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«Jugamos con las palabras» Reacciones tras el atentado de Barajas

«Jugamos con las palabras» Reacciones tras el atentado de Barajas

¿Suspendido? ¿Roto? ¿Cómo está el proceso? a respuesta la dio ayer el secretario de organización del PSOE, José Blanco: «A veces, jugamos con la semántica» o, lo que es lo mismo, con el significado de las palabras. Palabras a menudo huecas en horas calientes.

 

La frase suena contundente: «Con violencia, no hay diálogo». La pronunció, taxativo, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado sábado. La reiteró ayer el secretario de Organización del PSOE, José Blanco. Pero ocurre que antes, el 17 de diciembre, y el 15, y el 4 y prácticamente cada viernes en la rueda de prensa que sigue al Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, la había dicho también por activa y por pasiva.

 

Es decir, por una parte, y ante el robo de armas en Nimes o las acciones de kale borroka, las voces autorizadas por parte del Gobierno para hablar de esto insistían en que «con violencia no hay diálogo». Pero, por otra, el sábado el presidente del Ejecutivo anunciaba que «he ordenado suspender todas las iniciativas para desarrollar el diálogo». ¿Qué diálogo, si con violencia no había diálogo?

 

En la misma línea, el portavoz del PSE, Rodolfo Ares, aseguraba este fin de semana que su partido «suspenderá todas las conversaciones con representantes de la izquierda abertzale». ¿No había dicho su secretario general, Patxi López, el 6 de julio en el Hotel Amara que no volverían a reunirse con la izquierda abertzale hasta que «cuente con una formación legal»?

 

Pero más importante aún es preguntarse si hoy la izquierda abertzale ha dejado de ser, como dijera también Patxi López, «parte necesaria, como los demás, para construir este país en común». ¿Cree alguien que es posible una solución del conflicto sin contar con ella?

 

 

 

El restringido concepto de «proceso»

 

 

Las palabras de Rodríguez Zapatero suspendiendo el diálogo con ETA hicieron que los portavoces de la derecha criticaran al Gobierno por no haber sido más drástico en sus aseveraciones. Así que primero José Blanco, a continuación “El País” y finalmente el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quisieron explicar que ­aceptando juegos semánticos­ suspender es lo mismo que liquidar o romper. Pero lo hicieron volviendo a los juegos de palabras: proceso es igual a diálogo, si no hay diálogo, no hay proceso. Y Rubalcaba fue incluso algo más lejos, apuntando que el proceso comenzó el 29 de junio, con la declaración del presidente del Gobierno en los pasillos del Congreso, y lo acabó ETA el 30 de diciembre con el atentado en Barajas.

De nuevo surgen inevitablemente las preguntas: ¿Si no se puede llamar proceso, cómo se llama la sucesión de hechos que dio lugar a que ETA decretara un alto el fuego? ¿Cómo se llegó a los acuerdos y compromisos que, según afirmó literalmente “El País”, «ignoró» ETA cuando se produjo el robo de armas en Nimes? Si los ignoró algún acuerdo habría y de alguna forma se habría alcanzado. Por lo tanto, restringir el concepto de proceso a lo que comenzó el 29 de junio y que, por lo que se aseguró desde el Gobierno, nunca acabó de concretarse, es ir más allá de los juegos y hacer trampas.

 

 

 

La validez de la resolucion de mayo de 2005

 

 

El atentado de Madrid ha abierto un debate sobre la resolución aprobada en el Congreso de los Diputados en mayo de 2005.

En el editorial de “El País” podía leerse. «La resolución condiciona cualquier iniciativa de diálogo a la existencia de “actitudes inequívocas” que puedan conducir a la convicción de que hay en ETA “una clara voluntad” de poner fin al terrorismo. Es evidente que esa voluntad no se ha manifestado, y que los atentados expresan lo contrario. Es posible que los jefes de la banda consideren que una bomba con aviso previo no es un atentado sino una advertencia. Tal vez busquen una fórmula intermedia entre su reafirmación (demostrar que pueden matar, que no están derrotados) y el mantenimiento de las expectativas de diálogo. Convendría evitar cualquier equívoco. La resolución aprobada no debe ser enunciada, sino aplicada: mientras no se den las esperadas actitudes inequívocas, se emplearán, como dijo ayer el ministro del Interior, todas las posibilidades del Estado de derecho».

