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Foro El Salvador

Otegi:«Queremos pasar del tablero de la confrontación al de la seducción»

Más de 300 personas abarrotaron una biblioteca de Barcelona para acudir a la presentación de «Demá, Euskal Herria», la edición en catalán del libro-entrevista con Arnaldo Otegi publicado por GARA. El portavoz de Batasuna explicó de dónde viene y a dónde va la izquierda abertzale y en qué consiste su oferta de resolución al conflicto.

BARCELONA

Como ocurriera en la Feria de Durango en el pasado diciembre, la presentación de la edición en catalán de «Mañana, Euskal Herria» evidenció la expectación que rodea al mensaje de Batasuna formulado de boca de su líder, Arnaldo Otegi. Más de 300 personas llenaron ayer la sala de la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona para escucharle, en un acto organizado por la Euskal Etxea y GARA.

Otegi admitió inicialmente que la izquierda abertzale «ha sufrido» y «ha hecho sufrir» y detalló cuál es su apuesta con una frase rotunda:«Queremos pasar del tablero de la confrontación al tablero de la seducción democrática». Luegomiró más lejos para dejar claro que la izquierda abertzale aspira a «gobernar desde la independencia y hacia la izquierda» el día en que todas las propuestas políticas puedan ser materializables en igual de condiciones.

Antes hace falta que «los estados aprueben esta asignatura», concluyó Otegi, que estaba acompañado en la mesa por el director de GARA, Josu Juaristi; uno de los autores del libro, Iñaki Iriondo; y Gemma Calvet, que ejerció de presentadora.

Tras una larga ovación comenzó la ronda de preguntas, que arrancó a Otegi algunas interesantes reflexiones de actualidad. Por ejemplo, admitió que existe el riesgo de que el PNV trate de emular la maniobra realizada por CiU con su acuerdo con el PSOE sobre el Estatut, pero aseguró que para ello no sólo «sacrificaría al lehendakari», sino que «se produciría una escisión. Sería su suicidio político», concluyó.

El portavoz de Batasuna dejó claro igualmente que «no firmaremos ningún acuerdo que no resuelva el conflicto». Y, en paralelo, apuntó que éste estará abierto hasta que se produzca una resolución «en toda Euskal Herria y con los dos estados», aunque antes pueda haber otros acuerdos parciales.

El público mostró notable interés sobre matices como el grado de flexibilidad de la izquierda abertzale o la importancia de los tiempos en el proceso abierto. Otegi recuperó el concepto de la «paciente impaciencia», prometió ser flexibles en las formas pero rotundos en los principios, y aseguró que será el pueblo vasco quien lleve las riendas del proceso.

Hubo momentos para las risas, como cuando Otegi recordó ­en alusión al patinazo de ‘‘El Mundo’’ en su última entrega sobre el 11-M,­ que en Euskal Herria «hay quien confunde MCC con la Orquesta Mondragón». Y para las ovaciones, como cuando felicitó al presidente de Boliva, Evo Morales.



Expectación y representantes de la sociedad catalana
No sólo el salón se quedó pequeño. También quedaron desbordadas una sala contigua y dos habitaciones en las que había pantallas. Entre otros hubo miembros de CiU, ERC e IC, así como representantes de la sociedad catalana como Isabel Pallarés, secretaria general de la intersindical CSC; Aureli Argemi, de Ciemen; Mónica Sabata, de la Plataforma por el Derecho a Decidir ­que organizó la gran marcha del 18 de febrero­, Emili Charlaux, presidente de Cristianos por la Abolición de la Tortura; Jordi Gasull, de Confavc; Montserrat Munté (Coordinadora para la Prevención de la Tortura).... -

