Blogia

Foro El Salvador

Zapatero anuncia los primeros “contactos exploratorios” con ETA

Zapatero anuncia los primeros “contactos exploratorios” con ETA

Según una entrevista al presidente del Gobierno que hoy publica el semanario alemán Die Zeit, en las próximas semanas comenzarán los primeros contactos “exploratorios y preliminares” con ETA. Zapatero añade que es el inicio de un proceso que “necesita tiempo” y una “gran tranquilidad”.

En el entrevista publicada por Die Zeit, Rodríguez Zapatero advierte que el proceso de negociación con ETA hay que encararlo “con paciencia democrática”, y que no cabe ninguna negociación fuera del sistema que limita la democracia.

Dentro de la legalidad
Zapatero afirma: “Un proceso ha de evolucionar dentro de la legalidad. La democracia es una gran sistema. Puede superar situaciones difíciles y dar respuestas a problemas que han causado grandes daños. La democracia sabe también cómo preparase para otro futuro”.

El presidente se muestra optimista ante el futuro del País Vasco: “La clave para ello es que un vasco aceptará en el futuro dos cosas. Una, nada justifica la violencia o la muerte de una persona; dos, la identidad vasca permanecerá, crecerá y seguirá evolucionando”.

ELPLURAL.COM, 7 de septiembre de 2006

La AVT presenta un escrito en la Audiencia Nacional solicitando la prohibición de la Asamblea Nacional convocada por la organización terrorista Batasuna-ETA

La AVT presenta un escrito en la Audiencia Nacional solicitando la prohibición de la Asamblea Nacional convocada por la organización terrorista Batasuna-ETA

La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha presentado en la mañana de hoy una denuncia en la Audiencia Nacional solicitando que se prohíba la “Asamblea Nacional” convocada por la banda terrorista Batasuna-ETA para el próximo sábado en la localidad Navarra de Alsasua.

 

A juicio de la AVT, la citada convocatoria pone de manifiesto, una vez más, la absoluta impunidad con la que Batasuna-ETA actúa vulnerando la legalidad vigente. Ello constituye una afrenta a la memoria de las víctimas del terrorismo, y un insulto a todos los españoles de bien cuya aspiración consiste en vencer a Batasuna-ETA y en ningún caso a doblegarse a su chantaje.

 

Por otro lado, la AVT desea denunciar de manera contundente que la actividad llevada a cabo por Batasuna-ETA en las últimas fechas únicamente resulta posible en virtud de la absoluta dejación, y por lo tanto de la connivencia, de los miembros del Gobierno del Sr. Rodriguez Zapatero. En este sentido, las manifestaciones atribuidas a la dirección de Batasuna-ETA en relación a la reunión a celebrar el próximo sábado en la localidad Navarra de Alsasua, evidencian que existe un proceso de cesión y de pago de precio político a la banda terrorista, consistente e la legalización de Batasuna como primer paso al que seguirán en un futuro próximo nuevas concesiones como el acercamiento y excarcelación de presos, etc.

 

Por todo ello, la AVT desea poner de manifiesto que en este momento crítico va a continuar desarrollando su labor de denuncia ante lo que constituye la mayor de las afrentas posibles a un Estado de Derecho: el doblegar el mismo a los designios de un grupo de asesinos, y por lo tanto, someterlo a la voluntad de sus máximos enemigos.

Una web islamista radical pone a Albiac y a Juaristi en el punto de mira

Una web islamista radical pone a Albiac y a Juaristi en el punto de mira

Al primero que pusieron en la diana fue a Gustavo de Arístegui. Le acusaban de ser "uno de los personajes más representativos de la islamofobia en España". Declaraban así al diputado popular "enemigo del Islam", lo que significa para los radicales una invitación a atentar contra su persona. En la misma web donde aparecían estas acusaciones son ahora tachados de anti-musulmanes e islamófobos diez escritores más, entre los que se encuentran Jon Juaristi, Gabriel Albiac y un blogero de Periodista Digital. No es broma.

Las palabras de Yusuf Fernández, portavoz de la Federación Islámica de España, publicadas en www.webislam.com fueron recogidas por Mohamed Al Moaddem en la página web www.elaph.com. En un artículo, haciéndose eco de la "denuncia" de Yusuf Fernández, Al Moaddem llama al dirigente popular "enemigo del Islam", haciendo referencia a su obra "La Yihad en España" como una “herejía”. Al Moaddem llega a pedir "derramamiento de sangre". Estas acusaciones fueron recogidas por un comunicado de un grupo yihadista internacional. En este comunicado se llama al atentado contra la vida del dirigente popular.

