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Foro El Salvador

Casi 900.000 niños exterminados en España desde el 5 de julio de 1985 hasta el 17 de abril de 2004.

Los abortos legales realizados durante el periodo de la presidencia de Felipe González, desde el 5 de Julio de 1985 (sanción real) hasta el 5 de Mayo de 1996 (Toma de posesión de Aznar), fueron un total de 359.624.

Y los abortos legales realizados durante el periodo de José María Aznar, desde el 6 de Mayo de 1996 (Primer día de gobierno) hasta el 17 de Abril de 2004 (Toma de posesión de Rodríguez), sumaron 511.429.

(Fuente: Subdirección General de Promoción de la Salud y Epidemiología).

Gobierno español y ETA cerraron en febrero un acuerdo con compromisos y garantías.

Según han confirmado a GARA diferentes y dispares fuentes conocedoras del proceso, el Gobierno español y ETA alcanzaron en febrero un acuerdo que contempla compromisos y garantías por ambas partes. Aquel acuerdo desembocó en el alto el fuego permanente anunciado por la organización armada el 22 de marzo y, entre otras cosas, recogía, por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, la asunción de una serie de garantías para el adecuado desarrollo del proceso político (entre ellas la de no efectuar detenciones y la de propiciar la igualdad de condiciones para todos en la vida política), así como el compromiso de respetar las decisiones que adopten libremente los ciudadanos de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa sobre su futuro.

DONOSTIA

Según han confirmado a GARA diferentes y dispares fuentes conocedoras del proceso, el Gobierno español y ETA alcanzaron el pasado mes de febrero un acuerdo que contempla compromisos y garantías por ambas partes. Aquel acuerdo permitió, en primera instancia, que tres portavoces de ETA hicieran público el 22 de marzo una declaración de alto el fuego permanente que entró en vigor dos días después, a las 00:00 horas del día 24, y que hoy continúa vigente.

En el citado acuerdo, ETA se compromete concretamente a no realizar acciones contra personas ni bienes, como ha ocurrido y ha sido constatado por el Gobierno español durante lo que éste denominó periodo de «verificación» previo a la comparecencia de su presidente, Rodríguez Zapatero, en el Congreso. Junto a ello, la organización armada aceptó no realizar acciones de abastecimiento de armas ni explosivos a partir de la declaración de alto el fuego permanente.

El Ejecutivo español también asumió compromisos en este acuerdo cerrado en febrero, según las fuentes consultadas. En concreto, aceptó que respetaría las decisiones que sobre su futuro adopten libremente los ciudadanos vascos.

En el citado punto se especifica que el Gobierno español entiende que los acuerdos para ello se alcanzarán entre los partidos políticos vascos, así como entre los agentes sociales, económicos y sindicales vascos.

Se recoge además que los citados acuerdos se refieren al futuro de los ciudadanos de los cuatro herrialdes bajo administración española: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa.

Información conocida

Según ha sabido GARA, esta información circula desde hace algunas semanas en diferentes medios de comunicación, así como en los ámbitos políticos. Y, a pesar de que la existencia del acuerdo no ha sido dada a conocer por ninguna de las dos partes, los comentarios y filtraciones sobre la existencia de compromisos y garantías entre ETA y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se han extendido, en algunos casos al socaire del malestar provocado, o de la sorpresa o desorientación generada por el incumplimiento de los mismos, hasta el punto de que sus contenidos han terminado por circular, como ya se ha apuntado, en diferentes ámbitos.

De hecho, la primera mención a ese acuerdo la realizó en su primer editorial tras el alto el fuego el diario “El País”; y el líder del PP, Mariano Rajoy, ha hecho expresa mención en varias ocasiones a los «compromisos de Zapatero». Esas alusiones a los compromisos que podrían haber pactado el Gobierno español y ETA han sido una constante en estas últimas semanas, aunque, en cambio, no han recibido igual eco los ataques al proceso.

22-M y 29-J

Aunque el acuerdo no se hizo público, es obvio que en los últimos meses sí se han producido movimientos muy significativos que han provocado un escenario político novedoso en Euskal Herria y que, como vemos, tienen un trasfondo muy concreto. Así, el 22 de marzo ETA declaraba un alto el fuego permanente a través de una declaración en la que ubicaba la medida en su interés en contribuir a la apertura de un proceso democrático en Euskal Herria.