Gara, 6 de mayo de 2007

Un PNV fiel al guión que escribe Zapatero

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, cerró ayer con Josu Jon Imaz la ronda de contactos abierta tras el anuncio del alto el fuego por parte de ETA. La Moncloa ha querido que estas reuniones sirvieran para ganarse el apoyo del resto de formaciones políticas pero, de forma especial, para abrir un canal de comunicación con Mariano Rajoy que le permitiera atar en corto al PP y para mostrar públicamente que el PNV tiene una relación preferencial en esta materia. Para ello, Zapatero ha invitado no sólo al portavoz jeltzale en el Congreso, como en el resto de los casos, sino también al lehendakari y al presidente del EBB. Es lógico que en esta materia el Gobierno español quiera ofrecer un protagonismo singular al partido mayoritario en el ámbito del nacionalismo vasco, lo que ya no es tan lógico es que el PNV conceda a José Luis Rodríguez Zapatero la batuta de un proceso en el que va a dirimirse el futuro de Euskal Herria para un largo tiempo. El discurso del PNV, al menos en este momento, está volcado en el apoyo a Madrid y no concede ningún protagonismo a la sociedad vasca. ¿Por qué las vascas y los vascos debemos esperar a que el Gobierno español determine cuándo podemos empezar a hablar sobre nuestro futuro?

Josu Jon Imaz dio ayer dos motivos por los que el PNV comparte con el Gobierno español la estrategia de retrasar el inicio del debate político y desvincularlo del proceso de paz. Uno de los motivos aducidos es ético. Podría ser aceptable si en ocasiones anteriores el PNV no hubiera dado muestras de ser mucho menos escrupuloso en esa materia, tanto gobernando desde el 85 con quienes acababan de dirigir el GAL, como alcanzado acuerdos políticos con ETA en el 98. Más sincero parece el motivo «político-partidista» de no querer aceptar que en 1979 hicieron una apuesta equivocada al aceptar el marco autonómico o, más concretamente, de no querer asumir que la izquierda abertzale llevaba razón cuando afirmaba que el Estatuto y el Amejoramiento acentuarían la partición y no servirían para resolver el conflicto político. Pero la verificación del fracaso del marco estatutario para resolver el conflicto no depende de que la mesa de partidos se constituya unos meses antes o más tarde, sino de la evidencia de que la mayoría de la sociedad vasca considera que son necesarias unas nuevas reglas de juego porque las anteriores ya no sirven. Quizá lo cierto es que la dirección del PNV tema a dónde puede llevarle escuchar la voz de su pueblo y por eso prefiere aferrarse al guión de Zapatero. -



Gara, editorial, 5 de mayo de 2006

Josu Jon Imaz alega motivos ético para distanciar proceso de paz y acuerdos políticos

 


El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el del EBB, Josu Jon Imaz, coincidieron en que este momento es el de la «verificación del alto el fuego» dejando para más adelante entrar «en política». Además, el dirigente jeltzale explicó que es preciso distanciar «los acuerdos políticos» del «proceso de paz» tanto por «motivos éticos» como por «político-partidistas», que se resumen en que no parezca que el PNV se equivocó en el año 1979.

Será difícil saber de qué hablaron ayer José Luis Rodríguez Zapatero y Josu Jon Imaz durante dos horas y media en el palacio de La Moncloa. Pero si en algo insistió el presidente del EBB en su conferencia de prensa tras el encuentro fue en que el momento actual es el de la verificación del alto el fuego de ETA, en el que «nos toca comprobar que esa voluntad del comunicado se corresponde con la desaparición plena de cualquier tipo de violencia». Lo repitió prácticamente en todas las respuestas que dio a los periodistas. Ahora la verificación, después la política, un mensaje en el que coincidió plenamente con el portavoz del Gobierno español, Fernando Moraleda.

En todo lo dicho hubo una respuesta a un periodista que parece resumir la estrategia del PNV en este momento.

Comienza con la frase de rigor y una inicial exposición de principios: «La prioridad en estos momentos en el tiempo es verificar que esa situación de paz se produce y, desde luego, siempre desde la convicción de que no puede haber ningún proyecto político que sea condición sine qua non para conseguir la paz».

Continúa con una definición: «La paz es paz. Es una evidencia, ¿verdad?, pero a veces hay que repetirlo. Paz es paz. Paz es ausencia de violencia».

Sigue con el eje de su exposición: «Luego, en una sociedad democrática, mediante acuerdos políticos, por vías democráticas, la política tiene que jugar. Pero los acuerdos políticos no son consecuencia ni están vinculados al proceso de paz».

