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Monseñor Dorado asegura que “el Estado debe servir a la sociedad, no suplantarla”. “Uno de los problemas más graves de una democracia es la pasividad ciudadana”

Monseñor Dorado asegura que “el Estado debe servir a la sociedad, no suplantarla”. “Uno de los problemas más graves de una democracia es la pasividad ciudadana”


Monseñor Antonio Dorado, obispo de Málaga, explicó que “el Pueblo de Dios está vivo y quiere asumir el protagonismo que le corresponde en la Iglesia y en la sociedad” y afirmó que uno de “los problemas más graves de una democracia” es “la pasividad ciudadana, el hecho de que la sociedad dimita de su protagonismo y deje las iniciativas en manos del Estado, que está para servir a la sociedad y no para suplantarla”.

En este contexto, felicitó las iniciativas ciudadanas que han surgido para protestar contra la asignatura impuesta por el Gobierno de “Educación para la Ciudadanía”.

“No basta con que hablemos los obispos, sino que se tiene que escuchar también la voz de los seglares”, y recordó que el Concilio Vaticano II alentó “el esfuerzo por informar con espíritu cristiano el pensamiento y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad”, como “una obligación propia de los seglares, que nunca podrá ser realizada convenientemente por otros”.

Concretamente, monseñor Dorado citó algunos ejemplos de este compromiso de los cristianos en la actualidad, como la iniciativa “liderada por Profesionales por la Ética y apoyada por otras asociaciones, como El Foro Español de la Familia y la Asociación de Familias Numerosas”, que “intentan hacerse oír en lo que se refiere a una educación de la ciudadanía”.

Asimismo, el obispo de Málaga recibió con agrado la presentación en su diócesis de la REDMADRE, que está promovida por El Foro de la Familia, que “pretende ser una red de apoyo solidario a la mujer embarazada, a la que quiere ofrecer ayuda psicológica, médica, ginecológica, de inserción en el mercado laboral y otros aspectos no menos importantes”.

Monseñor Dorado hizo también una alusión a la campaña «Sin duda, sin deuda», en la que han participado varios grupos cristianos y resalta otro como ejemplo del protagonismo de los laicos en la actualidad, “la movilización de padres, profesores y alumnos ante la decisión arbitraria de la directora de un colegio del que retiró un belén confeccionado por los niños que cursan la religión católica”.

Análisis Digital, 4 de enero de 2006

Batasuna reitera el «compromiso inequívoco de la izquierda abertzale» con el proceso

Batasuna reitera el «compromiso inequívoco de la izquierda abertzale» con el proceso

Para la formación independentista el proceso político «no está roto», por lo que aboga por que «todos los agentes implicados» reiteren su compromiso y voluntad para que, mediante el diálogo y la negociación política, ahonden en la búsqueda de soluciones. El mahaikide Pernando Barrena reiteró que para la izquierda abertzale la resolución del conflicto es «una prioridad política absoluta» y destacó que, por ello, «es más importante que nunca» la propuesta de Anoeta. Recordó, a su vez, la interlocución que durante cinco años han mantenido con el PSOE y que propició el inicio del proceso.

 

Batasuna hizo ayer un llamamiento «a la serenidad y a la responsabilidad política» para gestionar la coyuntura creada tras la explosión que devastó el pasado sábado la Terminal 4 del aeropuerto madrileño de Barajas. El mahaikide Pernando Barrena reiteró, ante una nutrida presencia de medios de comunicación, «la apuesta y el compromiso inequívoco del conjunto de la izquierda abertzale» con un proceso político que «no está roto». Y, a su vez, anunció que, «con la mayor brevedad posible», iniciarán una ronda de contactos con «todos los agentes implicados».

