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Opinión y análisis

El fracaso del «proceso de paz» se adelanta a todas las previsiones

El fracaso del «proceso de paz» se adelanta a todas las previsiones Nada ha sido claro ni certero desde un principio. El llamado "proceso de paz" – léase diálogo de ETA con el Gobierno - parece fracasar mucho antes que lo pronosticado por los peores agoreros. El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, aseguró que "lo único que está en crisis total y definitiva es la violencia, quien la ampara y quien se esconde tras ella". Es una historia que se está quedando en "dimes y dirites".

Periodista Digital, 20 de agosto de 2006

Batasuna se cuadra ante ETA y pone contra las cuerdas a Zapatero

Batasuna se cuadra ante ETA y pone contra las cuerdas a Zapatero Después de conocerse el comunicado remitido por la banda terrorista, su brazo político ha salido a la palestra para dar acuse de recibo y dictar el camino al Gobierno.


La puesta en escena ha corrido a cargo del portavoz de Batasuna, Joseba Permach, y de uno de sus dirigentes, Joseba Álvarez, que a través de una rueda de prensa celebrada en San Sebastián han dejado clara la postura de apoyo incondicional al comunicado enviado por ETA al diario Gara.

Ante los medios de comunicación, los dos responsables de la formación ilegalizada han aprobado el contenido del mensaje y han aclarado las referencias realizadas por ETA, acusando al Estado y al PSOE de llevar adelante una actitud "obstruccionista" y "represiva" que no les sitúa "a la altura de las circunstancias".

Permach ha insistido en que la mayor parte de la sociedad vasca comparte las mismas preocupaciones que las expresadas por ETA en su comunicado, por lo que los socialistas deben aparcar sus condiciones para la puesta en marcha de una mesa de partido.

En ese sentido, el dirigente batasuno ha insistido en que la sociedad "sabe quién pone en peligro la apertura de un proceso de paz en Euskal Herría y quién, durante largos meses, ha generado la posibilidad" del mismo. "Ni ETA ni Batasuna ni la izquierda abertzale quieren ponerla obstáculos", afirmó, haciendo un llamamiento al PSOE para que ponga fin a su "estrategia represiva", con la que no se podrá poner en marcha un "proceso de diálogo político y negociación" que conduzca a una "solución democrática".

"Cuanto antes tienen que desaparecer esas actitudes obstruccionistas, esas condiciones previas y esos condicionantes que llevan el proceso a la situación en la que está y que, de seguir así, es más que evidente que las cosas puedan ir a peor", aseguró Permach, no sin dejar de acusar al PSOE de llevar a cabo esta estrategia por "intereses electorales y particulares".

Tampoco se ha librado de las críticas proetarras el PNV, al que han acusado de su "tibieza" ante la persecución que sufre la izquierda abertzale.

Críticas desde el otro lado

Y es que las crónicas al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero son para todos los gustos. Así, el presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, instó al jefe del Gobierno a que "explique, con la máxima urgencia" lo que "ha acordado con ETA". Rajoy calificó el comunicado etarra de "una nueva muestra de que ETA sigue haciendo lo que ha hecho siempre: chantajear, amedrentar y coaccionar a los españoles".

"El Gobierno debe exigir a ETA que anuncie que se disuelve como organización terrorista y que deja definitivamente las armas", fue el consejo que dio el dirigente popular al Ejecutivo.

En otro orden, Rajoy también aseguró tener "sospechas muy fundadas" de que se prepara una "inmoralidad atroz" contra Navarra, cuyo primer paso se daría con la hipotética formación de una coalición de los socialistas navarros con los partidos que reclaman la integración de dicha Comunidad en el País Vasco.

El Semanal Digital, 19 de agosto de 2006

ETA amenaza con pisar el freno

ETA amenaza con pisar el freno Ya lo han dicho con toda claridad; el llamado proceso de pacificación de Euskadi, tras la declaración de alto el fuego permanente por parte de ETA, “no es irreversible”. El encargado de hacerlo constar así ha sido Pernando Barrena, portavoz batasuno, según el cual no vale especular, o negociar incluso, con la suelta de presos etarras, porque en tal caso el abertzalismo, que es tanto como decir la propia ETA que es la que dicta las consignas, entendería que lo que existe por parte del Gobierno es un chantaje.

