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Foro El Salvador

Tras la información publicada por el diario El Mundo, el 10/05/07, LA AVT ACUSA AL GOBIERNO DE FALTAR A LA VERDAD AL DEMOSTRARSE QUE EL CASO DEL ASESINO DE JUANA HA SIDO UNA CESIÓN POLÍTICA

Tras la información publicada por el diario El Mundo, el 10/05/07, LA AVT ACUSA AL GOBIERNO DE FALTAR A LA VERDAD AL DEMOSTRARSE QUE EL CASO DEL ASESINO DE JUANA HA SIDO UNA CESIÓN POLÍTICA

Miles de personas secundarán las concentraciones convocadas por la AVT, el sábado a las 19:00 horas, en más de 40 ciudades españolas

La Asociación también apoyará las concentraciones convocadas para este viernes por Peones Negros en homenaje a las víctimas del terrorismo

Madrid, 10 de mayo de 2007.- Los documentos incautados a miembros del comando Donosti de ETA y la información publicada hoy por el diario El Mundo demuestran que el Gobierno ha mentido a las víctimas y a todos los españoles. La situación penitenciaria del asesino De Juana ha sido tratada en la negociación del Ejecutivo con la banda terrorista. Por lo tanto, tal como viene denunciando la AVT desde hace meses, que el terrorista pueda hoy pasear por las calles de San Sebastián supone una cesión más a ETA, una decisión política, y un zafio intento de engaño a las víctimas.

 

Por este motivo, las concentraciones convocadas por la AVT, para exigir que el asesino De Juana Chaos vuelva a la cárcel, tienen más sentido que nunca y serán secundadas por miles de personas en más de 40 ciudades españolas (se pueden consultar en www.avt.org).

 

 

A las 19:00 horas del próximo día 12 se escuchará una misma exigencia desde toda la geografía española: que el Gobierno deje de rendirse ante ETA, no haga más concesiones a los terroristas, y que De Juana Chaos cumpla en la cárcel la condena de tres años que le impuso el Tribunal Supremo.

 

 

La Rebelión Cívica, impulsada por las víctimas y apoyada por una gran mayoría de españoles, no puede tolerar que el asesino De Juana, que ha asesinado a 25 personas y ha provocado decenas de heridos, se esté paseando tranquilamente por las calles de San Sebastián.

 

 

Lógicamente, la concentración de Madrid tendrá un especial significado, ya que se celebra en la Plaza de la República Dominicana, lugar donde el asesino De Juana participó, el 14 de julio de 1986, en el atentado contra un convoy de la Guardia Civil que acabó con la vida de 12 de sus agentes y provocó decenas de heridos.

 

 

Tal y como se exigirá en el manifiesto que se leerá el sábado en todas las ciudades, el Ejecutivo tiene en su mano que De Juana vuelva a la cárcel y recupere la situación penitenciaria que realmente le corresponde.

 

 

La AVT también apoyará las concentraciones convocadas para este viernes por Peones Negros en homenaje a las víctimas del terrorismo. Los actos conmemorativos de los atentados del 11 de marzo tendrán lugar en 38 municipios españoles, mañana día 11, a las 20:00 horas. Una vez finalizadas estas concentraciones, la AVT anima a todos los ciudadanos a continuar con la campaña de pegada de carteles iniciada hace unos días para exigir que el asesino De Juana vuelva a la cárcel. (Se pueden consultar las concentraciones del viernes y descargarse los carteles en www.avt.org).

 

 

Presentación de la revista CHESTERTON en Madrid

Presentación de la revista CHESTERTON en Madrid

Club de Opinión Encuentros

Ciclo «Encuentros en El Pardo»

Jueves 17 de mayo de 2007, a las ocho de la tarde

Presentación de la revista CHESTERTON

Con la intervención de su director D. José Antonio Fusté

Lugar: Restaurante «La montaña»

 

Paseo de la Guardia Real s/n, en los jardines de entrada a El Pardo

La Iglesia Caldea en Irak pide plena garantía de los derechos de los cristianos

La Iglesia Caldea en Irak pide plena garantía de los derechos de los cristianos

Es un «giro en la política» de las autoridades religiosas caldeas

BAGDAD, jueves, 9 mayo 2007 (ZENIT.org).- Hace unos días, el rector del seminario Mayor Caldeo de St. Peter, en Ankawa, el padre Bashar Warda, y cinco obispos caldeos del norte de Irak habían invitado a la comunidad internacional a intervenir para detener la locura homicida que diariamente golpea a los iraquíes inocentes.

En una carta a los medios iraquíes y a la Conferencia Internacional de Sharm el Sheik (Egipto), celebrada los días 3 y 4 de mayo, que reunió a medio centenar de ministros de Exteriores y representantes de organizaciones, para aprobar un plan de desarrollo económico y seguridad para Irak, los prelados habían pedido, en especial, poner fin a la violencia anticristiana en este país.

 

El urgente llamamiento fue luego recogido y difundido por otros miembros de la Iglesia, entre ellos monseñor Shlemon Warduni, obispo auxiliar del Patriarcado caldeo de Bagdad, que había invitado a la comunidad internacional a denunciar «el clima de intimidación y violencia que rodea a los fieles cristianos».

 

En aquella ocasión, el prelado había hablado de «conversiones forzadas al Islam, pagos obligados de la tasa de la Jihad, expropiaciones de casas, secuestros de mujeres y jóvenes», que obligan «a los cristianos a huir a otras zonas o al exterior dejando todo».

 

Posteriormente, el mismo patriarca de Babilonia de los Caldeos, Su Beatitud Emmanuel III Delly --según informa el sitio web Baghdadhope, órgano de católicos iraquíes--, al volver de Estados Unidos, habló en Erbil, capital de la región kurda, en la iglesia católica de Mar Qardagh, el 6 de mayo pasado, de la persecución de los cristianos.