Ante la situación generada a partir del sábado pasado, Pernando Barrena llamó a la responsabilidad y a la serenidad, y recordó que un día antes, el 29 de diciembre, Batasuna volvía a alarmar sobre la inviabilidad del proceso, máxime cuando el Gobierno español «alardeaba de no hacer nada» en los últimos nueve meses. El mahaikide, constató, además, que el proceso político «es más necesario que nunca para este país», y volvió a renovar el compromiso tanto de la formación independentista como del «conjunto de la izquierda abertzale» por llevar a buen puerto un proceso para la resolución del conflicto político que, como reiteró, «no está roto».

 

 

 

Cinco años con el PSOE

 

Barrena puso de relieve la preocupación con la que presencian el goteo de mensajes que abogan por retomar el «Pacto Antiterrorista», emprender medidas judiciales contra la izquierda abertzale, «más ilegalizaciones», al fin y al cabo «retomar las recetas del pasado», lo que para la formación independentista supondría un grave error. «¿Es ésta la alternativa del PSOE para la resolución del conflicto? ¿Alguien piensa que por esos medios aquí se van a solucionar las cosas?, espetó Barrena al Gobierno de Rodríguez Zapatero.

 

Tras incidir de nuevo en la necesidad de proseguir por la senda del diálogo político, trajo a colación cómo fue posible el inicio del proceso; una descripción que, a su juicio, desprende un gran valor y que «hay que tenerlo muy presente» en esta «situación complicada».

 

 

«Prioridad política absoluta»

 

«Queremos recordar que este proceso, en sus inicios, ha sido posible porque en los momentos más duros y más difíciles para ambas partes, ha habido una interlocución con el PSOE durante cinco años», apuntó Barrena, que más tarde volvió a incidir en esta realidad. Por ello, también fue tajante al señalar «la absoluta vigencia» de la propuesta de Anoeta.

 

El representante de Batasuna insistió en que la resolución del conflicto político es «una prioridad política absoluta» para la izquierda abertzale y, al mismo tiempo, anunció que en breve emprenderán una ronda de contactos con «todos los agentes implicados».

 

Gara, 4 de enero de 2007

 

Atentado de ETA en Barajas. Análisis de Pío Moa.

Atentado de ETA en Barajas. Análisis de Pío Moa.


La situación (I)

Zapo ha sido el mayor benefactor que la ETA haya tenido en su historia, comparable solo a aquellos gobiernos franceses que en situaciones críticas para la banda de asesinos le facilitaron un seguro refugio donde reponerse. Zapo también ha sacado a la banda del pozo donde la había sumido Aznar y la ha colocado en una cima de gloria, desde la cual dicta la agenda de la democracia y chantajea a la sociedad española: "Si no aceptáis mi 'paz'…ateneos a las consecuencias".

No sobra insistir en las causas de todo esto. El gobierno y la ETA comparten un fondo ideológico común. Ambas son socialistas, detalle no irrelevante pero casi siempre olvidado. Ambas tienen ideas muy similares, generalmente poco compatibles con la democracia, sobre la causa de los males del mundo y sus soluciones. Y tienen intereses básicos comunes, en especial la demolición de la Constitución y lo que llaman herencia del franquismo. En fin, comparten ideas, sentimientos e intereses fundamentales, sin los cuales jamás podría explicarse lo que ocurre.

También desean ambos acabar con la violencia. Pero no como Aznar, que quería y estuvo cerca de conseguir el fin de la violencia derrotando a la ETA. Zapo y su gobierno quieren conseguirlo mediante una ETA triunfante, facilitándole casi todos sus objetivos.

En el "casi" radica el problema, pues hay, naturalmente, diferencias de matiz, que pueden hacerse importantes. La ETA es enemiga de España y Zapo es solo indiferente. La ETA busca la secesión de lo que llama Euscalerría o Euskal Herria, y Zapo quiere una España residual que le permita mantenerse en el poder. La pieza maestra de toda la maniobra han sido los estatutos balcanizantes: España se reduciría a un conglomerado de "naciones" separadas a casi todos los efectos, pero con esa unidad residual que permita asegurar el poder socialista mediante una alianza estratégica con los separatistas, teniendo así a raya a las "fuerzas de la reacción". Esto debiera bastar a la ETA, pero parece no ser así.

