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Foro El Salvador

Vieja y nueva política

No se molesten en secuestrarnos: nos rendimos solos

No se molesten en secuestrarnos: nos rendimos solos ¿Vio usted ese vídeo en que dos periodistas de la Fox anunciaban que se habían convertido al Islam? A mi entender, el gran problema es que también se han convertido a la fe islámica buena parte de los demás medios occidentales, y no parece que haya manera de volver a convertirlos al periodismo.

Preste atención, por ejemplo, a la estrafalaria conducta de Reuters, esa agencia de noticias en tiempos mundialmente respetada que ahora se limita a propalar una propaganda terrorista torpe hasta el ridículo. Hace unos días armó la marimorena diciendo que los israelíes habían lanzado intencionadamente un misil contra uno de sus vehículos y herido a su cámara Fadel Shana. Ahí estaba Shana, posando artísticamente con la camisa empapada de sangre. El caso es que la susodicha camisa estaba rasgada, y la camiseta que llevaba debajo el amigo Shana lucía impecablemente blanca; vamos, como si en un bolo de verano se le vieran los gayumbos bajo la toga al actor que hace de Julio César.

Lo chocante no es que casi todos los emporios mediáticos occidentales que informan desde Oriente Medio dependan de un personal local muy mayoritariamente simpatizante de uno de los bandos en conflicto –eso se sabe desde hace mucho–, sino el nivel de amateurismo en las manipulaciones con que los cuarteles generales están dispuestos a tragar.

Entre tanto, en la otra punta del negocio de la información se encuentra uno con cosas como este breve del Sydney Morning Herald:

La pasada noche, al oeste de Sydney, una chica de 16 años fue acosada por un coche lleno de hombres, antes de ser arrastrada al interior del vehículo y asaltada, según informó la policía (...) La policía describió a tres de los implicados como de pelo oscuro y largo por detrás.

Tres varones con el pelo "largo por detrás", ¿eh? No parece mucho para empezar a husmear. El caso es que la incansable redactora del Sydney Morning Herald había copiado al pie de la letra cada uno de los puntos relevantes del parte policial... excepto uno. He aquí la declaración difundida por los propios polis:

La Policía busca a tres varones descritos como de apariencia mediterránea o de Oriente Medio, con el pelo largo por detrás.

Ese detalle adicional es importante, ¿no le parece, estimado lector? El único motivo por el que lo conocemos es porque al gurú australiano de internet Tim Blair le picó la curiosidad por la epidemia de incidentes cometidos por sujetos de apariencia desconocida y decidió hacer pesquisas al respecto. Uno puede hacerse una idea de los suplicios que han de padecer los periodistas multicultis políticamente correctos, su desasosiego ante la perspectiva de que una formulación desafortunada perpetúe los infaustos estereotipos que pesan sobre los varones musulmanes jóvenes. Con todo, omitir el dato más relevante y dar la impresión de que las fuerzas policiales de Sydney están peinando la ciudad en busca de tipos con el pelo largo por detrás es un poco excesivo. Jeff Jacoby, del Boston Globe, escribía el otro día que los manuales escolares de EEUU están "sacrificando la verdad en el altar de la corrección política". Parece que también hay mucho de eso en los tebeos para adultos. Liarse a mamporros con la realidad no es buen negocio. Puede llegar un momento en que la necesites.

Es sorprendente constatar, con toda esta presunta sensibilidad multicultural ambiente, hasta qué punto somos insensibles hacia las demás culturas. Concluimos que nos es completamente imposible imaginar de qué manera tan distinta ven el mundo. Vuelva a ese vídeo en el que Steve Centanni y Olaf Wiig, de la Fox, anuncian su conversión al Islam. Cuando fueron liberados, sus colegas y los medios occidentales describieron la escena como una jugarreta mediática, sin más consecuencias que las derivadas de gritar "¡Detrás de ti! ¡Tiene un arma!" y, acto seguido, darle una patada en el cielo de la boca a tu descuidado captor. De hecho, unas cuantas páginas web parecieron ver la rutina de la conversión islámica como un comodín que te libra de la cárcel por el morro.

