11-M: El Mundo pisa el acelerador
Las nuevas revelaciones del periódico El Mundo, por su trascendental importancia, nos hacen plantearnos de nuevo la eterna pregunta en torno las investigaciones del 11-M: ¿será verdad? Tiene razón Rodríguez Ibarra cuando pide que se meta en la cárcel con la máxima pena a Rafael Vera o a Rubalcaba por su presunta vinculación, por acción u omisión, en la masacre, o a Pedro J. Ramírez por engañar. Pero para esclarecerlo hay que investigar. Lo que está claro es que no se puede seguir con las dudas ni jugar con fuego con las investigaciones. “Ni yo ni seguro que miles de militantes socialistas tendríamos estómago suficiente para militar en un partido que hubiera tenido la más mínima responsabilidad por acción u omisión en el atentado más criminal de la historia democrática española”. Con estas palabras del presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por primera vez en dos años un alto dirigente socialista respondía a las investigaciones de meses realizadas por El Mundo sobre los atentados del 11-M en una carta dirigida a su director, pero publicada en ABC.
Comienza el nuevo curso político y el periódico de Pedro J. Ramírez pisa el acelerador a fondo en torno a los “agujeros negros” de los atentados de Madrid.
Hasta el momento, gracias a El Mundo, los españoles hemos conocido que la versión oficial en torno a lo sucedido estaba llena de contradicciones, algunas mentiras, datos inconexos y coincidencias extrañísimas con ETA. Pero esta semana se ha producido una nueva vuelta de tuerca. En una entrevista a Emilio Suárez Trashorras, uno de los hombres clave en el 11-M, se culpabiliza directamente a la Policía de forzar su declaración ante el juez y se acusa también a la Policía y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de tener conocimiento de los contactos de los terroristas islamistas con ETA antes de la matanza. Es decir, por primera vez alguien asegura que todo lo contado del 11-M es mentira y que algunos responsables de las fuerzas de seguridad tienen mucho que decir en este asunto.
Además, el director de El Mundo, en un artículo titulado “Del GAL al 11-M”, cercaba al Partido Socialista como ya hizo el entonces joven director de Diario 16 al PSOE de González por la guerra sucia contra ETA en los años 80.
Pedro J. Ramírez ha traspasado una nueva línea y, al parecer, tiene intención de ir muy lejos con sus revelaciones del 11-M este invierno. Lo que pasa es que estos importantísimos datos nuevos están basados en la palabra de Suárez Trashorras, de dudosa credibilidad, pero que ha empezado a poner nervioso al Partido Socialista. En estos dos años de investigaciones la consigna socialista era el silencio más absoluto, la indiferencia total como instrumento para desacreditar los artículos periodísticos, pero ya ha saltado por los aires. Por eso Rodríguez Ibarra pide que se meta a la cárcel a Rafael Vera y a Rubalcaba si lo que va aportando El Mundo es verdad, o a su director si es mentira. Y por eso se entienden las duras descalificaciones de José Blanco sobre Rajoy.
Los españoles llevamos más de dos años recogiendo nada más que dudas en torno a los atentados del 11-M. Con un Gobierno que ha sido un muro con este asunto. Con una comisión de investigación nula; con un juez, Juan del Olmo, que parece que no quiere investigar; con un Partido Popular a rebufo, que convoca ruedas de prensa a golpe de titulares de El Mundo; y ahora, con nuevas revelaciones que empiezan a sembrar la duda en el lector, precisamente por su trascendental importancia.
Hay que saber si lo que está aportando este periódico es verdad o no. Pedro J. Puede tener un as en la manga para esclarecer la autoría de la masacre o puede también estar jugando con fuego para vender periódicos. Si Rodríguez Ibarra quiere con sinceridad esclarecer este binomio habrá que investigar.
Pero las dudas bloquean, e igual que un hombre necesita certezas para vivir, la sociedad española necesita saber la verdad de todo lo que nos han contado y lo que nos cuentan ahora. Los interrogantes en la búsqueda de la verdad permiten la investigación, las dudas no.
Raquel Martín
Páginas Digital, 5 de septiembre de 2006
"El Gobierno español sabe que depende de nosotros. Estamos ante una oportunidad histórica". Ésta es una de las comunicaciones interceptadas por los servicios antiterroristas franceses.