En este panorama, el atentado de ayer no significa el final del proceso, como Zapo dejó bien claro pese a su retorcimiento expresivo. Un proceso que ya ha alcanzado logros tan importantes como los estatutos catalán, balear, valenciano o andaluz, no va a echarse a perder por una bomba más o menos, unos muertos más o menos. Liquidar la Constitución no es tarea fácil, ya lo anunció el individuo reiteradamente: será un proceso largo, duro y difícil, o algo así. De todos modos, el gobierno debe de estar sorprendido por el último atentado etarra: ¡qué ingratitud! ¿Cómo han podido hacerle esto a él? Alguien debiera explicárselo.

Blog de Pío Moa en Libertad Digital, 31 de diciembre de 2006

La situación (II): El cálculo de la ETA

Desde casi cualquier punto de vista, el reciente atentado etarra resulta una muestra colosal de ingratitud hacia el gobierno que más ha favorecido a la ETA en toda su historia. Imagino que Zapo y los medios progres en general encontrarán difícil entenderlo. El gobierno ha legalizado al PCTV, ha declarado gente interesada en la paz a los asesinos, ha hablado de los crímenes como "accidentes trágicos", ha hostigado sin tregua a la AVT y a las víctimas en general, valiéndose de falsos prestigios como Peces Barba o la comunista Manjón; ha organizado una gran campaña para silenciar o desprestigiar a los discrepantes, en especial a la COPE, ha atacado la independencia del poder judicial, ha puesto en evidencia a la fiscalía, ha hecho la vista gorda ante el terrorismo callejero, ha facilitado la reorganización de la banda y su financiación mediante campañas de extorsión, incluso ha alertado a los etarras de decisiones persecutorias de algunos jueces; prepara el acercamiento de los asesinos presos a las Vascongadas y su liberación en plazo no muy largo, así como la discusión –por lo menos– de la anexión de Navarra y de un referéndum ilegal... Y, sobre todo ha impuesto unos estatutos que reducen a residual la soberanía española. Nunca había ganado tanto la ETA en tan poco tiempo, después de hallarse tan acosada. Todo ello sobre un fondo ideológico común entre el gobierno y los terroristas. ¿Por qué, entonces, responde la ETA con tanta brutalidad a tanta generosidad?

La razón es bastante simple. La ETA no ve estas generosidades de Zapo –a costa del estado de derecho y de la democracia– como concesiones, sino como debilidades y retrocesos del estado español. Al que, mal que bien, siguen representando los "gorrinos", como, no sin cierta agudeza, ha calificado a los gobernantes. Los terroristas consideran que llevan 36 años de guerra con el "estado español". A lo largo de este tiempo han sufrido mucho, han pasado por situaciones críticas y muchos han tirado la toalla o traicionado. Pero los avances logrados desde el 2004 demuestran que la "lucha armada" era la buena vía para avanzar hacia la "liberación de Euskadi" o de Euskal Herría: solo a golpes puede conseguirse la "libertad" de los vascos y hacer retroceder al tenebroso poder español. Zapo no les concede ni regala nada, simplemente revela la crisis a la que la "lucha armada" ha llevado al estado opresor. Se ha creado, por tanto, una ocasión histórica para empujar la lucha a su desenlace definitivo, derrotando en toda la línea a los opresores, y es preciso aprovechar su debilidad y golpear en caliente para obligarle a ulteriores retrocesos. La ETA sabe bien cómo tratar a los "gorrinos". No olvidemos que ya antes de la tregua realizó numerosas acciones, no mortales pero sí extremadamente dañinas, y a cada una de ellas respondía el gobierno intensificando sus ofrecimientos. Durante la tregua, la ETA ha aprovechado para reorganizarse, aumentar su arsenal y conseguir gran cantidad de dinero mediante el "impuesto revolucionario", mientras el gobierno no solo disimulaba, sino que atacaba duramente a quienes denunciaban tales hechos. Por lo tanto, ese era y es el camino a seguir. Sólo golpeando a los "gorrinos" se les hace entrar en razón.