De la caracterización como "islamófobo" a la más descarnada amenaza. Así se las gastan los islamistas radicales. Ahora le toca el turno a otros diez articulistas. En la misma web donde empezó todo, webislam, en un artículo titulado "anti-judio o anti-musulmán, ¿acaso no es lo mismo?" se trasladan textos de diez autores para concluir tachando a los articulistas de anti-musulmanes y de padecer "islamofobia". Entre ellos se encuentran Gabriel Albiac, Jon Juaristi y un blogero que tiene su espacio en Periodista Digital.

Comparando textos "anti-judios" con otros escritos por estos autores el texto, firmado por Abdennur Prado, Presidente de Junta Islámica Catalana, termina caracterizandoles de "anti-musulmanes".

Por su interés, reproducimos la parte concluyente del texto aparecido en webislam:

Espero que este experimento sea ilustrativo sobre el tipo de calumnias a las que estamos acostumbrados los musulmanes: los textos son una muestra entre cientos del mismo tipo. La imagen que se pretende divulgar es la de que el islam es una religión fanática y que todo musulmán es un asesino en potencia. Para lograr este objetivo, toda mentira se considera válida, sin importar su desmesura. Dado que existen numerosos medios de comunicación repitiendo estas consignas, los musulmanes nos vemos desbordados, incapaces de responder a la avalancha. Cuando queremos hacerlo, los medios de comunicación que han publicado las calumnias nos niegan el acceso.

Mediante este ‘juego de las sustituciones’, hemos tratado de poner de manifiesto lo siguiente:

1. En las sociedades occidentales de principios del siglo XXI, se está propagando a gran escala un mensaje de odio hacia el islam, que se difunde con total impunidad en todo tipo de medios de comunicación.

2. Existe una segregación del odio. Las mismas palabras que en relación al judaísmo serían consideradas como racismo anti-judío, si se dirigen contra el islam no despiertan ninguna indignación.

3. Este tipo de odio religioso es habitual en numerosos autores y medios de comunicación judíos (en realidad, debería decir ‘sionistas’: esta islamofobia está relacionada con la demonización de la resistencia palestina, la defensa de la invasión de Iraq, la apología del neoliberalismo y los ataques a la izquierda democrática).

4. La islamofobia repite todos los argumentos utilizados por el antisemitismo clásico europeo, que condujeron a la Shoá. Es un discurso esencialmente antisemita, con la idea de ‘Eurabia’ (el complot para una ‘invasión islámica de Europa’) como equivalente de los ‘Protocolos de los sabios de Sión’.

Al escribir este artículo, mi intención es poner de manifiesto como muchas veces en nuestro afán de defender ‘lo propio’ caemos en el odio ‘al otro’, sin apenas darnos cuenta. Los que hayan juzgado como judeofobos o antisemitas los textos iniciales, se verán en la obligación de reconocer que también los originales constituyen muestras de propagación de odio por motivos religiosos, en este caso hacia el islam. De igual modo, los musulmanes que no haya visto nada ilícito en los textos iniciales, no tendrán derecho a quejarse ante los originales. Dicho de otro modo: también hay musulmanes que se rasgan las vestiduras por la islamofobia, y sin embargo apenas se preocupan de la judeofobia. Esto también es evidente en el caso de muchos judíos (la mayoría de los autores citados son judíos), para los cuales la judeofobia es el gran mal, mientras la islamofobia es algo perfectamente aceptable.

Pero, ¿acaso el odio no es el mismo? ¿Es lícito el odio hacia al judaísmo y no lo hacia el islam, o viceversa? En un artículo sobre el antisemitismo europeo, titulado ‘Viaje al infierno’, la periodista Pilar Rahola escribe: “Y recordemos lo básico: enseñar a odiar a los judíos es, lisa y llanamente, enseñar a odiar.” No podemos estar más de acuerdo: enseñar a odiar a los musulmanes es, lisa y llanamente, enseñar a odiar. En este punto, solo un racista establecería diferencias.