 

Según informa Baghdadhope, se trata de «un giro en la política hasta ahora adoptada por las máximas autoridades religiosas caldeas», motivado por el recrudecimiento de la violencia que está golpeando en este periodo espeecialmente al distrito de Dora, en la parte sur de Bagdad, donde se está realizando una verdadera «limpieza religiosa» contra los cristianos.

 

«A las noticias de amenazas y homicidios, y de la petición del pago de la tasa de protección, se añaden en estos días cosas peores. Los cristianos son obligados a dejar las propias casas sin llevar consigo nada y pagando en cambio una especie de ‘peaje de salida’ de 250.000 dinares (unos 150 euros) por persona y de 500.000 dinares por cada coche», explica el sitio web.

 

«Las casas que no son ocupadas abusivamente son legalmente cedidas por los parientes de quien, secuestrado, será restituido a la familia sólo tras el registro del cambio de propiedad», añade.

 

«Una sola posibilidad se deja a los cristianos de Dora: podrán quedarse sólo las familias que acepten dar en matrimonio a una hija o una hermana a un musulmán, un proceso este que si se realiza llevaría a la progresiva conversión de todo el núcleo familiar al Islam», afirma.

 

Por estos motivos, dijo el 6 de mayo Mar Emmanuel III Delly, «pedimos a todos quienes tienen responsabilidad de preservarlos que nos sean reconocidos nuestros derechos»

 

«Quienes tienen cargos de responsabilidad deben poner fin a la persecución de los cristianos porque todos nosotros, musulmanes y cristianos formamos parte de una sola familia, somos hijos de la misma tierra», añadió.

 

«Dios nos ama y nos protege y por ello no debemos tener miedo --subrayó--, Él no nos dejará solos porque somos hijos de la esperanza y tras la oscuridad volverá el sol».

 

«Dios nos manda incluso signos tangibles de su ayuda y justo hoy me entrevisté con el señor Sarkis Aghajan [ministro de Hacienda del Gobierno Regional del Kurdistán, ndr.] que me ha hablado de los proyectos de construcción de casa y aldeas capaces de acoger a más de 7.000 familias perseguidas que han encontrado refugio en el norte para huir a la violencia y a la muerte», informó el patriarca de Babilonia de los Caldeos.

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Terroristas de las FARC destinan un millón de dólares para sostener a grupos de izquierda mexicanos

Terroristas de las FARC destinan un millón de dólares para sostener a grupos de izquierda mexicanos

Informes elaborados por los servicios de inteligencia de Colombia, difundidos por el periódico mexicano El Universal, desvelan que el grupo terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia están destinando alrededor de un millón de dólares al año a organizaciones de izquierda mexicanos a través de su llamado "frente internacional". Según los documentos, las FARC pretenden "exportar la revolución" a través de su llamado "aparato diplomático" que generalmente funciona de "manera paralela a su aparato de narcotráfico". Por ese medio, explica el diario, los terroristas colombianos efectúan tareas de reclutamiento y acciones contra los gobiernos colombiano y mexicano. Los agentes secretos de Bogotá tienen detectados en ciudades mexicanas oficinas y casas en las que se reúnen miembros de las FARC.

 

El periódico mexicano El Universal ha difundido información de los servicios de inteligencia de los gobiernos de Colombia y de México en donde se desvela que los terroristas de las FARC están financiando en ese último país a "organizaciones de izquierda" a través de su llamado "frente internacional".

Los documentos establecen que anualmente las FARC están destinando un millón de dólares, obtenidos principalmente del tráfico de drogas, a grupos simpatizantes que entregan a través de las llamadas "redes bolivarianas" que vinieron a sustituir a la oficina que en México mantuvieron durante varios años como parte de las negociaciones de paz que con el Gobierno colombiano entablaron en 1992.

En México, las FARC tienen establecido que sus socios narcotraficantes entregan a las organizaciones de izquierda montos en efectivo mediante intermediarios. El consultor privado en Bogotá y experto en el tema de las FARC, Raúl Muriel –citado por El Universal– señala que las redes cumplen con las tareas de "exportar la revolución", es decir, "ir sembrando semillitas con lentitud para que a través de sus estructuras puedan ir generando el mismo fenómeno que en Colombia".

Esa actividad propagandística, señalan los departamentos de inteligencia colombianos, la realizan a través de oficinas y casas en la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Toluca. El vicepresidente Francisco santos dijo al diario que "sabemos de México, donde se está moviendo en algunos círculos. Las FARC han reactivado su aparato diplomático, que generalmente funciona de manera paralela a su aparato de narcotráfico, de violencia, de armas".

El reporte de inteligencia de Colombia destaca que otra tarea principal de las "redes bolivarianas" es el reclutamiento de voluntarios en universidades públicas. Al respecto, El Universal indica que "la organización hace una selección mediante un proceso que comienza con explicar los estatutos internos, los objetivos de la organización y los compromisos que se adquieren al convertirse en miembro activo de las FARC. Luego de este entrenamiento, la persona decide si desea ingresar a las filas".

 

Libertad Digital, 11 de mayo de 2007

Sarkozy defenderá a Rajoy de Zaplana, Arriola y García Escudero

Sarkozy defenderá a Rajoy de Zaplana, Arriola y García Escudero

Sarkozy ha demostrado que muchos complejos "políticamente correctos" del centroderecha español carecen de base. Sacando los colores a más de uno.