 

Este editorial parece actual. De hecho no se aparta mucho del que el mencionado periódico publicó ayer mismo. Pero es del 26 de mayo de 2005, al día siguiente de que ETA colocara una furgoneta cargada con 20 kilos de cloratita en la calle Rufino González de Madrid, produciendo seis heridos leves y graves daños materiales.

 

Por lo escuchado en los últimos días, parece como si desde la resolución del Congreso de los Diputados del 17 de mayo de 2005 hasta el anuncio de alto el fuego de ETA del 22 de marzo de 2006 todo hubiese sido una balsa de aceite y no se hubieran producido cincuenta atentados, algunos de ellos, como el del 25 de mayo y el del 25 de junio, con la colocación de coches-bomba en Madrid.

 

 

 

Los margenes de maniobra del gobierno zapatero

 

 

Desde diversos medios, también algunos íntimamente ligados al nacionalismo institucional vasco, se ha hecho hincapié en que el atentado contra la terminal T-4 de Barajas deja sin margen de maniobra al Gobierno de Zapatero. ¿Margen de maniobra para qué exactamente si el propio Gobierno español se jacta de haber hecho menos durante este alto el fuego que el Partido Popular en 1998?

Es evidente que si tiene voluntad para ello, el Ejecutivo de Zapatero cuenta en la actualidad con el mismo margen de maniobra del que dispuso para llegar a que ETA declarara su alto el fuego. Claro está que la confianza deberá restablecerse sobre nuevas bases, pues las existentes hasta la fecha no se han mostrado tan sólidas como el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, aseguró que eran en marzo de 2006. Si a nadie se le escapa que el Gobierno exigirá mayores compromisos a ETA, la lógica lleva a pensar que también ETA se los exigirá al Ejecutivo español.

 

 

 

¿Y el margen de maniobra que tuvo ETA en marzo?

 

 

Quienes se preguntan angustiados por el margen de maniobra que le queda al Gobierno de Zapatero, parecen ignorar deliberadamente en qué condiciones declaró el alto el fuego ETA en marzo. Olvidan, por ejemplo, que lo hizo tras acabar de enterrar entre cargas de la Ertzaintza a dos militantes muertos en las cárceles españolas. Y el 2 de marzo, apenas veinte días antes de la declaración, la Audiencia Nacional ordenaba revisar las condenas de 180 presos, con el fin de retrasar sus fechas de excarcelación.

Conviene recordar que, en marzo de 2006, el juez Fernando Grande Marlaska procesó a mahaikides y dirigentes de la izquierda abertzale. Juan Mari Olano y Juan Joxe Petrikorena recibieron la noticia del alto el fuego de ETA en la cárcel. Y sólo una neumonía retrasó el ingreso en prisión de Arnaldo Otegi hasta el 29 de marzo.

 

En tan duras condiciones para la izquierda abertzale, que no se rebajaron en los meses posteriores, fue cuando ETA anunció su alto el fuego permanente para impulsar un proceso democrático.

 

 

 

La atribucion de responsabilidades

 

 

En las reacciones oficiales de los portavoces políticos y los medios de comunicación que en líneas generales han apoyado la estrategia del Gobierno español hasta la fecha se ha incidido especialmente en atribuir única y exclusivamente a ETA el colapso que en este momento padece el proceso de normalización democrática. «ETA dinamita el proceso» titulaban algunos sus editoriales y otros sus primeras páginas informativas. «ETA tiene la culpa», mantenía significativamente el editorial de “El País” el día siguiente al atentado, como si tuviera el temor de que la atribución de responsabilidades se extendiese.

¿Puede no ser siempre válida la teoría de “El País” de que quien pone la carga de explosivo es la única responsable de sus consecuencias? Cuando el 9 de febrero de 1996 el IRA rompió con una bomba en Londres su alto el fuego, causando dos muertos y un centenar de heridos, “El País” escribía en su editorial que «el IRA es culpable de no haberse mostrado más paciente, y sus amenazas de ensangrentar de nuevo el país son de todo punto criminales. (...) Pero también hacía falta que Major [primer ministro británico en aquellas fechas] se tomara más en serio sus propias propuestas».