No apueste por ello. En mi próximo libro dedico unas cuantas páginas a un thriller que leí cuando era niño, una vieja obrita del creador de Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle. En 1895 Sir Arthur había llevado a Egipto, por motivos de salud, a su convaleciente esposa y, no queriendo desperdiciar el colorido local, escribió una novelita titulada La tragedia de Korosko, acerca de un grupo de turistas británicos, americanos y franceses que acaba siendo secuestrado por los mahdistas, los yihadistas de la época. Gran parte del relato sitúa a los personajes en la misma tesitura que a Centanni y Wiig: los captores les ofrecen elegir entre el Islam o la muerte. Los británicos, los americanos y los europeos de Conan Doyle eran, ya entonces, gentes de hoy en día:

Ninguno, excepto quizá la señorita Adams y la señora Belmont, tenía convicciones religiosas. Eran hijos de su época, y algunos de ellos estaban en desacuerdo con todo lo que representaba aquel símbolo.

"Aquel símbolo" era la Cruz. Pero al final, incluso en calidad de individuos sin convicciones religiosas, no logran forzarse a someterse al Islam, porque comprenden que no se trata sólo de la negación de Cristo, sino, en cierto sentido, de la negación de sí mismos. Así que posponen la decisión a base de freír a preguntas técnicas al imán, hasta que al final éste se harta y son condenados a muerte.

Ciento diez años más tarde, ¿cuál es la gran noticia para los periodistas de la Fox y los medios occidentales que informaron de su liberación? Échate una túnica encima, cámbiate el nombre por el de Khaled, ponte ante las cámaras y deja caer aquí y allá el nombre de Alá: si ese es tu salvoconducto, a por él. Todo el mundo sabe que se trata de una mera engañifa.

No, ciertamente, la audiencia de Al Yazira. Para un musulmán, el vídeo es cualquier cosa menos irrelevante. Ni siquiera el yihadista más corto se cree que esos infieles se han vuelto de repente verdaderos creyentes. Lo que hace el vídeo es confirmar la verdad central que Osama y los mulás han estado proclamando: que Occidente es débil; que no hay nada, por crucial que sea, que no esté dispuesto a negociar. En su nuevo libro, The Conservative Soul (El alma conservadora), el cronista tory homosexual de la revista Time Andrew Sullivan, en un intento de conciliar su temperamento sexual con su supuesto temperamento político, se entusiasma y dice: "Al dejar marchar, recibimos. Al ceder, ganamos. Y aprendemos a vivir; a vivir ahora, que es el único tiempo que importa". Se trata prácticamente de una reafirmación literal del pacto de Fausto con el diablo:

En este momento voy a decir:

"¡Ten paciencia! ¡Tómate tu tiempo!"

Después podrás encadenarme

Después partiré al abismo.

En otras palabras, si Fausto llega a quedar tan cautivo del "momento" como para desear vivirlo siempre, el diablo le tendrá por toda la eternidad. En el mundo musulmán contemplan el vídeo de Centanni y Wiig y ven a hombres tan enamorados del presente, del ahora, que harán o dirán cualquier cosa por vivirlo. Y extraen sus propias conclusiones: es más fácil obligar a entrar en un coche a estos tipos que a la adolescente de Sydney.

No importa lo "comprensibles" que sean a nuestros ojos las acciones de Centanni y Wiig; lo que comprende la audiencia a la que va destinado el vídeo es muy distinto: que no hay nada por lo que estemos dispuestos a morir. Y, en la mentalidad islamista, una sociedad sin nada por lo que morir es ya una sociedad muerta.

© MARK STEYN, 2006.

Libertad Digital, suplemento Ideas, 6 de septiembre de 2006

El Islam y la democracia americana: es hora de que los musulmanes ingresemos en el movimiento conservador

El Islam y la democracia americana: es hora de que los musulmanes ingresemos en el movimiento conservador Ha llegado el momento de que los musulmanes de América salgan de las sombras de la sociedad americana e ingresen en el movimiento político conservador americano. Debemos trabajar como comunidad religiosa para llevar al Islam a la corriente política de América.

Los musulmanes se esconden en América y siguen permaneciendo en silencio sobre el terrorismo y la corrupción del mundo musulmán. Debemos denunciar categóricamente el terrorismo y la corrupción social. Los musulmanes americanos deben redefinir el Islam del siglo XXI.

América está metida hoy en dos guerras en sendos países musulmanes – Afganistán e Irak. Además, el Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad amenaza a Occidente y su apoyo a Israel, sobre todo con la búsqueda de armamento nuclear.

El mundo musulmán está definido por regímenes despóticos, conflictos armados, terror contra civiles y violencia sectaria. El mundo musulmán parece vacío de dinamismo espiritual e intelectual. Hemos permitido que el Islam quede relegado a los márgenes de la civilización humana.

