredo puesta en escena, sino que se le dé el papel protagonista a quienes no han ofrecido una sola muestra de repudio a la violencia y de conversión democrática.

Lo que indigna, en fin, al hombre de la calle es que una terrorista como Belén Sánchez Peñalva (...) se permita hacer apología de la negociación».

Y Federico Jimenez Losantos en “El Mundo” bramaba contra su antiguo ídolo:«Garzón ha decidido pasarse la legalidad por el forro de sus ambiciones antes que hacer cumplir la Ley. Al suscribir tan grosera e incondicionalmente las tesis capitulacionistas de Conde Pumpido, el famoso neoyorquino de Jaén se suma al llamado proceso de paz, aunque no sepamos exactamente en calidad de qué». Mira quien llora...y sonríe.

Maite Soroa

Gara, 7 de julio de 2006 

Batasuna y PSE dan otro paso hacia la creación de la mesa de partidos

Arnaldo Otegi: «La foto apunta a cómo se debe construir el futuro en este país». Patxi López: «Son parte necesaria para construir este país de común acuerdo»

La primera reunión pública que Batasuna y el PSE celebraron ayer aportó, entre otras cosas, una «foto histórica» en el camino de la creación de una mesa de partidos. Al término de la reunión, Patxi López y Arnaldo Otegi coincidieron en señalar que el encuentro debe servir para avanzar en la búsqueda de un acuerdo «entre todos» que reconozca «la pluralidad de ideas e identidades». Ambos resaltaron la importancia del momento, que no dudaron en calificar de «histórico».
 DONOSTIA A las diez de la mañana entraron en el salón del Hotel Amara Plaza donde iba a celebrarse el encuentro Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria y Olatz Dañobeitia, miembros de la comisión negociadora de Batasuna. Cinco minutos después llegaron Patxi López, secretario general del PSE, y Rodolfo Ares, secretario de Organización del PSEe integrante de la Ejecutiva Federal del PSOE.

La primera reunión oficial y pública entre delegaciones de ambas formaciones duró aproximadamente una hora. A su conclusión, se permitió el acceso a la sala de los medios gráficos y, tras la toma de imágenes y fotografías, Arnaldo Otegi y Patxi López comparecieron por separado para valorar el encuentro, coincidiendo en señalar que había sido correcto y sincero. La reunión de ayer es el colofón a los encuentros informales y sin carácter oficial ­como quiso dejar claro también ayer Arnaldo Otegi­ que representantes de la izquierda abertzale y miembros del PSE han mantenido durante años y que, en los últimos tiempos, se están centrando en la búsqueda de un primer acuerdo sobre las bases para la configuración de una mesa de partidos.

El trabajo avanzado hasta la fecha ha permitido fijar unos mínimos puntos de encuentro que ya se pudieron observar ayer en las alocuciones de Otegi y de López. Puntos de encuentro La primera coincidencia es la aceptación del diálogo como herramienta útil. La segunda, la necesidad de crear una mesa de partidos que permita alcanzar un acuerdo entre las diferentes tradiciones políticas, entre las diferentes ideas, entre las diferentes identidades vascas. Ese acuerdo debiera dar lugar a un nuevo marco. La tercera, es que éste es un momento histórico en el que se puede dar ese paso trascendental. Evidentemente, también hay divergencias. La izquierda abertzale, como señaló ayer Arnaldo Otegi, considera que la base de ese acuerdo es que «lo que decidamos los vascos y las vascas, sin ningún tipo de limitación, tiene que ser respetado por todo el mundo».

Sin embargo, el PSE, públicamente, no quiere aún entrar en este debate. En su intervención ­que en algunos casos resultó excesivamente defensiva ante las críticas que están recibiendo del PPy sus aledaños­, Patxi López insistió sobre todo en que para entrar en la fase del debate político con la izquierda abertzale, ésta debe contar con una formación legalizada. Mientras Otegi habló de los antecedentes de esta reunión y del futuro hacia el que se debe caminar ­con un lenguaje que además era evidente que pretendía ser conciliador­, López estuvo más centrado en justificar la existencia misma del encuentro, señalando que «todo lo que hemos hecho y hacemos en el PSE tiene un sólo objetivo, ayudar, consolidar y avanzar en el camino hacia la paz». Destacó que su intención con la cita de ayer era que «de manera definitiva quien ha estado en el entorno de la violencia dé el paso hacia la política alejándose para siempre de ese mundo».

