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Foro El Salvador

El PSOE intenta atraer al PP antes de que Zapatero comparezca en el Congreso: Pérez Rubalcaba ofrece más información a Rajoy y le reclama confianza en el Ejecutivo

En vísperas de que el presidente español comparezca en el Congreso de los Diputados para comunicar su decisión de iniciar negociaciones con ETA ­incluso se especulaba con que esa declaración se formalizara durante la jornada de hoy­, el PSOE intenta que el PP no se desmarque del consenso parlamentario en este tema. Por ello, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, comentó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto a «informar y compartir con todos los grupos políticos los distintos momentos y hechos que puedan producirse» durante este proceso.

IRUÑEA

Mariano Rajoy, secretario general del PP, se ha declarado «liberado» de apoyar al Gobierno de Zapatero después de que Patxi López anunciara la pasada semana que se reunirá próximamente con la izquierda abertzale. Siendo coherente, el delfín de Aznar habría tenido también que romper amarras con su mentor en 1999, cuando el presidente español envió a sus tres hombres de confianza a sentarse en una misma mesa con una representación de HB al máximo nivel, formada nada menos que por Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Rafa Díez Usabiaga e Iñigo Iruin.

El PPni siquiera delegó esa responsabilidad en sus representantes en Euskal Herria, sino que decidió afrontar el diálogo desde Madrid. Aznar envió para ello al denominado «equipo de la tregua» que conformaban el número dos del Ministerio del Interior, Ricardo Martí Fluxá, el secretario general de la Presidencia, Francisco Javier Zarzalejos, y el sociólogo y asesor personal de Aznar Pedro Arriola. La cita quedó fijada en un chalé de la comarca de Juarros (Burgos) a las 17.00 horas del 11 de diciembre de 1998.

El PP, por tanto, no sólo superó al PSOE en cuanto al nivel de la interlocución, sino también le adelantó en el tiempo. El contacto se produjo cuando no habían pasado todavía tres meses desde que ETA había puesto en marcha la suspensión de acciones armadas. Pero es que ya el 3 de noviembre, sólo mes y medio después de la tregua, Aznar había expresado con gran pompa su intención de abrir contactos «con el MLNV», una expresión que todavía hoy le sigue echando en cara el PSOE.

La mayor diferencia, no obstante, no estriba en ello, sino en que el proceso abierto por la declaración de Patxi López se realizará esta vez con luz y taquígrafos. El PPno sólo celebró aquella reunión a escondidas ­en un chalé vallado muy discreto y al que los dirigentes de la izquierda abertzale llegaron después de que la Guardia Civil despejara el camino desde el peaje de la A-1 entre Burgos y Gasteiz­. Además, Aznar trató de mantenerla en secreto durante muchos meses.

La gestión de aquel diálogo por parte del PP, además,vulneró de raíz los compromisos que, en tono solemne, expresó el entonces presidente español al dar cuenta de su intención de hablar con el MLNV.

«Deseo ferviente»

El anuncio del 3 de noviembre suscitó algunas tímidas protestas por parte del PSOE, más de forma que de fondo. Su entonces secretario general, Joaquín Almunia, se quejó concretamente de que Aznar no les hubiera comunicado antes su intención. En respuesta, el líder del Gobierno del PPno sólo reclamó «tranquilidad», sino que argumentó que «la sociedad española deseaba fervientemente que el Gobierno diese un paso amparado en la razón de los hechos». Defendió que era mejor hablar «sin intermediarios» y prometió que actuaría en todo momento con «transparencia, consenso y coherencia».

En Euskal Herria, aunque hoy pueda parecer increíble, Carlos Iturgaiz avaló expresamente la vía del diálogo: «Estamos ante un nuevo escenario», argumentó. Y hasta valoró positivamente que candidatos del PP hubieran participado en algunos debates públicos con los de EH en la campaña electoral de octubre de 1998.

Declaraciones al margen, Aznar no cumplió su propio compromiso de transparencia. La reunión con HB del 11 de diciembre fue ocultada por el Gobierno durante mucho tiempo... y eso que en la misma se determinó que el presidente español debería darla a conocer en breve plazo.

Una semana después, el portavoz del Gobierno español, Josep Piqué, afirmó lacónicamente que el Ejecutivo había man- tenido «contactos significativos», sin más detalles, de los que concluía que «la tregua de ETA puede consolidarse como cese definitivo de la violencia».

Ante esta situación, Herri Batasuna decidió hacer público el contacto a través de una declaración breve y sin conceder margen a preguntas de los periodistas para mantener el nivel de discreción necesario. Fue en Iruñea el 22 de diciembre: Otegi, Barrena, Díez e Iruin explicaron que habían mantenido «un contacto oficial» con el Ejecutivo del PP, al que, por otra parte, achacaron «hipocresía» por «impregnar a la sociedad vasca y española de unas expectativas no acordes a su propia actuación».