 

Nicolas Sarkozy, el presidente que quiere "devolver a los franceses el orgullo de ser franceses", ha revuelto las aguas de la política española. Las de la izquierda, desde luego, por el miedo al abismo. Pero también las de la derecha. Mariano Rajoy habla del "inicio de una nueva etapa en Europa" pero se queja de quienes le "dicen que no me mueva, que no respire, que no hable". Los que han quedado mal, por una vez unidos aunque sea para equivocarse, han sido Eduardo Zaplana, Pío García Escudero y Pedro Arriola, con sus respectivos séquitos.

 

Eduardo Zaplana se ha felicitado porque "Sarkozy ha dejado en evidencia a los que apuestan por discursos vacíos" ya que es necesario defender "ideas, principios y valores". Zaplana, heredero de la UCD, joven e impoluto centrista levantino de elevados principios. ¿Sarkozy es de centro? ¿Del mismo centro que Zaplana? ¿O Zaplana es de derechas? ¿Ustedes han leído lo que hacen y dicen uno y otro? Pío García Escudero, coordinador de la campaña electoral del PP, tiene en cambio miedo de Sarkozy, ya que "hay partes de su mensaje que sí" son aplicables a España, "aunque inmediatamente nos acusarían de extremismo y de radicalidad". Así que ahí lo tienen, dispuesto a callar lo que cree que es verdad por puro canguelo. Si eso no son complejos, supercorrección política ni pensamiento débil que venga don Manuel Fraga y lo vea. Como ha escrito Miguel A. Orellana, son "las caras de la derrota".

 

Y queda Pedro Arriola, con sus arriolitos de provincias. Dos generaciones de populares y asimilados han sido educadas en la idea de que la movilización es mala, de que la participación elevada favorece a la izquierda y de que mejor adoptar "perfiles bajos". Y llega el húngaro este y demuestra que la participación, para quien mira a los ojos de la gente y dice las verdades del barquero, cuanto más alta mejor. Hay un hecho válido en toda la Europa viva: la gente quiere respuestas claras, dadas en primera persona y sin rodeos, porque hay problemas que no admiten espera. Tal vez gracias a Zapatero y a pesar de alguna camarilla España sea el siguiente caso de una derecha social movilizada.

 

El centro indeseable y el posible

 

Si el centro es lo que Adolfo Suárez señalaba y Mariano Rajoy ha recordado a propósito de un libro reciente, "el nombre que en España asumió la derecha inteligente y moderna", Zaplana, Arriola y García Escudero no le han escuchado. Si el centro es lo que representa François Bayrou, medio siglo de sometimiento a la corrección política marcada desde la izquierda, de ineficacia, corrupción y subversión toleradas, España no necesita un centro. Si el centro es lo que representan los dinosaurios democristianos, como los valetudinarios Francesco Cossiga y Giulio Andreotti sosteniendo en el poder a su discípulo Romano Prodi y animando la deslealtad de Pierferdinando Casini a sus electores, España no necesita un centro. Cuando Rajoy habla de colocar al PP en el centro de la sociedad ha de referirse a algo diferente.

 

Realismo político desde el centro (del pueblo)

 

Como diría un inglés pragmático, no hay que insistir demasiado en emplear métodos que no funcionan, porque ser firme en los principios no excluye sino que exige ser infinitamente flexible y adaptable en los métodos. Aunque uno tenga toda la razón y todas las razones, si no consigue llegar al corazón de la comunidad y ganárselo habrá perdido. Y en política perder el poder es perder también la razón, ya que este arte no nace para sostener exquisitas posturas individuales, sino para gobernar.

 

Si eso es la política moderna, los políticos tendrán que colocarse en su centro; y no se trata de renunciar a principios, como hacía el viejo centro, sino por el contrario de afirmarlos en el nuevo contexto y con los nuevos medios, como ha querido hacer Sarkozy. Hace unas semanas, con motivo del estreno en los cines de 300, ha habido un debate cuya conclusión ya había sido llevada por Sarkozy a la política: para transmitir algo hay que recurrir a los métodos y formas del tiempo que nos ha tocado vivir. Coincido con Arturo Pérez Reverte en esto, al menos en la base del razonamiento. Si alguien quiere defender los principios que Sarkozy dice querer defender tendrá que hacerlo con los recursos modernos. Y si eso es ir hacia el centro, mejor ahí con Rajoy que en la nada con los "chicos–bien–de–toda–la–vida–que–no–están–para–arriesgar".

 

Pascual Tamburri

El Semanal Digital, 10 de mayo de 2007

Alguien debería decirle algo a este hombre: Su Majestad mete la Real pata

Alguien debería decirle algo a este hombre: Su Majestad mete la Real pata


Alguien le preguntó sobre el acuerdo de unionistas y católicos en Irlanda. El Rey contestó con palabras idénticas a la consigna del zapaterismo: “Hay que intentarlo”. Mensaje implícito: Irlanda y ETA, tal para cual. Luego trató de sacar la pata: “No es lo mismo”, pero fue casi peor. En realidad el Rey ha dicho muy poco, pero ocurre que es lo único que ha dicho desde que empezó el “proceso” de negociación con ETA, y no ha podido decirlo ni con peores palabras, ni en peor sitio ni en peor momento. Regio patinazo de Su Majestad.

EMC (Madrid)

El Rey visitaba la sede de la Dirección General de la Guardia Civil, en Madrid. Con él, toda la cúpula del Ministerio del Interior. Al final del paseo, según es uso en ese protocolo de la informalidad que se estila en La Zarzuela, el Rey departió amigablemente con los periodistas que cubrían el acto: jijiji, jajaja, la nueva nieta y todas esas cosas. Alguien preguntó si se podía hablar de actualidad. Él dijo que sí. Pregunta: lo de ETA. Respuesta: él está “por encima” y "de eso se encarga el Gobierno”. Nueva pregunta: lo de Irlanda del Norte, el gobierno conjunto de católicos y unionistas, la foto con Blair, el final del conflicto. Reproducimos la respuesta según la ha contado Europa Press:

 

“Don Juan Carlos calificó de muy importante la imagen aparecida en la prensa del acuerdo de Gobierno e incidió en que ha costado diez años. El monarca añadió que hay que intentarlo, antes de concluir que puede salir bien o no, momento en el que se encogió de hombros. Cuando fue preguntado por un periodista si había "paralelismos" con el caso de España, don Juan Carlos respondió que no es igual”.

