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Foro El Salvador

Madurez, honradez, y cuentas de resultados en la legalización de la prostitución

Madurez, honradez, y cuentas de resultados en la legalización de la prostitución

La semana pasada el PSOE modificó su posición en relación a la legalización de la prostitución, argumentando su negativa en la explotación sexualmente a las mujeres. O sea, prostitución sí, siempre que sea libre, por cuenta propia, sin chulo, que es lo que parece que molesta a la ONU y el argumento que los socialistas han copiado y pegado en la Cámara Alta, como ya hemos señalado.

Además, el Senado instaba a los medios de comunicación a que eliminaran las páginas de contactos. ¡Hasta aquí podíamos llegar! Hasta la fecha, tan sólo el gratuito 20 minutos ha anunciado que a partir del próximo miércoles ya no aparecerán anuncios de contactos.

Pero claro, el Senado ha tocado donde duele. Porque los contactos suponen una fuente de ingresos estable, sólida y consolidada para la mayoría de los periódicos en papel. Una pasta que puede suponer el 20% de los ingresos. Y claro, una cosa es la honradez y otra la cuenta de resultados. Pero como esto suena muy feo, los grandes medios han echado mano de la creatividad para justificar sus ingresos.

Veamos. El Mundo argumenta en su editorial que “estamos ante una práctica que, guste o no, no desaparecerá y, como existe, requiere ser atendida. Pongamos, pues, todos los medios para regularla lo mejor posible”. La vida es dura y como quiera que seguirá existiendo, yo quiero seguir participando en tan pingüe negocio. ¿Qué es denigratorio para la mujer? “Guste o no guste, existe”. ¿A que El Mundo no se atrevería a utilizar ese argumento con la trata de blancas (que también seguirá existiendo) o con la pederastia?

 

Más. El País es mucho más fino y argumenta en su editorial que la sociedad española no está todavía “madura” para definirse sobre la legalización de la prostitución. El ‘independiente de la mañana’ sugiere que deberíamos de abrir un debate para resolver si estamos dispuestos como sociedad a combatir tal degeneración o legalizarla. O quizás lo que quiere decir es que el giro del PSOE le ha pillado con el pie cambiado.

 

En el fondo, no hay más que intereses empresariales. Los grandes medios de comunicación se han convertido en los grandes “chulos” de la prostitución y no están dispuestos a renunciar a su cuenta de resultados. Beneficio obliga. Lo importante son los principios. Los principios de mes, se entiende. Y para dignificar el argumento se recurre a la ausencia de madurez de la sociedad española o a que la vida es dura. Los inmaduros son los empresarios irresponsables. Y sí, la vida es dura, sobre todo para quien se ve forzada a vender su cuero y su dignidad por unas monedas. Pero esto no parece escandalizar al diario del escándalo. Poderoso caballero.

 

Luis Losada Pescador

Hispanidad.com, 26 de febrero de 2007

La larga estela de la izquierda abertzale

La larga estela de la izquierda abertzale

Las reacciones a la entrevista realizada por «La Vanguardia» a Arnaldo Otegi ponen de manifiesto, por si quedaba alguna duda, el fracaso de la vía de la ilegalización de un sector social dotado de un proyecto político con una trayectoria de décadas en la vida pública vasca. A un observador que mire desde la distancia debe sorprenderle que todo un presidente de gobierno, en este caso José Luis Rodríguez Zapatero, responda a las manifestaciones del representante de una formación ilegalizada. Pero no es la primera vez que esto ocurre, hasta el punto de que no resulta exagerado afirmar que las propuestas que realiza la izquierda abertzale son objeto de una ración extra de lecturas, valoraciones y comentarios. Buena parte de ellos, ciertamente, no entran en el fondo de la cuestión, como ha ocurrido con la propuesta de autonomía política. También de eso hay precedentes. Ya se escuchó el «no es suficiente» cuando se anunció la propuesta de Anoeta. Como toda iniciativa dirigida a facilitar un acuerdo que sitúe el conflicto político en vías de solución, la propuesta de autonomía política para Hego Euskal Herria, como la presentada en Ustaritze, precisa de matices y concreciones. Sería de desear que cuando se ponga sobre la mesa de forma más pormenorizada los agentes políticos y los analistas no se queden en las lecturas de trazo grueso.