Aznar siguió ocultando o negando directamente que se hubiera producido esta reunión. No lo admitió hasta finales de agosto de 1999, es decir, más de ocho meses después, en el mitin de final de verano que celebraba anualmente en Quintanilla de Onésimo. Explicó que se habían reunido una vez con Otegi y sus compañeros, pero que no se produjo un segundo contacto porque «en HB han tenido y tienen miedo de la paz». Aznar trataba así de sacudirse eventuales responsabilidades en un momento en que se apreciaba que el proceso de Lizarra-Garazi empezaba ya a torcerse definitivamente.

Gara, 6 de junio de 2006

La madre de Pagaza lo anunció hace un año: "harás muchas más cosas que me helarán la sangre"

Este lunes, El País pregunta a Patxi López si pasó "un mal trago" al anunciar que el PSE dialogará con ETA-Batasuna. "No, porque forma parte de lo que los socialistas vascos hemos defendido siempre", responde el líder del PSE. De forma clarividente, hace poco más de un año, la madre de Joseba Pagazaurtundua le escribió una carta a López: "Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!".

El 12 de mayo de 2005, Pilar Ruiz Albisu, madre de Joseba Pagazaurtundua, le escribió una carta abierta al líder del PSE, Patxi López. En esa misiva, publicada por el diario ABC, Pilar recordaba lo que había sucedido en el segundo aniversario del asesinato de su hijo Joseba: "Te hablé en público y en privado, Patxi, porque estaba cada vez más preocupada por algunas palabras y gestos de quienes te acompañan en el partido. Soy mayor, Patxi, tengo setenta y tres años y tú eres muy joven, como lo es el presidente del Gobierno. Por eso me atreví a decirte que pensaras en las cosas que son realmente importantes: la vida y la dignidad. La defensa de la vida y de la libertad y de la dignidad es más importante que el poder o que el interés del Partido Socialista. Sabes muy bien que mi hijo pensaba exactamente así. Y desde luego la defensa de nuestra dignidad como personas en las políticas antiterroristas es más importante que el mantenimiento de los actuales aliados del Partido Socialista, te lo digo tal y como lo pienso".

En aquel encuentro, la madre de Mayte y Joseba Pagaza le habló al secretario general del PSE de "la traición de los nacionalistas en Santoña en 1937" y de su infancia y le recordó a López "que el que pacta con los traidores se convierte en un traidor". "Tú me dijiste que nada de eso pasaría", continuó Pilar Albisu en su carta a López. Todavía no se hablaba de la palabra mágica, proceso de paz, ésa que va asomando poco a poco, que tanta ilusión provoca en gentes ansiosas de paz, y que cubre las posibles vergüenzas que puede traer una negociación —que no rendición— con los terroristas". "A mí me parece que la palabra viste el santo.

La negociación es un atajo, no es la solución democrática, Patxi –le recordó entonces la madre de Joseba. Quienes lloramos a los muertos hemos renunciado a vengarnos. Como sociedad no aplicamos la pena de muerte, ni la cadena perpetua. Ésta es la prueba de la inmensa generosidad de nuestra sociedad. Lo hemos comentado muchas veces en casa".

Pilar Albisu recordó también en esa carta que habló con José Luis Rodríguez Zapatero el 13 de diciembre de 2003. "Ahora estamos en el año 2005 y yo todavía tengo voz, y no callaré, pero ahora hay muchos ciegos en España y creo que serán ciegos y mudos ante nosotros.

Hay muchos ciegos que serán leales a lo que hagáis, aunque nos traicionéis, porque sólo ven las siglas y éste es el país de Caín y Abel, de unos contra otros, de la política que parece tantas veces un partido de unos forofos contra otros forofos. Y sí, los hinchas que escriben de vuestro lado dirán lo que vosotros no diréis en voz alta, que es lo que ya nos han dicho los nacionalistas: que estamos manipulados por el Partido Popular y por nuestro dolor, y que deberíamos estar callados cuando nos den un abrazo y un homenaje".

"Ay, Patxi, ya sé que no me enseñarás los lugares donde estuve refugiada. Tú me dijiste que mi vida había sido triste. Fui una refugiada de guerra miserablemente pobre, crecí como la hija de un rojo represaliado, no pude votar hasta los cuarenta y cuatro años. Y después vino el calvario de nueve años de ver sufrir a mi hijo, que veía llegar su propio asesinato.

Se jugó la vida por defender la libertad, no por lo que parece que viene de vuestra mano, eso que pomposamente se anuncia como un proceso de Paz", lamentó de forma clarividente hace más de un año la madre de los Pagaza.

Y sentenció: "Porque, Patxi , ahora veo que, efectivamente, has puesto en un lado de la balanza la vida y la dignidad, y en el otro el poder y el interés del partido, y que te has reunido con EHAK. Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes.

¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!, Patxi. ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos!".