 

¿”Hay que intentarlo”? Llama la atención que sea exactamente la fórmula que La Moncloa expande en todas direcciones desde que comenzó el “proceso” de Zapatero con ETA, fórmula que ha seguido proyectándose machaconamente pese a las cartas de extorsión, pese a la kale borroka, pese al atentado de Barajas y los dos muertos que costó. ¿”Hay que intentarlo”? Después marcó una reserva: “No es igual”. Claro que no es igual. Pero quizá debería haberse extendido sobre este punto, porque, al no hacerlo, lo que quedó en la cabeza de todo el mundo fue ese “Hay que intentarlo”. Por supuesto, es cuestión del Gobierno y él está “por encima”. Pero ¿por encima de dónde, exactamente? Quizás en lo único en que no se equivocó al Rey fue al encogerse de hombros.

 

Alguien debe decirle algo al Rey

 

El pasado 22 de marzo, el jurista Manuel Jiménez de Parga recogía en un artículo publicado en ABC el discurso pronunciado por el general Sabino Fernández Campo, conde de Latores y ex jefe de la Casa del Rey, a propósito de la Corona como poder moderador. Algunos párrafos de ese discurso merecen ser recordados. Los reproducimos en la glosa de Jiménez de Parga:

 

“Es muy conveniente que se conozca la actuación del Rey… Un poder neutro no puede ser tan neutro que no se pronuncie nunca o que nunca se sepa que se pronuncia para moderar lo que necesita ser moderado”.

 

El Rey debe estar suficientemente informado de cuanto ocurre, tanto en España como en los países del extranjero. Hay que cumplir lo que establece el artículo 62,g), del texto constitucional: “Corresponde al Rey ser informado de los asuntos de Estado”. ¿Cómo se satisface esta obligación constitucional? (…) La Constitución Española no instaura un órgano que asesore al Rey. Pero admite que el Monarca tome contacto con personas e instituciones, lo que sería conveniente en opinión del académico ponente: “Tal vez el Rey pudiera organizar de vez en cuando reuniones conjuntas con diversas personalidades destacadas de la vida nacional, para que deliberaran entre sí sobre temas señalados de antemano por su interés y actualidad, y poder contribuir a esa formación del Rey que debe ser cada día más sólida, más profunda y más variada”.

 

“En una Monarquía parlamentaria el Rey carece de potestas, pero puede tener una auctoritas, que bien fundada en la dignidad, en la ejemplaridad, en el buen sentido, en el juicio sereno e imparcial, obtenido por una información adecuada y oportuna, pueda adquirir en ocasiones el carácter de una verdadera potestas, a través de la influencia, del consejo y de las advertencias precisas”.

 

El Rey ha de anticiparse a la toma de decisiones que, una vez adoptadas, no son susceptibles de anulación o de modificación. En concreto, los ciudadanos españoles, ante problemas graves o cuando “enfrentamientos políticos se alejan de un fin conveniente para la Nación, alguien puede preguntar, y de hecho tal vez se pregunta: ¿Qué hace el Rey?”. El Rey “no puede parecer ajeno a los problemas y es conveniente que se trasluzcan a los ciudadanos esas preocupaciones y las gestiones que pueda realizar, siempre que no sea indispensable la reserva”.

 

 

“En momentos en que las aspiraciones de algunas autonomías se desbordan y presentan deseos separatistas o independentistas, es muy aconsejable que el Rey intervenga de algún modo y deje constancia de la necesidad de mantener la unidad y la integridad de la Patria”. “La aprobación de determinados estatutos de autonomía y los propósitos de reforma constitucional para aumentar las facultades atribuidas a las Comunidades deben ser limitadas por la necesidad de mantener la unidad y al Rey no puede dejar de corresponder realizar las gestiones que lleguen a conocimiento de los españoles en general”.

 

El “nebuloso poder moderador” ha de traducirse en actuaciones concretas, con la posibilidad de anticiparse a decisiones erróneas, en virtud de la suficiente información que debe poseer el Rey. “La actuación del Rey no puede por menos de estar siempre influida por la preocupación de poner de manifiesto la actividad y el acierto con que la realiza. No puede limitarse a ser una figura simbólica, en la que no se descubran los efectos de la misión que desempeña. El Rey no puede estar tan por encima de los problemas o ajeno a ellos que se pierda en la altura de las nubes y no trascienda a los ciudadanos el papel que desempeña en el Estado del que ostenta la Jefatura”.

 

No se puede decir más claro.

 

http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=189

 

¿Una sociedad de yoes?

¿Una sociedad de yoes?


En el futuro se incrementará el interés en la propia persona en detrimento de prácticas altruistas y solidarias.

 

 

La sociedad moderna ha asistido al nacimiento de un nuevo tipo de ciudadanos que han adquirido mayores conocimientos que nunca y que disponen de más recursos materiales que en épocas pasadas, lo que ha conducido a un incremento de la autonomía individual. Esa autonomía individual, contemplada desde algunas perspectivas, puede entrar en contradicción con la práctica de la solidaridad y ser la causa, según algunos expertos, del descenso del compromiso solidario.