En cualquier caso, tanto Arnaldo Otegi comoPatxi López destacaron la necesidad de contar con todos en la búsqueda de ese nuevo acuerdo. El portavoz de Batasuna aseguró que «lo importante es que esta foto apunta a cómo se debe construir el futuro en este país, entre todos, para que haya un acuerdo para todos, en el que el protagonismo sea de todos, y en el que podamos entender que en la aritmética democrática no hay victoria o derrota de nadie, sino la victoria de todos». El secretario general del PSE abundó en ello afirmando que «todos somos necesarios y todos tenemos que estar a la altura de las circunstancias y de la esperanza que se ha abierto por primera vez en nuestra historia».


La foto apunta a cómo se debe construir el futuro en este país»

Arnaldo OTEGI | Portavoz de Batasuna

 «Ambas partes nos hemos expresado con absoluta sinceridad». Así describió el dirigente de la formación independentista la reunión con el PSE. Añadió que las dos formaciones compartieron que «éste es un país que necesita poner en marcha un proceso de diálogo multilateral, democrático y de negociación política que concluya con un acuerdo que tiene que respetar la pluralidad del país, que tiene que contar con todos y que tiene que respetar que se tiene que hacer entre diferentes tradiciones políticas del país».

«De gran calado político» Otegi subrayó que la fotografía de la reunión «es de enorme importancia; una foto que nos tiene que dar suficientes pistas para entender que es de un gran calado político y que tiene importancia extrema». Señaló, además, que «por encima de los protagonismos, que van a existir, lo importante es que esta foto apunta a cómo se debe construir el futuro de este país». El portavoz de Batasuna continuó afirmando que el futuro se ha de construir «entre todos», para que «en este país seamos capaces de entender que las aritméticas democráticas no son las victorias ni las derrotas de nadie. No es una imposición ni una derrota, sino la victoria democrática del pueblo vasco».

Otegi puntualizó que el objetivo de Batasuna con esta reunión, y con las venideras, «es, a día de hoy, un primer acuerdo que permita iniciar un diálogo multilateral», un proceso para alcanzar un acuerdo en parámetros democráticos que «asienten un escenario de democracia, justicia y paz». «Hay una convocatoria abierta a construir la paz sobre el respeto a la pluralidad, a un acuerdo entre diferentes, y sobre el respeto a la libre decisión de los ciudadanos vascos», prosiguió. El mahaikide no obvió los precedentes que posibilitaron la reunión pública de ayer, y se congratuló, «sin falso orgullo, del calado y de la asunción por prácticamente el conjunto de los agentes» del método propuesto en Anoeta. Asimismo, Otegi resaltó la existencia, durante años, de vías de comunicación entre los dos partidos «gracias a que ha habido sectores que han sabido anteponer los intereses de la justicia y la paz a los de sus propios partidos políticos».

«Son parte necesaria, como los demás, para construir este país en común»

Patxi LOPEZ | Secretario general del PSE

 El secretario general del PSE, Patxi López, coincidió con Arnaldo Otegi al calificar la reunión de «concreta y sincera», y apostilló que la foto «inédita» se produce «en un momento de extraordinaria importancia y de esperanza». López enmarcó el encuentro dentro del trazado que marcaron para después de la comparecencia del presidente español anunciando el inicio del diálogo con ETA, ya que ello supone que se abre «por primera vez en este país, la oportunidad de iniciar un diálogo político en ausencia de violencia, en libertad y en igualdad de condiciones». «Un diálogo político que tiene que tener como objetivo ampliar los consensos con los que definir el marco de convivencia que permitan construir una Euskadi entre todos. Por eso queremos hablar con todos, para empezar a definir ese escenario de diálogo y para explorar las posibilidades de consenso.

Y hoy, con una vocación distinta, nos hemos reunido con quien representa a una parte de la sociedad bajo el denominador de la izquierda abertzale», prosiguió. Un encuentro que el líder del PSE dijo que sirvió para transmitir a Batasuna que «si hasta hoy han sido parte del problema, queremos que formen parte de la solución. Que son parte necesaria, como los demás, para construir este país de común acuerdo». Una vez afirmó esto, Patxi López hizo hincapié en que transmitió a la formación independentista que «para eso tienen que estar dentro del sistema democrático» y que «son ellos los que tienen que hacer su recorrido».