La organización armada vasca ha incidido en esta idea en posteriores posicionamientos, y especialmente en la entrevista realizada por GARA y publicada el pasado 14 de mayo, casi dos meses después de la declaración de alto el fuego, así como en el último comunicado dirigido por la organización armada a la opinión pública española. En la entrevista concedida a GARA, dos portavoces de ETA resaltaban el concepto de que «es preciso levantar todos los límites impuestos a la voluntad de Euskal Herria» y reiteraban que «la clave del proceso está en el debate democrático en Euskal Herria».

Daban, además, algunos datos sobre el alcance del alto el fuego. En referencia a los gobiernos de Madrid y Lakua y su insistencia en que la medida debía ser «universal», ETA explicaba que «a quienes repiten esta cantinela, les decimos que conocen los parámetros de la decisión de ETA y también su solidez. ETA ha manifestado claramente cuáles son sus compromisos».

Desde la parte estatal, el 29 de junio su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba su disposición a abrir el diálogo con ETA en una comparecencia institucional en la que añadía que «el Gobierno respetará las decisiones de los ciudadanos vascos».

El jefe del Gobierno español subrayó igualmente que «entiendo que los partidos políticos, los agentes sociales, económicos y sindicales, deben adoptar acuerdos para ese pacto de convivencia a través de los métodos de diálogo que estimen oportuno». Y agregó algunas «reglas» para ese proceso, como el logro de consenso. En concreto, citó tres: «Voluntad democrática, sujeción a la legalidad, y amplio acuerdo político, que recoja el pluralismo de la sociedad vasca». Esta declaración institucional de Rodríguez Zapatero fue saludada por Batasuna como «positiva y de gran calado político».



Representantes de ambas partes empezaron a hablar en junio de 2005 con total discreción
GARA

DONOSTIA

Diversos medios de difusión, en especial tras la proclamación del alto el fuego permanente de ETA el 22 de marzo, han difundido que representantes del Gobierno español y la organización armada llevaban meses de conversaciones antes de que se produjera esa medida. Se han citado, incluso con profusión, tanto presuntos lugares de los encuentros como posibles mediadores. Este diario está en condiciones de afirmar que el acuerdo del que se da noticia en estas páginas tuvo una gestación de ocho meses.

Los representantes de ambas partes comenzaron a negociar en junio de 2005 y el acuerdo quedó cerrado en el mes de febrero de 2006.

Ambas partes han coincidido y coinciden en mantener un mutismo absoluto al respecto. Así, en la entrevista realizada por GARA a dos representantes de ETA, éstos eludieron dar cualquier dato al respecto argumentando que «para nosotros, la discreción es un elemento básico e indispensable en un proceso de negociación».

Anteriormente, ETA sólo se refirió a una posible negociación con el Estado en un comunicado emitido hace algo más de un año, en el que indicaba que estaba intentando abrir una vía de diálogo. Tampoco esto constituía ninguna novedad, según subrayaban los portavoces de la organización en la entrevista: «Al hacerlo público, ETA no hizo sino confirmar una actitud que siempre hemos mantenido; es decir, expresar nuestra voluntad de superar el conflicto por medio de la negociación». Más tarde, apostillaban que «en este último año, ETA ha seguido dando pasos en esa misma dirección, en ese intento de abrir y desarrollar un proceso de negociación».

Por lo que respecta al Gobierno de Zapatero, el silencio y los desmentidos, en su caso, han constituido también el criterio de actuación permanente. De hecho, el presidente del Ejecutivo español y máximo mandatario del PSOE explicó en su alocución en el Congreso de los Diputados que así será también cuando se abra el diálogo oficial con ETA.

Hasta finales de setiembre

En su declaración, se limitó a indicar que «voy a desarrollar esta tarea con prudencia y discreción», y anunció que el ministro de Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, no dará información a los grupos parlamentarios sobre la evolución de estos contactos hasta finales del mes de setiembre.