 

“¿Somos, realmente, una sociedad de yoes?” -se pregunta Ulrich Beck-. Hay sin duda razones para creerlo si se pasa revista a las expresiones en boga en nuestro tiempo: falta de solidaridad, decadencia de valores, cultura del narcisismo, trampa del egoísmo, sociedad del ego o hedonismo son términos que resuenan en el espacio público.

 

Independientemente del juicio que se formule sobre el futuro, el supuesto común que subyace en todas estas formulaciones es que el individualismo y la solidaridad son posturas antagónicas. El interés personal está contra de los intereses por los demás. Entre la “sociedad del yo” y “la sociedad del nosotros” existe un abismo insalvable. El acusado sentido del yo y de la propia independencia parece ir en detrimento del sentido colectivo y de la participación en la cosa pública. ¿Realmente son incompatibles el valor de la autonomía y el de la solidaridad?

 

Según el mismo Beck, la afirmación de uno mismo y el compromiso solidario no solo no se soportan entre sí, sino que se refuerzan y se influyen de manera positiva. A su juicio, se ha despreciado históricamente la autonomía individual, cuando lo que debe hacerse es no solo reconocerla como positiva, sino alimentar y favorecer la relación que existe entre la misma y la acción cívica y solidaria.

 

Querría eso decir que no cabe hablar de crisis de valores, sino en todo caso de conflicto de valores y, sobre todo, de la emergencia de nuevas pautas que saben conciliar la realización personal con la práctica solidaria. Bo Rothesin ha escrito que en los países escandinavos se ha pasado de los movimientos colectivos de masas al individualismo organizado, pero que ese individualismo organizado tiene efectos positivos para el bien común.

 

Del análisis de investigadores en diversos países resulta que la percepción que tienen las personas consultadas es la de que en el futuro se incrementará el interés en la propia persona en detrimento de prácticas altruistas y solidarias. También estudios realizados en España apoyan esta apreciación.

 

Se acusa sobre todo a los jóvenes de ser el grupo social en el que han hecho más mella las tendencias individualistas con menoscabo del compromiso solidario, pero la encuesta mundial de valores, cuyos resultados más relevantes para el caso de España han sido presentados por Ronald Inglehart, contradicen esta apreciación.

 

A juicio de Inglehart, España es un país cuyos valores han evolucionado en los últimos años de forma drástica hasta situarse entre los más avanzados del mundo, poniendo el énfasis en los valores postmaterialistas más que en los materialistas. Según la encuesta, los españoles no sólo se describen a sí mismos como más tolerantes que los de otros países, en lo que cabría una importante carga de subjetividad, sino que sus posiciones respecto los derechos de la mujer o sobre el derecho al trabajo de los inmigrantes por ejemplo reflejan unos valores muy por encima de la media del conjunto de los 81 países en que se realizó la encuesta.

 

Este cambio de mentalidad y de valores que se detecta en nuestro país, se debe, de un modo determinante, a los jóvenes. En ninguna otra parte como en España -afirma Inglehart- se aprecia un corte generacional tan profundo. A pesar de todas estas transformaciones, la encuesta mundial de los valores para España confirma que la familia recibe la valoración más alta del conjunto de las instituciones y la que obtiene mayor reconocimiento sobre el papel que juega en la difusión de prácticas solidarias.

 

Encuestas posteriores ratifican el creciente ascenso de la actitud solidaria por parte de los jóvenes, aunque ello no se corresponda en un plano paralelo a un mayor compromiso efectivo. Diversos estudios han puesto especial énfasis en la condición juvenil como una etapa de la vida en que se acogen y promueven, con más relevancia que en otras, causas solidarias. Pero los mismos estudios ignoran que la situación de los jóvenes, marcada por la incertidumbre respecto a su futuro, es una fuerza que opera contra la posibilidad de un compromiso cívico y solidario con cierta permanencia.

 

Esta situación de incertidumbre modifica el sentido que el individuo atribuye al hecho de estar junto a otros. La presencia de otras variables, tales como la fragmentación, la falta de estabilidad, la falta de certeza y otras, serían elementos que actuarían en contra del compromiso solidario, pero hay otras realidades que tiran en sentido contrapuesto, de modo que se produce una paradójica combinación entre una tendencia a una individualización por un lado y la aparición de una vasta pluralidad de tipologías de compromiso social y participación por otro.

 

En definitiva, la autonomía no es, per se, contraria a la práctica de la solidaridad. El sentido de la propia individualidad y el deseo de emancipación no tienen porque significar un olvido de los otros más vulnerables. Al contrario, uno puede reivindicar plenamente su proyecto vital y contemplar, en él, a los grupos más necesitados de la sociedad. Lo que realmente cierra el camino hacia la solidaridad es la incertidumbre frente al propio futuro, la precariedad laboral y la especulación de la vivienda. Cuando el futuro se presenta bajo el signo de la oscuridad, uno tiene a pensar, sobre todo, en sí mismo y en los suyos. Entonces, los otros quedan en un segundo plano.

 

Francesc Torralba Roselló

Forum Libertas, 9 de mayo de 2007

LOS PROCESOS DE PAZ

LOS PROCESOS DE PAZ

La divisoria de los procesos de paz

El atentado de fin de año en el aeropuerto de Barajas tiene una virtualidad: aclara, de forma momentánea, el paisaje político, con todos sus matices. Y nos muestra dificultades reales. Estas no se refieren tanto a un largo periodo histórico con la actuación político-militar de ETA, como a la pretensión de ETA de convertir cualquier proceso político, entre otras cosas, en una forma de dilatación del uso de la lucha armada. Dos procesos políticos quebrados por ETA, el de Argel en el 89 y el de Lizarra-Garazi en el 99, dan fe de ello.