 

Se ve que las cosas, con la perspectiva que da la distancia, se ven de distinta manera. Ylas máximas que son «ley de demócrata» en un sitio se relativizan con los kilómetros. De hecho, el mismo “El País” destacaba en esos días en su hemeroteca el editorial de “The Guardian” con el diáfano ­y hoy quizá subversivo­ título de «Una bomba no debe detener las conversaciones». Se ve que la prensa británica también está muy distanciada de la española.

 

Y también de algunos medios editados en Euskal Herria. “El Diario Vasco”, por ejemplo, exigía ayer «unidad» al Gobierno y al PP para enviar «a la izquierda abertzale el mensaje inalterable de que sus exigencias no serán aceptadas nunca, ni por la sociedad ni por el Estado, ni bajo amenaza ni a cambio de una paz ideada por los terroristas». ¿Nunca? ¿Que fue de aquello de que sin violencia todo es posible?¿Era también un juego semántico? -

 

Iñaki Iriondo

Gara, 3 de enero de 2007

Uniones civiles de la discordia

Uniones civiles de la discordia

La Iglesia teme que la tendencia legal mine el matrimonio

 

ROMA, lunes, 1 enero 2007 (ZENIT.org).- En Italia está teniendo lugar un acalorado debate sobre si se debe dar reconocimiento legal y derechos a las parejas que cohabitan. Poco después de las elecciones generales del pasado abril, algunos miembros del nuevo gobierno de centro-izquierda hablaron brevemente sobre el tema. El tema ha vuelto de nuevo cuando el gobierno anunció que a principios del 2007 habrá una nueva ley para las parejas de hecho.

 

Todavía no está clara la formulación exacta de la ley, pero según especulan los medios daría estatus legal tanto a las parejas de hecho heterosexuales como a las homosexuales. El debate sobre qué derechos se deberían dar a las parejas está dividiendo a las coaliciones de partidos tanto del gobierno como de la oposición.

 

Rápidamente la Iglesia criticó la propuesta, aunque de forma indirecta, a través de artículos en el periódico vaticano, L’Osservatore Romano. El primer paso se dio con la aprobación por el consejo municipal de Padua de una moción aprobando el reconocimiento de derechos para las parejas que cohabitan.

 

La edición del 7 de diciembre de L’Osservatore Romano condenaba la medida, sosteniendo que fijaba un peligroso precedente al reconocer formas familiares no basadas en el matrimonio entre un hombre y una mujer. El proyecto del gobierno de la nación para las parejas de hecho también recibió atención inmediatamente después. La edición del 9-10 de diciembre el periódico vaticano consideraba una «mentira» el argumento de que dar derechos a las parejas que cohabitan no daña a la institución de la familia.

 

En el pasado reciente han entrado en vigor en Europa diversas formas de leyes que dan derechos a las parejas de hecho. Un libro publicado en Italia por el periodista Umberto Folena, «I PACS della Discordia: Spunti per un dibattito» (Los PACS de la Discordia: Ideas para un Debate), hacía un repaso de la situación. PACS es el acrónimo francés para «pactos de solidaridad civil».

 

Dinamarca fue la primera de la lista, en 1989, cuando otorgó reconocimiento formal a las uniones homosexuales. Noruega le siguió en 1993; Suecia, el año siguiente. En 1996, Islandia también dio a las parejas del mismo sexo esta posibilidad.

 

En 1999, Francia aprobó una ley que permitía a dos personas, independientemente de su sexo, formar una unión legal que les da una serie de derechos relacionados con cuestiones fiscales y de bienestar. En Alemania, una ley del 2000 dio a los homosexuales muchos de los derechos legales de las parejas casadas. Una ley posterior, aprobada en el 2004, abrió la posibilidad a las parejas no casadas de la adopción.

 

Otros países europeos que dan reconocimiento a las parejas no casadas son Portugal, Finlandia, Reino Unido y Luxemburgo. En 2001 Holanda dio el paso de conceder los derechos plenos de matrimonio a los homosexuales, incluyendo el derecho de adopción. Siguió España, en junio del 2005. Fuera de Europa, Canadá abrió el matrimonio a las parejas homosexuales en julio del 2005.