 

Gara, 27 de febrero de 2007

Profesionales desde la guardería

Profesionales desde la guardería

Me ha parecido, lisa y llanamente, espectacular la entrevista a Joaquín Leguina que Ángel Collado publicaba ayer en las páginas de este periódico. A la intención del entrevistador se suma la inteligencia afilada y levantisca del entrevistado, y el resultado no puede resultar más suculento; tanto que, por momentos, el lector -habituado a rumiar la insípida alfalfa de los políticos, tan predecibles siempre-tiene que pellizcarse a cada poco, para confirmar que no está soñando. No he cultivado la amistad de Leguina, pero en las escasas ocasiones en que hemos compartido conversación, y sobre todo en la lectura de sus novelas, he descubierto a un hombre leal a sus convicciones, de una honradez intelectual que resulta chocante tanto entre políticos como escritores; un hombre capaz de enjuiciar la realidad desde el conocimiento profundo de la naturaleza humana y, desde luego, un socialista a la antigua usanza, probo y cultivado, como uno se imagina que debieron de ser los institucionistas. Aunque en sus declaraciones a la prensa pueda parecer a veces mohíno o escocido por haber sido apartado de la primera línea política, siempre me ha parecido que íntimamente agradece -aunque cultive cierta pose gruñona- este apartamiento, que le permite dedicar más tiempo a su vocación literaria. Quizá ejemplifique mejor que nadie la incompatibilidad entre el vuelo de la inteligencia y la cerrazón mental que postula el sistema de partidos.

 

En la entrevista de Ángel Collado ensarta algunas afirmaciones que aúnan lucidez y socarronería. Dispara sus venablos contra el partido de la oposición y también contra el Gobierno, o, por mejor precisarlo con sus propias palabras, «el grupo de Rodríguez Zapatero». En algunos pasajes demuestra una envidiable disposición para el aforismo sarcástico: «Algunos políticos no quieren entrar en la historia, sino en el libro Guinness». Reflexionando sobre las escasas posibilidades electorales de algunos candidatos socialistas, desliza una maldad antológica: «Proceden de la misma cantera, la de los amigos del presidente del Gobierno. Una cantera interesante, sobre todo para Zapatero». Toda la entrevista es un festín de la inteligencia díscola, la inteligencia que no se deja apacentar y prefiere pastar en prados sin alambradas. Pero donde Leguina muestra mayor capacidad crítica es cuando enjuicia la degeneración de la casta política: «Una persona que se dedica a la política tiene que tener alguna experiencia fuera de la política, tiene que haber cotizado a la Seguridad Social por cuenta ajena o propia, tiene que saber cómo funciona una empresa o una institución pública, haber hecho unas oposiciones o trabajado de albañil o ingeniero de caminos. Eso de meterse desde niño a cobrar de un partido y llegar hasta arriba no es bueno». Este juicio tan atinado podría entenderse malévolamente como una diatriba contra Zapatero, que encarna a la perfección tan lastimoso modelo, pero Leguina pica mucho más alto: está denunciando el mal que corrompe nuestra democracia, la enfermedad que cada día la hace más vulnerable y acabará provocando el hastío y el desentendimiento de los ciudadanos.

 

Cada vez es más frecuente la figura del político de currículum huérfano. Haraganes que nunca han destacado en nada, que nunca se han tenido que ganar el pan con el sudor de su frente, chupópteros que desde la juventud se arrimaron a unas siglas para medrar, profesionales de la política sin oficio ni beneficio, una caterva de inútiles que cobijan su mediocridad en la burocracia de los partidos, sin más mérito que su adhesión ciega a unas consignas y su habilidad simultánea para la obediencia y el arribismo. Personajillos de escaso fuste que entienden la política como un enchufe vitalicio; alfeñiques que, como nunca han estado en contacto con la vida, terminan convirtiendo la política en un experimento de laboratorio y fabricando problemas artificiosamente allá donde no existían, olvidados de las necesidades reales de la gente. Los hay a patadas en cualquier formación política; y entre todos están consiguiendo arrinconar a quienes, como Leguina, entienden la política como una pasión cívica. Esta ralea acabará jodiendo el invento; y entonces ya será tarde para lamentaciones.