«Ha sido una foto que ojalá sea el anuncio de un nuevo tiempo en el que la política destierra definitivamente a la violencia», apuntó, para subrayar a continuación el carácter «extraordinario» del encuentro. De hecho, condicionó una nueva reunión a que «la izquierda abertzale cuente con una formación legal».  

Expectación y sólida organización

La reunión entre el PSE y Batasuna suscitó gran expectación entre los medios informativos. La presencia de más de 75 periodistas ­escritos y audiovisuales­ en la sala habilitada para las comparecencias obligó a retirar una pared modular y ampliar el espacio con una habitación anexa. La organización del acto fue muy cuidada y se observó una notable coordinación entre los servicios de ambos partidos dedicados a labores de prensa e intendencia, lo que daba cuenta de que en esta reunión nada se había dejado a la improvisación.

En el exterior del hotel, cuatro miembros de España y Libertad vestidos con buzos blancos iniciaron una protesta en la que tacharon de «traidores» a los miembros del PSE y de «asesinos» a los de Batasuna. Se les unieron una decena de miembros de la AVT. También acudió la madre de Joseba Pagazaurtundua. -  

Gara, 7 de julio de 2006

Batasuna: "Estamos ante una oportunidad histórica de resolver el conflicto"

Arnaldo Otegi considera "histórica" y "de importancia extrema" la reunión que han mantenido esta mañana con el PSE para tratar de abrir "un diálogo multilateral" que conduzca a la normalización política. Otegi ha abogado por construir el país "entre todos". 

Arnaldo Otegi, que ha comparecido tras la reunión que han mantenido ambas formaciones durante hora y media en un hotel de Donostia, ha afirmado que el encuentro es fruto de las reuniones personales que, durante "mucho tiempo", han mantenido responsables de Batasuna con integrantes del PSE, "no del Gobierno". "Si estamos ante una gran oportunidad histórica de resolver el conflicto, eso se debe fundamentalmente a que durante mucho tiempo ha habido canales de comunicación, no con el Gobierno español sino con el Partido Socialista, que nunca han sido oficiales".  

De este modo, ha resaltado que "ha habido siempre sectores que, con valentía, por encima de las circunstancias y de las coyunturas, han sabido anteponer los intereses de la justicia y de la paz por encima de los intereses incluso de sus propios partidos políticos en determinadas coyunturas".

Construir el país entre todos

Otegi ha insistido en la "importancia extrema" y en el "gran calado político"de este encuentro y ha asegurado que la "foto" de hoy apunta a cómo debe construirse "este país, entre todos". Por ello, se ha felicitado de que ambas formaciones hayan sabido "sentarnos en una mesa, dialogar de una manera civilizada y democrática" por lo que esperó que "eso sea lo suficientemente importante como para entender que, encima de los protagonismos que puedan existir, lo importante es que esta foto apunta a cómo se debe construir el futuro en este país". En este punto, Otegi espera que al final todos sean capaces de entender que las "aritméticas democráticas" no son "las victorias ni las derrotas de nadie, sino que son simple y llanamente las victorias de todos y cada uno de los ciudadanos de este país".  "Sin ningún tipo de dramatismo ni de tragedias históricas, sin ningún tipo de límite que no sea el que exprese la libertad individual y colectiva de este pueblo, no es una ninguna imposición ni derrota para nadie, sino que es sencillamente la victoria democrática del pueblo vasco", ha añadido.  

Sinceridad

El portavoz abertzale ha señalado que en la reunión "ambas partes" se han expresado con "absoluta sinceridad" y han compartido que Euskal Herria es un país "que necesita poner en marcha un proceso de diálogo multilateral, democrático, de negociación política que concluya en un acuerdo que tiene que respetar la decisión de los vascos".  

"Hay una convocatoria abierta a construir la paz sobre el respeto a la pluralidad, a un acuerdo entre diferentes y a la libre decisión de los ciudadanos vascos", ha subrayado, para añadir que la citada convocatoria "no puede excluir absolutamente a nadie". Ha expresado, en este sentido, su intención de reunirse próximamente con el PSN y con representantes del PS francés, lo cual, "no debe ser entendido como una imposición, una exigencia de la izquierda abertzale, sino como una exigencia del sentido común y de la lógica política", ya que el conjunto del país sufre un conflicto que necesita ser solucionado con acuerdos "nacionales y globales".