Cierto, en el entorno terrorista ha de haber la duda de si presionar demasiado no va a terminar echando todas las ganancias por tierra, después de lo muchísimo ya conseguido. Todas las guerras, y también las "guerras" al estilo ETA, tienen algo de apuesta o de juego de cartas, como decía Clausewitz. Puedes perder si no llegas, pero si te pasas es peor, ya lo observaba el personaje de La venganza de Don Mendo. La corriente dominante en la ETA, como siempre en su historia, apuesta al máximo, convencida de que si ha llegado hasta aquí se debe precisamente a haber hecho antes lo mismo. De momento, los hechos le dan la razón. Otegui (e Ibarreche, Uriarte y compañía) han dicho que el "proceso" debe continuar, pues la Constitución no está liquidada del todo; y Zapo, muy de acuerdo, coincide con ellos. Rubalcaba ha dicho que este proceso está "roto, liquidado y acabado". ¿Qué otro proceso tendrán en mente esos caballeros y caballeras?

Blog de Pío Moa en Libertad Digital, 2 de enero de 2007

La incapacidad política de ZP es una bomba

La incapacidad política de ZP es una bomba

Las editoriales de ForumLibertas han dedicado una atención contadísima al mal llamado “proceso de paz” en el País Vasco. La razón es la prudencia: nunca hemos entendido demasiado bien los fundamentos y la lógica del proceso.

 

Por una parte siempre nos ha parecido que lo que planteaban gobierno y ETA era absolutamente irreconciliable. Por otra todo hacía pensar que había cauces de negociación nada recientes y determinados posibles compromisos cuya dificultad radicaba en su concreción. En último término siempre hemos preferido callar y otorgar un margen de confianza a quien tiene la responsabilidad de gobernar que llenar de palabras un papel sin suficientes conocimientos.

 

Pero visto como ha terminado todo, lo que aflora con claridad es un hecho peligroso y por ello preocupante: el presidente del gobierno y su equipo son unos incapaces.

En una democracia responsable guiada por personas con criterio no se da que un día el presidente del gobierno anuncie que mejora el proceso de negociación con los terroristas, a los pocos días de haber hablado con ellos, y que a la mañana siguiente le explote una macro-bomba en un día bien elegido y en una obra pública emblemática. La dimensión del artefacto era tal que a pesar de las previsiones de sus autores, el riesgo de matar a personas era muy alto. Así ha sido.

 

Si ZP es capaz de afirmar “hoy les expreso mi convicción: dentro de un año estaremos mejor que hoy” para recibir enseguida el impacto de una brutal explosión demuestra que es un gobernante perfectamente incapaz para dirigir el país dado que ni su nivel de información, ni su sentido de la prudencia ni la responsabilidad, ni sobretodo su capacidad para interpretar la realidad son las necesarias para ejercer una responsabilidad de aquel tipo.

¿Y esta es una pregunta necesaria que todavía nadie ha formulado si se muestra tan incapaz de interpretar los hechos reales en un tema en el que ha concentrado su atención y la del estado ¿qué no hará en otras cuestiones de gobierno en las que su intervención es menos atenta y más distante?

 

No se trata de si negociación sí o no, del cómo y el cuándo, de si ruptura o suspensión, hay una condición previa mucho más elemental como es el tener como presidente de gobierno a una persona que conduce al país a situaciones de alto riesgo.

 

De hecho esta dirección política que va generando problemas y conflictos es un dato constante en la corta biografía de Zapatero como gobernante. Lo que sucede es que en los temas restantes, por su propia naturaleza las “bombas” tienen un efecto muy retrasado en el tiempo y en ocasiones muy diluido. Mientras que con ETA el juego es a lo bestia e instantáneo. Es mediático y no permite ocultar la realidad.