Y concluye con la explicación de esta separación, que tiene también un algo de confesión: «Creo que es un elemento de higiene democrática que, evidentemente, el PNV siempre va a defender. Por dos motivos: por motivos éticos, porque lo contrario sería tanto como justificar que es legitimo el uso de la violencia para alcanzar un objetivo político. Y segundo, si me permiten la expresión, por objetivos meramente político-partidistas, porque eso sería tanto como reconocer que la inmensa mayoría de la sociedad vasca nos equivocamos el año 79 cuando hicimos la apuesta por la política y la apuesta por la democracia. Y, desde luego, el PNV, como formación mayoritaria en Euskadi, dio ese paso con mucha firmeza en el año 77 y en el 79».

«Acuerdo integrador»

Imaz habló también de la necesidad de crear un foro multipartito y de ir trabajando entre todas las formaciones en «los calendarios, las metodologías, los procedimientos y, desde el respeto a la voluntad democrática de la sociedad vasca, en un acuerdo integrador de las diferentes sensibilidades políticas». El presidente del EBB tuvo buen cuidado de huir de las preguntas que demandaban concreciones sobre el derecho a decidir y las afirmaciones realizadas por el lehendakari en defensa de este principio y de que lo que se acuerde no será alterado en Madrid.

La clave de la solución, apuntó Imaz echando mano de la «hoja de ruta» del PNV, se basa en el binomio «no imponer, no impedir». «No imponer en Euskadi ­explicó­ acuerdos que tengan una adhesión inferior a la que tuvo el Estatuto de Gernika y no impedir que esos acuerdos políticos a los que podamos llegar puedan tener su traslado al marco jurídico político a través de un acuerdo con las instituciones del Estado».

Cuando se le volvió a insistir sobre la cuestión, el presidente del EBB destacó que «lo importante es el acuerdo político», a lo que añadió que «el marco constitucional permite perchas» para llevar eso a la práctica, y citó la disposición adicional primera de la Constitución, sobre los derechos históricos, y la transitoria cuarta.

Josu Jon Imaz habló también de la importancia de que el PP participe en el foro multipartito, por lo que representan en el Estado español, como partido de alternancia en el Gobierno, y por su peso en Euskal Herria. Destacó además el sufrimiento que han padecido los militantes del PP.

En cuanto a la cuestión de los presos políticos, señaló que la posición del PNVes conocida, y reiteró que «en este momento lo importante es verificar el fin de la violencia». Después recordó que en noviembre de 1998, a seis semanas del anuncio del alto el fuego, el Congreso de los Diputados aprobó una propuesta para flexibilizar la política penitenciaria. Por lo tanto, consideró que «hay marco y hay juego» para dar determinados pasos que, por otra parte, «había que haber dado hace diez años», según afirmó.

Moraleda: «Partidos legales»

Tras la rueda de prensa de Imaz fue el portavoz del Gobierno, Fernando Moraleda, quien tomó la palabra para destacar, en primer lugar, que todos los líderes políticos que han pasado por La Moncloa han dado «su apoyo explícito al Ejecutivo». Mostró su satisfacción por ello y apuntó que «todos los partidos, de izquierdas, de derechas, del norte, del sur, están unidos sin fisuras en contra de la violencia y a favor de la paz», lo que es «el mayor activo para luchar contra la violencia».

En cuanto a la entrevista con Imaz, Moraleda explicó que Rodríguez Zapatero le había trasladado que el PNV tiene un «papel fundamental» en el proceso de paz, y que su «participación activa» es «simplemente imprescindible».

También destacó la necesidad de centrarse ahora en la «verificación real del cese de la violencia», y que «el momento de la política será después».

Preguntado por unas declaraciones de Otegi sobre la legalización de Batasuna, Moraleda dijo no querer entrar en una dinámica de declaraciones y contradeclaraciones, pero se traía apuntada una respuesta que consistió en la lectura de parte del artículo 9 de la Ley de Partidos ­que apostilló que no va a ser derogada­ donde se señalan las causas de ilegalización.

En cuanto a la mesa de partidos, hizo una extraña disquisición sobre los amplios «márgenes» de la «democracia y el estado de derecho», aunque explicitando que éstos «tienen que transitarse por partidos políticos legales».