Zapatero, que el martes indicó en Nueva Delhi que ya tiene decididos los interlocutores para esta labor pero que no dará a conocer su identidad, dio vía libre a este diálogo con ETA «al amparo de la resolución adoptada en el Congreso de los Diputados en mayo de 2005». Y resaltó que en el proceso de conversaciones que se abre ahora mantendrá «el principio irrenunciable de que las cuestiones políticas sólo se resuelven con los representantes legítimos de la voluntad popular».

Tanto los portavoces del Ejecutivo español como los del partido que lo gestiona han negado cualquier noticia que afirmara que estaban ya hablando con ETA anteriormente, o bien dejan caer que el resto ya lo sabía. En los últimos días, por ejemplo, lo han hecho al hilo de la publicación de un documento incautado presuntamente a militantes vascos y que apuntaría al interés del PSOE por abrir esta vía ya en 2004. José Blanco, número dos del partido, replicó al PP que «ya tienen copia, porque entonces estaban en el Ministerio del Interior».

Las garantías: no efectuar detenciones e igualdad en la vida política

El acuerdo del que da cuenta este medio no sólo incluye compromisos por ambas partes, sino que también contempla una serie de garantías por parte del Gobierno español para normalizar la vida política. Entre ellas destaca el compromiso de que no se efectúen detenciones por la Guardia Civil, la Policía española, la Ertzaintza ni las policías francesas. Sin embargo, tras el pasado 22 de marzo se han producido al menos 35, 23 de ellas en régimen de incomunicación, y en ellas han intervenido todos los cuerpos policiales citados.

Otra de las garantías es la disminución de la presencia policial y la desaparición de presiones policiales, algo que aún no se ha constatado.

Junto a ello, el Ejecutivo acepta «de facto» que las organizaciones de la izquierda abertzale puedan desarrollar la vida política en igualdad de condiciones al resto de fuerzas políticas y sociales, sin limitaciones de derechos civiles y políticos. En este terreno, desde el 22 de marzo se ha producido un goteo de prohibiciones judiciales o policiales, a veces con aval de la Fiscalía, que han afectado tanto a actos políticos como a movilizaciones e incluso a ruedas de prensa, aunque se ha producido también un paso significativo: la reunión pública entre el PSE y Batasuna. -

Gara, 10 de julio de 2006

Entrevista a TERESA JIMÉNEZ BECERRIL

Tu intervención en Madrid ante más de un millón de personas el pasado 10 de junio emocionó a mucha gente ¿Qué sentiste al poder dirigirte a tantos ciudadanos?

Me gusta escribir, pero no hablar en público. Antes de intervenir en la manifestación del 10-J pensé que me pondría nerviosa, que leería las cuatro ideas que tenía escritas, por si los nervios me traicionaban. En cambio, cuando me ví allí, ante tanta gente y miré el micrófono, me dije “Teresa, tienes una gran oportunidad de que se conozca la verdad, frente a tanta manipulación de la opinión pública por parte del Gobierno, tú tienes solamente que decir muy claro, como mataron a tu hermano y a su mujer y las consecuencias que ese salvaje asesinato provocó en tu familia.” Por eso dije que ETA no había podio con mi madre, que cría a mis sobrinos desde que se quedaron huérfanos con 4, 7 y 8 años. Mientras hablaba, sentía urgencia de explicar a la gente porque no aceptaba “la paz de Zapatero”, no quería oír aplausos, quería solo que el mayor número de personas posible entendiera, escuchando mi testimonio, que sentarse a hablar con terroristas, que no solo no se arrepienten sino que reclaman lo mismo de siempre, es una indignidad.

Durante tu intervención comentaste que no pudiste hablar en el aniversario del asesinato de tu hermano y cuñada ¿Qué pasó? ¿Porqué no se te permitió hablar en aquella ocasión?

Todos los años la Fundación Alberto Jiménez-Becerril, otorga un premio coincidiendo con la muerte de Alberto y Ascen, donde yo siempre digo unas palabras en recuerdo de ambos. Este año volé como siempre desde Italia, bajo una intensa nevada, pero Dios quiso que llegase milagrosamente a tiempo, para poder hablar en el homenaje a mi hermano. El que no quiso fue el alcalde de Sevilla, que argumentó no tenerlo previsto, pese a que yo había avisado que hablaría. Se ve que no quería que le aguase la fiesta. En el sentido, que allí, siguiendo las directrices del Gobierno, se hablaría de “paz” en abstracto. Temían que yo usase palabras como ETA, asesinato y sobretodo justicia, y eso no convenía. Yo era la voz de sus conciencias, y se ve que no querían escucharme.