 

Pero el desnortamiento no ha terminado. El solo hecho de proclamar la suspensión y no la ruptura como ha hecho Zapatero implica dos cosas. Primero miedo a que se “enfade” ETA. Expliquémonos. En política no hay nada permanente, Zapatero puede anunciar la ruptura hoy sabiendo todos que no tiene porque ser eterna. Es decir a efectos prácticos puede resultar un proceso muy parecido a una suspensión sin fecha. La diferencia radica en que ETA podría interpretar esta ruptura como una declaración de guerra. De ahí el miedo del gobierno. Y unos gobernantes atemorizados que ya han demostrado su incapacidad todavía sitúan a la sociedad en un mayor estado de riesgo.

Pero todavía existe otro segundo factor que torna más grave el momento. Si después de un atentado de estas proporciones lo único que se consigue es una “suspensión”, se está aceptando como método negociador que ETA eche mano al detonador cada vez que la negociación no discurre por los caminos que desea. Se está aceptando la bomba como argumento político.

Editorial de ForumLibertas.com, 3 de enero de 2007-01-03

 

Rubalcaba mantiene la ambigüedad de Zapatero: sólo se rompe ‘este’ proceso

Rubalcaba mantiene la ambigüedad de Zapatero: sólo se rompe ‘este’ proceso


En la tarde de este martes, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dio la cara, pero no dijo nada. No detalló cuántos kilos fueron utilizados en el atentado de Barajas ni de qué material se trata. “La policía científica está analizando en estos momentos las muestras obtenidas”. Tampoco informó desde dónde se realizó la llamada del móvil que alertó del artefacto. “La policía no ha facilitado esta información porque no lo ha considerado conveniente”. En resumen: sabemos muy poco sobre los detalles técnicos del atentado. Por no saber no sabemos cuántos etarras participaron en la operación ni hemos podido visionar la furgoneta bomba en las imágenes de la cámara de seguridad del aeropuerto.

 

Rubalcaba no compareció para dar detalles sino para anunciar que ETA había roto, terminado y liquidado el proceso. Además, el ministro aprovechó para tirar de las orejas a los populares y pedirles colaboración con el gobierno. Pero no detalló cuál iba a ser su estrategia a seguir a partir de ahora. “Permítanme que traslade esa información previamente a los grupos políticos el próximo martes”. Un oscurantismo impresentable. Y una buena muestra de que el gobierno no pretende convocar el Pacto Antiterrorista con el PP, sino “buscar un consenso más amplio”, es decir, insistir en el “todos contra el PP” de la resolución parlamentaria que permitió al gobierno iniciar las negociaciones con la banda terrorista

 

Pero lo que más llamó la atención es el mantenimiento de la equidistancia del presidente. Aunque el ministro dijera que “no existía diferencia sustancial” con lo afirmado por Zapatero, y que se trataba de un debate de “si son galgos o podencos”, la realidad es que sí existe un salto cualitativo. Rubalcaba afirmó que el proceso estaba “roto, acabado y liquidado”, algo que Zapatero no se atrevió a afirmar. Sin embargo, Rubalcaba considera que quien ha “roto, liquidado y acabado” el proceso ha sido ETA. Es decir, el gobierno no rompe, ni acaba ni liquida. Primera ambigüedad calculada. Segunda. Cuando se le pregunta si la liquidación es insalvable responde que “este proceso sí”. ¿Y con otro?, pregunta obligada. “No se me alcanza”, responde Rubalcaba. Y esto, ¿qué significa? ¿Podría haber un nuevo proceso? ¿No es esto exactamente lo mismo que decir que está en suspenso?

 

Hispanidad.com, 2 de enero de 2007

Un proceso largo, duro y difícil

Un proceso largo, duro y difícil


Acabo de volver de la manifestación convocada por la AVT en la Puerta del Sol, que estaba llena a rebosar de personas que a duras penas conseguían contener la indignación.

 

Indignación contra una banda de asesinos que ha vuelto a sembrar la muerte y la destrucción en Madrid. Indignación también contra un Gobierno que pretende seguir el proceso de concesiones a los asesinos, independientemente de lo que éstos hagan. Aunque hayan vuelto a matar.