 

JUAN MANUEL DE PRADA

ABC, 26 de febrero de 2007

Foro El Salvador se solidariza con Luis Del Pino tras las amenazas públicas procedentes de dirigentes del SUP

Foro El Salvador se solidariza con Luis Del Pino tras las amenazas públicas procedentes de dirigentes del SUP

Foro El Salvador ha manifestado a Luis Del Pino su solidaridad ante las inaceptables amenazas públicas que, procedentes de dirigentes del SUP, has recibido en días anteriores.

Igualmente le ha transmitido su admiración por el constante y coherente trabajo que viene realizando, desde hace casi tres años, en aras del esclarecimiento de todo lo acaecido en torno a los atentados del 11 M en Madrid. Una labor ya -en buena medida- recompensada y reconocida también merced al novedoso impulso ciudadano de los Peones Negros, que ha coadyuvado eficazmente a la configuración del actual movimiento social de debate y respuesta.

La justicia francesa se opone a que las parejas homosexuales adopten

La justicia francesa se opone a que las parejas homosexuales adopten

¿Dos mamás? La Corte de Cassazione, en Francia, emitió una sentencia hace unos días que negaba a una mujer lesbiana adoptar al hijo de su novia

La justicia francesa dice no a las adopciones gay “por el bien supremo del niño”. Se trata de un pronunciamiento que cambia la jurisprudencia en materia de adopción por parte de parejas homosexuales.

Hasta ahora, las sentencias era competencia de un tribunal que evaluaba las peticiones de adopciones caso por caso.

En Francia existen instituciones jurídicas similares a las parejas de hecho que regulan los “derechos” de las personas que conviven pero no existen ninguna legislación específica para las adopciones gay.

El hecho de que se haya congelado las decisiones sobre adopción en medio de la campaña electoral para las presidenciales francesas deja a los dos candidatos la oportunidad de pronunciarse de cara a ganar en las urnas.

 

Los socialistas, encabezados por Ségolène Royal están a favor del “matrimonio” homosexual y se han llevado hasta la Asamblea Nacional dos propuestas para legalizar el “matriminio entre personas del mismo sexo” y permitir la adopción a las parejas gay.

 

Su rival de centro derecha, el actual ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, se declaró, sin embargo, “contrario al matrimonio entre homosexuales y a la adopción de niños por parejas gay”. En una entrevista publicada en Le Figaro, Sarkozy se mostró partidario de crear un sistema que en el plano fiscal, patrimonial y hereditario favorezca a los homosexuales. No fue tan benevolente, es más, dijo de manera rotunda que los niños “necesitan un padre y una madre”.

 

Por otra parte, un sondeo del Eurobarómetro revela que la mayoría de los europeos son contrarios a los matrimonios entre homosexuales y más aún a la adopción.

 

Análisis Digital, 26 de febrero de 2007

 

 

El PP no se entera

El PP no se entera

No por ello es menos importante el programa que el único partido de la oposición quiere presentar ante los votantes. ¿Es decepcionante? Mucho. Las elecciones autonómicas y municipales se han adelantado, en sus últimas ediciones, a lo que ocurriría en las generales, por eso las que están convocadas para mayo son tan importantes. No nos jugamos sólo ni principalmente cómo van a gestionar nuestros recursos las administraciones más cercanas, sino principalmente hasta dónde están dispuestos los españoles a refrendar el cambio político e institucional liderado por Rodríguez Zapatero. Más que nunca, estas elecciones tienen un trasfondo nacional.

Pero no por ello es menos importante el programa que el único partido de la oposición quiere presentar ante los votantes. ¿Es decepcionante? Mucho. Por comenzar por lo mejor, prevé la rebaja en un punto del IRPF y la progresiva desaparición del impuesto sobre sucesiones y donaciones, uno de los más injustos. Pero a partir de ahí, vacila entre la nada y el despropósito.