Y sin embargo, lo que parece una aberración en el caso de los judíos, es justificado en el caso de los musulmanes. A pesar de los informes elaborados por la Unión Europea, y de las recomendaciones de Naciones Unidas para luchar contra esta lacra, asistimos a un discurso que trata de justificar el odio. Como ejemplo, queremos fijarnos en una frase del ‘manifiesto anti-islamista’, publicado hace unos meses por Ayaan Hirsi Ali, Salman Rushdie, Bernard-Henri Lévy, y otros. Resulta reveladora la siguiente frase:

«Rechazamos renunciar a nuestro espíritu crítico por miedo a ser acusados de "islamofobia", un concepto desafortunado que confunde la crítica del Islam como religión con la estigmatización de sus creyentes.»

Apliquemos el ‘juego de las equivalencias’:

«Rechazamos renunciar a nuestro espíritu crítico por miedo a ser acusados de "judeofobia", un concepto desafortunado que confunde la crítica del Judaísmo como religión con la estigmatización de sus creyentes.»

¿Se imagina alguien lo que se nos diría si publicásemos un manifiesto donde se justifica la judeofobia, bajo el argumento de que se trata de una crítica del Judaísmo y no una estigmatización de los judíos? Y sin embargo el manifiesto en cuestión es presentado como un manifiesto por la democracia y por la libertad. Entonces, ¿también lo es su traslación? Esto pone de manifiesto lo que nos quieren inculcar: mientras la incitación al odio al judaísmo es considerado como un delito, la incitación al odio hacia el islam es presentada como una muestra lícita de libertad de expresión, en aras de la ‘defensa de occidente ante la invasión islámica’.

En España, el diputado del PP Gustavo de Aristegui ha llegado al extremo de negar la existencia de la islamofobia: “El portavoz de la mezquita de Madrid está declarando en la prensa que hay islamofobia, cuando esta afirmación es absolutamente falsa”.

¿No hay islamofobia? ¿Qué decir entonces de los ataques a mezquitas recogidos en los informes oficiales, de las campañas contra la apertura de mezquitas? ¿Qué decir del discurso que trata de generar el rechazo a todo lo islámico alimentando el mito de la ‘invasión islámica de Europa’? ¿Se trata invenciones creadas pare eludir cualquier crítica al islam? Los musulmanes europeos sabemos lo que es vivir bajo sospecha, mientras se difunde toda clase de calumnias. No estamos contra la crítica hacia nuestra religión. La crítica constructiva y documentada es sana, incluso positiva para los creyentes, ya que nos ayuda a revisar nuestra tradición y a repensar el islam aquí y ahora. Estamos contra la propagación del odio mediante la repetición mediática de toda clase de mentiras. Puede decirse impunemente que el deber de un musulmán es matar al que no lo sea, y a continuación tachar nuestra indignación de ‘victimismo’ y de falta de sentido crítico.

Los musulmanes occidentales vivimos bajo un clima de terror intelectual constante, que afecta y mucho a nuestra vida cotidiana. Hablamos de discursos que nos presentan sospechosos ante nuestros vecinos. Las llamadas a ‘pasar a la acción’ en internet son constantes, lo cual pone en conexión a estos ‘defensores de la democracia’ con los movimientos neonazis. Cada día recibimos correos insultantes, amenazas de ciudadanos contaminados por discursos como los citados. Leemos en un blog: “Cada musulmán que nace en Europa es una bomba de relojería”. Tengo dos hijas pequeñas, y lo único que puedo hacer es estrecharlas. ¿Qué pensaría cualquier lector judío si leyese la misma frase cambiando la palabra ‘musulmán’ por ‘judío’? ¿Son los recién nacidos bombas de relojería? Supongo que el judío que leyese algo semejante se sentiría estremecido, como el cristiano que leyese eso sobre los bebés cristianos en un periódico pakistaní. Debemos ser conscientes de lo que está sucediendo entre nosotros. Se están estableciendo las bases ideológicas para justificar el genocidio de los musulmanes europeos. Dios no lo quiera.