Ese 30 de Enero, no me callaron a mí, silenciaron a Alberto y a Ascen que no pudieron ser recordados como merecían. El Alcalde, perdió una buena ocasión para ser digno, aunque para ello se hubiera opuesto a la corriente dominante de su partido, atacar a las víctimas. El era el Alcalde de una gran ciudad como Sevilla, y yo una chica que había escrito dos hojitas en el avión para recordar a su hermano y su mujer… y me quede con mis palabras y mis lágrimas. Se cuenta y no se cree, ¿verdad?

Zapatero ha comenzado la negociación con ETA ¿Qué sientes como víctima al ver como se negocia con los asesinos de tus familiares?

Siento preocupación, desasosiego, indignación y rabia, pero no me sorprende. Hace más de un año escribí un artículo, que titulé “ETA, Zapatero y el arte de humillar”, donde advertía que se sentaría a negociar con los que mandaron matar a mi hermano.

¿Confías en el Presidente del gobierno? ¿Crees que respetará a las víctimas, su dignidad y su memoria?

No confío en el Presidente, nos ha engañado varias veces. No solo a las víctimas, sino a todos los españoles. Dijo que no negociaría, mientras lo hacía. Dijo que no habría mesa de partidos sin rendición y ya está en marcha. Lo único que creo es que ha pactado y su única preocupación es como sufrir el menor daño electoral posible, es decir, como vender la indecencia de rendirse ante Batasuna-ETA sin que los españoles le pasen factura en las urnas. Creo que está claro que no respetará nuestra dignidad, ni nuestra memoria, pero al pisotear la nuestra, olvidará también la de la mayoría de los españoles.

Los etarras no han pedido perdón, aún pidiéndolo ¿Habría que favorecer su salida de la cárcel? ¿deberían cumplir íntegramente sus condenas?

Los etarras no han pedido perdón y no creo que lo pidan, ya que no reconocen su culpa. Con perdón o sin él, las condenas son intocables. El daño causado no lo pagarían ni aún viviendo diez vidas. ¿Por qué deberíamos aligerarle el peso? Es lo único que nos queda. Y que no me hablen de venganza, es simplemente justicia.

El talante etarra se pudo comprobar hace unos días viendo como dos etarras golpeaban los vidrios que los separaban de sus víctimas ¿Qué opinas ante situaciones como esta?

Pienso que no podemos permitir que “El espíritu Txapote” triunfe sobre “El espíritu de Ermua”. Sería la rendición de la libertad de todo un pueblo ante la tiranía de unos cuantos. Creo que la prepotencia, el cinismo, y esa actitud de fuerza de los terroristas, mientras son juzgados, les viene de saber que cuentan con un apoyo, no solo dentro de ETA y su entorno, sino como se está viendo del Gobierno, de una buena parte de la sociedad vasca, y no quiero ni pensar que de una parte del resto de los españoles. ¿Por qué no tienen miedo a morirse en las cárceles? ¿Tan seguros están de no pagar sus culpas?

Tras la última manifestación de la AVT en Madrid ¿Crees que la movilización ciudadana se ha tomado en serio por parte del gobierno?

El Presidente ironizó tras ver a un millón de personas en la calle que clamaba justicia. Dijo que ya era hora que la derecha se manifestara. Bonito modo de tratar a quien, como mi madre que no solo había perdido un hijo de 36 años, sino que se había hecho cargo de sus nietos de corta edad. Si ese es el apoyo a las víctimas del que habla el Sr Zapatero. !Que Dios nos coja confesados!. El Gobierno ha negociado una hoja de ruta, nuestra lucha no la moverá, si no es con un apoyo masivo de toda España. Y es difícil, convencer a quien no quiete ser convencido, a quien prefiere aceptar lo inaceptable, con tal de dormir tranquillo. Para mí, la libertad es más importante que la vida misma, pero yo no puedo obligar a todos a pensar como yo.

Si después de cuatro manifestaciones millonarias el gobierno hace oídos sordos y negocia con los asesinos ¿Ha servido para algo tanta manifestación? ¿existen otras formas de presión al gobierno?