Ya tiene gracia, es decir, ninguna, que los mismos que están detrás de la política de extorsiones a empresarios, y a quienes no son empresarios, hablan de chantajes ajenos. Pero a estas alturas del tiempo no procede escandalizarse de nada. De manera que lo que ya se sabía, adquiere con las palabras de Barrena el descarado perfil de lo explícito. No era necesaria tanta sinceridad. Resultaba imposible que fuese irreversible una actitud de tregua más o menos indefinida, que no “permanente”, cuando va acompañada de una continuidad de la estrategia de las extorsiones, que sirven para financiar a ETA, mantener en disponibilidad a sus efectivos humanos —o inhumanos— y conservar actualizados sus arsenales para el día en que haya que emprender una nueva fase en la lucha contra España.

A ETA, y por supuesto a Batasuna, sobre todo a esta última como brazo político de la primera, las urge la derogación de la Ley de Partidos. Vienen funcionando, de todos modos, los batasunos, como legales, pero prefieren que el Gobierno se humille y se trague aquella regulación que puso a Batasuna fuera de la ley y, especialmente, le cercenó un presupuesto oficial. La “batasunería” empezó a pasarlo peor, o simplemente mal, durante la etapa de Grande-Marlaska al frente del Juzgado numero 5 de la Audiencia Nacional, en sustitución o suplencia de Baltasar Garzón, ya felizmente retornado a su titularidad después de una temporada doctoral en Estados Unidos. Don Baltasar ha preferido alternar relativamente el palo con la zanahoria, o la dureza con la templanza en la aplicación de la ley.

Detrás de la relegalización de Batasuna vendrá el tira y afloja sobre Navarra hasta derribar el muro de la disposición transitoria cuarta de la Constitución, que entreabriría la puerta de la futura anexión por vía de incorporación de una comunidad, la Navarra, a otra, la de Euskadi. Ese asunto, más la decisiva cuestión de la autodeterminación soberanista, completaría en lo esencial la primera fase del proceso desintegrador del Estado de las Autonomías.

Las negociaciones Gobierno-ETA, como es bien sabido, continúan. El aviso batasuno de la no irreversibilidad del “proceso” no entibia los ánimos concesivos de la empresa Zapatero y cia. Al presidente le interesa eso sí un paso lento en la marcha, de manera que no tenga que entrar en compromisos electorales, y menos aún en las urnas correspondientes, con los dedos pillados. Todo lo que en ZP es lentitud, en ETA es prisa y urgencia. Y en aquella lentitud presidencial se incluye, por supuesto, el mantenimiento de la pacificación, entendiendo por tal que la banda continúe sin disparar aunque sigue extorsionando.

El presidente se ha tomado unas vacaciones en Canarias, en un marco de comodidades bien exteriorizadas mientras le prepara a su actual ministro de Justicia, José Fernando López Aguilar, la “gran faena” de tener que luchar por la presidencia de la Comunidad canaria y alejarse de Madrid. Tal vez ese proyecto se frustre, pero no hay que descartarlo. No dejaría de ser curioso que Zapatero prescindiese de la colaboración inmediata, en Madrid, de uno de sus ministros más solventes. Pero quién sabe. Con Rubalcaba y María Teresa Fernández de la Vega ya debe darse por contento. Entre todos van a permitir que el próximo domingo celebre Batasuna, con la anuencia del gobierno vasco, una “marcha” gloriosa enfrentada a toda legalidad.

Lorenzo Contreras

Estrella Digital, 8 de agosto de 2006

ETA como Hezbolá: El Líbano en el País Vasco

ETA como Hezbolá: El Líbano en el País Vasco

Lo ocurrido en el Líbano y el norte de Israel tiene, además de otras muchas enseñanzas, una para el futuro de nuestro propio país. Imaginemos la situación dentro de algunos años, cuando el proceso de desmantelamiento de España esté culminado. En lo que antiguamente eran las Provincias Vascongadas gobernará probablemente una coalición de socialistas, comunistas y nacionalistas de diversos pelajes. Es posible que no hayan conseguido integrar toda Navarra, tan sólo la zona norte, la más fácil de euskaldunizar en los próximos años. En el gobierno destacarán de forma muy prominente –como Hezbolá en el Líbano– los etarras de Batasuna. Como estarán armados hasta los dientes amparados en la legalidad que les ha permitido llegar al poder sin renegar de la violencia –como Hezbolá en el Líbano y Hamás en Gaza– impondrán el terror en "Euskal Herría" y probablemente intentarán exportarlo.