Libertad Digital, 5 de junio de 2006

«Los navarros no somos ni podemos ser Euskal Herria»

Miguel Sanz se dio ayer un baño de masas en el Baluarte de Iruñea, donde su partido organizó un acto para ilustrar su posicionamiento sobre «el mal llamado proceso de paz». El presidente del Gobierno y de UPN censuró con dureza a Rodríguez Zapatero y a la izquierda abertzale, y se dirigió espe- cialmente a los «socialistas que no se fían de sus dirigentes» para que el Ejecutivo navarro no pase a otras manos.«La defensa de Navarra como comunidad diferenciada». Ese era el mensaje, según manifestó el presentador del acto, que UPN pretendía lanzar en el Baluarte; otro era el que dio nombre al acto, «Unidos por Navarra». Pero no fueron las únicas ideas que defendió Miguel Sanz en los minutos que estuvo sobre el estrado, desde donde se dirigió con especial dureza al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y a la izquierda abertzale. Ante un auditorio que se quedó pequeño para acoger a los militantes y simpatizantes del partido, el presidente navarro comenzó su alocución manifestando que ahora parece que Na- farroa «es el problema y la solución» del conflicto que vive Euskal Herria, cuando, según resaltó, «nunca ha sido un problema ni para la libertad ni para España; obviamente, tampoco puede ser la solución». Esa solución, agregó, «debe venir de quienes han asesinado, chantajeado y evitado que hayamos podido vivir en libertad. Son ellos los que tienen la solución:que digan que desaparecen y que pidan perdón». Hizo hincapié en que Nafarroa «no será moneda de cambio de nada» y en que «los que defendemos que no hay precio político para la paz estamos en el camino correcto», tras lo cual arremetió contra Zapatero: «Dice que Otegi es un hombre de paz. ¿Pero en qué país vivimos? Cuando una democracia cede al chantaje, es un ademocracia herida. Esta es una cuestión de decencia política, por lo que no cabe reunirse con Batasuna». Sanz, cuya intervención fue interrumpida en varias ocasiones con «vivas a Navarra y España» (más entusiastas estas últimas) e insultos y silbidos dirigidos contra Arnaldo Otegi cada vez que mentaba al portavoz de Batasuna, apuntó que el presidente español «pedalea sin rumbo, no sabe a dónde va, prefiere seguir la rueda de Otegi y de Batasuna. Pues yo prefiero seguir la rueda de Rosa Díez y Maite Pagazaurtundua, prefiero seguir la huella de la víctimas del terrorismo». «Y naturalmente, es España» Ante las críticas que reciben UPN y PP de obstaculizar el proceso de resolución, Sanz se defendió preguntando «quién obstaculiza la paz, ¿quien no quiere pagar precio político o quien pretende lograr Navarra, la amnistía y el derecho a decidir?». Y tras advertirle que «no estamos dispuestos a legitimar el discurso que ha servido a ETA para matar», quiso enviar un mensaje a Zapatero:«Tú has quitado los obstáculos a ETA y se los has puesto a los demócratas de UPN y PP que no comulgamos con ruedas de molino». Metido ya en harina y en defensa de la «Navarra diferenciada», indicó que «los navarros, por encima de socialistas, regionalistas, convergentes o comunistas, somos sencillamente navarros. Y como somos navarros, no somos ni podemos ser ni Euskadi ni Euskal Herria. Donosti es Gipuzkoa, y Gipuzkoa es Euskadi, pero Pamplona no es Euskadi, es Nava- rra». En medio de la ovación de los asistentes, se escuchó en ese momento un «viva España» que sirvió al líder de UPN para agregar que «y, naturalmente, Navarra es España». A continuación, lanzó otro mensaje, esta vez dirigido «a los terroristas: no conseguirán su objetivo con Navarra, ni ahora ni después de las elecciones de 2007. A ello le he dedicado toda mi vida política y en ello seguiré si ustedes [en referencia a los ciudadanos] quieren». En ese momento, su alocución tomó un cariz electoral y se dirigió a los simpatizantes del PSNque «no se fían de sus dirigentes». «Las riendas de esta comunidad no pueden ser llevadas por otros, porque eso sería el principio del fin de Navarra. Por eso, aunque nunca hayan sido de UPN, les pido que nos presten su confianza, porque se la devolveremos con intereses.Navarra seguirá siendo España, porque los navarros queremos seguir por la senda de la Constitución y el Amejoramiento», afirmó. Tras señalar que «es obvio que los navarros decidiremos qué es lo que queremos ser», añadió que, si tras los comicios forales y municipales hay un Gobierno diferente al actual [conformado por UPN y CDN] en el herrialde, «será Zapatero quien decida sobre Navarra. ¿Lo permitiremos? No. Yo en Zapatero no tengo ninguna fe, y en ETA tampoco». Calificó el proceso de resolución de «tomadura de pelo» y advirtió que «Navarra y sus representantes no van a estar» en ninguna mesa multipartita. Un foro al que, según dijo, «es evidente que Batasuna llevará la cuestión de Navarra». El líder de UPN incidió en que «lo primero es la paz, y luego la política con justicia y dignidad. Sólo cuando cumplan la ley y pidan perdón podremos ser generosos con ellos».