¡Solo nos queda encadenarnos a los leones del Congreso! Y aún así el presidente seguiría diciendo que estamos manipulados por el PP. ¡Pero que PP! Espero que se invente otra excusa para no escucharnos, por que esa está perdiendo fuerza, a la vista de tantos socialistas que reniegan de su propio partido.

Tu vives en Italia ¿Cómo se ve todo esto allí sobre todo teniendo en cuenta que los italianos fueron capaces de acabar con grupos terroristas como las Brigadas Rojas?

En Italia, hace muchos años, aún podía ETA albergar cualquier esperanza de ser considerada una organización política, actualmente se la ve más como un grupo de delincuentes. Aquí la extorsión es exclusiva de la Mafia, y quien hace uso de ella es mafioso y basta. No están bien informados, creen que ETA se ha rendido, cuando se le explica que están muy lejos de hacerlo, se sorprenden de la velocidad con la que se está negociando. Y piensan que se busca ganar votos. Aquí, todavía hay polémica a la hora de perdonar a ciertos “brigatisti” y han pasado más de 25 años…

Para finalizar ¿Eres optimista en relación a la solución del terrorismo? ¿Nos costará mucho lograr vivir en libertad a los españoles?

No soy optimista, respecto a la solución del terrorismo. Si se refiere a que ETA deje de matar, lo soy más, si hablamos de vivir en libertad, le diré, que tras la claudicación del Gobierno de España, los españoles seremos menos libres y los vascos en concreto, perderán una gran parte de su libertad. Lo siento por todos los que han tenido que dejar su tierra y que, con el espíritu Txapote respirándose por las calles, no creo que puedan volver.

Minuto Digital, 10 de julio de 2006.

Triple jarro de agua fría al Gobierno tras el encuentro Patxi-Otegi

Poca cosecha para una apuesta que ha arrasado tantas cosas. ZP dirá que su horizonte es lejano, pero en el corto plazo Batasuna, los sindicatos policiales y Arzallus le suben el listón.

8 de julio de 2006.  Anda muy nervioso el Gobierno tras la dura reacción de Mariano Rajoy al encuentro entre Patxi López y Arnaldo Otegi. María Teresa Fernández de la Vega no dudó en situar al líder del PP en ámbitos extraparlamentarios y extrademocráticos por negar que el Gobierno pueda negociar con ETA en nombre del Estado. Pero incluso desde ámbitos policiales como el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que no se han mostrado hostiles a las conversaciones, llegó pronto una clara manifestación de desapego. Su portavoz, Maximiliano Corral dejó claro que para cualquier policía Otegi "sigue siendo un terrorista más, por lo menos hasta que no condene la violencia".

Por su parte, la Confederación Española de Policía (CEP), por medio de su secretario general Ignacio López, no sólo se mostró contraria al auto judicial de Baltasar Garzón que consideró que nada había que objetar al encuentro celebrado en San Sebastián entre el PSE y Batasuna, sino que consideró "inaceptable y repulsivo" que el líder de la ilegalizada formación se dedique "a dar clases de democracia a la sociedad española", como hizo en la declaración posterior al encuentro, calificado como "doloroso" para ellos.

Esto, por parte policial, y de dos asociaciones profesionales bastante dispares entre sí.

Pero el verdadero fiasco de la reunión ha venido del lado nacionalista.
 
Arzallus y Permach, casi al unísono

Antes de desplazarse hasta Valencia para recibir a Benedicto XVI, Zapatero se desayunó el sábado con un disgusto más: las acusaciones de Xabier Arzallus contra él mismo y contra Alfredo Pérez Rubalcaba en una entrevista publicada por el diario Avui. Les acusa directamente de querer repetir en el País Vasco el acuerdo alcanzado con Artur Mas en Cataluña: allí un gobierno CiU-PSC, aquí un gobierno PNV-PSE. A este último se oponen –explica el veterano ex presidente del Euskadi Buru Batzar- personajes como él mismo, Joseba Egibar y... Gorka Aguirre. Según Arzallus, ésa sería la clave del procesamiento del responsable de relaciones internacionales peneuvista, acusado por el juez Fernando Grande-Marlaska de formar parte de la red de extorsión de ETA recientemente desmantelada.