 

En los Estados Unidos, Nueva Jersey se ha convertido en el tercer estado, tras Vermont y Connecticut, en reconocer las uniones de civiles de parejas del mismo sexo. La ley, firmada el 20 de diciembre por el gobernador, Jon Corzine, fue impuesta a los legisladores por una sentencia reciente del Tribunal Supremo de Nueva Jersey.

 

En los medios italianos abundan los argumentos sobre el tema de los derechos para las parejas en uniones de hecho. Algunos artículos de opinión en periódicos han mantenido que sería «no cristiano» denegar protección legal a las parejas de hecho.

 

Una guía útil a este debate es el libro «PACS, matrimonio e coppie omosessuali» (PACS, Matrimonio y Parejas Homosexuales), de Michele Aramini. El autor, que enseña teología en la Universidad Católica de Milán, se centraba en el tema de los derechos para las parejas del mismo sexo. Comenzaba explicando la necesidad de separar el tema de la familia del de proteger a los homosexuales de una discriminación injusta.

 

Se debería proteger a los homosexuales del trato injusto, declaraba Aramini, pero esto no significa que sus relaciones deban ponerse al mismo nivel que la forma tradicional de matrimonio y familia.

 

Cuando se define la familia, continuaba, un elemento esencial es el de la procreación. Puesto que esto sólo es posible cuando la pareja está formada por miembros del sexo opuesto, es imposible hablar de «familias» homosexuales.

 

E incluso a un nivel más fundamental, lo que está en cuestión es el concepto de persona humana y si existe una única y objetiva forma de vivir en el área de la sexualidad y de la familia. Quienes defienden los derechos de las parejas homosexuales, u otras formas de cohabitación, mantienen que esto es sólo reconocer simplemente una diferencia legítima en los estilos de vida.

 

La réplica a este argumento, explica Aramini, es reconocer que la familia basada en el matrimonio no es algo que dependa de una serie de circunstancias culturales e históricas susceptibles de cambiar. Se basa, más bien, en necesidades inherentes a nuestra misma naturaleza humana. Exigir derechos para las parejas que cohabitan no es otra cosa, por tanto, que una expresión de la actual tendencia hacia el individualismo extremo. Este individualismo exige que la legislación se acomode a lo que pueda demandar el individuo, sin tener en cuenta las consecuencias para los demás o para la sociedad.

 

La familia tradicional, basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, trae consigo muchos beneficios para la sociedad y el bien común, apunta Aramini. La familia es, de hecho, el cimiento básico de la sociedad. Como tal, es perfectamente legítimo que se le dé un estatus legal privilegiado.

 

El Pontificio Consejo para la Familia presentó un argumento similar en su declaración publicada en el 2000: «Familia, Matrimonio y ‘Uniones de Hecho’». «La familia fundada en el matrimonio», indicaba, «es un bien fundamental y precioso para la sociedad entera, cuyo entramado más firme se asienta sobre los valores que se despliegan en las relaciones familiares» (n. 2).

 

Diferencia sustancial

 

El documento sigue explicando por qué el matrimonio y las diferentes formas de uniones de hecho no pueden ponerse al mismo nivel. La familia se basa en el vínculo matrimonial entre los esposos y es el núcleo para la procreación y educación de la próxima generación. Como institución precede, de hecho, al Estado.

 

No es razonable esperar, sostiene el Pontificio Consejo para la Familia, que las funciones vitales llevadas a cabo por la familia, basada en un matrimonio estable, puedan llevarlas a cabo las uniones de hecho a gran escala, de forma estable y permanente.

 

La presión por el reconocimiento legal de las uniones de hecho se suele hacer basándose en la necesidad de evitar la discriminación. Sin embargo, ceder a esta petición «comporta una verdadera discriminación de la familia matrimonial, puesto que se la considera a un nivel semejante al de cualquier otra convivencia sin importar para nada que exista o no un compromiso de fidelidad recíproca y de generación-educación de los hijos».