Aquí en casa, hay una elevada probabilidad de que células terroristas durmientes estén planeando la masacre de civiles americanos y la destrucción de instalaciones económicas y militares clave, amenazando la seguridad nacional de América.

Nosotros, en la comunidad musulmana, tenemos que reconocer a América como república fundada sobre valores judeo-americanos. Y es imperativo, después del horror del 11 de septiembre del 2001, que la comunidad musulmana americana redefina el Islam en armonía con la democracia americana y su herencia judeo-cristiana.

Hoy, los musulmanes americanos tienen una gran oportunidad de redefinir el Islam como religión vibrante capaz de estar a la altura de los desafíos sociales, políticos y económicos de un siglo XXI globalizador. Los musulmanes americanos pueden jugar un papel particularmente productivo, ingresando en la corriente conservadora americana.

América, al igual que la comunidad islámica global, está metida en una lucha por definirse en mitad de un rápido cambio cultural – una fusión. América encara un conflicto nacional en el que los conservadores se oponen a un secularismo radical, los excesos del materialismo y las fuerzas del socialismo “progresista”.

En la corriente conservadora americana, los musulmanes encontrarán otros grupos religiosos tales como católicos, judíos ortodoxos y conservadores, y una representación muy fuerte del movimiento evangélico protestante.

Entrando en el movimiento, los musulmanes encontrarán un sustrato común basado en valores sociales y religiosos. Abarca un fuerte compromiso con creencias religiosas básicas, así como con la familia tradicional, la comunidad, y la prosperidad socio-económica.

Dada la presente crisis dentro de ambas culturas, los musulmanes saben que existe una sociedad que puede existir entre América y el Islam. Y dentro de esta relación mutua, los musulmanes pueden ayudar a mejorar lo mejor de la herencia monoteísta judeo-cristiana. A su vez, los musulmanes americanos pueden reformar el Islam con vistas a estar a la altura de las necesidades sociales y económicas de su comunidad en el futuro.

En las elecciones presidenciales del 2000, la comunidad musulmana apoyó firmemente al Presidente George W. Bush y al partido Republicano. En el 2004, sin embargo, la comunidad musulmana apoyó de manera aplastante al candidato Demócrata John Kerry, migrando del partido Republicano. Hoy, solamente el 12% se llama Republicano, mientras que el 50% se considera Demócrata y el 31% independiente.

¿El motivo? Tras el 11 de Septiembre, la comunidad musulmana reaccionó negativamente a las políticas del Presidente Bush en la guerra global contra el terror. La USA Patriot Act, por dar un ejemplo, fue un pretexto para el pánico y la histeria dentro de la comunidad musulmana americana. Las organizaciones musulmanas clave hicieron causa común para fomentar el terror dentro de la comunidad musulmana americana.

La directiva musulmana auto-establecida de América se disfraza de “defensa de los derechos civiles”, pero no representa intereses más especiales que los grupos que emplean tácticas de miedo para lograr fines políticos. El estamento islámico de América es incapaz de aunar el Islam con la corriente post-11 de Septiembre en América.

El Presidente Bush hace una distinción clara, afirmando que América está en guerra contra el terrorismo - América no está en guerra con el Islam. Sin embargo, muchos líderes de la comunidad musulmana escogen no educar a los musulmanes sobre esta distinción.

Además, gran parte de la presente directiva musulmana practica la apología de las organizaciones terroristas. Muchos en las organizaciones, en virtud de las tácticas de presión y propaganda, minan con eficacia la seguridad nacional.

Si la comunidad musulmana americana continúa apoyando a líderes desacreditados y adoptando una agenda progresista-socialista antitética con la democracia americana, el Islam continuará siendo irrelevante para los americanos de buena voluntad durante otro siglo más.

La comunidad musulmana debe permanecer resuelta frente al terrorismo. La comunidad musulmana americana debería pedir el final de todos los conflictos armados que implican al mundo musulmán. Los musulmanes americanos deben adoptar un papel más activo a la hora de aportar soluciones innovadoras al final del derramamiento de sangre y la violencia que afectan al mundo musulmán.

También debemos mostrar firme apoyo público a los valientes hombres y mujeres en las fuerzas armadas norteamericanas. Rendir tributo a los hombres y mujeres que arriesgan sus vidas por las libertades de las que disfrutan los musulmanes de América reforzará nuestro vínculo con la sociedad americana.

Por Imaad Malik

Colaboraciones nº 1180 | 1 de Septiembre de 2006

Grupo de Estudios Estratégicos.