Por cierto que fue El País, al que se supone privilegiado destinatario de las filtraciones del Ministerio del Interior, quien destapó el viernes que Aguirre avisó al etarra Joseba Elosúa del seguimiento policial al que estaba siendo sometido. ¿Quizá no va Arzallus tan descaminado?

Para rematar la faena, Joseba Permach convoca a los medios de comunicación y deja en ridículo a Patxi López, quien el jueves quiso transmitir a la sociedad que no se volvería a reunir con Batasuna mientras continuara siendo ilegal: "Después de que todo el mundo en este país sabe que durante meses y años ha habido reuniones no formales, hablar en estos momentos de que no va haber más reuniones... simple y llanamente, eso no se lo cree nadie", sentenció el dirigente batasuno.

Y no sólo eso: ante la exigencia del PSE de que se legalicen (lo que implicaría, en la hoja de ruta de La Moncloa, que renunciase a la violencia y presentase unas nuevas siglas), Permach tiene claro que "el proceso no puede ser en absoluto el tránsito de Batasuna a la legalización, a un marco antidemocrático y a una ley como la ley de partidos".

Con lo cual, y a fecha de hoy, y pese a que Zapatero podría justificar la situación porque siempre se ha referido a un proceso "largo y difícil", lo que tiene encima de la mesa es aquello que remataba el soneto de Luis de Góngora: tierra, humo, polvo, sombra... nada.
 

El Semanal Digital, 9 de julio de 2006

La deriva del PP

Cada peldaño que se sube hacia la consecución de una paz justa y duradera en Euskal Herria conlleva también una vuelta de tuerca más del Partido Popular en sus desaforadas críticas al proceso en general y al Gobierno del PSOE en particular. El anuncio de una reunión oficial entre el PSEy Batasuna, realizado por Patxi López el 30 de mayo al tiempo que reconocía como interlocutor a la izquierda abertzale y apostaba por una negociación incluyente, llevó al PP a anunciar que no apoyaría al Ejecutivo español en ese camino. La posibilidad de que el presidente anunciara el inicio de conversaciones con ETA en el pleno de conclusiones del “Debate sobre el estado de la Nación” tuvo la respuesta de Mariano Rajoy de romper relaciones con el Gobierno. Y, esta semana, ante la concreción de la reunión entre el PSE y Batasuna, el PP ha llegado al extremo de asegurar que el Gobierno español no representa al Estado y a anunciar que se sentía desvinculado de cualquier acuerdo que pudiera alcanzar. Este endurecimiento de las posiciones oficiales del PP se ha visto acompañado de declaraciones de sus dirigentes en las que han llegado a afirmar que el proyecto de Zapatero es el mismo que el de ETA y en el que no se han ahorrado conceptos como los de «traición a las víctimas» o «ruptura de España».

Aunque a los ojos de muchas personas ­en Euskal Herria una amplia mayoría­ esta estrategia tan exagerada y extrema del PP está absolutamente fuera de la realidad, cabe pensar que sus dirigentes la considerarán políticamente rentable. En todo caso, también resulta evidente que el posicionamiento de la cúpula del PP no concuerda con el que mantiene un importante ­por su peso específico­ sector de la derecha española. Por ejemplo, organizaciones empresariales como la CEOE y el Círculo de Empresarios, han otorgado su confianza al Gobierno para iniciar el diálogo con ETA. Influyentes medios de comunicación de ese sector ­como “Abc”­ han criticado también la deriva actual del PP que, en su opinión, lleva a un afianzamiento de Rodríguez Zapatero en el Gobierno. Pero, pese a todo, la dirección del PP, con Mariano Rajoy a la cabeza y con José María Aznar como inspirador teórico que ya no oculta sus intervenciones, insiste en un discurso apocalíptico, indiferenciable del que tradicionalmente ha empleado la ultraderecha.

La estrategia del PP tiene la finalidad de intentar desgastar al Gobierno de Zapatero, pero al mismo tiempo puede ser utilizada por éste como baza del Estado frente a las aspiraciones mayoritarias de la ciudadanía vasca. Algo de esto ya ocurrió en Catalunya y conviene tenerlo también en cuenta. –  

Editorial de Gara, 9 de julio de 2006 

Primer encuentro entre José Luis Rodríguez Zapatero y el Papa

VALENCIA, sábado, 8 julio 2006 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunieron este sábado por vez primera en el transcurso de una audiencia que tuvo lugar en el Arzobispado de Valencia.