Elogios a Osasunbidea, carteles para todos y «Pasapalabra»
M.J.
IRUÑEA
Al margen del discurso de Miguel Sanz, el acto tuvo de todo. Gaiteros, un coro de niños y, sobre todo, varios vídeos que los asistentes pudieron visionar en una gran pantalla: uno de ellos mostraba la visión que tiene UPN sobre la actual situación política (además de las críticas a los abertzales, destacaba la exaltación del trabajo del Ejecutivo navarro, de sus logros, de la «buena salud» de Osasunbidea...); otro recogía la opinión de inmigrantes llegados al herrialde; uno más la de varios ciudadanos que coincidían, en todos los casos, con los planteamientos de UPN... Sobre el escenario se situaron varias decenas de jóvenes militantes y simpatizantes del partido que enarbolaron con ánimo sus banderas. También levantaron en varias ocasiones los carteles de «Navarra» y «Libertad» que UPN colocó en todos los asientos del auditorio del Baluarte, incluso en los reservados a la prensa. En una ocasión, el presentador pidió a los asistentes que alzaran los carteles y gritaran, todos juntos, «Navarra en libertad». Lo hicieron «para que nos oigan en Moncloa». Incluso hubo tiempo para el juego. Un “Pasapalabra” especial sobre los conocimientos de Nafarroa, en el que los asistentes fueron respondiendo correctamente hasta que, letra a letra, compusieron un panel en el que se leía «Unidos por Navarra».

Gara, 5 de junio de 2006

La línea de Alfa y Omega choca con Blázquez: El suplemento de Rouco Varela, duro con la tregua

El suplemento religioso Alfa y Omega, del diario ABC, vuelve a adentrarse en temas políticos de máxima actualidad. En su última edición, da voz a las tesis más conservadoras sobre el alto el fuego permanente, a través de la columna habitual de Gonzalo de Berceo y la recomendación de un libro que apadrina Jaime Mayor Oreja. El Arzobispado de Madrid de Rouco Varela, que controla el suplemento, vuelve así a alejarse de la posición conciliadora del presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez. Gonzalo de Berceo firma esta semana una columna en Alfa y Omega, dedicada al proceso de paz en la que afirma que “ETA y sus Oteguis están chuleando al Gobierno de España y, que yo sepa, para el Estado de Derecho no hay tregua que valga: o es Estado de Derecho o no lo es, y sanseacabó”. De Berceo arremete también contra la reforma del Estatuto de Andalucía y se declara sorprendido –“es más que chusco, paradójico”- de que el Día de las Fuerzas Armadas se celebrara en Sevilla, “esa otra realidad nacional”.

Tono habitual
Los comentarios de De Berceo no son nuevos en Alfa y Omega. Tampoco resulta novedoso que este suplemento vinculado a Rouco Varela recomiende y elogie, con asiduidad, lecturas que reflejan las posiciones más conservadoras sobre las reformas estatutarias, el 11-M o el alto el fuego. El último ejemplo es la reseña sobre La tregua de ETA. Mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas, coordinado por José Luis Orella, profesor de la Universidad San Pablo-CEU. El libro estuvo presentado en su presentación por Jaime Mayor Oreja, representante del ala más dura del PP, que califica esta tregua como la “de la autodeterminación”.

España, en manos de ETA
La tesis de Mayor Oreja la asume el suplemento religioso de ABC, que en la reseña hace suya también la idea de que el Gobierno ha entregado el Estado de la organización terrorista: “Horroriza pensar que España está en manos de ETA, que el futuro de las elecciones municipales, autonómicas y generales dependen de ETA. Horroriza pensar que la articulación de España depende de que se saquen o no las últimas consecuencias del famoso pacto de Perpiñán”, en alusión al encuentro entre el líder de ERC, Carod-Rovira y dirigentes etarras. Alfa y Omega alaba la aportación del libro porque “desenmascara la tregua ayudándonos a no dejarnos seducir por las frases grandilocuentes o por los silencios sospechosos”.

Rouco por un lado, Blázquez por el otro
Nada que ver el pensamiento que emana de estas páginas, apoyadas por el Arzobispado de Madrid, con el último mensaje de calado que lanzó el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez. El obispo de Bilbao expresó el pasado 17 de mayo su deseo de que “se pida perdón, que se ofrezca y se reciba, para que se pueda llegar a una reconciliación más amplia y profunda en la sociedad”. Nada que ver Rouco Varela con Blázquez.
I.P.A. Elplural.com, 2 de junio de 2006

«No admitiré descalificaciones al PSE por intentar la paz»

Después de las críticas que han recibido el PSE y Patxi López tras el anuncio de que se reunirán con la izquierda abertzale, José Luis Rodríguez Zapatero advirtió ayer, durante un acto por el «sí» al Estatut en el referéndum del 18 de junio, que «no vamos a consentir que se les descalifique por intentar esa tarea» de conseguir la paz.