A la reunión han asistido el secretario general del PSE, Patxi López y el portavoz parlamentario Rodolfo Ares, mientras que por la formación abertzale han acudido Arnaldo Otegi, Olatz Dañobeitia y Rufi Etxeberria.

Concentración

Miembros de la Plataforma España y Libertad se han concentrado frente al hotel. Cuatro personas vestidas con buzos blancos, con una capucha y un careta blanca, portan un cartel en el que se puede leer "Algunos no olvidamos a las víctimas".Cabe destacar que el hotel ha estado rodeado por la Ertzaintza. 

Gara, 6 de julio de 2006

Imaz adelanta que el PNV defenderá la «autolimitación»

Ante la previsible negociación política en una mesa multipartita, el PNV partirá con la premisa de que es necesario «autolimitarse» para alcanzar, primero, un acuerdo entre partidos vascos y, posteriormente, «un pacto con el Estado». Josu Jon Imaz también defiende la validez del marco actual.

El presidente del Euzkadi Buru Batzar considera que la situación política en Euskal Herria, marcada en los últimos meses por la iniciativa que ETA hizo pública el 22 de marzo y la declaración realizada por el presidente español el pasado jueves, ha derivado hacia un escenario en el que «hay terreno de juego para logar un nuevo pacto entre vascos y con el Estado». En palabras de Josu Jon Imaz, extraídas de la entrevista publicada ayer por “El Correo español”, el PNV «va a trabajar sin fisuras para afianzar el proceso de paz, convencidos de que nos jugamos la convivencia para los próximos años y de que hay que tener altura de miras para abordar este proceso con responsabilidad y convicción».

Insiste en considerar que el diálogo entre ETA y el Gobierno español debe ser «absolutamente independiente» de las negociaciones entre formaciones políticas vascas. Cuestionado sobre qué escenario espera ver dentro de tres meses, expone ­«sin entrar en fechas concretas»­ que, por un lado, le gustaría que el diálogo entre el Ejecutivo español y ETA «conduzca a una declaración de que el final de la violencia es irreversible», al tiempo que se diese «un movimiento en política penitenciaria», en referencia al «acercamiento de los presos»; y, por otro, aboga por que «los partidos vascos fuésemos alcanzando un acuerdo sobre un foro multipartito: qué temas hay que abordar, qué tipo de acuerdos vamos a adoptar y cómo refrendará esos acuerdos la sociedad de forma pactada».

El líder jeltzale comenta que en el PNV tenían «alguna pista de por dónde podía ir» la declaración de Rodríguez Zapatero y añade que los principios de su partido coinciden «en muchos aspectos» con los compromisos adoptados por el presidente español. En cuanto al marco en el que debe desarrollarse el proceso, defiende que «todo debe hacerse desde el respeto a las instituciones presentes y también a las potencialidades de los marcos jurídicos, de la Constitución y el Estatuto».

Llegados a este punto, Imaz plantea cómo se puede encontrar la fórmula de consenso entre los partidos: «Posiblemente, el acuerdo político en Euskadi va a surgir de un juego de autolimitaciones. Cuando situamos como piedra angular los principios de ‘no imponer y no impedir’, hablamos de autolimitaciones: de la mayoría nacionalista y de la mayoría del PSOE y del PP en las Cortes. Las grandes soluciones suelen nacer de las autolimitaciones».

Gorka Agirre también recurre el auto del juez Grande-Marlaska

Los abogados de Gorka Agirre han recurrido su imputación en la causa de la supuesta «red de extorsión de ETA» y las medidas cautelares que se le han impuesto, y han solicitado que se levante el secreto de sumario, según informó ayer en un comunicado la plataforma de apoyo al dirigente del PNV.

La defensa considera que la imputación y la aplicación de medidas cautelares ­fianza de 30.000 euros, comparecencia semanal en el juzgado e imposibilidad de salir del Estado español­ se han adoptado tras «despreciar» una realidad «apabullante» que demuestra que nunca intermedió en el pago del «impuesto revolucionario». También han recurrido la prórroga del secreto de sumario por considerar que es «totalmente injusta y perjudicial» para su defendido, ya que «la revelación de actuaciones procesales, mediante filtraciones a los medios de comunicación, ha sido constante desde el día siguiente a esta resolución, lo que produce una vulneración del derecho a la defensa».  