El acto comenzó con una conversación a solas entre el Santo Padre y el presidente del Gobierno en la que, según fuentes del gobierno, se repasaron cuestiones de actualidad «muy importantes»: como el futuro de Europa, la familia, la inmigración, la situación en África y la paz.

A la reunión se incorporó después la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, pues como ella misma explicó es la persona designada para representar al ejecutivo en sus relaciones con la Iglesia católica.

En este sentido, el Papa pidió colaboración al Gobierno para la solución de las desavenencias entre el Gobierno socialista y la Iglesia, según ha podido saberse de fuentes vaticanas.

Más tarde, el presidente presentó al Papa a su esposa, Sonsoles Espinosa, y a otros de sus colaboradores.

Según informa la agencia EFE, Benedicto XVI regaló a Zapatero un ejemplar facsímil del «Codex Vaticanus» de 1209.

Por su parte, Zapatero obsequió al Papa con un cuadro del pintor valenciano del «Equipo Crónica» Manolo Valdés, con el título «Autorretrato de Rembrandt II», mientras que la vicepresidenta le regaló un libro de Leonor de la Vega, hermana del poeta Garcilaso de la Vega.

Según comprobó Zenit, al inicio y al final de la audiencia, Rodríguez Zapatero recibió gritos de protesta de las personas presentes.

Rodríguez Zapatero y Fernández de la Vega han hecho saber que no participarán en la misa de este domingo con la que se clausurará el V Encuentro Mundial de las Familias.
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La firmeza de Rajoy pone nervioso al Gobierno

Los terroristas han de tener claro que sus acuerdos con Zapatero sólo tendrán validez mientras él siga en el poder. Esto hace poco viable una negociación como la emprendida por el Gobierno.


La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha efectuado unas declaraciones de inusitada virulencia contra el líder de la oposición, Mariano Rajoy. Entre otras cosas, le ha acusado de colocarse "al margen del Estado de Derecho" y de convertirse en "una especie de insumiso".

Tales manifestaciones constituyen la respuesta del Gobierno frente a la firme posición adoptada por Mariano Rajoy en relación con la reunión que acaban de celebrar el PSE y Batasuna. El líder de la oposición ha afirmado que no se siente representado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la negociación con ETA de la que esa reunión ha sido la primera expresión pública, ni vinculado por los compromisos que el Gobierno pueda adquirir con los terroristas.

Ciertamente, como ha señalado la vicepresidenta, en una democracia es el Gobierno de turno quien asume la representación del conjunto de los ciudadanos y del propio Estado. Sin embargo, el que nuestro sistema político sea, además de democrático, un Estado de Derecho tiene un significado que conviene recordar.

Ante todo, el Estado de Derecho implica que los poderes públicos, Gobierno incluido, están sometidos al imperio de la ley, y negociar políticamente con una organización ilegalizada y con la banda terrorista de la que aquélla forma parte se sitúa más allá de lo admisible. Por eso resulta irónico que desde el Gobierno se acuse de colocarse al margen del Estado del Derecho a quien denuncia sus intenciones cada vez menos disimuladas de discutir el futuro de una parte del país con unos criminales.

Pero incluso desde una perspectiva estrictamente democrática nada se puede reprochar a lo dicho por Mariano Rajoy. La esencia de la democracia representativa es la posibilidad de la alternancia en el poder: la palabra "irreversible" no tiene cabida en una democracia, porque todos los partidos tienen derecho a realizar dentro de la Constitución sus programas, revirtiendo, si es necesario, las medidas adoptadas por los anteriores gobernantes.

En España estábamos acostumbrados, y es lo normal en las democracias consolidadas, a que los dos grandes partidos nacionales pactasen las cuestiones de Estado. En el caso del terrorismo, ese pacto ha sido roto; en consecuencia, nada obliga a la oposición a respetar los compromisos alcanzados o por alcanzar con ETA.