Es verdad que Batasuna se mantenía en un pesimismo vocinglero en lo que respectaba su interpretación del proceso de paz. Es verdad también que Batasuna se atribuye en numerosas ocasiones la exclusiva de interpretación de ese proceso (recordemos las palabras de Otegi: “quien dice que el proceso anda bien, miente”). También es verdad que recientes encuestas reflejaban una sociedad vasca escéptica respecto al logro de la paz y que preveía la posibilidad de que ETA reanudase la lucha armada.

El atentado, sin embargo, ha servido para trastornar el mapa político. La implicación del gobierno español y del PSOE en el denominado proceso hace que el efecto de la acción de ETA afecte directamente a la política española y su juego de poder. ¿Cómo es posible que el gobierno español haya podido caer en tal imprevisión? Esa es la pregunta que se hacen hoy en día muchos ciudadanos.

¿Cómo es posible que pese al atentado, la destrucción y las muertes de Palate y Estacio ETA y Batasuna sigan afirmando que el “proceso” (y la tregua) no se ha roto?

¿A que se debe, asimismo, la actitud contradictoria del nacionalismo vasco?

Estas tres preguntas recogen a tres sujetos políticos diferenciados en sus diversas responsabilidades respecto a lo que se denomina el proceso de paz. Y para responderlas deberemos comenzar por la propia idea de “proceso de paz”.

El problema del proceso de paz es que no hay un proceso de paz: hay varios procesos de paz, tantos como sujetos políticos con objetivos diferentes existen en el escenario político vasco y también en el español.

Cada uno de los sujetos políticos enunciados dispone de una estrategia y de unos medios diferentes.

El PSOE y el gobierno español han jugado la carta propagandista: la posibilidad de influir y controlar medios afines les brindaba la oportunidad de plantea su perspectiva del proceso como si fuese la real de cara a ese ente denominado “opinión pública”. La perspectiva del PSOE era la de plantear una negociación entre ETA y gobierno y solventar la cuestión política pendiente de la mesa de los partidos con una reforma estatutaria, tal como proclamaba últimamente Ramón Jáuregui. Mientras tanto quedaba abierta la posibilidad de que Batasuna pudiese presentarse a las próximas elecciones municipales y de un cambio de la política penitenciaria respecto a los presos de ETA.

Por parte del PNV y del Gobierno Vasco ha habido actitudes contradictorias: Imaz ha denunciado el engaño de la izquierda radical de plantear en la víspera la defunción del proceso de paz y su resurrección explícita con motivo al atentado de Barajas; pero hay otras opciones, dentro del PNV y en la propia dirección de EA, que preconizan un acuerdo político previo con Batasuna para, más tarde, negociarlo globalmente con el estado. Sectores que, en muchos casos, quieren hacer como si el atentado de Barajas no hubiera ocurrido y el “proceso” no estuviera roto.

La efectividad de la lucha armada

Tras más de treinta años de ejercicio por parte de ETA de la lucha armada, no dejamos de escuchar, por parte de algunos corifeos políticos, la repetida alusión a la sinrazón y la impotencia frente a los actos terroristas. Este atentado, al contrario, muestra a las claras la capacidad de los actos terroristas para condicionar el tablero político de forma inesperada y sorpresiva. Desde la perspectiva marxista, que es la que rige a la organización, es evidente su capacidad para crear contradicciones.

El análisis político debería centrarse en los beneficios que ETA y el conjunto de la izquierda radical vasca pensaban conseguir mediante este atentado. Y no debemos olvidar una ley histórica, probada en las anteriores treguas y sus rupturas respectivas: una de las cartas más importantes de ETA es la de poder romper cualquier proceso en el momento en que lo considere –y en contra de las cábalas y reflexiones del estamento político- dejando claro que ella es la que marca los ritmos y las pautas de tal proceso.

Pues la disensión entre gobierno y ETA ha sido respecto al “tiempo” del proceso. El articulista de GARA, Jon Odriozola, lo expresa de la siguiente manera: “El proceso no tenía, para empezar, por qué ser ni largo ni duro ni difícil, pero así lo ha querido el Gobierno marcando la agenda, los tiempos y los ritmos hasta que se le ha pasado el arroz”. Es una disensión táctica en un transcurso histórico marcado por contrapartidas tácticas; pero tal disensión, traducida en los términos del atentado de Barajas, a raíz de la muerte de los ecuatorianos Carlos Palate y Diego Armando Estacio, se convierte en estratégica: la contradicción entre “proceso de paz” y los muertos de Barajas marca la diferencia, donde la lucha armada es un factor para desequilibrar la balanza. La bomba de Barajas quería ser un toque de atención a un PSOE que se veía con las riendas del proceso político. Una manera de tensar la cuerda política, pero no de romperla. Las dos muertes han cambiado esta previsión.

La cuestión de los medios para impulsar el proceso de una u otra manera se convierte en algo fundamental. Y por tanto nos acercamos a una línea divisoria real entre las interpretaciones y la existencia consiguiente de varios y diferenciados procesos de paz. El efecto inmediato del atentado ha sido, precisamente, el que se quería: descabalgar al PSOE y al Gobierno español de la confianza de llevar las riendas del proceso. El atentado supone además la pérdida de capital político que el PSOE venía acumulando, pues pone las muertes de Palate y Estacio en la mitad de lo que hasta entonces denominábamos un “proceso de paz”.

El atentado da en la línea de flotación de la declaración del 2005 del Parlamento Español en tanto a la verificación de una voluntad inequívoca, por parte de ETA, de abandono de la lucha armada como condición para una posible negociación. El PSOE se encuentra, pues, en la tesitura de tener que reelaborar toda su estrategia y actuar de forma en que no preveía. La contradicción que le separaba del PP se agudiza y toma tintes políticos problemáticos, pues pende la amenaza de que pueda perder el poder.