En los bares de la calle Jarauta, en el casco viejo de Pamplona, la gente habla del piso, del coche y de Osasuna y la Champions League. Las gestas de ETA -en un enclave batasunero como ése- ya no monopolizan las conversaciones de los clientes. Va para abajo la moda de mirarse el ombligo entre los simpatizantes de Batasuna. Es éste otro síntoma más del cambio de rumbo que se percibe. “El cambio se observa con nitidez entre la llamada clase política, pero sobre todo en eso que denominamos sociedad civil”, me cuenta un amigo, excelente conocedor de la realidad vasco-navarra. No importa lo que cada cual vote: la mayoría está convencida de que esta vez va en serio. Un buen termómetro Agosto, con las fiestas de Vitoria, San Sebastián y Bilbao, ha sido este año un buen termómetro de la temperatura ambiental. Los sanfermines marcaron antes la pauta en Pamplona. No ha habido apenas incidentes, cuando durante años los festejos eran aprovechados por los radicales para montar conflictos o, al menos, para exhibir su capacidad de movilización. Manifestaciones con normalidad “Las manifestaciones de San Sebastián y Bilbao, tan demonizadas por el PP, han transcurrido con normalidad. En la segunda, la de Bilbao, incluso destacó la ausencia de Otegi. Si alguien cree que Otegi no fue por descuido, es que no conoce a los dirigentes de Batasuna. Su ausencia fue una forma más de indicar subliminalmente que las épocas de los atentados han de ser superadas de forma definitiva”, apuntan fuentes próximas a la Seguridad del Estado. La kale borroka La kale borroka ha desaparecido. Desde la derecha genovesa cada episodio aislado, atribuible a la kale borroka, es potenciado. Como ha ocurrido –en otro nivel- con el coche explosionado a finales de junio en Francia. Deducir de ello que ETA calienta motores es pura demagogia. Es más: la situación mencionada estaba bajo control. Mis fuentes aseguran que el director de la Guardia Civil, Joan Mesquida, se ciñó a la verdad en sus declaraciones: “No hay datos que nos permitan pensar que ETA está ensayando con explosivos. Con amenazas, nada Los exabruptos del PP son considerados desde Moncloa como una expresión clara de desesperación. Rajoy y compañía no soportan que el proceso continúe. La actitud Zapatero de no ceder ante ETA/Batasuna, se ha demostrado inequívoca. “Quien ha de mover ficha es Batasuna. Con amenazas -aunque vayan dirigidas a tranquilizar a sus sectores más duros- no conseguirán nada”, afirman tales fuentes. Riesgo de escisión Yosu Ternera, Otegi y Díaz Usabiaga son tres de los nombres de referencia abertzale más dispuestos al fin de la violencia. Pero el riesgo de que haya alguna escisión en ETA y/o Batasuna no debe descartarse. Batasuna sabe que habrá de cumplir con la legalidad vigente –incluida la ley de partidos- o no será legalizada con lo que ello significa desde la óptica tanto política como económica. En mayo se celebrarán las municipales. El tiempo juega a favor de la paz. Política penitenciaria ETA es consciente de que no habrá sustantivas modificaciones en la política penitenciaria, si no hay garantía de que el camino hacia la paz es irreversible. Sus depósitos de armas y explosivos están básicamente controlados. Pero la dinámica del desarme no ha empezado todavía. Sí han empezado, con gran discreción, los contactos oficiales entre Gobierno y ETA. Una reunión, como mínimo, se habría realizado ya. Y otra, previa, a través de intermediarios. “Nadie lo va a corroborar, por ahora, pero una primera reunión ya ha tenido lugar”, precisaron fuentes dignas de crédito. De la Rioja, a Euskadi El 24 de agosto, La Rioja ofrecía una interesante información: “La patronal hostelera vincula la caída del turismo en La Rioja al aumento en el País Vasco por la tregua”. “El número de visitantes extranjeros cayó en la región el 15 por ciento, mientras que creció el 14 por ciento en las provincias vascas” El presidente de la Asociación riojana de Hoteles, García-Calzada, señaló: “Hemos notado además que clientes de Andalucía o Canarias, que antes pernoctaban en La Rioja y preparaban excursiones de un día a las ciudades vascas, prefieren ahora buscar alojamiento directo en el País Vasco”. Los portavoces de la derecha Da la impresión de que por mucho que se desgañiten los portavoces de la derecha, intentando atemorizar al personal, la vida cotidiana transcurre por otros derroteros. El capítulo turístico es un botón de muestra de que la ciudadanía en general tiene cada vez más interiorizado que el proceso de paz puede culminar de modo sensato y positivo. Enric Sopena Elplural.com, 3 de septiembre de 2006
Mientras España entera debate sobre el posible proceso de negociación con ETA y sus verdaderas intenciones, la banda terrorista podría andar haciendo pruebas con explosivos en Francia.
El etarra