El mensaje lanzado por Mariano Rajoy, en realidad, no va dirigido tanto al Gobierno como a la propia ETA. Los terroristas han de tener muy claro que sus acuerdos con José Luis Rodríguez Zapatero tendrán validez exclusivamente mientras él y sus correligionarios sigan en el poder.

Editorial de El Semanal Digital, 8 de julio de 2006.

Muñoz Cariñanos, asesinado por la ETA

Mi nombre es Macarena. Soy hija del Coronel Médico Antonio Muñoz Cariñanos, asesinado por la ETA el 16 de octubre de 2000, en Sevilla. Estoy hoy aquí porque el presidente del gobierno ha tomado una gravísima decisión. Por eso me dirijo a él.

Señor Rodríguez Zapatero: Mi padre era médico. Una tarde, mientras pasaba consulta, dos asesinos de la ETA acabaron con su vida, delante de sus pacientes. Le metieron seis tiros. No sólo acabaron con su vida, sino con la esperanza de muchos enfermos de cáncer. Porque, Sr. Presidente, mi padre era una eminencia en la lucha contra el cáncer.

Mi familia y yo nunca olvidaremos cómo la gente de Sevilla se echó a la calle aquel 16 de octubre para ayudar a capturar a los asesinos. Armados de valentía, lo consiguieron. Gracias al valor de todos esos sevillanos se hizo posible que los asesinos de mi padre, hoy cumplan su castigo. Precisamente porque sabemos mejor que nadie el dolor que es perder a quien te ha dado la vida, y porque no queremos que nadie más sufra la barbarie terrorista, deseamos con todas nuestra fuerzas el fin de la violencia.

Señor presidente, rechazamos la violencia tanto o más que nadie. Y precisamente porque hemos renunciado a la venganza en la confianza de que se haga justicia, estamos más legitimados que nadie para decir alto y fuerte que queremos el fin de la violencia. Y es que lo que usted nos ofrece no es la paz, Sr. Rodríguez Zapatero. Ni mucho menos. Cualquier persona con sentido común se da cuenta de ello.

Al parecer usted va a negociar con los asesinos el traslado de los presos a las cárceles vascas y el cambio de la ley para que el gobierno vasco les aplique el tercer grado y salgan a la calle. ¿Es ése su sentido de la justicia, Sr. Rodríguez Zapatero?
Lo que usted llama la "paz" se va a traducir en que dentro de poco tiempo los asesinos de mi padre se permitan el lujo de mirarme a los ojos de la misma forma en que los asesinos de Miguel Ángel Blanco han mirado a su madre y a sus restantes familiares durante estos días de juicio. Con esa nauseabunda mezcla de chulería y repugnancia por la vida ajena.

Señor Presidente, usted dice que hay que mirar a los ojos a los terroristas. ¿Es ésa la mirada de los terroristas la que usted nos invita a disfrutar? Lo siento mucho, Sr. Rodríguez Zapatero, los españoles tenemos dignidad. Pedirle a la gente que miremos a los ojos a esa gentuza nos parece indecente.

Señor Zapatero, es cobarde ser duro con los que, como nosotros, no tenemos más arma que nuestra palabra, y en cambio blando con los de las pistolas. Esa cobardía nos dolería de cualquier otra persona, pero nos resulta profundamente humillante en la persona de quien nos debería representar.

Señor Zapatero: la paz de los presos a la calle es la paz de la humillación, la paz de la victoria del terror y la paz de la rodilla en la tierra.

Yo no entiendo de política, no tengo ni he tenido nunca carné de ningún partido político.
Pero, Sr. Zapatero, tengo la sensación de que es usted rehén voluntario de los terroristas, y que hará lo que le pidan, porque si a los terroristas se les ocurriera mañana entrar en una consulta médica y pegarle seis tiros a otro médico, como le hicieron a mi padre, seguramente usted dejaría de ser presidente del gobierno.

Acabo ya, pero antes, Sr. Rodríguez Zapatero, quiero leer lo que en su programa electoral usted nos prometió. Leo textualmente: "Rechazamos cualquier negociación que implique el pago de un precio político democrático por el fin de la violencia". Le exigimos que cumpla su palabra y que los asesinos cumplan íntegramente las condenas que les han sido impuestas. No nos resignaremos jamás a vivir de rodillas.
Espero su contestación, señor Presidente.

Macarena Muñoz - Sevilla