Con el encuentro de ayer con Josu Jon Imaz, el presidente del Gobierno español dio inicialmente por cerrada la ronda de contactos abierta tras el anuncio del alto el fuego, aunque el lunes recibirá a secretario general del PSE, Patxi López. En este tiempo han pasado por la Moncloa los portavoces parlamentarios de todos los partidos con representación en el Congreso y, además, el lehendakari y el presidente del EBB.



López coincide con Imaz y critica al lehendakari

MADRID

El secretario general del PSE, Patxi López, arremetió ayer contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, a quien criticó su Plan de Paz y Convivencia, por entender que es un «cajón de sastre» en el que mezcla lo «inmezclable». También le acusó de intentar lograr «objetivos particulares» aprovechando el proceso de paz.

Durante uno acto organizado por Europa Press, el dirigente del PSE estableció un decálogo de cuestiones que, a su juicio, hay que tener en cuenta en el proceso. Entre los puntos de este decálogo, citó que «la paz es un objetivo en sí mismo» y no un medio para conseguir otros objetivos, ni para conseguir metas «particulares». En coincidencia con Josu Jon Imaz, insistió en que la paz «no tiene precio político, es el fin del terrorismo y no otra cosa» como la «resolución» de lo que «algunos entienden como conflicto político vasco» ya que, añadió, «eso sería tanto como atribuir una legitimidad y una determinada utilidad a la violencia».

Gara, 5 de mayo de 2006

 

Ya empiezan a hablar claro

Bajan revueltas las aguas de la derechona. Y de entre todos los peces los más aturdidos parecen ser los que miran a Nafarroa como el alcázar donde parapetarse y defender la unidad indivisible y sagrada del Faro de Occidente.
Pascual Tamburri, de sólida formación mussoliniana, arengaba ayer desde “El Semanal Digital” a las élites de la derechona para utilizar Nafarroa como ariete.
Citaba Tamburri a Arnaldo Otegi cuando dijo que Nafarroa no es el problema sino la solución misma, y sentenciaba Tamburri que «al decir esto Otegi quiere decir ­lo sabemos gracias a Zapatero también­ que Navarra debe ser incluida necesariamente en la solución, en eso que se ha llamado el ‘proceso de paz’. Claro, eso ya lo sabíamos antes de Otegi y de Zapatero, hace cuarenta años que ETA lo pide con las armas y más de un siglo que el nacionalismo vasco lo exige con sus mentiras. La frase de que ‘no hay solución al conflicto sin Navarra’ es la clave del debate, y el anuncio de dónde puede llevarnos esta memez: al chantaje colectivo. Por este camino, veremos pronto cómo los navarros no nacionalistas son acusados de no querer la paz por no querer rendirse; y veremos tal vez cómo PSOE, ETA y aliados menores piden a los navarros un gesto ‘por la paz’. Mal camino, pero por lo menos estamos avisados». Ya empieza a ver fantasmas el émulo de Alonso Quijano.
Y empieza a desbarrar: «Navarra, como forma política, es la demostración práctica de que es posible unir el amor a la comunidad más cercana, el terruño, la gaita, y la lealtad a la gran comunidad, la patria, en términos modernos la nación, en términos clásicos la lira. Los fueros son una concreción particular de unos principios universales. No hay foralidad posible sin España, dado que ese derecho privativo emana de una preexistente ‘comunidad de comunidades’. Y todo esto, el navarrismo, el foralismo, lejos de ser un resto del pasado, puede convertirse en un anticipo del futuro». O sea, el amor a la chistorra y a la morcilla de Burgos unidos por los destinos de España. ¡Qué poético suena!.
Pero lo que en realidad quería decir el poetastro es que si se sacan las cosas de contexto y se manipulan lo suficiente, pueden convertir Nafarroa en arma arrojadiza: «Para el PP de Mariano Rajoy hay en Navarra ­y en UPN­ una respuesta concreta, práctica y no teórica, al desafío centrífugo (Š) el patriotismo español puede oponer Navarra como solución ejemplar». Está bien que lo digan así de claro. -
Maite Soroa


Gara, 3 de mayo de 2006

Dos noticias: Eusko Alkartasuna ¿se mueve?