José Luis Rodríguez Zapatero expresó ayer todo su apoyo a los dirigentes del PSE y manifestó que no va a consentir que se les descalifique por intentar conseguir la paz en Euskal Herria. El presidente español realizó esas manifestacio- nes en su intervención en el acto organizado por el PSC en Lleida en apoyo del «sí» al Estatut, en respuesta a las criticas recibidas por el PSE desde el PP después de que Patxi López anunciara que se reunirán con la izquierda abertzale y calificara a ésta como «interlocutor necesario».

De hecho, Zapatero inició su intervención con esa referencia a la situación política en Euskal Herria. Tras enviar un «abrazo cariñoso y sentido a los socialistas vascos» por ser «valientes en favor de la paz» después de «haber sufrido en su piel el dolor y el horror», dijo que ahora están padeciendo las «descalificaciones de algunos. Y os quiero decir desde aquí que no lo vamos a consentir; no vamos a consentir que se les descalifique por intentar esa tarea». En ese acto, el primer secretario del PSC, José Montilla, indicó al líder del PSOE que «quiero que sepas que tendrás el apoyo de toda Catalunya para este proceso que has empezado para buscar la paz en el País Vasco, todo el apoyo», al tiempo que remarcó que «nos gustaría que el PP nos acompañase en este esfuerzo, que ha de ser de todos».  

«Ha preferido la indignidad»

 Antes de que Zapatero pronunciara esas palabras, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aprovechó el acto de clausura de la Unión Intermunicipal del PP para volver a criticar la política del Gobierno español. Acusó al presidente de haber «caído en el descomunal error de ceder ante el terrorismo y aceptar su chantaje», de preferir la «indignidad a respetar la voluntad de la inmensa mayoría de los españoles», de «liquidar» el denominado Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y de «saltarse la ley a la torera».

«Los españoles no le debemos nada a ETA, somos acreedores de ETA, no somos deudores de ETA», declaró Rajoy, quien agregó que «negociar con terroristas es reconocer que el terrorismo es un instrumento útil para hacer política». Tras incidir en que «el Estado de Derecho debía seguir funcionando» porque «España no está en tregua, la ley no está en tregua», dijo que «los socialistas han preferido entenderse con Batasuna antes que entenderse con millones y millones de españoles honrados y decentes que estábamos dispuestos a darle el apoyo».

Ibarretxe señala que el futuro se decidirá «entre todos los que aquí vivimos»

Juan José Ibarretxe afirmó ayer que «entre todos los que aquí vivimos y trabajamos, hayamos nacido donde hayamos nacido, tenemos que decidir nuestro futuro». El lehendakari, que participó en el Día de Galicia en Sestao, afirmó que «para saber a dónde se va, hay que saber de dónde se viene», en alusión a los gallegos emigrantes, para afirmar que «hoy somos todos vascos». La portavoz de Lakua, Miren Azkarate, criticó al PSE porque, a su juicio, ha intentando «arrinconar y quitar espacio» a las instituciones y al lehendakari en el marco del proceso político. 

Gara, 5 de junio de 2006

Mamás infractoras de la ley por no querer abortar

Algunas mujeres se resisten a suprimir a los menos perfectos

PARAMATTA, Australia, sábado, 3 de junio de 2006 (ZENIT.org) .- La sociedad demanda cada vez más perfección, y los bebés a los que se diagnostica algún problema corren el riesgo de ser abortados. Algunas mujeres, sin embargo, están resistiéndose a esta presión y dan a luz a niños que sufren discapacidades.

La investigadora y activista australiana, Melinda Tankard Reist, ha sacado a la luz la historia de algunas de estas mujeres en un libro titulado: «Nacimiento desafiante: Mujeres que se resisten en a la eugenesia médica» («Defiant Birth: Women Who Resist Medical Eugenics», Spinifex Press). Los testimonios en primera persona abarcan la mayor parte del libro.

En su ensayo que abre el libro, Tankard Reist, directora del Foro de las Mujeres de Australia, habla de las mujeres que se enfrentan a una sociedad temerosa con la discapacidad y que deciden tener hijos sin el sello de aprobación genético. «Son, en cierto sentido, mujeres que están fuera de la ley genética», indica.

La experiencia de algunas de estas mujeres suscita también dudas sobre la profesión médica. Algunas recibieron diagnosis graves de sus hijos no nacidos. Más tarde, estos niños nacieron, sin ningún problema, o con discapacidades que eran menos graves de las predichas. Algunos doctores incluso rechazaron ayudar a las mujeres que no quisieron abortar a los niños a los que se habían diagnosticado incapacidades.

De hecho, cada vez con más frecuencia se ignoran los deseos de las mujeres. Tankard Reist cuenta el caso de una mujer que no quiso que se le informara de ningún problema antes de someterse a un procedimiento de ultrasonidos. Sin embargo, al ver la imagen en casa, encontró, sobre la misma imagen, una serie de anotaciones sobre posibles anormalidades. El bebé al nacer estaba libre de todas las circunstancias mencionadas.