Quiero pedir un mínimo de reflexión a mis hermanos judíos y cristianos, musulmanes o ateos, así como al conjunto de la ciudadanía. La demonización del islam en su conjunto constituye una ofensa hacia millones de personas que nada tienen que ver con las desviaciones políticas que tanto nos preocupan. Buscar en el islam la explicación al terrorismo o a las tiranías del mundo árabe es tan equivocado como buscar las bases de las dictaduras latinoamericanas del siglo pasado en el cristianismo. Tan equivocado como pensar que los asesinatos selectivos de Israel tienen que ver con la religión judía. Las religiones son caminos de salvación, de liberación personal y colectiva. Debemos colaborar en la preservación de lo más noble de nuestras tradiciones, trabajar en el camino del encuentro frente a todos aquellos que tienen intereses (muy poco espirituales) en que el enfrentamiento prevalezca.

Exigimos la equiparación de la islamofobia con el antisemitismo. Segregar entre los diferentes odios por motivos religiosos es una forma perversa de racismo. Como no nos cansaremos de repetir, no se trata de algo diferente, sino del mismo fenómeno con rostro nuevo. La islamofobia es una amenaza para la democracia en Europa. La islamofobia es el fascismo del siglo XXI.

¡No es broma!

Juan C. Osta (Periodista Digital).-

11-M: El Mundo pisa el acelerador

11-M: El Mundo pisa el acelerador

Las nuevas revelaciones del periódico El Mundo, por su trascendental importancia, nos hacen plantearnos de nuevo la eterna pregunta en torno las investigaciones del 11-M: ¿será verdad? Tiene razón Rodríguez Ibarra cuando pide que se meta en la cárcel con la máxima pena a Rafael Vera o a Rubalcaba por su presunta vinculación, por acción u omisión, en la masacre, o a Pedro J. Ramírez por engañar. Pero para esclarecerlo hay que investigar. Lo que está claro es que no se puede seguir con las dudas ni jugar con fuego con las investigaciones.

“Ni yo ni seguro que miles de militantes socialistas tendríamos estómago suficiente para militar en un partido que hubiera tenido la más mínima responsabilidad por acción u omisión en el atentado más criminal de la historia democrática española”. Con estas palabras del presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por primera vez en dos años un alto dirigente socialista respondía a las investigaciones de meses realizadas por El Mundo sobre los atentados del 11-M en una carta dirigida a su director, pero publicada en ABC.

Comienza el nuevo curso político y el periódico de Pedro J. Ramírez pisa el acelerador a fondo en torno a los “agujeros negros” de los atentados de Madrid.

Hasta el momento, gracias a El Mundo, los españoles hemos conocido que la versión oficial en torno a lo sucedido estaba llena de contradicciones, algunas mentiras, datos inconexos y coincidencias extrañísimas con ETA. Pero esta semana se ha producido una nueva vuelta de tuerca. En una entrevista a Emilio Suárez Trashorras, uno de los hombres clave en el 11-M, se culpabiliza directamente a la Policía de forzar su declaración ante el juez y se acusa también a la Policía y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de tener conocimiento de los contactos de los terroristas islamistas con ETA antes de la matanza. Es decir, por primera vez alguien asegura que todo lo contado del 11-M es mentira y que algunos responsables de las fuerzas de seguridad tienen mucho que decir en este asunto.

Además, el director de El Mundo, en un artículo titulado “Del GAL al 11-M”, cercaba al Partido Socialista como ya hizo el entonces joven director de Diario 16 al PSOE de González por la guerra sucia contra ETA en los años 80.

Pedro J. Ramírez ha traspasado una nueva línea y, al parecer, tiene intención de ir muy lejos con sus revelaciones del 11-M este invierno. Lo que pasa es que estos importantísimos datos nuevos están basados en la palabra de Suárez Trashorras, de dudosa credibilidad, pero que ha empezado a poner nervioso al Partido Socialista. En estos dos años de investigaciones la consigna socialista era el silencio más absoluto, la indiferencia total como instrumento para desacreditar los artículos periodísticos, pero ya ha saltado por los aires. Por eso Rodríguez Ibarra pide que se meta a la cárcel a Rafael Vera y a Rubalcaba si lo que va aportando El Mundo es verdad, o a su director si es mentira. Y por eso se entienden las duras descalificaciones de José Blanco sobre Rajoy.

Los españoles llevamos más de dos años recogiendo nada más que dudas en torno a los atentados del 11-M. Con un Gobierno que ha sido un muro con este asunto. Con una comisión de investigación nula; con un juez, Juan del Olmo, que parece que no quiere investigar; con un Partido Popular a rebufo, que convoca ruedas de prensa a golpe de titulares de El Mundo; y ahora, con nuevas revelaciones que empiezan a sembrar la duda en el lector, precisamente por su trascendental importancia.