 

En este sentido el documento pide que se haga una distinción entre el interés público y el interés privado. El Estado debería proteger lo que es de interés público, es este caso la familia basada en el matrimonio. Cuando se trata del interés privado, todo lo que el Estado está llamado a hacer es garantizar la libertad.

 

«El matrimonio y la familia», indica el documento, revisten un interés público y son núcleo fundamental de la sociedad y del Estado, y como tal deben ser reconocidos y protegidos» (No. 11). Una decisión de dos personas de vivir juntas, en contraste, es una elección privada. «Las uniones de hecho son consecuencia de comportamientos privados y en este plano privado deberían permanecer», sostiene el organismo vaticano.

 

Este punto de vista no es una imposición de las creencias cristianas en una sociedad plural, explica el documento. Es cierto que los cristianos tienen una visión del matrimonio y de la familia iluminada por su fe y por la enseñanza de la Iglesia, pero el matrimonio es también una realidad natural. «No es cuestión, primariamente, de fe cristiana, sino de racionalidad» (n. 13). Una racionalidad que cada vez se está oscureciendo más en muchos países.

 

Por el padre John Flynn

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Anasagasti lamenta que haya nacionalistas que quieran continuar con el proceso

Anasagasti lamenta que haya nacionalistas que quieran continuar con el proceso

El senador del PNV, Iñaki Anasagasti, se demarcó del Gobierno vasco y de la opinión de su propio partido y lamentó que, tras el atentado, haya nacionalistas que quieran continuar con el proceso de paz. A su juicio, la acción de ETA demuestra que es "mentira" la afirmación de los últimos tiempos de que el proceso era irreversible.

 

"Hay gentes, algunos de ellos desgraciadamente nacionalistas, que lamentando lo que ha ocurrido en Barajas, siguen diciendo que a pesar de todo, hay que continuar con el bendito "proceso". No se atreven a decir "aquí no pasa nada" porque todavía es muy insolidario expresarlo", señala. Anasagasti critica así los comentarios tanto del lehendakari, Juan José Ibarretxe como los del portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, que defendían la continuidad del proceso.

 

Para el senador del PNV, el nacionalismo vasco tiene que ser "ético", además de "democrático" e "inteligentemente reivindicativo". "Un planteamiento político que no sea ético no está validado para liderar ninguna sociedad. El dirigente nacionalista confía en que no haya "tanta frivolidad en la clase política para hacerle caso a una Batasuna que ahora le echa la culpa a quienes no han puesto los medios para que ETA no pusiera una bomba". Según añade, Batasuna tiene ahora "una ocasión de oro para desmarcarse de ETA o callar para siempre".

 

Diario Siglo XXI, 3 de enero de 2007

Si le queda alguna esperanza, estamos perdidos

Si le queda alguna esperanza, estamos perdidos


Esperemos que no sea un nuevo juego de palabras de los que hemos visto en las últimas semanas. Ha sido el secretario de organización del PSOE, José Blanco, 67 horas después de la comparecencia de Zapatero, quien ha dado este martes por roto el mal llamado proceso de paz. No lo quiso hacer el presidente del Gobierno el pasado sábado, cuando sólo anunció una suspensión.

 

Han hecho falta casi tres días y la presión desde el domingo del diario El País para que hoy un representante del PSOE, que no del Ejecutivo, anuncie la ruptura del proceso. Esperemos que Zapatero haya abandonado toda esperanza intelectual de reconducir y recuperar en algún momento el diálogo con la banda terrorista. España necesita que el presidente de su Gobierno reconozca que ha fracasado en su intento de alcanzar lo que el ha denominado paz.

 

Si todavía alberga una ilusión, por muy pequeña que sea, de que el fin dialogado de la violencia es posible, estamos perdidos. Si considera el atentado como un “accidente”, intentará ganar tiempo para recuperar su proyecto estrella antes de las elecciones generales. Volverá a intentar reencontrarse con los terroristas y los terroristas jugarán otra vez con él.

 

No importa si detrás de lo de Barajas está la ETA de Ternera o la de Txeroqui. No es tiempo de disquisiciones sino de detenciones y del aislamiento político de Batasuna. Es el tiempo de recuperar las fórmulas que funcionaron en el pasado, cuando ETA no mataba.