La gran sorpresa del PSOE y del gobierno ha sido contemplar que no existía una comunidad de racionalidad en el entendimiento del proceso. Era previsible una acción de ETA, algo que se veía en las declaraciones y acciones últimas de la izquierda radical vasca. La muerte de los dos ecuatorianos cambió de raíz la naturaleza de esa irrupción de ETA. Y el Gobierno español no consiguió una respuesta satisfactoria por parte de los líderes de la izquierda radical. Políticamente se quedaban sin alternativa. No era posible vislumbrar esa acción como un mero bache del proceso. Con lo cual se da una sensación de fiasco y de imprevisión derivada del juego de diferentes procesos, emergiendo así el abismo real entre las perspectivas.

El comunicado de ETA

El atentado de ETA es coherente con la lógica estratégica de la organización; se trata de validar, en pleno “proceso de paz”, la acción armada y el ejercicio de la violencia. En este sentido, no es diferente a las diversas acciones de kale borroka que han continuado a lo largo de estos nueve últimos meses. A esta perspectiva general, se le añade su pertinencia coyuntural: es una acción militar que viene a consecuencia de la interpretación dada por el conjunto de la izquierda radical vasca sobre la situación política. ETA (con el conjunto del MLNV) ha pretendido establecer su agenda por la vía de los hechos consumados. Es más importante llevar las riendas del proceso que la mera acumulación de logros coyunturales.

No es desdeñable la impronta que el ejemplo del terrorismo islámico deja en esta acción. ETA atenta en un aeropuerto, en una infraestructura pública compleja, con toda la capacidad de crear caos e impacto mediático que ello acarrea. Que la acción pretendiera ser simbólica es una cuestión secundaria. Las muertes de Carlos Palate y Diego Armando Estacio, los numerosos heridos, la destrucción creada, traían el eco atemperado del atentado del 11m. Atacando de esta manera, ETA pretendía dejar bien clara su amenaza para el futuro. Y demostrar claramente que no es una organización moribunda o sin salida.

El comunicado de ETA es coherente con esta firmeza y determinación. Constituye una denuncia en contra de la interpretación dada por el PSOE al proceso de paz. Esta denuncia es doble. Una parte de ella se dedica a denunciar los aspectos tácticos del proceso: “El Gobierno de España y el PSOE son quienes han generado la actual grave situación poniendo obstáculos al proceso democrático de forma permanente”. En este sentido ETA señala el caso de José Ignacio de Juana, la represión política y jurídica en contra de la izquierda radical vasca, la falta de cambio en la situación de los presos, la legalización de Batasuna, etc. La otra parte de la denuncia es estratégica y atañe a la formalización de un acuerdo político: “Los dirigentes del Gobierno español deberían saber que no podrán construir un proceso de paz manteniendo los límites políticos que han generado el conflicto. Por el contrario, la reivindicación de esos límites políticos que garantizan la opresión política, militar y económica de Euskal Herria, no servirá sino para alimentar el conflicto y extender tiempos nuevos de enfrentamiento. Hasta ahora el Gobierno de España y los responsables del PSOE se han empeñado en esta postura”.

El lenguaje de ETA es aquí enrevesadamente dialéctico y se apoya en dos pilares: en la desresponsabilización de los actos de lucha armada derivados del incumplimiento del PSOE de sus compromisos –apoyándose en la vieja concepción de una “violencia de respuesta” frente a la violencia estructural del estado, que es la que, a la postre, motiva la intervención armada de ETA; y en la advertencia de que la resolución del conflicto pasa por la ruptura de “los límites políticos” del actual marco político-institucional; sino se extenderán “tiempos nuevos de enfrentamiento”.

Está claro que aquí topamos con las interpretaciones respectivas, del PSOE y del gobierno, por un lado, y de ETA y Batasuna, por otro, de cual tiene que ser el final del proceso. Ramón Jáuregui dejó bien claro recientemente los límites de la reforma que el PSOE contemplaba la integración de la izquierda radical vasca en el juego político: una reforma del estatuto. Arnaldo Otegi, por su parte, contemplaba la posibilidad de que el PSOE quisiera llegar a la resolución del problema por medio del reconocimiento del derecho de autodeterminación. En este sentido, el articulista de El País, Patxo Unzueta (18-1-2007), recoge unas declaraciones de Otegi en las que se dice “que el bloqueo de las conversaciones políticas (preparatorias de la mesa de partidos) se debió a que “la izquierda abertzale considera que una reforma estatutaria no soluciona el conflicto”.

El comunicado hace mención explícita del “PNV de Imaz”: “queremos denunciar la postura mostrada por el PNV de Imaz en los últimos meses, pues se ha dedicado a alimentar la línea del Gobierno de España contra la izquierda abertzale. PSOE y PNV han actuado con la misma perspectiva del proceso y en la misma estrategia, siendo los presupuestos que han firmado y los proyectos económicos gigantescos el hilo fundamental que los une en el camino”. Es evidente que el acuerdo entre el PSOE y el PNV para la aprobación de los presupuestos del Gobierno Vasco y el acuerdo de inversiones entre este y el Gobierno Español, en el que se trata del TAV, son factores considerados por ETA como muy negativos. Y entra aquí también la acusación contra el PNV de tener “la misma perspectiva del proceso” que el PSOE. ETA señala aquí el peligro de un acuerdo de los dos partidos por considerar, con buen criterio, que tal acuerdo dejaría su propia perspectiva del proceso político y el de paz en minoría.