Hay que saber si lo que está aportando este periódico es verdad o no. Pedro J. Puede tener un as en la manga para esclarecer la autoría de la masacre o puede también estar jugando con fuego para vender periódicos. Si Rodríguez Ibarra quiere con sinceridad esclarecer este binomio habrá que investigar.

Pero las dudas bloquean, e igual que un hombre necesita certezas para vivir, la sociedad española necesita saber la verdad de todo lo que nos han contado y lo que nos cuentan ahora. Los interrogantes en la búsqueda de la verdad permiten la investigación, las dudas no.

Raquel Martín

 

Páginas Digital, 5 de septiembre de 2006

EL FORO ERMUA EXIGE QUE SE LLEVEN A CABO LAS INVESTIGACIONES NECESARIAS PARA IMPEDIR LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE BATASUNA

EL FORO ERMUA EXIGE QUE SE LLEVEN A CABO LAS INVESTIGACIONES NECESARIAS PARA IMPEDIR LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE BATASUNA

Bilbao a 5 de septiembre de 2006. El FORO ERMUA ha solicitado al Juez Garzón la prohibición de la Asamblea Nacional de BATASUNA que, según informa el diario El Mundo, tendrá lugar en Alsasua el próximo sábado día 9 de septiembre. Asimismo, ha solicitado que se lleven a cabo las investigaciones necesarias y propias de las operaciones antiterroristas y no investigaciones superficiales y carentes del rigor policial exigible.

Siendo BATASUNA una organización terrorista, la justicia no puede limitarse a actuar únicamente cuando la propia organización realice sus actos de manera expresa y pública. Por definición, toda organización terrorista trata de actuar clandestinamente y ello conlleva la necesidad de realizar investigaciones exhaustivas que vayan más allá de la mera recopilación de información que la organización terrorista espontánea o voluntariamente facilite. Estas investigaciones en profundidad eran lo ordinario en esta materia hasta hace poco tiempo y permitieron, entre otras muchas cosas, la suspensión en vía penal del frente político del terrorismo: HB/EH/BATASUNA.

Limitar las investigaciones al elemento superficial dosificado por los propios terroristas es vaciarlas de contenido y dar una mera apariencia de legalidad a decisiones que de facto establecen una permisividad absoluta con la actuación de una asociación incluida en las listas de organizaciones terroristas de los EE.UU. y de la U.E., declarada terrorista por el Tribunal Supremo y también por la Audiencia Nacional en fase de instrucción.

Ni la tregua ni ningún otro acontecimiento político deben influir en la aplicación estricta de la ley. BATASUNA no puede continuar actuando como una fuerza política más, ni convertirse en legítimo interlocutor. El Foro Ermua, por tanto, emprenderá cuantas acciones judiciales sean necesarias para tratar de evitar que los terroristas actúen con impunidad en nuestra sociedad, aunque determinadas fuerzas políticas se empeñen en legitimarles.

El desfile del perdón

El desfile del perdón

... La historia no puede ser interpretada en términos de perdón. Porque pedir perdón por lo que ocurrió hace ya casi tres cuartos de siglo puede ser una tarea tan inagotable y vana como intentar corregir el pasado lejano...

LA moda es pedir perdón. O exigir un minuto de arrepentimiento público. Y si puede ser con respecto a errores o abusos de un pasado remoto, mejor. En los viejos y ruidosos tiempos de la vanguardia del siglo pasado tuvieron mucho éxito las escenificaciones con animales: Gómez de la Serna recitaba desde el lomo de un elefante y Valle Inclán se quejó de que no se le permitiera subir al tranvía con dos leones. Hoy se lleva mucho el perdón con espejo retrovisor.

Los casos se multiplican, y entre nuestros políticos y algunos memorialistas dan para toda una antología del disparate. La esencia de esta pos-modernísima moda del perdón es que las atrocidades siempre las cometen o un hermético puñado de fuerzas oscuras -el Estado, el colonialismo, el imperialismo yanqui, la globalización...- o los supuestos antepasados del rival político - los fascistas, los comunistas, los alemanes... Dos ejemplos. Hace no mucho tiempo hubo una gran polémica porque el Congreso de los Diputados no consideró necesario pedir perdón por el fusilamiento de Luis Companys, tal y como propusieron los diputados de ERC con el respaldo de las principales formaciones nacionalistas e Izquierda Unida. Y este año -con ocasión del aniversario de la guerra civil- los gobiernos de Alemania e Italia han visto cómo se les llegaba a reclamar una disculpa por la intervención de Hitler y Mussolini al lado de las tropas franquistas.