 

El servicio de emergencias del Ayuntamiento de Madrid ha confirmado lo que todos sospechábamos desde el sábado: no se va a encontrar con vida a Diego Armando Estacio y a Carlos Alonso Palate, los dos ecuatorianos sepultados bajo los escombros del aparcamiento. Era lo previsible cuando se pone una bomba con 200 kilos de explosivos en un lugar muy transitado.

 

Descansen en paz. Esa paz que en este lado de la historia no se puede construir sin justicia.

 

F.H.

Páginas Digital, 2 de enero de 2007

La precisión de Rubalcaba y el futuro

La precisión de Rubalcaba y el futuro

La comparecencia ayer del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha despejado las dudas sembradas por la que realizó el mismo día del atentado el presidente del Gobierno: el llamado proceso de paz ha quedado roto, liquidado, y sepultado por el brutal atentado de ETA. No se puede recuperar. Si la expresión “suspensión”, empleada por el presidente y la de “con violencia no puede haber dialogo”, utilizada por José Blanco, podían dejar abierta una puerta a que lo sucedido no clausuraba la autorización dada por el Congreso de los Diputados para dialogar con ETA, las manifestaciones del Ministro han zanjado la cuestión.

Tiempo habrá para revisar las bases desde las que se han emprendido los sucesivos intentos de acabar con el terrorismo por la vía de la negociación. Pero conviene ir apuntalando la idea de que en la naturaleza del terrorismo de ETA no se contempla la posibilidad de convertirse en otra cosa distinta que una banda criminal. No tienen reconversión posible y esa convicción, asumida por todos, debiera ser el punto de partida para la estrategia de liquidación del terrorismo que utiliza a Euskadi como pretexto para sus crímenes.

 

El siguiente paso, una vez realizada la autocrítica sobre la forma en la que se ha conducido este proceso y en la actitud que han tenido todas las partes implicadas desde el Estado de Derecho –Gobierno, partidos políticos, periodistas e instituciones- debe ser el establecimiento preciso de un diagnóstico indiscutible y asumido por todos de la naturaleza del terrorismo de ETA. Y dentro de ese análisis deberá figurar en letra de oro la consideración de la existencia o no de un conflicto político en el País Vasco.

 

Personalmente pienso que no existe déficit democrático en el sistema político vigente en la comunidad autónoma vasca. No hay, en consecuencia, nada que revisar en su ordenamiento jurídico que facilite a quienes no aceptan la ley su cumplimiento. Todas las cuentas históricas que pudiera haber pendientes con el País Vasco producto de los desencuentros del pasado entre la libertad y la ley, están saldadas por la Constitución de 1.978 y por el Estatuto de Gernika. Quien no quiera reconocer este marco jurídico y político no tiene otro remedio que reconsiderar su posición y sería bueno hacerles saber a esos irredentos que el Estado de Derecho español jamás se sentará a discutir una modificación de las leyes por la existencia de una organización terrorista, para que esta desaparezca o para que se incorporen a las instituciones quienes se sienten representados por ella.

 

Si ese consenso tan elemental quedara preciso, quienes siguen matando cada vez que se les ofrece una negociación y no logran lo que quieren, sabrían para siempre que jamás conseguirán otra cosa que cumplir la integridad de sus condenas en la cárcel.

 

Carlos Carnicero

Elplural.com, 3 de enero de 2006

¿Es la ruptura del proceso un nuevo engaño? Zapatero no sabe, no contesta

¿Es la ruptura del proceso un nuevo engaño? Zapatero no sabe, no contesta


Quien haya visto la comparecencia del presidente Zapatero del pasado sábado, tras el atentado en Barajas, puede darse cuenta del estado de desorientación política y personal en que se halla el presidente tras haberse metido, sin que nadie le hubiera presionado a ello, en el peor charco de la historia de la democracia española. El ya famoso tic nervioso que le aquejó en los párpados es una espléndida metáfora del “no, pero sí, pero también” que protagonizan él mismo, Pepe Blanco y el inefable Pérez Rubalcaba.

 

El presidente Zapatero confirmó en aquella comparecencia informativa que lo único que haría sería suspender el diálogo y, dado que lo reiteró con esas mismas palabras a la triple pregunta periodística de si el “proceso de paz” estaba roto, nada más lógico que concluir lo que todos concluyeron: diálogo suspendido y proceso sostenido.