 

La indignación contra los asesinos se da por descontada. Los asesinos hacen lo que saben hacer: matar para conseguir sus fines, sean éstos cuales sean. Podemos indignarnos, pero no sorprendernos. Nada hay en el atentado de ayer que sea distinto, en el fondo, de tantos otros atentados que ha habido antes. En nada se diferencian los muertos de ayer de los que perdieron la vida en los centenares de atentados previos. Nada ha hecho ayer ETA que no haya hecho antes.

 

Lo que no se da por descontado en ninguna democracia es la actitud de un Gobierno mentiroso, irresponsable y claudicante que ha conseguido, en sólo tres años, desbaratar todo lo logrado a lo largo de décadas de lucha antiterrorista. Lo que no se da por descontado en ninguna democracia es que un Gobierno herede del anterior una banda asesina acorralada y moribunda y consiga hacerla revivir para, a continuación, tenderla la mano. De ahí la indignación.

 

Porque tenemos un Gobierno que llegó al poder a través de un atentado cuya autoría sigue intentando que no se aclare.

Porque tenemos un Gobierno que ha llegado a falsificar informes para evitar que pudiera investigarse cualquier responsabilidad de ETA en la masacre del 11-M.

Porque tenemos un Gobierno que ha permitido que ETA se rearme y se reorganice, alcanzando las detenciones de etarras mínimos históricos.

Porque tenemos un Gobierno que ha sido capaz de llevar al Parlamento Europeo una propuesta de apoyo a ese falso proceso de paz, cumpliendo así una de las exigencias históricas de la banda terrorista: la internacionalización del conflicto.

Porque tenemos un Gobierno que está procediendo a una auténtica purga de los fiscales que más se habían distinguido en la lucha contra ETA, empezando por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño.

Porque tenemos un Gobierno que ha consentido que el PSE de Pachi López se reúna públicamente con Batasuna, dándole un marchamo de legitimidad a lo que no es sino el brazo político de una organización que, entre otras cosas, ha asesinado a muchos socialistas vascos.

Porque tenemos un Gobierno que no duda en amenazar de expulsión a concejales socialistas vascos por manifestar su desacuerdo con una política antiterrorista claudicante, pero se apresura a arropar a auténticos ladrones a los que no sólo no se expedienta, sino que se promociona.

Porque tenemos un Gobierno que no duda en insultar a las víctimas de todas las maneras posibles, llegando a la abyección de faltar al respeto a los minusválidos.

Porque tenemos un Gobierno que ha pretendido dividir y acogotar a esas mismas víctimas, para intentar evitar que constituyeran un obstáculo dentro de su proceso de acuerdo con ETA.

Porque tenemos un Gobierno cuyo presidente se ha atrevido a calificar de "hombre de paz" a uno de los más sanguinarios asesinos de esa banda.

Porque tenemos un Gobierno que no se ha cortado a la hora de ordenar a la Fiscalía que rebaje sus peticiones de condena a los asesinos.

Porque tenemos un Gobierno que ni siquiera se ha privado de quitar los apoyos administrativos al fiscal que lleva el más importante de los casos contra ETA: el macrojuicio contra su aparato de finanzas.

Porque tenemos un Gobierno que oculta a los españoles quién dio, desde instancias policiales, el chivatazo a ETA de que se iba a producir una operación contra su red de extorsión.

Porque tenemos un Gobierno que ofrece su mano, un día sí y otro también, a Batasuna para que pueda presentarse de nuevo a las elecciones municipales, como si ignorara cuántas personas han sido asesinadas gracias a los datos proporcionados por cargos públicos municipales de esa formación terrorista.

Porque tenemos un Gobierno que no ha dudado en mentir, diciendo que no se sabía si era ETA quien había reventado el comercio de un concejal del PP en Barañain; que no se sabía si era ETA quien había robado 350 pistolas, que no se sabía si era ETA quien mandaba cartas de extorsión.