Ni el cinismo de los prohombres de la Restauración exigía tanto meneo de cadera. Teatro de parlanchines, esta fiesta del perdón ha convertido España en una sociedad donde la verdad de ahora y los problemas de ahora son impronunciables o de mal gusto y donde toda explicación pública del pasado se queda en farsa. Como si realmente se creyera que las responsabilidades de las gentes del pretérito pudieran imputarse, sin más, a los habitantes del presente. Como si tuviera alguna utilidad. Como si a los perseguidos y los fusilados de hace más de setenta años les sirviera de algo que unos gobiernos -que tienen tanta relación con la Alemania nazi o la Italia fascista como la actual España de Zapatero puede tenerla con la España de 1939- dijeran que los alemanes o los italianos estaban muy equivocados en 1936 por venir de turismo armado a la tierra de Carmen y Picasso.

La historia no puede ser interpretada en términos de perdón. Porque pedir perdón por lo que ocurrió hace ya casi tres cuartos de siglo puede ser una tarea tan inagotable y vana como intentar corregir el pasado lejano o cambiar la claridad amarga y severa de la historia por las blanduras dulzonas de una terapia halagadora. Los errores del presente y los que pueden evitarse en el porvenir son los que cuentan, y no se remedian ni con aspavientos ni con unos minutos de contrición pública. Porque, además, no hay mayor falacia que pedir perdón por el pasado cuando se actúa con parecida soberbia o ceguera en el presente. El mayor ejemplo de lo que digo lo hemos podido ver recientemente cuando Ibarretxe envió una carta a las víctimas de la violencia etarra pidiendo perdón en nombre del pueblo vasco.

Hazañas humanitarias como ésta demuestran hasta qué punto la moda del perdón permite no tener en cuenta la realidad o prescindir de la responsabilidad individual olímpicamente. Leyendo la carta del lehendakari y completándola después con otras declaraciones paralelas uno adquiere la sólida idea de que la culpa del infierno vivido por las víctimas del terrorismo en el País Vasco es del pueblo vasco en su conjunto, que asistió con miedo, rutina y fatalismo a los atentados; pero, sobre todo y por encima de todo, del «conflicto político», que como el mismo lehendakari recordó de viaje por Washington, atraviesa las tierras vascas desde hace ya 170 años.

Lo que se impone así es el hacinamiento de pillos, verdugos, acosados, equidistantes... en una gran responsabilidad colectiva. Todos son arrojados a la misma marmita: el pueblo vasco, el conflicto político. Como si las responsabilidades individuales no existieran y siempre hubieran sido las circunstancias las responsables de las decisiones humanas, las acciones humanas y, sobre todo, el sufrimiento humano. Como si el País Vasco no fuera un lugar multiplicado, un lugar donde no sólo existe la patria de Ibarretxe situada en las alturas, acostumbrada a la presencia del crimen y del infierno a condición de que sean los otros los que lo padecen. Como si no hubiera una patria en las profundidades, por debajo: los asesinos, y los chivatos, y los beneficiarios política y económicamente del terrorismo, del ambiente de miedo y de la solución negociada. Como si no fueran pueblo vasco también las víctimas acostumbradas a las pintadas amenazadoras en las puertas de sus casas o la minoría que durante años y años se opuso al fanatismo y denunció con riesgo de su propia vida el iceberg de vejación y silencio que los dirigentes nacionalistas querían mantener sumergido. Como si detrás de las instituciones públicas -que, según Ibarretxe, no supieron estar cerca- no hubiera personas y siglas políticas concretas.

Hablar de culpabilidad colectiva es lo mismo que decir que todos somos culpables. «También, tú, asesinado». Ésta es, precisamente, la forma de hablar del totalitarismo. Porque -y conviene recordarlo- no todos cerraron los ojos ni todos se mantuvieron callados o sentados. No todos toleraron cuanto se ha tolerado y tolera en el País Vasco. O justificado ideológicamente el terror insistiendo, como lo hacen los nacionalistas, en que la verdadera libertad, la verdadera emancipación y la verdadera soberanía es colectiva o no es, y que el pueblo vasco, sin un gobierno nacional propio, se halla privado de derechos humanos.