 

Claro, la oleada de críticas ciudadanas y el pasmo de los medios no se hicieron esperar. Suponemos que la Nochevieja del presidente, aparentando tranquilidad en su refugio de Doñana a pesar de la devastación que ETA provocó en la T4, debió de ser poco tranquila. ¿Cómo se puede mantener la calma ante los quinientos kilogramos de explosivo, dos muertos y la inviabilidad de la apuesta política más importante de la legislatura?. José Blanco fue el primero, ayer, en reexponer, traducir o reinterpretar el mensaje de la espasmódica alocución de disco rayado del sábado pasado. Pero, es evidente que alguien de tan poco calado, de tan bufonescas intervenciones y de tan prolífica capacidad para insultar como el ínclito “Pepiño” no era suficiente si lo que se deseaba era dar una impresión seria de proclamar el fin de la negociación. Es por eso que, después de él, fuera el ministro del Interior, Rubalcaba, quien utilizara hasta tres adjetivos para decir lo que los españoles saben que debe decir. El “proceso está roto”.

 

Pero, ¿es verdad?. Recordemos que, con ocasión del robo-rearme de ETA en el sur de Francia el pasado mes de agosto, las tan cacareadas “consecuencias” que Zapatero anunció se concretaron en las reuniones de Azpeitia a tres bandas: PSOE, PNV y Batasuna. ¿Por qué habríamos de creer ahora al Presidente?.

 

Más datos. El sábado del atentado, día 30 de diciembre, el titular de Exteriores, Moratinos, comunicaba al gobierno de Ecuador la muerte de dos de sus ciudadanos. ¿Cómo podía saber el ministro lo que aún hoy sólo sospechamos?. La nota oficial del gobierno ecuatoriano, lamentando las dos muertes y proclamando su apoyo a la negociación ETA-Zapatero huele a componenda política de bajos vuelos y confirma que el gobierno español, inductor de la declaración del ecuatoriano, aún daba por no roto el “proceso”.

 

Los cadáveres no aparecen. Ni siquiera, lo que sería más normal, hay restos orgánicos de ellos. Es este un mal escenario para Zapatero, pero sería aún peor el se encontraran evidencias de la existencia de dos víctimas mortales. Y es que, aún no podemos confiar en Rubalcaba. Primero porque quien debería decirlo, es decir, el presidente, no sale ante los medios a decirlo. Quien debiera acudir al Parlamento a aprobar una resolución que dé por acabada la que él pidió a favor de negociar con ETA, no lo hace. Y, por último, sabiendo, como sabemos, que si no hay negociación, nada le queda ya por hacer a Zapatero, salvo liquidar todo lo que dijo e hizo, aún no podemos creer que llegue a ese límite.

 

La vía intermedia, mediocre, gris y difusa, es la que, probablemente siga. Roto el proceso, Zapatero no retornará al pacto antiterrorista con el PP, procurará la ambigüedad de una vaga declaración contra ETA de una mayoría el arco parlamentario, con o sin el PP -.mejor con él-, y cruzará los dedos para que ETA le permita ganar, cuando menos, las municipales y autonómicas. Y eso si no vuelve a negociar en secreto, una vez más.

 

Editorial de Diario Liberal, 3 de enero de 2006

 

Convocada una concentración en Zaragoza, contra el terrorismo, hoy 1 de enero de 2007.

Convocada una concentración en Zaragoza, contra el terrorismo, hoy 1 de enero de 2007.


Ante el cruel atentado de ayer en el aeropuerto de Barajas deseamos manifestar nuestra solidaridad con todas las victimas del terrorismo y en especial las que día a día están siendo amenazadas, extorsionadas y perseguidas, y como siempre manifestar nuestro repudio como ciudadanos a las acciones terroristas.

Los terroristas pretenden negociar con el vocabulario de las armas.

No se puede nunca pagar un precio político a estos delincuentes.

Consternados por crueldad y cobardía de este atentado, y abochornados por la cotidianidad de la violencia, la extorsión del impuesto revolucionario, el robo de armamento, la quema de autobuses etc.,  reclamamos nuestro lugar en la calle junto a las victimas y frente a los violentos.