 

Propone penas más duras para los delitos de corrupción, lo que es irrelevante. ¿Están acaso las cárceles llenas de alcaldes y concejales? Si quien se beneficia del poder arbitrario que tienen los responsables de urbanismo de los ayuntamientos sabe perfectamente que lo más que le puede ocurrir es que le sustituyan en el chiringuito, ¿qué más da si aumentan o disminuyen las penas? El problema está en que en última instancia dependa de la decisión de un pequeño grupo de personas el que un terreno se pueda utilizar para un uso ruinoso u otro que generaría enormes beneficios. Hacer política en el urbanismo es el problema. No se permite que sean los empresarios quienes decidan cuál es el uso más adecuado de cada parcela, sino que es el concejal de turno el que puede permitir o no un negocio millonario. Si el PP quiere acabar con la corrupción urbanística, que liberalice el suelo en sus comunidades autónomas, en la medida que le permita la terrible Ley Trujillo.

 

Por lo que se refiere a Sanidad, el PP propone mantener y profundizar en el sistema. La gente recurre a él para los aspectos en que aún es fiable, pero prefiere el sistema privado. Todos pagamos el sistema público, pero en cuanto podemos huimos de él, incluso haciendo un pago añadido para que nos traten en el privado. ¿No será mejor facilitarle a la gente lo que desea?

 

¿Qué decir de la educación? El PP lo tiene muy fácil. Sólo tiene que recoger el creciente interés de sus votantes por el cheque escolar. Las ventajas serían enormes. No sólo introduciríamos más competencia entre las escuelas, lo que mejoraría la calidad. Es que facilitaríamos a los padres la elección de la educación que quieren para sus hijos y que, salvo contadas excepciones, no tiene nada que ver con la Formación del Espíritu Progresista que nos quieren imponer desde Educación.

 

Me da la impresión de que hay algo que todavía no acaban de ver claro en el PP. Sus votantes quieren que se les permita decidir sobre ámbitos cada vez más amplios de sus propias vidas. Pero esta derecha se empeña en imponer sus valores desde el Estado, y en su torpeza acaba asumiendo e imponiendo los de la izquierda. Si acepta el sistema, se traiciona. Si lo transforma en una sociedad más liberal, en que la gente pueda tomar sus propias decisiones y tenga más sobre lo que decidir, no sólo nos hará un enorme favor, sino que ampliará la base de su electorado.

 

José Carlos Rodríguez (miembro del Instituto Juan de Mariana)

Libertad Digital, 26 de febrero de 2007

La democracia de la mordaza

La democracia de la mordaza

Si algo tiene de bueno el paso del tiempo es que permite desenmascarar a aquellos que se ponen la careta de la democracia para ocultar sus tendencias dictatoriales. El sistema democrático es considerado como la quinta esencia entre las distintas modalidades de gobierno para una nación – el no va más en cuanto a expresión de los ideales comunes de un pueblo y de la salvaguarda de las libertades individuales, en conjunción con las del resto de los ciudadanos –; es el que los políticos esgrimen con gran soltura cuando se trata de arrimar el ascua a su sardina, y la pócima mágica que se maneja por el poder para adormecer a la ciudadanía en el letargo placentero del que sueña que todo va bien y que más allá de lo que nos ofrece el Gobierno ya no existe otra forma de vida mejor.

Sin embargo, hete aquí que, bajo el gobierno del señor Zapatero, a medida que va transcurriendo la legisladura, se van destapando los guiños totalitaristas que hasta ahora había procurado mantener ocultos tras su famosa política del “talante”. Cada día van emergiéndo nuevos focos de tensión que nos indican cuales son los propósitos verdaderos de la política de Zapatero. Existen signos claros de una involución hacia pasadas formas de gobierno que la mayoría creíamos que habían quedado ancladas en la historia.