El pensamiento totalitario de Santiago Carrillo, ex líder del Partido Comunista de España

El pensamiento totalitario de Santiago Carrillo, ex líder del Partido Comunista de España Santiago Carrillo, ex secretario general del Partido Comunista de España, actualmente recalado en el PSOE, en su artículo “Un rumbo equivocado”, publicado en El País (29 de octubre de 2006), pontificaba que «Hezbolá y Hamas son, además, organizaciones de masas que se preocupan de los problemas cotidianos de los ciudadanos, que incluso reemplazan las deficiencias del Estado en sus países, en cuestiones como la salud, la asistencia social, la educación y la beneficencia. Por eso tienen un apoyo masivo de la ciudadanía y pueden ganar elecciones, frente a partidos tradicionales, corruptos, que han olvidado su origen liberador». Y, en consecuencia, «En Occidente tendríamos que comenzar a ver a organizaciones como Hizbolá y Hamas de una manera menos simplista». Otra forma, escasamente sibilina, de justificar el terrorismo. Pero con otros matices. Ya no sería la previa violencia institucionalizada su causante remota. Ni siquiera una pobreza o una opresión asfixiantes. Tratándose de partidos con arraigo popular, que cumplen algunas funciones semiestatales, estaría justificada su existencia y, con ella, sus incomprendidos excesos para las estrechas y moralistas mentalidades occidentales. Finalmente, los totalitarismos, de cualquier signo, se reconocen, se comprenden y justifican. Santiago Carrillo: genio y figura…

El historiador García de Cortázar aclara que en la tradición republicana no entran los nacionalismos

El historiador García de Cortázar aclara que en la tradición republicana no entran los nacionalismos Utiliza el título de su último libro ‘Los perdedores de la Historia de España' para las víctimas del terrorismo. Mientras prepara una nueva obra, García de Cortázar criticó la permisividad de la marcha abertzale de mañana. “La izquierda no puede dar honorabilidad a movimientos ultraderechistas, como son los movimientos nacionalistas", afirma

García de Cortázar dedica su nueva obra a la España que anhela de "un país muy volcado en las libertades, que fomenta el pluralismo y que manifiesta ese legado plural a través de la cultura" que "parece que no es el modelo de país que se quiere enseñar”. El presente de lo que acontece a lo que un día fue un único reino visigodo. En declaraciones a Europa Press, aseguró que la manifestación de mañana en Bilbao tendría que prohibirse porque "detrás está Batasuna", organización que "no puede ser considerada un grupo político, cuando siguen apoyando la violencia".

Para el doctor en Historia Moderna y Contemporánea, que dictó ayer una ponencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, "la autorización de la marcha significa mirar para otro lado, es prácticamente hacer creer que cuando es de día es de noche".

El célebre historiador reivindicó a la izquierda política "un esfuerzo" por retrotraer la tradición socialista republicana “que no tiene nada que ver con su connivencia con los nacionalismos". "En este momento, el espectáculo no deja de ser muy triste", aseguró García de Cortázar, tras añadir que "la izquierda no puede dar honorabilidad a movimientos ultraderechistas, como son los movimientos nacionalistas". De hecho, calificó de “peligrosísima” la reivindicación de lo que consideran “derechos históricos" porque supone “reivindicar un privilegio", algo que no se contempla en la modernidad cuando se busca la equiparación de derechos y la igualdad ante la ley.

Bajo esta teoría, García de Cortázar contrapuso "esa idea de una Cataluña o un País Vaso étnicos", frente a "una España que une a todos los demócratas y a todo el pensamiento liberal", lo que "no tienen nada que ver con ser de derechas ni de izquierdas".

Tal y como se titula su última obra, 'Los perdedores de la Historia de España', para García de Cortázar "los grandes perdedores de nuestra Historia son las víctimas del terrorismo de ETA", quienes "han sufrido en sus carnes el dolor, la atrocidad de los movimientos nacionalistas terroristas y que incluso están siendo olvidadas, y en
algunos foros se les considera como una especie de rémora de ese pretendido proceso de paz".

Sobre el tan criticado proceso de paz, el escritor aseguró que en realidad se trata de "intentar imponer sin violencia una reivindicación política que ha arrojado muchísimos muertos y muchísimo dolor", lo que calificó como "una canallada" por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

García de Cortázar aseguró estar preparando su nueva obra, en torno a esa España que anhela de "un país muy volcado en las libertades, que fomenta el pluralismo y que manifiesta ese legado plural a través de la cultura" que "parece que no es el modelo de país que se quiere enseñar", finalizó.