Como informaba GARA en su edición de ayer, los letrados de Joseba Elosua, Ramón Sagarzazu, José Carmelo Lukin, Jean-Pierre Harocarene y Emilio Castillo ­todos ellos encarcelados por orden Grande-Marlaska­ también solicitan la nulidad de los autos de prisión argumentado la vulneración del derecho a la defensa.

Arzalluz insiste sobre la operación «contra la línea Egibar»

Xabier Arzalluz, ex presidente del EBB del PNV, insiste en afirmar que, tras la imputación judicial contra el burukide Gorka Agirre por una supuesta «colaboración» con ETA, existe una operación orquestada por el Gobierno del PSOE «para desprestigiar a lo que llaman línea Egibar, Arzalluz, etc., con un doble objetivo: lograr, en dos años, liquidar a Ibarretxe y llegar a un pacto con el PNV». En una entrevista publicada en la edición dominical de “Deia”, Arzalluz, que el pasado martes se vio obligado a comparecer en la Audiencia Nacional como testigo en la misma causa abierta contra Agirre, asegura que esa supuesta trama se dirige contra un sector del partido jeltzale «por la sencilla razón de que nosotros difícilmente vamos a aceptar una coalición con el PSOE».

Durante su etapa al frente del PNV, Arzalluz no sólo fomentó los pactos con el PSE en el Ejecutivo de Lakua, sino que también suscribió acuerdos de legislatura tanto con Felipe González como con José María Aznar. Precisamente, apunta al actual ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba ­«cuyos métodos conozco desde hace muchos años»­, como el artífice de esa campaña contra un sector del PNV. Y esboza cómo se puede montar esa operación político-judicial: «Sin prejuzgar prevaricación por su parte, a un juez [Fernando Grande-Marlaska] es muy fácil ponerle pruebas a partir de las cocinas del poder, del Gobierno, policías o servicios de información, etcétera».  

Gara, 3 de julio de 2006

En busca del acuerdo entre diferentes

El proceso de negociación para constituir una mesa de diálogo multipartito ya está en marcha. Durante los próximos días asistiremos a la escenificación de sus primeros pasos, con imágenes, en algunos casos inéditas hasta ahora, que darán aún mayor valor a las declaraciones que distintos portavoces políticos vascos han formulado en los últimos meses sobre la necesidad de activar un foro en el que tengan cabida no sólo las formaciones políticas, sino también todos los agentes implicados en la solución al conflicto que padece Euskal Herria. Como ocurriera hace tres meses con la iniciativa de ETA, la declaración realizada el jueves por el presidente español no ha supuesto el pistoletazo de salida, y mucho menos el banderazo de llegada, para el proceso democrático, aunque eran pasos necesarios y, como a nadie se le escapa en estos momentos, están cargados de una gran significación política y suponen una asunción de compromisos que deja abiertas las puertas a que Euskal Herria encuentre una solución justa y duradera para decidir su futuro sin límites ni injerencias.

Pero ese camino está todavía por andar y, probablemente, será sinuoso. Por eso es muy importante que cada formación política, cada agente social, cada ciudadana y cada ciudadano, vayan clarificando cuál será su posición en esta fase negociadora. Ya hay quienes han marcado unas aspiraciones concretas, como el medio centenar de organismos firmantes del Acuerdo Democrático de Base, que apuestan por «poner los pilares de un escenario democrático en el que la palabra y la decisión de los vascos sea la que defina nuestro futuro»; quienes, como el PNV, ya han aclarado que es conveniente «autolimitarse» para alcanzar un «pacto entre vascos y un pacto de los vascos con el Estado», y quienes, como el PSOE y el resto de formaciones españolas y francesas, defenderán que los actuales marcos políticos únicamente necesitan un poco de maquillaje. Sin duda, el acuerdo que se debe alcanzar en la mesa de diálogo multipartito tiene que convencer, y comprometer, a quienes representan a las diferentes ideologías políticas que conviven en Euskal Herria. Lo preocupante es que algunos, como el presidente del PNV, se sientan ya portavoces de «la mayoría nacionalista» y, además, insinúen que asumen que «la mayoría del PSOE y del PP en las Cortes» podría imponer el veto a la decisión de este pueblo. -

Editorial de Gara, 3 de julio de 2006

Una reflexión más reposada

La mayoría de las formaciones políticas vascas dedicaron la jornada de ayer a analizar el anuncio hecho público, el jueves, por el presidente del Gobierno español. Las declaraciones difundidas en el día después daban cuenta de una reflexión más reposada sobre el pronunciamiento del jefe del Ejecutivo español, a la par de dejar traslucir ciertas tomas de posición ya mirando al proceso de diálogo.