En resumen, en "Euskal Herría", país independiente, reinará el terror, aún más de lo que ya reina hoy en día. Y la rama etarra del gobierno nacional-socialista, bien implantada como un estado dentro de otro estado, lo utilizará para intentar satisfacer ambiciones territoriales no satisfechas.

Es verdad que a diferencia de Hezbolá, los etarras no cuentan con un Irán que les suministre armas. Ahora bien, ¿quién se atreve a afirmar que para entonces los etarras no mantengan una alianza con una república islámica que a su vez sostenga a grupos terroristas, como Irán mantiene a Hezbolá? Y eso sin contar con el apoyo que desde dentro de lo que quede de Europa podrán obtener los etarras de los grupos islamistas radicalizados, apoyados por una población musulmana que oscila entre la indiferencia, el miedo y la simpatía. Además de otros grupos nacionalistas, catalanes, irlandeses o gallegos.

Habrá quien diga que esto es un delirio apocalíptico. No es más que una extrapolación de lo que está ocurriendo hoy en Oriente Medio. Hace unos años, pocos hubieran imaginado que un grupo terrorista mantuviera en jaque durante semanas, como lo está haciendo, a uno de los mejores ejércitos del mundo. Si eso está pasando con Israel, ¿qué no podrá pasar en un país con un ejército mal equipado, sin rastro de orgullo nacional ni ganas de defenderse?

Entre la indiferencia de la población, el pavor de los gobernantes a tomar cualquier decisión que pueda poner en riesgo la tranquilidad pública –¡ah, la paz!– en la que viven los europeos y la disposición activa a colaborar con los genocidas manifestada por casi toda la clase intelectual y periodística europea, el guión de lo que nos espera está trazado de antemano.

José María Marco

Libertad Digital, 2 de agosto de 2006

Gotzone Mora denuncia el "proceso de estigmatización" de Batasuna-ETA con "los que alzan la voz"

Como concejal y miembro de la comisión de Cultura del Ayuntamiento de Guecho, la socialista Gotzne Mora acudió este domingo a la plaza de este municipio vizcaíno para conocer de primera mano los desperfectos que la noche anterior habían provocado un centenar de radicales. Allí fue recibida con insultos y amenazas que enmarca en el proceso de "estigmatización" que están sufriendo quienes, como ella, se atreven a alzar la voz contra el nacionalismo excluyente. En la COPE, Mora ha reprochado la connivencia del PNV, que está permitiendo el rebrote de Batasuna-ETA y que "nos haga la vida imposible".

Los desperfectos que provocaron los radicales en la madrugada del domingo son "impresionantes", ha detallado en La Mañana de la COPE la concejal socialista. Gotzone Mora ha explicado que acudió a la plaza de Guecho como concejal del Ayuntamiento y como representante del PSOE en la comisión de Cultura. Cuando llegó allí, como siempre acompañada por su escolta, un grupo de personas se le acercó y comenzó a increparla con insultos y descalificaciones. Le exigían que se "marchara y desapareciera de Euskadi". Entre los ataques que recibió, le acusaron de no actuar con lo que los proetarras consideran "buenas intenciones". También le tacharon de "desagradable", "carroñera", "indeseable" y "rapiña". Insultos, ha matizado Gotzone Mora, que no recibió de jóvenes radiales sino de personas que en muchos casos le superaban en edad. "Lo que me ocurrió no es la primera vez aunque ya no sabes si quejarte o no de esto que es un proceso de estigmatización igual que los nazis con los judíos", ha denunciado.

"No hubo nadie en toda la plaza que interviniera, todos miraban y la escolta se tuvo que poner entre ellos y yo", ha relatado. Sólo en un momento una mujer se acercó a la concejal socialista para mostrarla su dolor por la situación que estaba viviendo. "Me dijo que no les hiciera caso y no sufriera más. Me recordó a los años 80 porque la kale borroka está viva en Guecho".

No sólo fueron los insultos, Mora ha denunciado que la plaza del municipio estaba llena de pancartas a favor de la independencia. Algunas tenía lemas como "dale duro y hasta el final" o "amnistía para los presos". Como ha recordado Mora, en el programa de las fiestas había una comida para pedir el acercamiento de los presos etarras al País Vasco y un vino por la independencia.