Análisis Digital, 24 de agosto de 2006

Critica la politización de la Iglesia. Peces-Barba: “Quieren seguir teniendo el monopolio de las luces y de la verdad”

Critica la politización de la Iglesia. Peces-Barba: “Quieren seguir teniendo el monopolio de las luces y de la verdad” Gregorio Peces-Barba Martínez, el Alto Comisionado del Gobierno para las Víctimas del Terrorismo, considera que la posición de la Iglesia institucional española, sobre todo de algunos cardenales y obispos, no tiene “precedente”. Desde las páginas de El País, Peces-Barba acusó a la Iglesia de querer “el monopolio de las luces y de la verdad, no sólo en el campo religioso, sino en el político”.

El Alto Comisionado explicó en su artículo que estas pretensiones de la Iglesia acabaron en su día “con el Siglo de las Luces”. Por ello, considera un “error” que la Iglesia católica pretende extender en todos los campos sus “principios evangélicos”, ya es la libertad, “la que nos ayuda a ser más verdaderos”.

Estas posturas de la jerarquía, según Peces-Barba, con la aparición de la democracia, del Estado liberal y de los derechos fundamentales, quedan en “Occidente un poco en el vacío”.

El control de los políticos
Por ello, Peces-Barba realiza este planteamiento: “No sé si algún eclesiástico añorará la situación de otras religiones monoteístas, donde los jefes religiosos están por encima y controlan a los políticos elegidos por sufragio universal”.

El Alto Comisionado considera que si es así se debería concluir que la Iglesia está “infectada de una grave enfermedad de imposición de la ética privada sobre la ética pública”.

La asignatura
Y que un efecto de esa “grave enfermedad”, según Peces-Barba, es la oposición a la asignatura Educación para la ciudadanía por parte de esos sectores católicos, que ha culminado con la “afirmación incomprensible del cardenal Rouco de que puede ser contraria a la Constitución, que puede ser inconstitucional”.

Los años 40
Para Peces-Barba estas tesis de la Iglesia católica son las mismas de los años cuarenta, “un poco moderadas y enmascaradas” a través no sólo de apelaciones a la verdadera democracia, que “ellos representan mejor que nadie”, y de afirmaciones sobre su defensa permanente de los derechos humanos.

Por ello, el Alto Comisionado aseguró que controlar y monopolizar, negando la autonomía a la ciencia, a la filosofía y a la política, para “estos eclesiásticos no son ideas medievales y superadas, sino ideas vivas y actuantes en su tarea”. Esta postura los ha llevado a “no admitir” que la enseñanza de un Estado democrático pueda “transmitir los valores de libertad, de igualdad, de pluralismo y de justicia que están en el artículo primero de la Constitución”, añadió Peces-Barba.

Rechazo a la modernidad
Por último, el Alto Comisionado considera que la sociedad “no les va a seguir en ese intento teocrático de control” y que esta postura de la Iglesia católica es una “forma más de rechazo real a la modernidad”.

Elplural.com, 23 de agosto de 2006

¿Es judeófobo Mel Gibson pero no Ahmadinejad?

¿Es judeófobo Mel Gibson pero no Ahmadinejad? ¿Cuándo deja un judeófobo de ser judeófobo?

La diatriba de "los judíos provocan todas las guerras" del actor Mel Gibson tras ser detenido conduciendo borracho llevó a una condena tajante de costa a costa. Un arrepentido Mel Gibson se disculpó –dos veces–, entró en rehabilitación y solicitó hablar con destacadas figuras judías para trazar "un camino de reconciliación". Pero el pasado domingo, un alucinado Mel Gibson probablemente apagó su televisión, gritando, "¿Dónde estaba Mike Wallace cuando lo necesité?"

Ya ve, Wallace acababa de emitir en 60 Minutos, programa de la CBS, su entrevista con el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, un antisemita y revisionista del Holocausto completamente convencido y abierto.

Ahmadinejad, en el congreso de octubre del 2005 "Un mundo sin sionismo", dijo que "el estado sionista-judío que ocupa Jerusalén debe ser borrado del mapa". Después de que algunos indicaran que Ahmadinejad no habría utilizado en su idioma una expresión que pudiera traducirse directamente como "borrado del mapa", algunos especialistas en persa traducían la frase como "Este régimen que está ocupando Jerusalén tiene que ser eliminado de las páginas de la historia".