El resultado, indica la investigadora, es que el diagnóstico prenatal, en lugar de dar más posibilidades a las mujeres – algo que forma parte de la retórica del «derecho a elegir» el aborto– en la práctica le impone la presión de conformarse a los prejuicios sociales contra la discapacidad.

Los sin voz
Con las pruebas genéticas también asoma otro peligro, más insidioso. El diagnóstico y el aborto se han convertido en una mera parte de la rutina del programa prenatal, sostiene Tankard Reist. Antes de la diagnosis prenatal la posibilidad de abortar ni siquiera se menciona y cuando se detectan problemas tampoco se da una explicación plena de las opciones disponibles.

Tal ha sido el caso de Natalie Withers. Se diagnosticó a su cuarto bebé problemas de corazón y otros síntomas. Ella contaba a Tankard Reist que el término «aborto» ni siquiera fue mencionado, simplemente se hablaba de «inducir el nacimiento» – a las 20 semanas de gestación. Sólo cuando Withers estaba en el parto se le informó que el bebé podría ser prematuro o morir inmediatamente. Hasta que no acabó todo – el bebé no sobrevivió – no descubrió Withers que los niños nacidos en las circunstancias de su hija pueden sobrevivir y vivir normalmente si reciben el cuidado apropiado.

Las mujeres pueden, por tanto, convertirse en víctimas si van de modo inocente con la actitud de «el médico sabe lo que es lo mejor». Solo demasiado tarde descubren que sus propios intereses y preferencias se han dejado a un lado a favor de la sabiduría convencional de los niños perfectos, afirma Tankard Reist. Y una vez que se dan cuenta de lo que está ocurriendo, incluso a las mujeres con estudios les puede resultar difícil, si lo eligen, el ir contra las preferencias de los expertos médicos.

Con frecuencia la información dada a las mujeres es enfocada de modo parcial de forma que las anime al aborto. En muchos casos, los padres no son dirigidos a las organizaciones que les ayudarían a comprender mejor la naturaleza de las discapacidades en cuestión. Esto a su vez hace que les sea difícil saber cómo les iría a sus hijos y si hay disponibles apoyos.

Otras dificultades tienen que ver con afrontar al trauma y la ansiedad de los resultados de las pruebas que muestran posibles problemas. Tankard Reist cita algunos estudios que muestran que muchas mujeres, a las que se les dice que sus hijos sufren defectos, sufren un grave shock, estrés y pánico. Esta presión psicológica puede incluso afectar al bienestar de la madre, y el del niño no nacido.

Los peligros implican también riesgos físicos. Algunos observadores cuestionan, por ejemplo, el uso frecuente de máquinas de ultrasonidos sin una evaluación adecuada de sus consecuencias negativas. Y la amniocentesis, en la que se toma una muestra del fluido amniótico de la madre para analizarla, puede llevar a la pérdida del bebé en 1 de cada 125 embarazos, según un meta-análisis citado en el libro. Otro estudio demostraba que este procedimiento causaba la pérdida de cuatro bebés sanos por cada anormalidad detectada.

Algunas veces los tests simplemente son erróneos. Un estudio de 300 autopsias fetales encontró que la hipótesis prenatal de posibles problemas sólo se confirmó en el 39% de los casos.

Deshumanizar
La mentalidad eugenésica que subyace tras la práctica de abortar a los niños discapacitados en ocasiones incluso más descarada. Una encuesta a los obstetras de Inglaterra y Gales, por ejemplo, encontró que un tercio de ellos exigían a la mujer, incluso antes de someterse a las pruebas prenatales, que dieran su consentimiento para abortar si se descubriese que el niño tenía algún problema.

Tras esta práctica está la creencia de que permitir que nazcan estos niños les sería una carga para ellos mismos con unas vidas de segunda clase y trayendo miseria a este mundo. Esto ha hecho que surja una forma de nueva eugenesia enmascarada tras la apariencia de preocupación por la salud, advierte Tankard Reist. Las personas que siguen esta línea de razonamiento, añade, puede terminar dando su aprobación a la selección y eliminación de los niños menos que perfectos, a una suerte de infanticidio.

Tal mentalidad refleja el creciente deseo de perfección de nuestra sociedad. Otras manifestaciones de esta tendencia incluyen hacer dietas excesivas y el cada vez más extendido uso de la cirugía estética. Algunos prominentes genetistas y moralistas, incluyendo figuras como James Watson y Peter Singer, están abiertamente a favor de técnicas genéticas que diseñen a bebés más perfectos.

Incluso los costes sanitarios más altos pueden ejercer una ulterior presión a las madres para inducirlas a abortar a los discapacitados. Los padres que deciden no abortar a los niños imperfectos se les suele hacer sentir su irresponsabilidad por provocar una carga ulterior a la sociedad.