Por tal motivo la Iniciativa Ciudadana CONVIVE convocamos a los Zaragozanos a manifestar su rechazo al terror y el compromiso de los ciudadanos con la libertad y organizaremos una concentración bajo el lema “CONTRA EL TERRORISMO” el Lunes 1 de Enero a las 20:00 en Plaza de España (escaleras DPZ).

La Rosa Blanca, los estudiantes que se alzaron contra Hitler

La Rosa Blanca, los estudiantes que se alzaron contra Hitler

Autor: José M García Pelegrín, editorial Libroslibres. La Rosa Blanca fue una organización de resistencia civil no violenta frente al Nazismo alemán. Su nexo de unión, aparte de una radical oposición a Hitler, fue el humanismo cristiano.

 

Según la hipótesis más documentada, el nombre de la Rosa Blanca tiene su origen en el romancero español de Clemens Brentano, que tiene como título precisamente "La Rosa Blanca". El objetivo de esta organización era la resistencia civil frente al Nazismo. Para ello, se servían básicamente de dos armas: la publicación de pasquines (llamadas Hojas) y el sabotaje activo pero no violento. La característica más acentuada en la mayor parte de sus miembros fundadores era una profunda religiosidad. No en vano, la fuente espiritual e ideológica de esta organización fueron por un lado el llamado grupo de "Renovación Católica" francés de finales del siglo XIX, integrado por escritores de la talla de Bernanos, Claudel o Maritain, y el catolicismo reformado alemán de Theodor Haecker y Carl Muth, director de la revista Hochland, y cuya meta era tender puentes entre el pensamiento católico y la cultura moderna. Con estos dos grandes pensadores alemanes, los fundadores de La Rosa Blanca mantuvieron frecuentes entrevistas con estos dos grandes pensadores alemanes, también activos opositores del Régimen Naci.

 

Uno de los fundadores de la Rosa Blanca, Wili Graf, pertenecía a un Grupo Juvenil Católico prohibido por el Nacionalsocialismo, por lo que estuvo en prisión preventiva casi un mes. A su salida, entró en contacto con los otros fundadores de la Rosa Blanca, los hermanos Sophie y Hans Scholl, protestantes, Otl Aircher, católico, Kurt Huber, también católico y el más intelectual del grupo dada su condición de catedrático, Alex Schmorell y Christoph Probst, casado y con tres hijos y que horas antes de su ejecución se convirtió al catolicismo recibiendo el Bautismo y la Comunión de manos del capellán Heinrich Speer.

 

La mayoría de los integrantes de la Rosa Blanca eran estudiantes. Su final, como el de millones de personas aniquiladas por el régimen naci, fue trágico. El 19 de abril de 1943 son condenados a muerte y ejecutados Willi Graf, Kurt Huber y Alexander Schmorell. Dos meses antes, habían sido igualmente condenados a muerte y guillotinados los hermanos Sophie y Hans Scholl y Christoph Probst. Los dos hermanos, aunque eran de religión protestante, en sus últimas horas pidieron la asistencia de un sacerdote católico, que les fue denegada por su condición de protestantes.

 

De la ejecución de Sophie Scholl nos ha quedado el estremecedor relato de su verdugo: "En los muchos años de mi oficio, jamás he visto a nadie que se enfrentara a los últimos instantes de su vida con tanta serenidad como esta muchacha menuda, de ojos profundos, casi una adolescente". Meses antes de su muerte, Sophie Scholl había anotado en su diario: "Dios mío: no sé otra cosa que balbucear cuando me dirijo a tí. No sé hacer más que presentarte mi corazón, al que mil deseos quieren apartar de tí. Como soy tan débil que no puedo permanecer voluntariamente vuelta a tí, destruye lo que de tí me aparte y llévame con violencia hacia tí. Pues sé que sólo en tí soy feliz.¡Qué lejos estoy de tí!" Y Dios que nunca abandona a quien a El se dirige con humildad y buena intención, la sostuvo en la palma de la mano.

 

Fernando Iñigo

Aragón Liberal, 31 de diciembre de 2006