Y, por cierto, acerca de Estados Unidos Ahmadinejad dijo que "con la voluntad de Alá, con la fuerza de Alá detrás de ello, pronto experimentaremos un mundo sin Estados Unidos y sin sionismo". En otra ocasión, Ahmadinejad dijo que "ellos [los europeos] han inventado el mito de que los judíos fueron masacrados... Si ustedes quemaron a los judíos, ¿por qué no les dan un trozo de Europa, de Estados Unidos o de Alaska o de Canadá para Israel?... Si usted ha cometido este enorme crimen, ¿por qué debe pagar la inocente nación de Palestina?" Apenas hace unos días, por si no quedaba claro, antes del "alto el fuego" Israel-Hezbolá, Ahmadinejad dijo que "la principal solución es la erradicación del régimen sionista".

Por tanto, cuando el combativo Wallace se sentó con Ahmadinejad, uno esperaba que el resultado fuera inflamable. Pero no. Porque, como Wallace comentó más tarde, descubrió en Ahmadinejad "un tipo impresionante", "atractivo", "inteligentísimo", "comprensivo" y "racional". Wallace, el intrépido reportero, aparentemente subyugado por lo que percibía como el encanto, el genio y la figura de Ahmadinejad, rehusaba llamar antisemita al presidente.

He aquí a Wallace, después de la entrevista de Ahmadinejad pero antes de emitirla, en el programa radiofónico de Sean Hannity.

Hannity: ¿De modo que no crees que sea antisemita?

Wallace: Él personalmente... –por antisemita, ¿entendemos judeófobo?– ¿Judeófobo?... No, no lo creo.

¿Y qué hay de la afirmación de Ahmadinejad de que "si" tuvo lugar el Holocausto, tuvo lugar en Europa, de modo que por qué debe sufrir Palestina?

Wallace: Él dijo "borrar del mapa" y, por supuesto, le pregunté una y otra vez por eso. Lo que él dice, en la práctica, es que "es perfectamente sensato si ha habido un Holocausto –y traguémonos que lo hubo– ¿dónde tuvo lugar? ¿Tuvo lugar en un vecindario árabe? ¿Tuvo lugar en Jerusalén? No. Tuvo lugar en Alemania. Entonces me parece, bajo esas circunstancias, coja Israel, la entidad sionista, la llama, múdela Alemania. Múdela a Europa, ahí es donde ocurrió. Múdela a Estados Unidos".

Hannity: ¿Y eso te parece un argumento legítimo?

Wallace: Es un argumento.

¿Es un argumento? En ese "argumento" no caben los más de 3.000 años de conexión judía con el antiguo Israel, o los judíos que emigraron y compraron legalmente tierra bajo el Imperio Otomano, bajo el Mandato Británico o comprando tierra a árabes en la zona mucho antes de la partición de Palestina en dos estados, judío y árabe, ordenada por Naciones Unidas. O que los pogromos contra los judíos tenían lugar tanto en países europeos como en árabes antes del nacimiento del moderno estado de Israel.

¿Es Wallace blando con el antisemitismo? Hace años, Wallace organizó una cena a la que acudieron él mismo, el director ejecutivo de Seagram Edgar Bronfman y el incendiario reverendo antisemita que dijo que "el judaísmo es una religión de alcantarilla" Louis Farrakhan, además de sus respectivas esposas. Wallace, según el Wall Street Journal, quería llegar a Farrakhan, "con el fin de ir tomando pasos en pos de un entendimiento entre negros y judíos. La cena fue según todos los relatos cálida y cordial. Para el momento de la despedida se había acordado que el nieto de Farrakhan y alguien del bando de Bronfman explorasen la posible apertura de un hotel en Washington operado por negros y financiado en parte con dinero de Bronfman". Pero unos cuantos días después de la reunión, Farrakhan reanudaba su ataque público contra los judíos, y el acuerdo se fue al traste.

Pero si bien Wallace es blando con el antisemitismo, es incondicionalmente duro con el ejército americano. Wallace y Peter Jennings, de la ABC, en 1987, aparecieron en un panel de debate de la PBS. El moderador ofreció una situación hipotética. Está cubriendo una guerra, y descubre planes del enemigo para atacar soldados americanos. ¿Avisa a los americanos? Un enfático Wallace dijo que "no, usted no tiene el deber último [como ciudadano americano]... No, no. Usted es un periodista..." Jennings acabó finalmente dando la razón a Wallace.