 

Veamos, si no, lo que le ha sucedido recientemente a un locutor de una conocida emisora de radio. Al parecer se disponía a celebrar una emisión de su programa desde la localidad de Maracena, (Granada)con un censo de unos catorce mil habitantes, cuando fue recibido, en los alrededores del edificio donde debía celebrarse el acto, por un grupo vociferante de personas provisto de pancartas; bajo la activa dirección del concejal de Urbanismo –un tal Manuel Macías –. Entre todos se dedicaron a proferir insultos y amenazas contra su persona, sus acompañantes y el resto de los asistentes al acto, tachándolos de “fascistas” y “terroristas”. Por supuesto, una muestra del más delicado “talante” democrático. Baste decir que, al final, el locutor tuvo que salir escoltado, junto a su equipo, para evitar que fuera agredido.

 

Ya es hora que los ciudadanos españoles comencemos a despertar del sopor en el que parece que nos hemos sumido para tomar conciencia del rumbo, cada vez más peligroso, al que se está orientando nuestra Nación. Ya no basta con que se intente despedazarla en autonomías o pequeñas naciones; no basta con que el Gobierno haga de mangas capirotes para legalizar a la ETA e imponernos sus exigencias terroristas; no basta con que se ninguneé a media nación, como si no existiera; no basta con que nos mienta desde el Gobierno, un día sí y el otro también, ocultando lo que está ocurriendo con nuestros soldados de allende las fronteras; no basta con que se nos impongan fiscales partidistas como ministros de justicia y se pretenda influir, sin ningún empacho, sobre la administración de la justicia; sino que, ahora, también se pretenda acallar las escasas voces valientes que se atreven a protestar contra este estado caótico de cosas.

 

Claro, que no son sólo estos grupos incontrolados, ¿o no tan incontrolados?, los que cometen estos desafueros; tampoco se quedan mancos los de la farándula en eso de querer enmudecer al adversario, a aquellos que claman contra este caos al que nos están llevando el PSOE y sus sicarios los nacionalistas y comunistas. También tenemos a sujetos de la calaña del señor Buenafuente, experto en el humor de sal gorda, facilón, hortera, escatológico y oportunista, nada parecido a la gracia inteligente y fina de los grandes humoristas; pues, bien, este individuo, señores, para añadir leña al fuego y hacerse el importante, dijo que él no quería compartir con Jimenez Losantos, en el mismo acto, el premio que también se le había otorgado (¡vaya usted a saber por qué!). Ya ven, yo hubiera pensado que fuera el señor J.Losantos el que repudiara semejante compañía.

 

Pero no acaban aquí las demostraciones de inquina contra el mentado presentador, porque, vean ustedes por donde, resulta que uno de los últimos dinosaurios que todavía perduran de mesozoico radiofónico, el señor Del Olmo – me imagino que por escasez de neuronas – se está dedicando de lleno en insultarle con verdadera saña cada vez que le presenta la ocasión de hacerlo, en público y en privado. ¿No será que tiene algo de envidia, señor del Olmo? Hay gente que no se resigna a envejecer y les dan estas alferecías del espíritu. Y es que, señores, cuando alguien habla con claridad de los asuntos que nos afectan, los razona y demuestra cuales son sus causas, siempre los hay a quienes les escuece, les molesta y les preocupa, por lo que se valen de las malas artes, al no disponer de otros medios más adecuados para defenderse. ¡Así son esos demócratas de boquilla y así protegen la libertad de expresión! Ellos deben pensar aquello de que muerto el perro se acabó la rabia. ¡Cómo nos recuerdan estas maneras de los izquierdistas de hoy aquellas que condujeron a un enfrentamiento entre las dos Españas! Se empieza así y se acaba, como la Pasionaria, amenazando de muerte a sus oponentes políticos.