De paso adelante calificaban las formaciones vascas el anuncio de Zapatero de que respetará lo que los vascos decidan libremente, aunque tras compartir ese enunciado, nunca antes articulado con esa claridad por un presidente del Gobierno español, desde partidos como EA, Batasuna, ANV y Aralar, y de sindicatos como LAB, se coincidía en reclamar que la legislación vigente, evocada en la declaración de Zapatero, no se convierta, una vez más, en cortapisa a la voluntad de la ciudadanía vasca.

Si la apuesta de Zapatero por el diálogo inclusivo, esencial para el logro de un acuerdo que permita situar a Euskal Herria en un escenario democrático, recibía el elogio general, esa satisfación se acompañaba de la reclamación, con más o menos énfasis según cada cual, de que se renuncie a las leyes de excepción que impiden la libre expresión, y, por descontado, la materialización de todos los proyectos políticos.

La desaparición efectiva de los elementos de coacción y la exigencia de garantías de no injerencia en el proceso son, por tanto, una reclamación mayoritaria a la que Madrid, como París, deberán responder con la vía de los hechos lo antes posible.

También se percibe un temor, basado en el llamamiento de Zapatero a los amplios consensos, a que se trate de aplicar un derecho de veto. Para desactivar de antemano esa tentación antidemocrática resulta imperativo que los agentes vascos sean capaces de establecer sus propias reglas del juego.

Esa tarea es básica en los prolegómenos de la constitución de la Mesa de Diálogo. Porque si algo se impone tras los pronunciamientos del 22 de marzo por ETA y del 29 de junio por el Gobierno español, es que los partidos vascos establezcan una hoja de ruta compartida.

En momento tan decisivo, llama la atención que el EBB del PNV no emitiera ayer un comunicado oficial y que su presidente, Josu Jon Imaz, se destapara con una defensa a ultranza de las potencialidades del ordenamiento actual, que no goza del apoyo de amplios sectores de su partido, ni se corresponde a este tiempo político. -

Editorial de Gara, 1 de julio de 2006

Hora de trabajar en Euskal Herria

Una declaración histórica: es la primera vez que un Gobierno español se compromete pública y oficialmente a respetar la decisión de los ciudadanos vascos sobre su futuro, reconociendo además que el acuerdo político compete a los partidos y agentes vascos a través del método que éstos decidan y que será trasladado luego a los distintos ámbitos institucionales. No quedan ya excusas para que todos los agentes de Euskal Herria lancen el debate democrático para alcanzar un acuerdo que Madrid y París deberán respetar.

Es obvio que el proceso comenzó hace meses, porque declaraciones de tanto calado y alcance como la del alto el fuego permanente de ETA y la del Gobierno español no surgen de la nada.

Ayer, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, optó por una sala anexa al hemiciclo del Congreso de los Diputados para anunciar el inicio del diálogo con ETA. El esperado pronunciamiento no se quedó en un mero enunciado de la intención del Gobierno de abrir negociaciones con la organización armada, sino que Zapatero hizo públicos sus compromisos con el proceso político, concretados fundamentalmente en la aceptación de que corresponde a los partidos y agentes vascos fijar los métodos de diálogo y adoptar un acuerdo justo y democrático que encamine un proceso resolutivo, y en el respeto a las decisiones que adopten los ciudadanos vascos.

Esa es la tarea que tienen ante sí todos los agentes vascos y el conjunto de los ciudadanos de Euskal Herria. Si alguien pretendía esgrimir todavía clichés y excusas manidas, cayeron el 22 de marzo con el anuncio de ETA, y ayer con la declaración de Zapatero. Sería desde luego deseable que también el Estado francés, que recientemente hizo público su apoyo a las vías que adopte Madrid para solucionar el conflicto político, expresara otro tanto.ETA, tanto en su declaración del 22 de marzo como en la entrevista concedida a GARA y en su último comunicado, emplazó a ambos estados a que mostraran su compromiso con el proceso y su respeto a la palabra y la decisión de los vascos.