Errazti dice que ahora no hay bases para una coalición con el PNV y no descarta acuerdos post-electorales con Batasuna
La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, aseguró que actualmente la posible coalición con el PNV "no está en la agenda" de su formación y consideró que se pretende "confundir a la sociedad" con este debate. Asimismo, señaló que no ve "la necesidad" de presentarse en coalición con Batasuna, en el caso de que la formación ilegalizada pueda concurrir a las elecciones del próximo año, aunque consideró que se podría llegar a acuerdos post-electorales.
Deia, 2 de mayo de 2006
EA también apuesta por poner en marcha «cuanto antes» una mesa de partidos políticos
IRUÑEA
La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, consideró ayer «imprescindible» poner en marcha «cuanto antes» una mesa de partidos. «Esto no se puede alargar ya que, cuanto más largo se haga, más lejos va a estar la solución», apostilló antes de puntualizar que, sin embargo, sería «muy peligroso poner una fecha concreta».
Ante la posibilidad de que se trate de jugar con los plazos en virtud de las convocatorias electorales, Errazti subrayó en Euskadi Irratia que «elecciones siempre va a haber, pero el asunto no es buscar excusas, y si de verdad lo queremos hay que intentarlo. Nuestra apuesta es empezar cuanto antes».
Al hilo del llamamiento de ELA para retomar los principios de Lizarra-Garazi, la presidenta de EA manifestó que aquel acuerdo «fue una experiencia muy útil de la que aprendimos, pero los tiempos avanzan y ahora estamos frente a un nuevo escenario. El panorama que veo ahora es muy diferente».
Sin embargo, sí que abogó por «profundizar las relaciones» entre fuerzas abertzales con el fin de «marcar algunos objetivos, aunque sean mínimos. Ante un nuevo marco jurídico, las fuerzas nacionalistas necesitaremos una estrategia para la negociación ante el centralismo», afirmó.
En caso contrario, auguró que «va a pasar lo mismo que hasta ahora, que se van a defender los intereses de España y nunca los de nuestro pueblo», ya que «Zapatero venderá que los catalanes están en España y que los vascos se quedan en España». Ahondando en la figura del presidente, le calificó de «imprevisible», porque «dice algunas cosas y hace otras».
«Lo que sí sé es lo que tenemos que hacer aquí. Tenemos que ir al meollo de nuestro problema, y ahí están la defensa del reconocimiento y de la capacidad para decidir, y el Estatuto aprobado en 2004. Esos son los mínimos, buenas herramientas, con toda la legitimidad y legalidad, para llevar este pueblo a la solución», señaló.
Gara, 3 de mayo de 2006

De la Vega aboga por pactar el proceso con el PP y el PNV saluda esta posición

Después de que José Blanco, secretario general del PSOE, confirmara que Zapatero no quiere que los grupos del Congreso tengan que votar sobre el proceso de diálogo con ETA ­con el fin de evitar problemas al PP­, María Teresa Fernández de la Vega reiteró ayer que la paz «es obra de todos» y que el Ejecutivo quiere consensuar también con todos el procedimiento a seguir. El PNV propone incluso un pacto previo a la comparecencia de Zapatero. La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, indicó ayer que la paz «será obra de todos» y que, por esa misma razón, el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, «va a consensuar con todos el procedimiento a seguir». «Esta es una tarea colectiva», recalcó.

Fernández de la Vega hizo estas declaraciones tras recibir en Cullera (Valencia) el galardón Primero de Mayo, concedido por el sindicato UGT. Según manifestó, «el Gobierno está trabajando intensamente y vamos, como hasta ahora, a seguir dando lo mejor de nosotros mismos para hacer realidad la esperanza de un futuro en paz, el futuro más anhelado por los españoles».

«Pero esta esperanza requiere prudencia y firmeza, exige el apoyo unitario de todas las fuerzas políticas y sociales y nos exige a todos altura de miras y sentido de la responsabilidad», precisó.