Hace también un llamamiento a la izquierda española: “las fuerzas democráticas deberían dejar a un lado al PP-UPN y a la derecha fascista del Estado español y atreverse a realizar la segunda reforma del Estado español”. La propuesta de una “segunda reforma” no es retórica, sino que es una apelación a la vieja concepción de “ruptura democrática” que sostenía la izquierda española a comienzos de la transición. ETA aprovecha, así, para intervenir en la política española apelando a los reflejos guerracivilistas de la división entre derecha e izquierda. La contradicción generada por el atentado de Barajas entre los principales partidos españoles le sirve para plantear una receta global, en lo que de lo que se trataría sería de aislar al PP. Pero el atentado y su crítica política se dirigen contra PSOE y al PNV. Frente al inevitable acercamiento de estos dos partidos, la amenaza del tercero, el PP, sirve a ETA para plantear su contradicción política de la forma más cruda posible.

La rúbrica final del comunicado la constituye una amenaza clara contada en el mismo estilo dialéctico: “Las decisiones y las respuestas de ETA dependerán del comportamiento del Gobierno de España (…) pero mientras se mantenga la situación actual de ataque contra Euskal Herria, tal y como dimos a conocer en el comunicado de agosto, ETA tendrá toda la determinación para responder”. Es evidente que en este panorama de contradicciones desatadas, la amenaza de ETA tiene su peso. Y su alusión final a que “todavía sigue en pie el alto el fuego permanente” es otra forma de responsabilizar al PSOE de las acciones que ETA y el conjunto del MLNV consideren cometer en este nuevo contexto.

Conclusión

ETA, también así, con la afirmación de constancia del “alto el fuego permanente” quiere dejar abierta la puerta de retomar la conformidad de la existencia de un “proceso” de paz y político. La muerte de los dos ecuatorianos y la consiguiente ruptura formal de la interlocución entre el PSOE y Batasuna y entre ETA y el Gobierno español es una situación que exige nuevos esfuerzos.

El MLNV entiende el proceso desde su perspectiva de Guerra Popular Revolucionaria, es decir, como un proceso con diferentes frentes y estratos.

En primer lugar tenemos al frente autodeterminista que gira en torno al papel de Batasuna en una hipotética mesa de partidos y su propuesta en la misma. Batasuna pretende liderar la reivindicación de la autodeterminación. Para ello apela, tal como afirma el ex mahakide de Batasuna Tasio Erkizia, al “papel activo de la sociedad vasca, de una izquierda abertzale empeñada en aprovechar esta oportunidad histórica y de otros muchos sectores abertzales, incluido un amplio espectro del PNV, que tendrían la obligación de reactivarse y jugar un papel mucho más activo” (GARA, 30-1-07, “Debemos recuperar el proceso”).

En segundo lugar se han activado ya iniciativas desde ámbitos diversos, con organizaciones y personas distintas (desde la plataforma Milakabilaka, hasta las declaraciones y gestiones del confesor de Gerry Adams, Alec Reid, pasando por la cúpula de EA) con la intención de dar a entender la existencia de un clamor de restablecimiento del “proceso” en los términos que conviene al MLNV. Ya que lo que se pretende es establecer la existencia de unas responsabilidades compartidas y quitar, de este modo, a ETA el peso del atentado de Barajas.

En tercer lugar, se están activando luchas sectoriales, como la del TAV, que dan en contra de la línea de flotación de la gestión institucional de nuestro territorio. En la lucha contra el TAV, el MLNV (además de contar con aliados como ELA) quiere atacar tanto el libre desenvolvimiento institucional como al acuerdo entre el PSOE y el PNV desde la base, desde la movilización de masas y actos alternativos, como referendums en diferentes pueblos del trayecto.

En cuarto lugar, prosigue la kale borroka en contra de objetivos políticos y en contra de infraestructuras además de la amenaza de nuevas acciones de ETA.

También existe un frente internacional (donde el MLNV está vendiendo su versión del conflicto vasco y ha conseguido éxitos mediáticos, como la entrevista a José Ignacio de Juana en el Times de Londres), y los frentes habituales de los presos, etc. Para el MLNV el “proceso” es un conjunto de caminos convergentes en traducir su dominio sobre la agenda política vasca desde diferentes lugares y perspectivas.

Las previsiones de un debilitamiento o de una mala situación del MLNV chocan contra esta estrategia única de aspecto múltiple, para lo cual la izquierda radical cuenta con mucha gente organizada e ideologizada. El MLNV juega al largo plazo. La ruptura de la interlocución con el PSOE y con el Gobierno, con ser un traspié, es algo atado a una coyuntura. De lo que se trata es de volver a reproducir las condiciones de esa coyuntura mientras van avanzando por los carriles de los diferentes frentes, mientras se da una situación de contradicción universal dentro y entre las fuerzas políticas vascas y españolas, nacionalistas o estatalistas.

Un proceso de paz fiado en exclusiva a la paz formal posee el problema de que, a la larga, puede hacer de alimentador de las estrategias de guerra; la violencia tiene profundas raíces en una cultura, que abarca todos los ámbitos de los social y lo político. Ninguna política, hasta ahora, ha conseguido mellar la determinación del MLNV que se fía de una mejor ideologización y una mejor organización. El problema es la determinación de llevar a cabo una estrategia de hegemonía sostenida en recursos de poder para imponer la agenda y la acción institucional y política. Por que la izquierda radical vasca plantea la hegemonía desde la perspectiva de que se hable de sus cosas y sus temas para que al final la sociedad completa no le quede más remedio que asumir los parámetros de su lucha. Y esa determinación, tal como plantea el comunicado de ETA, es inamovible, porque el engaño ideológico, que es la clave de la estrategia hegemonista o de tutela del MLNV, sigue intacto.

 

Imanol Lizarralde

 

Goiz Argi, marzo de 2007