Tankard Reist cita al genetista australiano Grant Sutherland, que consideraba que prevenir el nacimiento de un niño con síndrome de Down ahorra a la comunidad un millón de dólares o más. Animó a los gobiernos a crear clínicas públicas para controlar a las mujeres embarazadas.

Esta presión económica se extiende a otras áreas, tales como las dificultades crecientes a que se enfrentan las personas con defectos genéticos para obtener seguros de vida, o la aprobación para adoptar niños.

Harrison está de maravilla
El 21 de mayo, un reportaje en el periódico Telegraph de Londres subrayaba la relevancia de los problemas planteados en «Un Nacimiento Desafiante». Lisa Green estaba embarazada de 35 semanas cuando se diagnosticó a su bebé síndrome de Down, y los médicos le ofrecieron abortar.

El médico, contaba Green, sólo expuso los aspectos negativos de dar a luz al niño. Ella rechazó el aviso, y dos semanas después dio a luz a un bebé, llamado Harrison, que ahora tiene dos años. Es, afirmaba el periódico, un niño «feliz y sano», según la madre.

En un editorial publicado el mismo día, el Telegraph hacía referencia a la práctica de abortar bebés en etapas muy avanzadas del embarazo. «Es muy difícil», decía, «si no imposible, explicar cuál es la diferencia entre este final y el asesinato de un niño». Tales asesinatos continuarán, por lo menos mientras prevalezca la nueva mentalidad eugenésica.
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Otegi: «Pese a que la situación ha mejorado, los riesgos persisten»

·Tras la manifestación de Durango convocada por LAB, incidió en la necesidad de «más compromisos y menos represión»

Arnaldo Otegi aprovechó el acto convocado por LAB en Durango en denuncia de la represión y en favor de una solución democrática para demandar a los agentes políticos vascos «más compromisos» para el buen desarrollo del proceso. Reconoció que la actual situación «es mucho mejor» que la que se vislumbraba hace escasas fechas ­saludó especialmente la declaración del PSE­, pero advirtió de que «los riesgos persisten».

«Con la misma serenidad y amabilidad que nos dirigíamos la semana pasada a la sociedad para decir que estábamos atravesando un momento difícil, hoy podemos decir que estamos mucho mejor, pero que no han pasado los riesgos». Con estas palabras transmitió ayer el mahaikide de Batasuna Arnaldo Otegi la mejora del estado de un proceso político que, a pesar de avanzar en el camino de «recuperar para Euskal Herria y sus fuerzas políticas, sociales y sindicales la dirección del debate democrático», sigue sin estar exento de riesgos. El dirigente de la formación independentista participó en la manifestación nacional y el posterior acto organizado por LAB en favor de una solución democrática y para denunciar las reiteradas agresiones contra la izquierda abertzale y, a su vez, contra el proceso. Otegi señaló que cuando Batasuna afirmó que el proceso corría riesgos de bloqueo no fue por la citación de los ocho mahaikides en la Audiencia Nacional, sino porque detrás de ellas existía una estrategia de imposibilitar el diálogo político mediante las agresiones contra la izquierda abertzale, la falta de respeto a su interlocución política y el intento permanente de desnaturalizar el proceso «hacia una mera solución técnica».

El PSE, «en el buen camino»

«Y por eso estamos mucho mejor», prosiguió Otegi. El mahaikide reiteró la valoración positiva que Batasuna realizó de la declaración del PSE en la que «reconoce la interlocución política de la izquierda abertzale, reconoce la necesidad del debate político, reconociendo incluso que es necesario buscar acuerdos para el futuro de este país superando los conflictos del pasado, y reconociendo además que en los próximos meses es necesario poner en marcha el diálogo político multilateral». A su entender, ha quedado patente que la naturaleza del proceso democrático es de índole política, «un proceso que debe desarrollarse en Euskal Herria y para el cual los agentes políticos y sociales deben comprometerse». Es por ello que sentenció que existe «una oportunidad cierta, real y sólida de construir un escenario democrático». La existencia por parte del PSE de un compromiso político para con el proceso es lo que, a juicio de Otegi, reflejaque «está bien y en el buen camino», en referencia al anuncio realizado por el secretario general de ese partido, Patxi López. Y es a ello a lo que, acto seguido, emplazó a todos los agentes: «Más compromisos con el proceso y menos represión». «No sólo la represión que dirige el Estado a través de la Audiencia Nacional o las fuerzas de ocupación, también menos represión y más compromisos a ésos que utilizan la Ertzaintza para golpear a los jóvenes de este país. Eso sobra y estorba», prosiguió Arnaldo Otegi.