Porque tenemos un Gobierno que ha engañado al pueblo español, iniciando un proceso de claudicación ante ETA que no estaba en su programa electoral.

Porque tenemos un Gobierno que ha engañado al Parlamento, iniciando reuniones con la banda asesina antes de que quedara constatada su "voluntad inequívoca de abandonar las armas", como el Parlamento aprobó.

Porque tenemos un Gobierno que ha aprobado un nuevo estatuto para Cataluña, tal como ETA puso como condición de cara a declarar una nueva tregua trampa.

Porque tenemos un Gobierno que se ha atrevido a ofrecer un nuevo Estatuto de autonomía para el País Vasco a la medida de la "izquierda abertzale".

Porque tenemos un Gobierno que ha llegado a declarar que hace falta flexibilizar la política penitenciaria que se aplica a los asesinos.

Porque tenemos un Gobierno cuyo presidente ni siquiera se atreve, al comparecer tras el último atentado, a llamar a asesinos a los asesinos.

Porque tenemos un Gobierno que ha traicionado la memoria de las casi 1000 personas asesinadas por ETA; que atenta todos los días contra su dignidad; que trata de evitar que obtengan justicia.

Porque tenemos un Gobierno que ni siquiera después de que ETA vuelva a matar está dispuesto a interrumpir su camino de rendición ante la banda.

Nada de eso es admisible. Nada de eso es esperable en un régimen democrático. Por eso la indignación de la gente.

 

Nadie puede sorprenderse de que los asesinos asesinen, pero nadie puede esperarse que un Gobierno pretendidamente democrático facilite a los asesinos su tarea. Ni por acción, ni por omisión.

 

¿"Un proceso largo, duro y difícil", dice usted, señor Zapatero? ¿Le parece a usted moral hablar en esos términos cuando lo de "duro y difícil" significa consentir que se asesine a ciudadanos inocentes?

 

Los españoles no queremos su "proceso". Lo que queremos es que el Gobierno cumpla con su obligación de acabar policialmente con los asesinos. Y, si no cumple con su obligación, que se vaya a su casa.

 

P.D.: El martes día 2 a las 12 de la mañana, delante de todos los ayuntamientos españoles, se celebrarán concentraciones silenciosas de repulsa a la nueva demostración de barbarie de ETA, convocadas por la AVT. Allí estaremos de nuevo.

 

Luis del Pino

Libertad Digital, 31 de Diciembre de 2006

La AVT da una interpretación "navarra" a la ruptura del "proceso"

La AVT da una interpretación "navarra" a la ruptura del "proceso"


Pese a las declaraciones de los representantes del Gobierno, las víctimas del terrorismo denuncia que el plan de entrega de la Comunidad Foral sigue adelante.

 

El presidente de la AVT advirtió este martes de que en los próximos meses continuará el proceso de negociación con ETA. Tras su participación en una concentración de repulsa contra el atentado de ETA en la T-4 de Barajas, Francisco José Alcaraz denunció lo que supone "uno de los capítulos más perversos de este proceso de negociación, que es el engaño a la ciudadanía". Según la AVT, la ruptura del diálogo se trata en realidad de un paréntesis para propiciar un cambio de Gobierno en Navarra: "El Gobierno tenía que afrontar la elección en la Comunidad Autónoma navarra con la tranquilidad de poder obtenerla y gobernar, para retomar después el proceso y entregársela a ETA como parte del precio político que tienen pactado en la hoja de ruta", señaló Alcaraz.

Pamplona era una de las ciudades en la que la Asociación de Víctimas del Terrorismo celebró una concentración. Desde allí, el delegado de la organización en Navarra, Salvador Ulayar, calificó de "salvajada" la mera posibilidad de que continúen las conversaciones con ETA a pesar del atentado. Criticó asimismo a quienes "están pendientes de obtener ventajas políticas de la negociación con los terroristas" para lograr uno de los objetivos de la banda: "Navarra absorbida por una mítica Euskal Herria". Desde Pamplona cientos de personas exigían así al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "abandone esta política que se ha demostrado suicida y caiga en la sensatez" regresando al Pacto Antiterrorista. Ulayar señalaba por último las reglas del único proceso que admiten las víctimas: que los terroristas cumplan de forma íntegra sus condenas, pidan perdón a la sociedad española, entreguen las armas de forma incondicional y abandonen toda forma de violencia.