La vicepresidenta se mostró «segura de que todos, absolutamente todos, vamos a saber estar a la altura de las circunstancias, porque la paz es y será obra de todos. Por eso, el presidente del Gobierno va a consensuar con todos el procedimiento a seguir, porque esta tarea no es una tarea individual, es colectiva, como todas las grandes tareas», reiteró.

De la Vega defendió con estos argumentos la decisión de no someter a votación en el Congreso la solicitud de aval para hablar y negociar con ETA. El portavoz del PNV en el Congreso español, Josu Erkoreka, consideró adecuada esta postura y propuso ayer incluso que se alcance un pacto con los diferentes grupos parlamentarios con objeto de que no se presenten propuestas de resolución sobre el proceso de paz, en el caso de que Rodríguez Zapatero haga coincidir su comparecencia en el Congreso con el Debate sobre el Estado de la Nación.

«Fallo estratégico»

En declaraciones a Europa Press, Josu Erkoreka opinó que sería «poco lógico y estratégicamente un fallo» que no se celebrase en un mismo día este debate. «Supondría no aprovechar la ocasión, teniendo una baza razonablemente buena para afrontar el Debate sobre el Estado de la Nación y saldarlo, no ya con aprobado, sino con nota. Zapatero podría presentarse ante la Cámara en condiciones excelentes, inmejorables», agregó.

No obstante, recordó que en el citado debate los grupos pueden presentar propuestas de resolución, que posteriormente se someten a votación. Por ello, consideró que se puede pactar que los grupos opten por no presentarlas para «no obligar al PP a tener que tomar posición en temas en los que igual se siente incómodo».

A su juicio, la otra alternativa sería que la comparecencia de Zapatero se separe «formalmente e incluso temporalmente de ese debate» y que realice una comparecencia con arreglo al artículo 203 del reglamento, «en el que no caben propuestas» que deban ser votadas.

Las condiciones de Rajoy

Por su parte, el líder el PP, Mariano Rajoy, pidió al Gobierno que el Debate sobre el Estado de la Nación «no se convierta en un debate sólo sobre terrorismo» y, en este asunto, reiteró que apoya a Zapatero «para derrotar a ETA» pero no «para dar contrapartidas políticas a la banda».

En lo referente a la posibilidad de que se haga coincidir el Debate sobre el Estado de la Nación con el Pleno en el que Zapatero pediría la autorización del Parlamento español para iniciar un diálogo con ETA, Mariano Rajoy comentó que su posición «no ha cambiado» en este proceso y reiteró que el objetivo único es «verificar que ETA ha tomado la decisión irreversible de dejar las armas».

«A partir de ahí, mi partido no aceptará nunca una contrapartida política a una organización terrorista y no aceptará nunca que se ponga a la gente en la calle, a los presos, porque siempre pediremos que se cumpla la ley», dijo. Instó, además, a que Nafarroa no participe en este proceso.

Gara, 3 de mayo de 2006

Lakua remitirá mañana su Plan de Paz y Convivencia al Parlamento tras aprobarlo el tripartito

La portavoz del Gobierno de Lakua, Miren Azkarate, ha explicado hoy que el Ejecutivo autonómico registrará mañana en el Parlamento su Plan de Paz y Convivencia con el objetivo de que sea debatido en la Comisión de Derechos Humanos por entender que se trata del foro "más adecuado". A pesar de ello, ha insistido en que se trata de un documento "abierto", por lo que serán los grupos parlamentarios quienes decidan "cómo lo quieren debatir".

El Gobierno de Lakua ha aprobado hoy oficialmente este plan, al que dio luz verde la pasada semana el Consejo Político, formado por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y los consejeros de Vivienda y de Justicia, Javier Madrazo (EB) y Joseba Azkarraga (EA), respectivamente.

 

Mañana será registrado en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Gasteiz, "para que todos los grupos tengan la posibilidad de debatir sus contenidos y hacer las aportaciones que estimen más convenientes".

 

Respecto al órgano parlamentario concreto que se encargue de trabajar sobre la propuesta, ha dicho que el objetivo del Ejecutivo autonómico es que sea la Comisión de Derechos Humanos por entender que "es el foro más apropiado".