 

Miguel Massanet

Diario Siglo XXI, 26 de febrero de 2007

El suicidio de Rajoy (imitar errores del PSOE al borde del abismo)

El suicidio de Rajoy (imitar errores del PSOE al borde del abismo)

"Un gobierno democrático no puede ir a la guerra a no ser que tenga al país de su parte, y hasta que no cuente con un apoyo general no debe ponerse en una situación en la que, sin combatir, no haya retirada. La dificultad de conseguir el apoyo de la opinión pública frente a los esfuerzos [de los pacifistas] produce un retraso en lo más peligroso del envío de refuerzos. La guerra se agrava debido al partido pacifista, y así esos humanitarios caballeros son responsables personalmente de la pérdida de vidas."

Idoia Rodríguez ha muerto en combate por España. José Antonio Alonso puede vestir el santo como le venga en gana a José Luis Rodríguez Zapatero, pero los hechos son los que son: en Afganistán hay una guerra, España tiene soldados en zona de combate porque el Gobierno consideró necesario que así fuese y, como siempre pasa en las guerras, hay riesgos, hay bajas y hay muertos.

Negar alguno de esos hechos es un insulto al honor de los que arriesgan sus vidas llevando nuestro uniforme y es una ofensa a la inteligencia. Son soldados, matan y mueren en nombre de España porque la nación los envió allí a cumplir una misión. Y por eso tiene razón Mariano Rajoy al pedir claridad al Gobierno, y al pedir que la condecoración a la caída sea la que corresponde a una misión de combate.

 

Ahora bien, Rajoy, o mejor dicho su entorno, incurre en esto en una muy grave contradicción, que resulta casi tan hiriente como la hipocresía gubernamental. Efectivamente, en Afganistán hay guerra, estamos en medio de ella, tiene pinta de empeorar y a la opinión pública no le gusta. Pero lo mismo, dejando aparte la hojarasca jurídica menor, sucedía en Irak. Zapatero es lamentable, todo él, porque hace en Afganistán lo que le llevó a encadenarse a la pancarta cuando Aznar lo hacía en Mesopotamia. Pero ¿hay alguien que quiera tan mal a Rajoy como para empujarlo a la demagogia pacifista?

 

El otro día José María Aznar preocupó a la derechita y escandalizó a la derechona reconociendo que en Irak no había "armas de destrucción masiva" en 2003. Felicidades; ¿y de verdad hacen falta cuatro años para asumir en público algo que en privado –y en esta casa- sabíamos desde el principio? España fue a Irak con sus Fuerzas Armadas –no con una ONG, aunque Federico Trillo dijese unas cuantas simplezas en ese sentido a pesar de ser militar de carrera- porque nuestras alianzas internacionales así parecían aconsejarlo. El Gobierno, en nombre del interés nacional, así lo decidió. Sobraba el resto, pero tuvieron miedo de la gente.

 

Si Aznar tenía miedo de los ciudadanos, Zapatero tiene pánico. En una sociedad burguesa y acomodada una guerra difícilmente va a ser popular por sí misma. Aún más impopular que la guerra es, sin embargo, el engaño; explicar las razones y convencer a la gente de una necesidad militar es complicado, pero enmarañar las cosas es mucho peor. Y todavía peor es pretender que dos situaciones iguales son diferentes.

 

La víctima, injustamente, puede ser Rajoy. La tentación de cabalgar los miedos y cobardías colectivos del país está ahí pero ¿y después? Si Rajoy hiciese eso todos los enemigos interiores y exteriores de España sabrían que Gobierno y Oposición están unidos por el miedo y que, incluso cuando consideran imprescindible usar la fuerza, la palabra "guerra" les produce urticaria electoral.

 

A veces un gobernante tiene que tomar decisiones, por su país, que necesitan explicación porque el pueblo no las asume sin más. Si izquierda y derecha se ponen de acuerdo en la blanda presunción de la paz eterna, es mejor disolver los Ejércitos a hacerles soportar payasadas como la de la semana pasada. Un hombre de Estado debe tener el coraje de ponerse ante la gente y decir la verdad aunque pueda parecer dura e impopular en principio. Espero, sobre todo, que Rajoy no se deje aconsejar mal porque podríamos terminar mal todos.

 

(Por cierto, el antipacifista cuyas palabras nos han servido de inicio fue uno de los grandes defensores de la democracia moderna: Winston S. Churchill).

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 26 de febrero de 2007