 

A la concentración se sumó una importante delegación de UPN y del propio Gobierno foral, encabezada por su vicepresidente Francisco Iribarren, acompañado de los consejeros Javier Caballero y Juan Ramón Corpas; también se dieron cita el diputado Carlos Salvador, la senadora Amelia Salanueva y la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina.

 

Mientras tanto en las filas del PSOE navarro se apoyaba la línea que marca el Gobierno. Su candidato a presidir el ejecutivo foral, Fernando Puras, defendió que José Luis Rodríguez Zapatero "haga todo lo que crea que tiene que hacer y cuando lo crea. Sean de un tipo o de otro las medidas que decida adoptar, van a estar orientadas en una dirección: el final de la violencia terrorista". Finalmente Puras se vio obligado a sumarse al acto de la AVT. Aunque desde la sede socialista habían contraprogramado el acto convocando a la prensa apenas media hora antes, finalmente se optó por agilizar las intervenciones y dejarse ver también a las puertas del Ayuntamiento de Pamplona.

 

El Semanal Digital, 2 de enero de 2007

Todo menos asumir responsabilidades

Todo menos asumir responsabilidades

Desde que José Luis Rodríguez Zapatero anunciara la suspensión de «las iniciativas de diálogo en marcha», tras el atentado de Barajas, el debate político y mediático se ha centrado en determinar el alcance de esa declaración. Azuzado desde la derecha, el PSOE ha ido subiendo el tono, hasta llegar a la afirmación de su secretario de Organización, José Blanco, quien dio ayer por «roto el proceso» en una declaración secundada, en posterior rueda de prensa, por el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

 

Con esa declaración, el Gobierno intenta zafarse de la presión sufrida en los últimos días, al tiempo que trata de ocultar cuestiones de fondo como las responsabilidades sobre la situación del proceso y los compromisos de cara al futuro. Es evidente que este proceso no arrancó con el alto el fuego, sino de un diálogo que nació mucho antes y se mantuvo en el tiempo pese a persistir la acción armada de ETA y las actuaciones policiales. También es del todo claro que este proceso, pese a contar con unas bases sólidas, precisaba de ser alimentado con nuevos pasos y compromisos. Ello no ha ocurrido. Más bien al contrario, en los nueve meses transcurridos desde la declaración de ETA del 22 de marzo los estados han centrado su labor en vaciar de contenido político el proceso y en perseguir a los sectores más comprometidos con el logro de un escenario de paz y democracia en Euskal Herria.

 

Pese a que buena parte de lo dicho estos días pueda enmarcarse en la urgencia declarativa que acompaña a un atentado de las dimensiones del de Barajas, no por ello resultan menos censurables determinadas manifestaciones, como la petición de inmediata ruptura del diálogo cursada ayer por el diputado jeltzale Josu Erkoreka, o la realizada por el líder de IU, Gaspar Llamazares, en el sentido de dar por finiquitada la declaración del Congreso de mayo de 2005. ¿Por qué el atentado de Barajas imposibilita al Gobierno para la búsqueda del diálogo y no lo hizo el atentado en el madrileño barrio de Simancas llevado a cabo ocho días después de que se aprobara la citada declaración del Congreso?

 

En un momento como el presente, se impone reflexionar sobre lo ocurrido y sobre lo que hay que hacer para posibilitar un proceso que necesita contar con bases y compromisos sólidos para poder avanzar. La prioridad absoluta sigue siendo hoy la misma: perseverar en la vía del diálogo para alcanzar una solución duradera. -

 

Editorial de Gara, 3 de enero de 2007