Un furioso co-panelista, coronel de los Marines, les espetó: "Siento un profundo desprecio. Dos días más tarde estarán los dos caminando por la colina, a 200 yardas, y caerán en una emboscada. Y estarán heridos de muerte. Y esperarán que envíe Marines a rescatarlos. Son sólo periodistas, no americanos... Pero lo haré. Y eso es lo que me hace despreciarles tanto. Y algunos Marines morirán, yendo a salvar a un par de periodistas".

Con el debido respeto, Wallace, estás en el minuto 61. Es la hora.

Larry Elder

Libertad Digital, 23 de agosto de 2006

Parece imposible que el PSOE la desconozca. La estrategia leninista de ETA

Parece imposible que el PSOE la desconozca. La estrategia leninista de ETA

No hay reflexión más productiva, cuando nos enfrentamos a un fenómeno como el de la organización terrorista ETA, que introducirse en su lógica de pensamiento, identificar los conceptos que manejan y analizar cómo ellos nos ven a nosotros. El último comunicado de la banda, las manifestaciones consentidas por una ley bloqueada y el terror callejero se ajustan punto a punto con el diseño de lucha revolucionaria aplicado por los golpistas bolcheviques del tirano Lenin. Aplicando espíritu revolucionario leninista, ETA contempla una doble lucha, nacionalista y “de clase”. Para ella, el Estado español es doblemente opresor. Mantiene un ejército de ocupación en las Vascongadas y representa a la burguesía española. Para luchar contra esta doble fuerza opresora, los terroristas revolucionarios de ETA aplican tres tácticas.

Por la primera de ellas, tal y como el maestro ruso enseñó, es imprescindible para el éxito de la lucha que se empleen simultáneamente dos prácticas de combate: el parlamentario, legal e institucional y el extraparlamentario, callejero y armado. El cuánto de cada línea de acción se aplique depende, siempre siguiendo a Lenin, de los beneficios a obtener en cada una. Pero, y esto es muy importante, nunca, insiste Lenin, nunca se debe abandonar del todo ni la participación en las instituciones, de manera legal, ni la revolución callejera armada, ilegal. Renunciar a cualquiera de estas tácticas sería el suicidio del movimiento revolucionario. La aún breve historia de la democracia española es testigo de esto. Mientras ETA mataba cruelmente y con regularidad sus huestes ocupaban la calle, Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, Batasuna y demás denominaciones, mantenían su actividad en los plenos municipales vascos, en el parlamento regional y hasta en el Congreso de los Diputados.

La Ley de Partidos les cerró esta vía y tal escenario supuso amputar uno de sus imprescindibles campos de acción. Es así que la actual táctica de la tregua tenga como objetivo inmediato y esencial la relegalización de Batasuna sin tener que abandonar la que denominan “violencia revolucionaria”. Hasta aquí la primera táctica, la de la doble acción: legal e ilegal.

La segunda línea de trabajo leninista consiste en el uso de pactos por separado con los sectores más blandos de la “burguesía” y del aparato de Estado para dividir al enemigo. En los textos del maestro de golpismo revolucionario, se ejemplifica con diferentes hechos esta táctica. De esta guisa, para ETA, el PSOE es la expresión política de un sector, el débil, de la “burguesía” española en la negociación con ella es el instrumento para dividirla, aislar a los sectores más “reaccionarios”, representados por el PP.

En tercer término, la creación de una situación de victoria de la revolución precisa, en palabras del golpista ruso, de la creación de un contrapoder que se llene de una legitimidad progresivamente mayor que la que aún retienen las instituciones legales del “Estado opresor”. Esta función era ejercida, en la Rusia de 1917, por los soviets, las asambleas de obreros revolucionarios. En la España de 2006, “mutatis mutandi”, este papel se le reserva a la famosa “mesa de partidos”, en cuanto ésta se constituya..

Si los objetivos a muy corto plazo del movimiento revolucionario terrorista de ETA se logran tendremos, por tanto una presencia legal en las instituciones de las que extraigan recursos y un imponderable altavoz; habrán dividido las fuerzas políticas de España, debilitando la unidad y defensa del Estado y succionarán la legitimidad y el poder de las instituciones democráticas en beneficio de la famosa “mesa” y de las asambleas subalternas que pretenden ir creando por los territorios históricos.

Editorial de Diario Liberal, 22 de agosto de 2006

Por primera vez, quien anuncia el fin del mundo no es un profeta

Por primera vez, quien anuncia el fin del mundo no es un profeta Se trata uno de los arabistas norteamericanos más prestigiosos, Bernard Lewis. El "apocalipsis" del que habla no es el mismo de la Biblia, pero podría estar a la vuelta de la esquina.