La declaración del presidente del Ejecutivo español sitúa definitivamente el centro de gravedad del proceso político en Euskal Herria, y es ahí donde debe quedar. Pero eso exige responsabilidad. No hay nada hecho todavía. Los pasos dados hasta este momento no servirán de nada si todos los agentes del conjunto de Euskal Herria no abren un verdadero proceso democrático. La solución está en Euskal Herria, y es aquí donde deben buscarse los acuerdos y las garantías. De hecho, un acuerdo entre las fuerzas vascas que articule el derecho a decidir de todos sus ciudadanos sería sin duda la mejor garantía para que el proceso entrase en una fase resolutiva, sería la mejor garantía para que los estados español y francés aceptasen sin limitaciones ni injerencias lo negociado y acordado, y en último término lo decidido por los ciudadanos vascos.

José Luis Rodríguez Zapatero, aunque expresó al final su compromiso absoluto con la Constitución de 1978, no la mencionó ni esgrimió en las partes realmente sustanciosas y centrales de su declaración; sí apeló, en cambio, al respeto a las normas y procedimientos legales, e incluso hizo mención expresa al mantenimiento de la vigencia de la Ley de Partidos. Pero las cuestiones de leyes y marcos, ya se sabe, tienen su base en los acuerdos políticos, y es obvio que esas normas, la legalidad vigente, están ahí para ser cambiadas, en su caso, de acuerdo a la voluntad libre y democráticamente expresada de los ciudadanos vascos.

Ayer, el Gobierno español admitió expresamente la existencia de un conflicto político. La tarea histórica de desatascar las cuestiones que están en su origen y constituir la mesa de diálogo democrático corresponde al conjunto de formaciones políticas y agentes vascos y, en último término, a la sociedad, a quien ayer se dirigió expresamente Zapatero.

Pero los estados español y francés tienen aún deberes por hacer. GARA publicaba este pasado lunes un grave balance represivo de los tres meses transcurridos del alto el fuego permanente de ETA. Cuando Zapatero subraya que «en ausencia de todo tipo de violencia y coacción», debería fijar la vista en sus servicios policiales y judiciales. A los compromisos deben seguir, en buena lógica, decisiones que propicien las condiciones mínimas que permitan un debate democrático. Deben acabar las injerencias y los obstáculos que se están colocando en el camino, deben acabar los ataques al proceso de resolución. Y, sobre todo, debe echar a andar el diálogo democrático en Euskal Herria. -

Gara, 30 de junio de 2006

Batasuna:«Positivo y de gran calado político»

En su primera valoración de las palabras de Zapatero, Batasuna fijó su mirada en dos puntos del discurso: el inicio del diálogo entre el Gobierno español y ETA, y el compromiso de respetar lo que decida libremente la ciudadanía vasca. Pernando Barrena puso el acento en este último aspecto, que calificó de «fundamental para el proceso».

«Batasuna quiere subrayar que estamos ante una declaración positiva y de gran calado político». Con estas palabras comenzó el mahaikide Pernando Barrena una rueda de prensa celebrada a primera hora de la tarde en medio de una gran expectación y en la que la formación independentista realizó «una valoración de urgencia» respecto a la comparecencia del presidente español.

Barrena, que estuvo acompañado por la también mahaikide Marije Fullaondo, sustentó su primera afirmación en «dos motivos». En primer lugar, destacó que esta declaración realizada por José Luis Rodríguez Zapatero «abre el ámbito de diálogo entre ETA y el Gobierno español».

Como segundo punto, resaltó que «el presidente Zapatero, en nombre del Gobierno español, ha adoptado el compromiso de respetar las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente».

«La opinión pública española esperaba por parte del presidente español el anuncio de la apertura del diálogo entre el Gobierno de Madrid y ETA, y unido a este anuncio Rodríguez Zapatero ha realizado una declaración de gran importancia. Ha afirmado, literalmente, que el Gobierno español respetará las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente», reiteró.

El portavoz de Batasuna apuntó que «ése es un concepto fundamental para el proceso político que ya tenemos en marcha en este país». Tras esta escueta exposición, el representante abertzale se refirió a la necesidad de realizar «una lectura más sosegada» de lo dicho por Rodríguez Zapatero. Para ello, Batasuna elaboró ayer «un documento político» en el que fija su análisis. Este texto será dado a conocer en una comparecencia que se celebrará este mediodía en Donostia.

Gara, 30 de junio de 2006