Lo peor que podría hacerse ahora es engañarnos respecto de algo que está perfectamente claro: la mitología del nacionalismo vasco no es inocente de los horrores etarras, como tampoco lo es su proclama de que la verdadera constitución del conjunto de todos los ciudadanos vascos de hoy -sean éstos nacionalistas o no lo sean- reside en oscuros y viejos derechos históricos ni la rígida fantasía en un pueblo milenario dividido en siete territorios, regado con la lengua más antigua de Europa y ocupado por las fuerzas oscuras de dos Estados rivales, Francia y España.

El nazi Himmler, que tan bien conocía la mentalidad de aquellos a los que organizó, describió no sólo a sus hombres de las SS, sino los amplios estratos donde los reclutó, cuando dijo que no se hallaban interesados en «los problemas cotidianos», sino que sólo lo estaban «en cuestiones ideológicas importantes durante décadas y siglos, de forma tal que el hombre... sabe que está trabajando para una gran tarea que solamente se presenta una vez cada dos mil años». Pero una cosa es pensar en la situación más parecida a esta Euskadi 2000 -la Alemania de los años 30- o dibujar una interpretación política a golpe de citas, y otra enfrentarnos cara a cara con el rostro aburrido de ese independentismo totalitario que ha utilizado el coche bomba y el tiro enla nuca. Ver la realidad que vivimos con toda su carga bestial de deshumanización. Una imagen: el juicio de los asesinos de Miguel Ángel Blanco.

En medio de este desfile del perdón al que se han unido los dirigentes nacionalistas vascos con la esperanza de cerrar el libro de la violencia y abrir el de la soberanía, quizá convenga decir que el perdón es un hecho privado entre quien ha infligido un sufrimiento y quien lo ha padecido. No es posible si no existe también la justicia. Tampoco la sustituye ni la desmiente.

Después de vivir la pesadilla del juicio, la madre de Miguel Ángel Blanco dijo que casi no había podido mirar a la cara a sus asesinos: «Sólo podía mirarle a las manos. Una y otra vez. No podía dejar de pensar que con esas manos le habían quitado la vida a mi hijo». Escribo estas palabras, y luego las digo mentalmente. Y las repito muchas veces. Como plegaria. Porque el futuro no puede surgir de disolver las responsabilidades individuales ni tampoco de borrar de la Historia la existencia de ETA, desarraigándola de las conciencias y creando un pasado con víctimas pero sin asesinos, sin verdugos, sin victimarios. Porque para que el ágora sustituya al templo y el futuro no esté ya secuestrado es preciso plantearse el terrible enigma de esas manos. No lavarlas en la ficción de una paz sin ojos sino repetirse y tratar de responder las preguntas que un día se hiciera Hannah Arendt en su libro Los orígenes del totalitarismo: ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué ha sucedido? ¿Cómo ha podido suceder?

Por FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR. Catedrático de Historia Contemporánea. Universidad de Deusto.

 

ABC, 17 de agosto de 2006

11 de cada Mes

11 de cada Mes

Seguimos queriendo saber.

Desde la Plataforma Ciudadana Blog Luis del Pino para la Verdad del 11M,”PEONES NEGROS”, queremos informaros de las iniciativas que se están promoviendo a nivel nacional.

Un grupo de ciudadanos disconforme con la investigación del 11M ha tomado la iniciativa de reunirse el día 11 de cada mes a las 20h en distintas ciudades de forma simultánea. Pretenden transmitir a la opinión pública lo que a su juicio son dudas no resueltas sobre este caso, mediante el reparto de folletos informativos y su desacuerdo con la política antiterrorista del gobierno.

Las reuniones comenzaron el pasado viernes día 11 de agosto en una veintena de ciudades, pero aumentarán tras el período vacacional.
Este 11 de Septiembre esperamos, con la ayuda de todos vosotros, reunir a un gran número de personas.

REENVÍA ESTA CONVOCATORIA!!!