«No nos van a regalar nada»

El portavoz de Batasuna advirtió que hay que «continuar luchando» y que el proceso aún requiere de mayores compromisos y de que las agresiones terminen. Parafraseando al histórico militante abertzale Jon Idigoras ­que fue recordado en todas las intervenciones de ayer­, aseguróque «no nos van a regalar nada» y que es necesaria «la presión, la lucha y la organización del pueblo» para llevar a buen puerto el proceso. Un proceso cuyo objetivo es «recuperar para este país la voz y la palabra». El secretario general de LAB, Rafa Díez, que tomó la palabra tras la intervención del portavoz de Batasuna, manifestó también que «son innegables» los avances registrados en el proceso. «Hemos neutralizado instrumentos jurídico-políticos que pretendían diluir la realidad del proceso y, por lo tanto, hemos creado una gran oportunidad», afirmó. Una oportunidad que, «mediante la lucha», debe dar paso a un escenario democrático. «Los avances son objetivos» a juicio de Díez, pero aludiendo a la necesaria «serenidad y perspectiva» que mencionaba Otegi, advirtió que «tenemos que tener muy claro que en función de ese avance volverán a aparecer las agresiones». «Algunos, hoy, estarán cocinando ya terapias nuevas para intentar condicionar lo que es la columna vertebral del futuro de esta nación: su reconocimiento como sujeto político, y como tal, el reconocimiento a que a pueda decidir libre y democráticamente su futuro», añadió. El líder de LAB señaló que «tenemos que agarrarnos como a un clavo ardiendo» a esas premisas, e incidió en el papel que el sindicalismo vasco debe desempeñar al respecto.

Gara, 4 de junio de 2006

¿Democracia y nacionalismo son compatibles?

4 de junio de 2006. La visión nacionalista no concibe al hombre-persona sino al hombre-grupo, tribal, hombre-borrego. Para un nacionalista que se precie, los derechos no los detentan los individuos sino el ente abstracto, el Volk: el territorio, la etnia y la lengua. La ética política liberal no existe para los nacionalistas. Ésta se fundamenta en el respeto a la individualidad de cada persona. Mas, en la cosmovisión nacionalista, el sujeto político no es el ciudadano sino el pueblo como ente abstracto.

La política nacionalista tiene su origen en el "estado de la naturaleza" de Hobbes que aboga por una tensión permanente por el poder y por el dominio -el "todos contra todos"- al margen del derecho positivo, implantando el orden del más fuerte, no del más justo. Se utiliza la ley a conveniencia. Y se ignora al Estado de Derecho basado en el contrato social de los ciudadanos. De ahí deviene la comprensión hacia quienes practican la violencia como método. Y como somos híbridos, esa identidad separadora y excluyente la depositan en la lengua, pues hay que lograr como sea el "hecho diferencial", con una comunidad mítico-mística, a través de la sustitución de la religión por la pascua de resurrección nacionalista.

Hasta ahora eso ha sido el sustrato de la ideología nacionalista. A esta deformante filosofía política se suma, en la actualidad, esa izquierda que corroe las bases morales de nuestra democracia. Por ejemplo, planteando de forma explícita una negociación con un colectivo ilegalizado, burlando la propia ley con impunidad insultante, y subvertiendo el propio marco constitucional por la supeditación del orden jurídico y jurisdiccional al propio poder político, liquidando la separación de poderes y las bases del funcionamiento democrático.

Estos días hemos leído que un senador del PNV ha soltado una perla del siguiente tenor: "Quien no es nacionalista no tiene derecho a vivir". Hace no mucho, otro parlamentario nacionalista llamó "ratas" a la gente identificada con el espíritu de Ermua. Vamos a suponer que el Sr. Maqueda quisiera expresar una idea metafórica aludiendo a lo inaudito de que haya alguien que no se sienta nacionalista. En esa benevolente versión tampoco encuentro razón objetiva para tamaña deformación. Y proyecta una mentalidad fanática o perturbada en el mejor de los casos. O una táctica canallesca de conformar la percepción colectiva en el peor. El uso perverso del lenguaje es una de las principales características de esta forma de hacer política. ¡Cuidado con la degeneración semántica del lenguaje! Recomiendo la lectura de La nacionalización de las masas, de George L. Mosse, que nos descubre cómo Hitler fue conformando el conjunto de percepciones, contravalores y actitudes de la sociedad nazi.

Este tipo de cosas no debieran sorprendernos viniendo de donde vienen. Sabino Arana, afirmaba cosas como lo que sigue: "La ciudadanía bizkaina pertenecerá por derecho natural y tradicional a las familias originarias de Bizkaya, y en general a las de raza euskeriana,[...] y con las restricciones jurídicas y territoriales que señalara, a las familias mestizas euskeriano-extranjeras".

Lo extraño no es que los nacionalistas nieguen el derecho a vivir a los que no lo son, por muy alarmante que resulte para la higiene democrática. Lo demencial es que los socialistas rían la gracia. De tanto mimetizarse con este tipo de planteamientos están adoptando la misma pose y semántica de los nacionalistas. Y cuando socialismo y nacionalismo se juntan nada bueno puede surgir. Experiencias en la historia tenemos para tomar como ejemplo.

Ernesto Ladrón de Guevara

El Semanal Digital, 4 de julio de 2006