Gotzone Mora no cree que los destrozos en la plaza los provocara una pelea entre "dos chavales" sino que fue algo premeditado para que más de cien jóvenes se movilizaran y provocaran "gravísimos destrozos". Unos incidentes con los que ya había amenazado el Partido Comunista de las Tierras Vascas días antes, ha recordado la dirigente socialista vasca. "La connivencia del PNV está permitiendo que ETA-Batasuna rebrote y nos haga la vida imposible a quienes elevamos la voz, porque es lo que les molesta", ha sentenciado.

Libertad Digital, 31 de agosto de 2006

Los que son como Txapote y los otros. Para el Gobierno ya hay dos ETAs

Continúa el goteo. El Gobierno ya está preparando el camino. El espectáculo dado por Txapote y sus compañeros terroristas que tanto daño ha causado a Zapatero y a su negociación con ETA ha empezado a ser contrarrestado. No podía ser de otra forma. López Aguilar ya ha dicho en Santander que el objetivo de la negociación entre el Gobierno y ETA "no es el de rehabilitar" a "psicópatas imposibles" como Txapote y "algunos etarras con las manos manchadas con crímenes horrendos". Ha empezado la distinción. Para el Ministro de Justicia ya hay dos ETAs. La de los autores de crímenes horrendos que no quieren rehabilitarse y que quieren seguir matando y los otros.

No sabemos los nombres de esos otros pero esos otros son los buenos. Tampoco sabemos si han mostrado arrepentimiento o han pedido perdón pero, si creemos al Ministro, son buenos y con ellos hay que negociar.

Es un problema de tiempo. Dentro de unos meses, la fuerza mediática de esta nueva idea se habrá impuesto y lo mismo que ya todo el mundo habla de paz cuando no ha habido guerra, de negociación cuando con el terrorismo no se negocia, de izquierda aberchale cuando hasta hace unos meses era ETA-Batasuna o de cartas de extorsión educadas en lugar de amenazantes, se hablara de presos etarras buenos y malos. Y a los buenos hay que indultarlos, acercarlos a las cárceles del País Vasco, etc...

Es un problema de marketing. Y de eso sabe mucho este Gobierno.

Por ahora, los “txapotes” que se pudran en las cárceles.

Luego, ya veremos

Editorial de Diario Liberal, 27 de julio de 2006

Rajoy defiende la Constitución mientras Zapatero se juega España

El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció ayer que su partido presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña. Para el centroderecha político "se ha modificado el planteamiento del Estado", ya que José Luis Rodríguez Zapatero ha aceptado que España puede estar compuesta de varias naciones; y además estaría en cuestión la igualdad de los españoles, por la erosión de competencias exclusivas del Estado que Maragall, Mas y Carod-Rovira han logrado con los votos socialistas.

Todo esto es verdad. Sin embargo la realidad es, en cierto, sentido, aún más preocupante.

El 35%" de los votos de una región, Cataluña, ha bastado legalmente para cambiar de hecho la estructura territorial del Estado. Zapatero no consiguió ni con el 11-M una mayoría suficiente para reformar el Título Octavo de la Constitución, ni desde luego los principios generales de los Títulos Preliminar y Primero. Pero una triquiñuela formal le permite legislar contra la Constitución desde los nuevos Estatutos, seguro como está de obtener para eso tanto las mayorías caciquiles necesarias en las distintas regiones y, después, el respaldo del Tribunal Constitucional, politizado.

¿Quiere esto decir que Rajoy no tiene nada que hacer con su recurso y que no hay solución para los males del zapaterismo? Una cierta derecha cobarde y acobardada piensa así, desde su pesimismo atávico. Es la misma derecha que, en nombre de sus prejuicios historicistas, aplaudió o se sonrió cuando Zapatero cabalgó en el islamismo para llegar al poder. Siempre hay un carca dispuesto a pensar que no hay solución, o que ésta debe provenir sólo de la Providencia y de sus derivados.

Es verdad que Zapatero ha metido a España en un atolladero más político que jurídico. Ciertamente la idea de una reforma "de hecho" de la Constitución aprovechando una de las muchas fallas del texto de 1978 demuestra que éste, lejos de ser perfecto, fue el resultado de un compromiso en un momento del pasado. Ese momento está ya lejos de la realidad y aquella componenda demuestra que ha envejecido mal. Pero todo tiene solución, y nada es irreversible.