El pasado miércoles se publicaba una Tercera de ABC (reproducción del artículo de The Wall Street Journal), que recogimos en nuestra diaria Revista de Prensa, en el cual el arabista norteamericano Bernard Lewis, profesor emérito en la Universidad de Princeton, advertía de los riesgos que corría el mundo el día 22 de agosto.

"Nuestro" 22 de agosto. Porque en el calendario islámico, este año esa fecha corresponde al 27 del mes de Rayab del año 1427, noche en que se conmemora el vuelo nocturno de Mahoma, a lomos del caballo Buraq, hasta la "mezquita más remota" (Jerusalén), y luego hasta el cielo y de nuevo hasta la tierra.

Según este especialista en Oriente Próximo, en esa fecha el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, podría estar preparando "el fin apocalíptico de Israel y, si es necesario, del mundo".

Al día siguiente, la policía británica abortaba un atentado inminente de corte realmente monstruoso: la destrucción en pleno vuelo de un número aún indeterminado de aviones, en mitad del Atlántico y mediante el empleo de armas químicas (líquidos explosivos introducidos como equipaje de mano).

Apocalipsis, ¿en qué sentido?

Aunque muy respetado en ámbitos académicos, Lewis comenzó a ser conocido para el gran público a raíz del 11-S. Los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York coincidieron con la aparición de su libro más popular: ¿Qué ha fallado? El impacto de Occidente y la respuesta de Oriente Próximo (editado en España por Siglo Veintiuno en octubre de 2002). En él estudia las razones por las cuales las sociedades árabes de predominio islámico, que en tiempos tuvieron un grado de civilización parejo al occidental, en un momento dado se estancaron. Y cómo ciertas corrientes musulmanas culpan a Occidente de ese atraso y buscan una salida en la pureza del Corán, desarrollando una mentalidad victimista y paranoide que está en la raíz del terrorismo fundamentalista.

Que no encontraría, por tanto, razones en la opresión política o la pobreza, sino en el fanatismo religioso. Quizá el ejemplo más claro está en los autores de los atentados del 7-J en el Metro de Londres, o en los que iban a ser asesinos de masas en el complot desarticulado esta semana: una veintena de jóvenes de nacionalidad británica, nacidos en el Reino Unido aunque de origen paquistaní, y de clase media. Y dos de ellos, ingleses "puros" recientemente convertidos al islam.

Aunque Lewis refería su artículo a la "visión apocalíptica del mundo de los actuales gobernantes iraníes", esa visión reside también en "el complejo de suicidios o martirios que afecta a algunas zonas del mundo islámico actual, sin parangón en otras religiones y tampoco, de hecho, en el pasado islámico". En virtud de todo ello, a Ahmadineyad no le importaría que Israel destruyese Irán después de un ataque nuclear iraní contra Israel: la destrucción tiene un valor en sí porque mientras "a las víctimas infieles, es decir, a las no musulmanas, les espera un merecido castigo en el infierno, los musulmanes serán enviados directamente al cielo", explica el profesor.

O los destruimos, o nos destruyen

El diario El Mundo entrevista este sábado a Lewis sobre esta misma cuestión, aunque la abre más allá de Irán y de su cada vez más cercano acceso a la bomba atómica.

Para el estudioso norteamericano está claro que "los terroristas de Al Qaeda, Hizbulá, Irán y Siria se han unido para urdir un plan único y apocalíptico cuyo objetivo es acabar con Israel y Occidente". Y el problema está en que "nuestros enemigos son hombres resueltos y sin escrúpulos, completamente volcados en su voluntad de destruirnos. Ellos creen en sí mismos y en lo que están haciendo, mientras que nosotros carecemos de esa convicción. Estamos pagando la crisis moral de Occidente con una mezcla explosiva de corrección política, complejo de culpa liberal y multiculturalismo. Me refiero, sobre todo, al caso de Europa".

Y se muestra partidario de liberar a los pueblos subyugados por el fundamentalismo de sus "tiranos" y "regímenes autocráticos": "Créame, tenemos que liberarlos, porque si no, nos destruirán".

Desde luego, con el complot desarticulado por la policía británica pocas horas antes de ponerse en marcha, lo intentaron. No es el Apocalipsis de la Biblia, pero a quienes cayeran en él ¿qué les importa la diferencia?

El Semanal Digital, 12 de agosto de 2006