 

De todas formas, ha subrayado que "corresponde a los grupos decidir cuál va a ser la andadura que va a tener esta aportación". "Ellos verán cómo lo quieren debatir, qué es lo que quieren hacer", ha añadido.

 

"El Plan de Paz y Convivencia está abierto a cualquier sugerencia y el Gobierno está convencido de que generará un debate enriquecedor entre todos los grupos de la Cámara", ha insistido.

 

El Gobierno de Lakua no ha dado más información sobre el plan que las líneas generales avanzadas la pasada semana. El documento gira en torno a cinco ejes: la defensa y promoción de todos los derechos humanos y de todos los derechos civiles; la solidaridad con todas las "víctimas del terrorismo"; la recuperación de la memoria histórica y reparación de las víctimas del franquismo; la defensa de los derechos civiles y políticos y la prevención de la tortura.

 

 Gara, 3 de mayo de 2006

 

LAB y UGT coinciden en que la aportación sindical al proceso está cerca

LAB y UGT han coincidido hoy en afirmar que los trabajos de los sindicatos para consensuar un documento sobre la resolución del conflicto político están avanzados y que se podrá firmar en un plazo "no muy largo de tiempo".

 

DONOSTIA-. El secretario general de LAB Rafa Díez Usabiaga ha manifestado que "se debe deslindar lo que puede ser una aportación de todas las organizaciones sindicales a la construcción de un proceso de paz y soluciones políticas de lo que deben ser niveles de colaboración con un perfil más estratégico".

 

"Nosotros estamos trabajando las dos cuestiones. Pensamos que hoy es posible, desde todo el movimiento sindical, hacer una aportación que sitúe principios democráticos, principios para un escenario de paz y soluciones políticas, creemos que sería una importante aportación que reflejaría el anhelo de la gran mayoría de trabajadores", ha señalado Díez Usabiaga.

 

Además, ha precisado que "eso está en marcha, se ha avanzado ya bastante. Pienso que en un plazo no muy largo de tiempo puede ser una aportación que salga a la luz y que signifique también un elemento importante en el tablero político vasco", ha añadido.

 

Sobre la posibilidad de activar la participación sindical después de que salga a la luz, Díez Usabiaga ha señalado que es "una cuestión que habrá que abordar en su momento. La prioridad que hoy se marca es la constitución de una mesa de partidos a nivel del conjunto de Euskal Herria como instrumento que realmente consolide espacios de diálogo, negociación y avance hacia un acuerdo integral".

 

Tras afirmar que el movimiento sindical es consciente de que no puede realizar una labor de "sustitución de los partidos políticos", ha matizado que LAB cree que "tampoco puede ser un convidado de piedra, un sujeto pasivo".

 

"Creo que habría que articular un espacio sindical y social, donde las organizaciones de trabajadores también tengamos mucho que decir y aportar a un proceso que será largo y complicado", ha agregado Díez Usabiaga, quien ha añadido que, sin quitar protagonismo a los partidos políticos, los sindicatos también tienen que adquirir "su nivel de protagonismo".

 

Dámaso Casado

 

El secretario general de UGT en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, Dámaso Casado, ha señalado por su aprte quie las diferentes centrales sindicales están manteniendo "bastantes contactos" para consensuar el texto y ha considerado que "a medio plazo" podrá firmarse porque "las bases están puestas".

 

En declaraciones a Radio Euskadi, Casado ha dicho que su sindicato "no tiene ningún inconveniente en hacer una declaración junto con todos los sindicatos para que el proceso de paz en Euskadi avance, se consolide y que, desde el mundo sindical, se aporte todo lo que sea necesario para que eso no tenga marcha atrás y vaya avanzando".

 

"Si eso es necesario hacerlo, nosotros no tenemos inconveniente, y creemos que, por lo que están manifestando el resto de sindicatos, por su parte tampoco lo hay. Pero tampoco hay ninguna prioridad absoluta ni ninguna prisa", ha señalado.

 

Tras indicar que las diferentes centrales están "trabajando" en ello y están manteniendo "bastantes contactos", ha añadido que "no habría grandes dificultades en que se haga a medio plazo porque las bases están puestas y casi todo está ya casi marcado".

 

 

Gara, 3 de mayo de 2006