Técnicamente cualquier Gobierno futuro y cualquier mayoría parlamentaria futura podrán deshacer lo que ahora hace Zapatero, o podrán, por elevación, dejar en papel mojado todas las divagaciones estatutarias. Por eso es importante el recurso del PP: porque revela en el PP y en Rajoy una voluntad de no adaptarse al "nuevo régimen" zapateril, y de corregirlo sin piedad.

Diga lo que diga el Tribunal Constitucional, en el siglo XXI España es una nación. Tan plural como se quiera, pero sólo una nación y sólo una soberanía. Zapatero no lucha contra la Constitución, ni los separatistas catalanes quieren destruir la Constitución, ni ETA pide el fin de la Constitución. Todos ellos están unidos contra el ser histórico de España, que es anterior y superior a la Constitución, y que es lo que verdaderamente debe defenderse de la mentira, de las insidias y de la cobardía.

España no existe porque lo diga la Constitución; España es una nación, un Estado, un sujeto soberano y una comunidad histórica mucho antes de existir esta Constitución. Antes al contrario, la realidad nacional de España es soporte inexcusable de la Carta Magna y de la democracia, que si no no existirían. Por esa razón lo que Rajoy debe defender no es la letra, más o menos equivocada en distintos puntos, de 1978, sino su núcleo esencial: un pueblo, una identidad, una nación, una libertad.

Y esto es, como atinadamente señaló Luis Miguez, un patriotismo español no "de la Constitución, sino en la Constitución". Sobre eso hemos de construir.

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 23 de julio de 2006

La indignidad de José Blanco como arma política. El miedo de Zapatero al fracaso.

Nunca. Nunca en la historia de la democracia universal a la oposición se le ha exigido comulgar con ruedas de molino. Nunca se le ha exigido que apoye una postura de gobierno concreta aunque esa oposición no esté de acuerdo con ella. Ahora, sí. Ahora, en España, el PSOE reinventa la democracia y por boca del inefable José Blanco se le advierte al PP de que si el mal llamado proceso de paz fracasa "será debido al boicot del PP" y culpa, de paso, a los dirigentes del PP de hacer "todo lo posible" para que las cosas no salgan bien. Es inaceptable que haga la advertencia de culpabilidad del fracaso cuando el PP no ha intervenido para nada en el diseño ni en la estrategia de la locura de un Presidente de Gobierno pero es inadmisible que culpe a los dirigentes del Partido Popular de hacer "todo lo posible" para que las cosas no salgan bien. Nunca, tampoco, tanta indignidad se usó como estrategia política.

Tanta indignidad no puede ser posible más que a consecuencia del nerviosismo que tiene el Presidente Zapatero. Este hombre tiene que estar desesperado. Necesita continuar con el mal llamado proceso de paz para salir del desgobierno en el que ha metido a España y no lo consigue.

Y lo necesita porque España se desenvuelve, en estos momentos, entre reconversiones, huelgas, deslocalizaciones de empresas, errática política internacional, falsas promesas, y falta de tacto político con los familiares de los muertos en el incendio de Guadalajara. Y él, personalmente, perdiendo cintura en la pasada visita del Papa, perdiendo vergüenza al negarse a ir al Congreso a dar explicaciones de sus veleidades con ETA y sin saber qué hacer con la avalancha de pateras y cayucos a Canarias repletos de inmigrantes ilegales. Sin contar, lógicamente, con su temeraria política territorial que no sabemos si va a ser café para todos o nacionalidades asimétricas.

Para acallar lo que empieza a ser un clamor popular Zapatero de desgobierno, necesita culminar el mal llamado proceso de paz cuanto antes.

Pero las cosas no están tan fáciles como se cería debido, al parecer, a problemas internos de la banda terrorista. Hecho que ha obligado a retrasarlo todo.

De ahí que el Presidente Zapatero, ante el miedo que le produce el fracaso, mande a su deslenguado cabo de vara para que vaya preparando el terreno. Y ese terreno se abona con la indignidad de las palabras de José Blanco sobre el PP.

Editorial de Diario Liberal, 18 de julio de 2006