Convocatoria apoyada por
AVT,
Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M
Ciudadanía Democrática
Ciudadanos por la Constitución
Cordobeses por la Libertad
Coruña Liberal
Foro Liberal-Ciudadanos por una democracia activa
Grupo Absurda Revolución
Plataforma España y Libertad


http://www.peonesnegros.es

http://11m.fondodocumental.com

El cardenal Etchegaray, con Blázquez. El Vaticano renueva su apoyo al "camino para la paz" en Euskadi

El cardenal Etchegaray, con Blázquez. El Vaticano renueva su apoyo al "camino para la paz" en Euskadi

Roma depositó este fin de semana, en la basílica de Loyola, un mensaje de aliento sobre el final del terrorismo en el País Vasco. Roger Etchegaray, vicedecano del Colegio Cardenalicio, subrayó que el proceso de paz "esta abierto". Fue durante una homilía en el santuario guipuzcoano, que sirvió para constatar la sintonía de la Santa Sede con la posición de los obispos vascos, entre ellos, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez.

El obispo de Bilbao, también el de San Sebastián, Juan María Uriarte, y varios representantes políticos guipuzcoanos escucharon la misa que el cardenal vascofrancés ofreció el domingo en Loyola, donde no obvió la situación actual del País Vasco.

Irreversible
Etchegaray participó en la clausura del 450 aniversario de la muerte de San Ignacio, al que reclamó en sus rezos que diera "luz" a quienes deben embarcarse en un "camino para la paz" que, señaló, "está abierto". Concretó aún más su mensaje y se mostró confiado en que "las armas callarán para siempre", porque se va a alcanzar una paz "irreversible".

Dudas
Son palabras que llegaron a Loyola en un momento muy oportuno; después de un verano en el que han surgido dudas sobre la marcha del proceso iniciado tras el alto el fuego de ETA, a raíz, sobre todo, del último comunicado de los terroristas y del endurecimiento dialéctico de Batasuna.

Superar obstáculos
Es como si Etchegaray hubiera viajado desde Roma para inyectar dosis de ánimo y actualizar el llamamiento de Benedicto XVI del pasado mes de abril. Dos semanas después de la declaración de la tregua, alentó a los españoles a "superar los obstáculos que puedan presentarse a lo largo de este camino".

Camino espiritual
En aquella ocasión, el Papa animó desde la Plaza de San Pedro a "intensificar los esfuerzos por consolidar horizontes de paz". El domingo, en la basílica de San Ignacio, el cardenal vascofrancés invitó a emprender ese "camino abierto" a quien quiera tomarlo. Aclaró que no sólo se refería a la vía política; también a la "espiritual".

Pedir perdón
"Sólo el perdón y su aceptación pueden conducir a la paz", sentenció Etchegaray, que recuperó así el planteamiento de Blázquez. El pasado 15 de agosto, el presidente de la CEE pidió a los terroristas "el valor de pedir perdón" para fortalecer la paz. Antes, en mayo, abogó por "pedir y recibir el perdón" para restaurar las heridas del terrorismo y lograr una "amplia reconciliación".

Obispos vascos
La coincidencia en el discurso no es casualidad. El vicedecano del Colegio Cardenalicio se remitió a la declaración de los tres obispos vascos, posterior al alto el fuego, en el mostraban su esperanza por el proceso de paz, frente a las tesis más duras del ex presidente de la CEE, Antonio María Rouco Varela, o el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares.

Cardenal de confianza
La homilía de este fin de semana no supone sino un espaldarazo del Vaticano a la posición que mantiene Blázquez con respecto al proceso de paz, caracterizada por una actitud positiva. El vínculo de Etchegaray con Benedicto XVI es estrecho, es un hombre de su confianza.

Líbano e Irak
Además de vicedecano del Colegio Cardenalicio, el purpurado vascofrancés es presidente emérito del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Recientemente, se desplazó al Líbano como enviado del Papa y allí se reunió con los máximos representantes políticos. Con Juan Pablo II al frente de la Iglesia, viajó a Irak en 2003. Es decir, es uno de los miembros de la Curia romana más implicados en misiones de paz.

Mediador
De hecho, el nombre de Etchegaray ha sonado en alguna ocasión como posible mediador entre ETA y el Gobierno, a propuesta del entorno socialista, un papel que rechazado por el propio cardenal y también por la izquierda abertzale, tras la fallida experiencia de Zurich, en la que medió el obispo Uriarte, de San Sebastián, durante el Gobierno de José María Aznar.

IÑIGO PICABEA A.

Elplural.com, 5 de septiembre de 2006